Amores, decir que fue una semana difícil no es nada, esta semana quede con las cuatro llantas pa´rriba, pero gracias a Dios existe el sábado y el domingo y pude relajarme y terminar este capitulo.

Excusen la tardanza, pero aquí estamos.

Muchos comentarios sobre el capitulo anterior y sobre lo que paso al final con el comentario de Eriol, pero es que eso es lo que le da emoción a la trama ;) gracias por dejar sus opiniones y sus reacciones sigan haciéndolo, en verdad es algo que le da mucho aliento al escritor.

Les dejo con este cap.


Capítulo 18

Sakura se quedó pensativa mientras tomaba un baño. Pensaba en la fiesta de compromiso una y otra vez buscando algún indicio del cambio de actitud de Syaoran. Ella no entendía las miradas profundas y el ceño fruncido que veía en el rostro de Syaoran cuando él pensaba que no lo estaba viendo. Había tratado de preguntarle si algo le molestaba, pero él siempre decía que no pasaba nada regalándole una pequeña sonrisa.

En su interior algo le decía a Sakura que ella había metido la pata en algún momento. Tal vez durante la presentación de las niñas de las flores, o tal vez durante la entrega del tótem, quizás no guardó el protocolo del servicio. Su mente era un campo de batalla y trataba de recordar lo sucedido, y esto estaba en su cabeza desde hace ya un mes.

Con cuidado salió de la bañera para aclararse el jabón y no pudo evitar ponerse de pie frente al espejo de cuerpo completo. Las hermanas de Syaoran habían hablado de un par de chicas que ellas pensaban serian candidatas para ser la esposa de Syaoran, esa misma noche Sakura las había googleado y visto sus perfiles en línea, eran simplemente hermosas y ella comenzó a compararse con ellas.

Viendo su figura en el espejo, Sakura sacó algunas conclusiones: atlética, pocos senos, no tan alta, no tan baja, no tan clara, no tan oscura, simplemente… regular. ¿Cómo iba Syaoran a desear casarse con ella, cuando había opciones como la señorita Cheng y la señorita Hui? Probablemente ellas no olvidarían la etiqueta y el protocolo en un evento, seguro que eran conocidas por toda la sociedad de Hong Kong y tendrían muchos contactos.

Sakura se amarró su bata de baño para salir a cambiarse a su habitación, hoy tendrían la visita de Yelan Li para hablar acerca de la boda, pero Sakura no tenía ánimos para eso, si fuera por ella dejaría que Tomoyo tomara todas las decisiones al respecto. La boda sería en poco tiempo el 14 de noviembre, la madre de Syaoran había combinado las fechas de nacimiento de ellos y ese había sido el día elegido. Ella aun recordaba la reacción de Syaoran al respecto.

- ¿No crees que es muy pronto?

- No, es decir, no se –había contestado Sakura.

- No tenemos que apresurarnos Sakura, puedes elegir la fecha tu misma, es más, si hay algo que quieras hacer… puedes decírmelo y …

- ¿Tu quisieras hacer algo Syaoran?, es decir ¿antes de casarnos?

- Solo quisiera que este matrimonio no sea pesado para ti, o que pienses que no tienes opciones, porque no es verdad. Tal vez debería decirle a mi madre que dejemos la boda para el año próximo, ¿Qué crees?

¿Que qué creía? Bueno, creía que Syaoran no deseaba casarse, lo que no sabía era si eso tenía algo que ver con ella. Sakura conocía el deseo de Syaoran de vivir sirviendo a su familia y a su Clan y que él veía el matrimonio como un escalón más hacia ese objetivo, así que era ilógico para Sakura que él quisiera posponer el matrimonio.

- Sakura-chan, la señora Li esta abajo –dijo Yukito desde la puerta.

- Gracias Yukito-san, enseguida bajo.

Cuando Sakura bajo las escaleras y se dirigió hacia la sala principal, encontró allí a Yelan Li y a su padre charlando con una taza de te en la mano cada uno.

