Gracias a todos por sus comentarios, estamos ya en las ultimas de este fic y se hace mas complicado elaborar los capitulos, pero ustedes me han animado mucho a seguir a pesar de la agenda apretada, y ahora estoy resfriada ya que la temperatura en mi ciudad dio un bajon de un dia a otro y estamos todos agripados. Este capitulo ha pasado por mucho y de verdad espero que les guste y que haya quedado bien porque lo escribi por partes y en medio de mi resfriado.
Les dejo con el capitulo.
Capítulo 20
- ¡Ay, que emoción! ¡Solo falta una semana para tu boda, Sakura-chan!
Tomoyo admiraba a su amiga mientras se probaba su traje para la ceremonia. Durante las últimas semanas habían pasado muchas cosas, entre las reformas a la casa y los preparativos para la boda se había ido todo el tiempo, y eso que habían trabajado todos en ello. Tanto la familia de Sakura, como la de Syaoran y sus amigos habían puesto de su parte, la boda se había convertido en el mega-evento que Meiling predecía que iba a ser.
- ¿Qué es esto, Sakura-chan?
- Es un regalo que me envió Syaoran-kun, pero aún no lo he abierto.
- Oh, ¿Por qué no?
- No he tenido tiempo con todo esto –dijo refiriéndose al vestido.
- Me hubieras dicho y hubiésemos tomado un tiempo.
- Serían muchos tiempos libres, prefiero terminar y abrir el regalo más adelante.
Syaoran le había enviado cosas constantemente a Sakura, flores, joyas, chocolates, vestidos y otros, al principio se mostraba vergonzosa, pero ahora esperaba ansiosa los regalos, porque con cada cosa llegaba una carta de Syaoran con un mensaje especial para ella…
Estos son los mejores chocolates que he comido y quería compartirlos contigo.
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No digas que es demasiado porque no es nada comparado contigo.
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Me acorde de ti cuando vi este pequeño joyero, es único como tú.
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Eres muy hermosa, la chica más especial que he conocido.
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Te extraño, necesito verte.
Ella también necesitaba ver a Syaoran, después de su salida a la playa solo se habían visto una vez en una visita ante el Consejo del Clan, los miembros del Consejo habían alabado la destreza de Sakura al librarse de los hombres que querían robar el tótem y como si las palabras del Consejo fueran pocas, Syaoran había comenzado a recitar una lista de virtudes que según él poseía Sakura. La chica no podía con la vergüenza, siempre había sido difícil para ella aceptar cumplidos, pero Syaoran se había dado a la tarea de halagarla constantemente.
- ¡Ah, parecen cosas de un hombre enamorado!
- ¡Tomoyo-chan!
- ¿Qué? ¿Acaso no tengo razón?
- Syaoran-kun necesitaba una esposa, por eso se casa conmigo, él no… no está enamorado de mí.
- ¿Estás segura?
- Nunca me ha dicho algo así.
- Sin embargo te dice lo especial que eres, y lo inteligente que eres, lo valiente que eres.
- Syaoran es una persona noble que valora a los demás, siempre es así con todo el mundo.
- ¿Y también se enfrenta a dos hombres corpulentos por cualquiera?
- Claro que sí, esos hombres querían robar el tótem.
- Bueno, entonces pienso que ha llevado a muchas personas a su playa escondida y se ha bañado con muchas personas semi-desnudas.
- ¡Tomoyo-chan! ¡Eso es un secreto! –dijo Sakura bajito.
- ¡Ah, verdad! Se me olvidaba que lo de bañarse en interiores fue tu idea.
- Ya basta Tomoyo, me avergüenzas.
- No te dio vergüenza estar con Li-kun sola en la playa y casi desnuda.
- Sí, pero tú no estabas ahí, no entiendes la situación, además Syaoran… él va a ser… mi… mi…
- Marido, amante, esposo, compañero de cama.
-¡Tomoyo, ya!
- Ay Sakura, es normal que pasen cosas así entre ustedes, y pronto pasarán más.
Esta vez Sakura no enrojeció de la vergüenza, sino que palideció con la idea del sexo, no se sentía preparada, era muy pronto, había demasiadas dudas en su cabeza. Syaoran era tan… tan… hombre y ella se sentía como una niñita aun.
- ¿Qué pasa Sakura-chan?
- Estoy nerviosa por la noche… de… ah, ¿Qué voy a hacer?
- No estés nerviosa Sakura-chan, dime, ¿te pusiste nerviosa cuando estuviste en la playa con Li-kun?
- No, estábamos solos y… no sé, todo fue muy natural, solo estábamos divirtiéndonos.
- Sakura, así mismo será cuando estés con Li-kun, solo serán ustedes dos, deja que todo se dé naturalmente y que fluya entre ustedes.
- No has visto las chicas que viven aquí Tomoyo, son tan sexys con sus cuerpos y su pelo largo y sedoso. Hasta Meiling, es decir, con todo y ser atlética es curvilínea y hermosa.
- ¿Y Li-kun nunca te ha dicho que eres hermosa?
