*"AMO A KAJI"*

Al día siguiente cuando Misato despertó vió que estaba abrazada del pecho desnudo de Kaji quien dormía profundamente mientras que rodeaba sus hombros con un brazo, sonrió de verlo tan tranquilo e inocente así dormido. Con cuidado, quitó el brazo de Kaji de sus hombros y se giró para ver la hora en el reloj que tenía Kaji en el buró, pero al verla dio un grito -¡ES TARDÍSIMO PARA LA ESCUELA!-

El pobre de Kaji que estaba en un sueño profundo, dio un brinco tan alto que casi podía haber quedado pegado al techo -¿¡Qué pasa, Por qué gritas!? ¿¡Quién murió o qué!?- preguntaba intentando recobrar el conocimiento mientras parpadeaba un par de veces y con una mano se tallaba los ojos.

-¡Es muy tarde para la escuela!, ¡nunca he llegado tan tarde a la escuela!, porque si he llegado tarde, ¡pero nunca tan tarde!- dijo Misato jalando la sábana para cubrir su cuerpo y levantarse a buscar su ropa, Kaji se quedó totalmente a la intemperie y el aire que había hecho la sábana le había dado un escalofrío en todo el cuerpo, inmediatamente se agachó para colocarse su ropa interior –Tranquila Misato, no pasa nada porque lleguemos tarde…- guardó un poco de silencio y giró a ver a Misato quien buscaba por el piso su ropa, sonrió de manera pícara y se acercó hasta ella para abrazarla por la espalda, Misato se quedó congelada al sentir el abrazo de Kaji rodeando su cintura, sintió como el rubor subía a sus mejillas y cómo su cuerpo de repente no la obedecía -¿Qué haces Kaji?- preguntó con un ligero hilo de voz que apenas salió de su garganta.

-Estoy pensando en que hoy podemos darnos una escapada y quedarnos aquí todo el día… haciendo el amor- dijo mientras besaba el cuello de Misato.

Ella sintió el calor de los labios de Kaji y como ponía de pronto todo su cuerpo también con mayor temperatura, su brazo instintivamente buscó el cabello de Kaji y a la vez dijo –Pero no podemos… nunca he faltado a clases… ni siquiera por enfermedad…-

-Siempre hay una primera vez para todo, además no pienso dejarte salir de aquí hasta que te haya hecho el amor de nuevo- respondió Kaji acariciando el brazo de Misato mientras seguía besando su cuello y su hombro.

-Pero… soy una buena alumna… no puedo faltar… mi carrera…. mi promesa…- decía Misato entre suspiros y gemidos, los besos de Kaji le estaban dando un escalofrío tan intenso que todo su cuerpo parecía tener fiebre en ese momento, sus labios querían besar a Kaji y sin duda también quería hacer el amor de nuevo con él.

-Sólo será por hoy- dijo Kaji girando a Misato y quitándole la sábana para que cayera al piso.

-Está bien… sólo por hoy- dijo Misato para después besar a Kaji y terminar haciendo el amor de nuevo con él.

Una semana después, el celular de Misato sonaba insistente una noche, después de un poco de esfuerzo, Misato se acercó a él y contestó -¿Diga?-

-Hola Misato, soy Ritsuko, ¿estás bien?-

-¡Ah hola Ritsuko!, sí, sí estoy bien, ¿por qué lo preguntas?-

-Porque en toda la semana no viniste a la escuela, creí que algo malo te había sucedido-

-Ah no… me la he pasado con Kaji-

-¿Toda la semana?-

-Si… toda la semana-

-¿Haciendo qué?-

Tras unos segundos de silencio, Misato dijo –Haciendo el amor-

Misato tuvo que retirar el teléfono inmediatamente de su oreja, al comenzar a escuchar los gritos de su amiga -¡HACIENDO EL AMOR!, ¿PERO Y TUS ESTUDIOS?, ¿QUÉ NO TE IMPORTAN?-

Misato sonrió ligeramente y acercándose de nuevo el celular al oído respondió –tranquila, voy muy bien en mis estudios, nunca había faltado, así que una semana no le hace daño a nadie-

-Qué barbaridad Misato, nunca lo pensé de ti-

-Ni yo amiga- y sonriendo ampliamente dijo –pero amo a Kaji, ¡nunca había estado tan feliz en toda mi vida!-

Ritsuko suspiró, apagó el cigarro que fumaba mientras hablaba con Misato y finalmente dijo –Bueno, creo que mereces un poco de felicidad después de todo lo que sufriste en el 2° impacto, sólo no faltes más a la escuela porque de lo contrario tu carrera si se podría ver muy afectada-

-Si amiga, no te preocupes y muchas gracias por preocuparte por mí- dijo Misato para después colgar.

-¿Quién era?- preguntó Kaji quien salía del sanitario.

-Era Ritsuko, estaba preocupada porque no fui a la escuela toda esta semana-

Kaji se acostó de nuevo en la cama y acariciando la espalda de Misato y sin dejar de verla le dijo –Oye Misato, quiero preguntarte algo-

-¿Dime?-

-¿Quieres vivir conmigo?- dijo el con su sonrisa seductora y mirada adormilada, Misato se sorprendió de la propuesta, pero sin dudar mucho, correspondió su sonrisa y dijo:

-¡Si claro!, ¡me encantaría!- y ambos se besaron.