- Yelan-sama.

- Querida, ¿Cómo estás?

- Bien –dijo Sakura con una media sonrisa.

- Te veo decaída, ¿pasó algo malo?

- Sakura-chan esta preocupada desde el compromiso –interrumpió su padre- trata de fingir que todo esta bien, pero nos hemos dado cuenta de que hay algo que le molesta.

- Otou-san, no es nada, en serio. Estoy bien.

- ¿Por qué no hablamos en privado?, ¿sí? –dijo Yelan haciéndole seña a Sakura de que se sentara.

Sakura se sentó al lado de la mujer, mientras Fujitaka salía de la sala dejándoles solas.

- ¿Quieres decirme algo? –preguntó Yelan.

- Bueno… yo… estoy pensando si la boda puede posponerse.

- ¿Tienes otra fecha en mente?

- No, lo que pasa es que… -Sakura calló por un rato hasta que su suegra interrumpió su pensamiento.

- ¿Qué te preocupa Sakura?

- Syaoran-kun no quiere casarse conmigo. –susurró la joven.

- ¿Por qué piensas eso? –preguntó Yelan dejando su taza en la mesa.

- No está feliz desde el compromiso, se queda pensativo y hay veces que me mira de una manera extraña, creo que hice algo indebido o…

- Sakura, el compromiso quedó bien. Todos están encantados contigo.

- Tal vez sea que se arrepintió de que yo sea su prometida.

- Eso es imposible, ¿Por qué razón…?

- Soy fea –dijo Sakura con la voz entrecortada.

- ¿Qué?

- Esas chicas de la alta sociedad de Hong Kong, ellas son despampanantes, pero yo soy… yo soy…

- Eres hermosa, Sakura, y Xiaolang lo sabe, te aseguro que él quiere casarse contigo y que no está pensando en nadie más.

- No lo sé, él… no me ha vuelto a besar –dijo la chica con la cabeza gacha.

Se hizo silencio por un rato en la sala, mientras Sakura trataba de contener su angustia. Yelan Li se dio cuenta de las inseguridades que tenía la joven sobre su apariencia y al parecer la actitud más fría de Syaoran no ayudaba.

- Sakura, como mujer muchas veces nos sentimos inseguras sobre nuestro cuerpo y del atractivo que los demás perciben en nosotros. Pero sé que hay veces que los hombres prefieren mantener la distancia, no porque no te deseen, sino todo lo contrario.

- ¿En serio?

- ¿Has pensado que Xiaolang tal vez se esté controlando a sí mismo, no porque no te desea, sino porque te desea demasiado?

- ¿Usted cree eso?

- Soy una mujer adulta, y tengo más experiencia que tú, Sakura. Créeme cuando te digo que le atraes mucho a mi hijo.

Sakura se sonrojó con las palabras de Yelan, pero agradecía esta charla, ya que ella no tenía una madre con la que conversar de estas cosas.

- Si Syaoran-kun me desea, ¿Por qué no quiere aceptar la fecha de la boda en noviembre?

- Aun no lo sé, pero podría ser que no quiere presionarte para que te cases tan pronto. O tal vez quiere que lo pienses bien antes de la boda.

Estaba analizando las palabras de su suegra cuando sintió una presencia extraña fuera de la casa.

- ¿Qué es eso? –dijo Sakura

- Yo también lo siento. Llama a tus guardianes.

- Kero está arriba, pero Yukito y mi hermano salieron de la casa.

- Llama a Kerberos.

- Ya estoy aquí –dijo Kero en su verdadera forma- Sakura, lo que sea que se esté acercando no viene en son de paz. Lo mejor sería que la señora Li se quedara con tu padre y nosotros saliéramos al patio a verificar lo que pasa.

- Sí, creo que es lo mejor.

- No –dijo Yelan- esta casa esta resguardada, es mejor seguir adentro.

En ese momento todos los cristales de las ventanas explotaron haciendo que los que estaban en la casa se agacharan al suelo, a pesar de romperse los cristales volvieron a su lugar enseguida, gracias al conjuro que Yelan había puesto sobre la casa.