- Sí, pero me lo dice porque siente que tiene que hacerlo.
- Sakura, me dices que Li-kun te manda regalos constantemente, te dice que eres hermosa, te defiende de unos atacantes, te lleva a su lugar especial en Hong Kong donde nadie más ha estado con él, todo eso solo ¿porque si?
- Voy a ser su esposa, lo más seguro cree que es uno de sus deberes.
- ¿Sientes que él piensa en su deber cuando te está besando?
- Por favor Tomoyo, no hablemos más de esto. Yo estoy enamorada de Syaoran-kun y quiero ser feliz a su lado, aunque eso signifique amarlo más de lo que él me ama a mí. Sé que para Syaoran-kun lo primero es el Clan y su familia, no quiero ser un estorbo para él, al contrario, quiero ayudarle en todo.
- Pero Sakura-chan ¿Qué vas a hacer? ¿reprimir tus sentimientos?
Sakura sentía que hablar de sus sentimientos no iba a ayudar en nada, lo que Syaoran y ella necesitaban era formar un matrimonio firme y estable, además, Sakura no quería hacerse ilusiones de que Syaoran correspondía a sus sentimientos, porque esa desilusión sería devastadora para su corazón.
Recordaba cuando recién se dio cuenta de sus sentimientos. Después que las cartas fueron cambiadas a cartas Sakura, había una probabilidad de que Syaoran se fuera a vivir a Hong Kong otra vez, pero en cuanto Syaoran había dicho que terminaría sus estudios en Tomoeda el alivio que había sentido la puso a pensar en cuanto significaba Syaoran para ella, sin embargo, no fue hasta un ataque que enfrentaron a sus quince años que Sakura entendió que no podía vivir sin Syaoran.
Habían estado buscando una extraña fuente de poder a las afueras de la ciudad, cuando por fin encontraron el objeto resulto ser una pequeña caja musical, al tratar de sellar su poder la caja activo una clase de escudo que brotar una especie de luces, o eso creía Sakura que habían sido, pero luego de que todo pasó, se dio cuenta que el traje de Syaoran estaba ensangrentado.
Sangre
Nunca había visto a Syaoran sangrar, se había puesto histérica al ver la escena.
- No te preocupes Sakura, no es nada grave.
- ¡Pero estas sangrando Syaoran-kun!
- No estoy perdiendo tanta sangre, mejor nos apresuramos antes de que alguien llegue.
Syaoran había insistido en no ir al hospital así que contuvieron el sangrado hasta llegar a la casa de Yukito, donde este le atendió. Sakura se había puesto a pensar en lo que sentiría si Syaoran desapareciese de este mundo, no pudo contener las lágrimas al llamar a Tomoyo esa noche, había descargado en su amiga todo el miedo que contuvo mientras Syaoran estuvo herido y perdiendo sangre. Desde ese día Sakura se acercó más a Syaoran, lo que se le hizo fácil ya que el joven nunca puso un obstáculo o límite para que ella se acercase, al contrario, un tiempo después vivía en la misma calle de la chica, pero mientras más conocía al joven Li, mas cuenta se daba de sus virtudes y valor, Syaoran era especial, y ella... ¿era ella especial como él? ¿O era una luciérnaga comparándose con las estrellas?
- Sakura, tienes una llamada. –dijo Tomoyo sacándola de sus pensamientos.
- ¿Si, diga?
- Sakura
- Syaoran-kun, hola
- Hola, ¿recibiste mi regalo?
- Si, gracias –dijo Sakura con una sonrisa.
- ¿Te gustó?
- En verdad no lo he podido abrir aun.
- Oh
- Lo que pasa es que estoy probándome el traje para la boda.
- ¿En serio? Probablemente te ves hermosa en el.
- Syaoran-kun, ni siquiera me has visto.
- Es que te ves bien en cualquier traje Sakura –dijo el joven haciendo sonrojar a Sakura.
- Tú también te verás bien en cualquier cosa que uses.
- Muchas gracias, bueno espero que te guste el regalo, tiene algo especial.
- ¿Si?
- Sí, pero voy a dejar que lo descubras por ti misma. Hablamos en la noche.
- ¿En la noche?
- Si, ¿no te dijo mi madre? Hoy tendremos una cena familiar, tu familia y la mía.
- Oh, qué bien. Entonces nos vemos esta noche. Adiós.
- Adiós.
- Entonces ¿Qué te pondrás esta noche Sakura? –dijo Tomoyo cuando la chica colgó el teléfono.
- No sé, ¿pásame el regalo de Syaoran?
Cuando Sakura saco el regalo de su prometido se dio cuenta que probablemente sería una pieza de joyería por el tamaño del paquete. Cuando lo abrió era una fina cadena de oro blanco con un pequeño diamante en forma de estrella de colgante, se parecía mucho a la pulsera que Syaoran le había regalado a sus 16 años.
- Oh, que preciosidad.
- Sí, pero Syaoran-kun dijo que era especial, como si estuviera hechizada, pero no siento nada.