- Iré a buscar las cartas –dijo Sakura saliendo hacia su habitación.

- Ten cuidado. –dijo Yelan.

Sakura buscó sus cartas, pero en vez de bajar las escaleras, se asomó por la ventana y vio tres hombres de pie en el jardín. Decidió que era hora de saber que querían estos hombres, así que usando la carta Salto bajo por la ventana y se enfrentó a ellos.

- ¿Quiénes son ustedes?

- Miren nada mas –dijo uno de ellos- precisamente a ti te buscábamos.

- ¿Qué quieren?

- Queremos que nos entregues el tótem de la familia Li, sino lo lamentaras chiquilla.

- Ustedes lo lamentaran si no se van ahora mismo de esta propiedad.

- Bueno, obviamente no lo traes contigo, así que de seguro está dentro de la casa. La derribaremos hasta que no quede ni el cimiento si es necesario.

El que hablaba dio una orden y combinando el esfuerzo de los tres hombres atacaron la casa con una especie de ondas mágicas. Sakura al instante saco la carta Escudo, protegiendo aún más la casa, también uso la carta Laberinto e Ilusión, haciendo que llegar a la casa fuera imposible, además, si veías así la propiedad se podía ver como cincuenta casas dentro del laberinto.

- Así que tienes muchos trucos bajo la manga –dijo el hombre que parecía ser el líder de los tres- la familia Li siempre ha sido más poderosa que mi Clan, pero eso está por acabar, ya que yo voy a devolverle la gloria a mi familia cuando acabe con los Li y con cualquiera que se interponga en mi camino.

- No queremos problemas –dijo Sakura- ¿Por qué no desistes y te vas?

- Nunca. No voy a perder el tiempo entrando en tu laberinto, pero estoy seguro que cuando te derrote y te deje en el suelo, el hechizo se deshará.

El hombre atacó a Sakura usando la misma técnica con la que atacó la casa. Sakura dio un salto hacia arriba esquivando el ataque. Ella nunca le había hecho daño a nadie con su magia, así que pensó en una manera de vencer a los hombres sin que sus vidas corrieran peligro. Uso la carta Viento para tratar de atraparlos, pero el líder de estos logró salir de la atadura de la carta y liberó a los otros.

- Eres buena chiquilla, pero a ver si puedes con esto.

El hombre sacó una especie de silbato, que desconcentró a Sakura, era un sonido penetrante y tortuoso. Sin embargo Sakura tenía la carta Silencio y utilizándola, logró acabar con el molestoso silbido, pero cuando se pudo concentrar mejor, el hombre estaba delante de ella y de un puñetazo la tiró al suelo.

- No eres más que una niñita que pretende ser adulta –dijo pateándole- Lamentablemente nunca llegarás a ser grande, porque hoy será tu último día de vida.

- No, aun no –susurró Sakura- yo soy el guardián del tótem Li, y lo defenderé hasta el final.

Sakura sacó la carta Flecha y le dio la orden, en un segundo 5 flechas mágicas habían penetrado el cuerpo del hombre frente a ella, el cual cayó al suelo. Los otros dos se dirigían hacia Sakura, pero ella utilizó la carta Fuego para advertirles de que no tendría piedad si se acercaban. Los dos hombres entendieron el mensaje y salieron corriendo de la propiedad. Sakura levantó el hechizo del Laberinto, Ilusión y Escudo y la casa volvió a la normalidad.

- ¡SAKURA!

- Syaoran-kun –susurró la joven.

Podía ver la figura del joven corriendo hacia ella, los que estaban en la casa también corrían hacia ella, pero Syaoran llegó primero tirándose al suelo donde la chica estaba tirada.

- Querían robar el tótem… -trató de explicar la joven, pero Syaoran la tomó en sus brazos apretándola contra él.

- ¡Oh Dios! Pensé lo peor. Creí que te habían…

Sakura trataba de ser fuerte, pero cuando estaba en los brazos de Syaoran no podía fingir, así que se desahogó rompiendo a llorar. Lloraba por su cuerpo adolorido, lloraba por ser tan estúpida de enfrentar una amenaza por sí misma, lloraba todas las frustraciones que había aguantado durante el mes, lloraba porque al fin se sentía cerca de Syaoran, a pesar de la situación. Mientras lloraba Syaoran la sostenía entre sus brazos como a un bebe, dejándole llorar hasta que se tranquilizara.

Sakura se sentía muy cansada y comenzó a quedarse dormida, no sin antes percatarse de que el joven la tomaba para cargarla, levantándola del suelo. Sakura enterró el rostro en el cuello de Syaoran dejando que el calor de su cuerpo la consolara mientras entraba en el sueño, lo último que escuchó fue la voz autoritaria de Syaoran.

- Déjenme, yo me haré cargo de mi mujer.

Cuando volvió en sí, Sakura se sentía en una nube, no podía estar más cómoda que en ese momento, además el ambiente se sentía rico y acogedor, abrió los ojos y se dio cuenta que estaba en la habitación de Syaoran en la mansión Li. Syaoran estaba a su lado con la cabeza recostada de la cama.

- Syaoran-kun

- ¡Sakura! –dijo Syaoran espantándose del sueño- despertaste.

- Hola

- Hola –dijo el joven besando su mano- ¿estás muy adolorida?

- Un poco. Querían el tótem.

- Lo sé –dijo Syaoran con la mirada dura.

- Hice lo que pude.

- Hiciste más que eso, los derrotaste, pero pusiste tu vida en peligro.

- Lo siento.

- Ya no importa, ahora estás bien. –dijo Syaoran pasando su mano por la cara de la joven.

Syaoran llamó a Wei para que le trajera un poco de sopa a Sakura para que comiese algo, le ayudo a sentarse en la cama con cuidado de sus heridas, pero cada vez que Sakura se quejaba podía notar la furia en los ojos de Syaoran. Luego de haber comido siguieron conversando un poco mas.

- Yo… maté a un hombre. –dijo Sakura con pesar.

- No está muerto.

- ¿No?

- No le heriste de muerte, hasta inconscientemente proteges la vida de las personas.

- ¿Y mi familia? ¿esta bien?

- Están en la casa nueva que le compré a tu papá, se mudarán allí y mi madre venderá la casa en Victoria Peak, vendrán mañana, ahora mismo no quiero que nadie aparte de mi madre, Wei y yo entren en esta habitación. Cuando puedas levantarte te visitaran, tú te quedaras aquí.

- ¿Qué?

- Estarás más segura aquí, en la mansión Li, hasta que nos casemos en tres meses.

- ¿Nos vamos a casar en tres meses?

- Si –dijo Syaoran con convicción- será en la fecha que mi madre eligió, mientras tanto te quedarás aquí, yo voy a empacar algunas cosas y me iré a donde mi hermana Fuutie, su casa está en el centro, pero es mejor así.

- Syaoran…

- Estarás más protegida aquí, luego nos casaremos y estaremos juntos siempre. Yo voy a cuidarte, y a protegerte, y te daré todo lo que quieres, lo que siempre has soñado. –decía Syaoran mientras le acomodaba las sabanas- todo estará bien, vas a estar segura, a salvo y feliz.

- Syaoran-kun.

-Tú eres lo más importante para mí, no voy a dejar que nada te haga daño.

Sakura quería que Syaoran le explicara lo que él quería decir con eso de que ella era lo más importante, pero dejó de pensar en todo cuando Syaoran hizo posesión de sus labios. Este beso era diferente a los otros que le había dado Syaoran. Le estaba besando con cuidado y suavidad, pero masajeando su lengua con la de él. Era un beso embriagador que hizo a Sakura desear algo más, sentía que su cuerpo le pedía algo, sentía un hambre dentro de ella, algo que solo Syaoran podía satisfacer, pero antes de saber que era el beso había terminado.

- Voy a dejarte descansar –dijo Syaoran.

- No tengo sueño –pero ya sus ojos estaban cerrándose.

- Trata de dormir. Ahora que estas en mi casa no podré verte tan a menudo, pero llamaré todos los días.

- Ok –dijo Sakura quedando dormida otra vez.

Cuando Sakura volvió a abrir sus ojos allí estaba Yelan Li vigilando su sueño.

- Nuestra heroína.

- Lo siento, Yelan-sama.

- No te preocupes querida, ¿Cómo te sientes?

- Mejor.

- Xiaolang te hubiera dado de su energía, pero la quería toda para buscar a los que te atacaron.

- ¡¿Qué?! Pero es peligroso que vaya solo.

- Xiaolang no es tan compasivo como tú, está enojado porque atacaron a su mujer. Créeme, el peligroso es él.

- Oh –dijo Sakura sonrojándose- espero que no se haga daño.

- Yo espero que no mate a los hombres.

- ¿Sabe quiénes son?

- Si, recibimos una llamada de un Clan ubicado en Grecia, muy poderoso. Tres de sus hijos se rebelaron contra la familia, ellos piensan que su familia era conformista en cuanto a la magia, querían más poder del que poseían. Así que robaron sus propias joyas familiares y estaban tras nuestro tótem para "negociar" con nosotros.

- Entonces quieren poder.

- Así es, pero ya han sido apresados y se les quitará su magia.

- ¿Eso es posible?

- Sí, pero está prohibido, pocas personas en el mundo saben extraer la magia de otro ser sin consentimiento. Bueno, Sakura te quedarás aquí de hoy en adelante.

- Eso me dijo Syaoran-kun.

- Será lo mejor para la paz de mi hijo, además así podrás comenzar a pensar en las reformas que quieras hacerle a la casa.

- ¿Hoe?

- Esta será tu casa, Sakura. Tú serás la señora aquí, así que la decorarás a tu gusto. También podrás reformar la habitación principal, que será tu recamara matrimonial.

- ¿No es esa su habitación? Yo preferiría quedarme aquí.

- Entiendo, este cuarto está impregnado de la presencia de mi hijo. ¿Aun estás insegura con respecto a la boda? Porque cada vez está más cerca.

- Syaoran-kun se decidió por la fecha, así que creo que no hay dudas, además… él me beso y… creo que me desea.

- ¿A si? ¿Por qué lo dices?

- Es que… ese beso fue más, no sé. Sentí cosas que no se explicar.

- Es deseo, Sakura. Y es bueno que lo sientas, ya que pronto estarás casada con Xiaolang.

- Me siento como una niña, no sé nada de… de… sexo

- Cuando quieras podemos hablar de sexo, ¿sí? Puedes tenerme toda la confianza.

- Ssssii –dijo la chica roja de la vergüenza.

- Ahora descansa, estos meses que vienen serán muy ajetreados.

- Ok, buenas noches Yelan-sama.

- Buenas noches, querida. –dijo la mujer dándole un beso en la frente a la chica.

Cuando se quedó sola, Sakura pensó en muchas cosas, no quería parecer indecisa o que le dejaba todas las decisiones a Syaoran, pero es que a veces sentía que en cualquier paso podía cometer un error. Otra vez, pensó en el beso que Syaoran le había dado y en sus palabras, tú eres lo más importante para mí. Syaoran no sabía lo importante que habían sido esas palabras para Sakura, ya que ahora más que nunca estaba convencida de su realidad. Amaba a Syaoran más que cualquier cosa en el mundo.


Lo dije, Sakura ama a Syaoran, claro que lo ama, ¿quien no?, pero algunos de ustedes no estaban seguros de los sentimientos de mi Sakura, pero esa era la idea, ademas que la historia es desde el punto de vista de Syaoran.

Bueno ¿Que creen que Syaoran estaria pensando en el mes que paso desde el compromiso?

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Nos leemos pronto.