- Tal vez debas ponértela primero.
Sakura se puso la cadena, pero nada paso, así que solo se miró al espejo y después de contemplar la hermosa joya en su cuello siguió las pruebas del traje con Tomoyo, al llegar la tarde llegó Meiling quien se unió a los preparativos junto con Tomoyo, Sakura le comentó lo del regalo de Syaoran para saber su opinión.
- No sé, deja ver –dijo Meiling examinando la joya.
- Yo no sentí nada, así que tal vez lo que tiene de especial no es mágico.
- Bueno, al parecer tiene algo en su interior.
- ¿Cómo?
- ¿Ves ese pequeño punto de color dentro de la estrella? No es parte del diamante de fuera, es como una piedra dentro de otra piedra, he oído de un hechizo que se hace así, pero nunca lo he visto, ya que requiere mucho poder.
- ¿Qué hechizo es?
- Déjame comprobarlo, quédate ahí Kinomoto y no te muevas.
Meiling se detuvo al otro lado de la habitación y tomó un pequeño jarrón de cristal en sus manos.
- No te muevas Kinomoto, ¿entendiste?
- ¿Qué vas a hacer Meiling-chan? –preguntó Tomoyo.
- Es una prueba, si es lo que creo no le pasará nada a Sakura.
- ¿Y sino?
- Sino, bueno… tendrá la cara amoratada por unas semanas más.
- ¡Meiling, pero pronto será la boda de Sakura-chan!
- No te preocupes, estoy 98% segura de que es lo que creo que es.
Con esas palabras Meiling lanzó el jarrón de cristal directo a Sakura con todas sus fuerzas, pero se rompió a escasos centímetros de la joven y no solo eso, sino que así como fue lanzado se devolvieron todos los pedazos contra Meiling quien solo pudo agacharse.
- ¡Meiling-chan!
- Lo sabía, es un escudo, wao, no puedo creer que Xiaolang lo lograra.
- ¿Estás bien Meiling? –preguntó Sakura
- Si, solo unos pequeños rasguños por el cristal roto. Al parecer Xiaolang no ha olvidado lo que pasó con esos tipos hace unos meses.
- No sé porque hizo esto, es decir, yo tengo la carta escudo.
- Y dos guardianes, y aun así te atacaron y golpearon tu hermoso rostro, no es algo que el futuro líder del Clan Li olvide fácilmente.
- ¿Por qué es tan difícil este hechizo Meiling-chan? –preguntó Tomoyo.
- Bueno, es que no solo es difícil formar la piedra, también el collar se alimenta constantemente de la energía de quien lo hizo.
- ¡¿Qué?! ¡Pero no quiero que Syaoran se quede sin energía por mí!
- Ay Kinomoto, esto no es nada para Xiaolang, además estar preocupándose por ti de seguro le quita más energía que esto. Tienes que acostumbrarte a que él te proteja, porque dentro de la familia tú y tus hijos serán las personas más importantes para Xiaolang.
Sakura tuvo que aceptar la idea de que al casarse muchas cosas cambiarían, ahora tendría más responsabilidades y más personas viendo cada paso que daba, pero también tendría más seguridad y vigilancia, y más dinero y cosas que poseer, no solo los muebles, electrónicos, autos y casas, también cosas como el tótem de la familia Li y el collar que Syaoran le había dado, eran cosas que tenían un valor incalculable. Pensar en todo esto le abrumaba, pero pensar en una vida sin Syaoran era aún peor.
Las horas pasaron y llegó el tiempo de la cena, Sakura se puso el vestido que Tomoyo escogió para ella, llevando también la cadena y el brazalete que Syaoran le había regalado. Cuando Sakura bajó al comedor ya habían llegado todos los miembros de ambas familias, así que le dio un poco de vergüenza cuando se dio cuenta que era la última que faltaba.
- Perdonen la tardanza.
- No te preocupes –dijo Syaoran, poniéndose de pie y tomando su mano para besarla- estas hermosa.
- Gracias.
- Ya falta poco para que nuestro lobito se case –dijo Shiefa hablando de Syaoran- es como si hubiera sido ayer que lo vimos nacer.
- Eras muy pequeña para acordarte Shiefa –comentó Syaoran.
- ¡Claro que no! Recuerdo a la perfección cuando nuestros padres te presentaron ante la familia.
- ¿Y cómo era vuestro padre? –preguntó Tomoyo.
- Ay, era el mejor, siempre nos hacía reír, además era una persona muy carismática y tenía amigos por doquier.
- Físicamente se parecía mucho a Xiaolang –comentó Fanren.
- Bueno Syaoran-kun también es muy carismático y hace reír –comentó Sakura.
- ¿Estamos hablando de la misma persona? Porque el Xiaolang que yo conozco es un sangrón –comento Shiefa.
- Bueno, tal vez Xiaolang sea diferente con su esposa Shiefa –comentó Fuutie.
Sakura se sonrojó un poco con el comentario mientras Syaoran tomaba su mano, como estaban con sus familiares no tenían que guardar ningún protocolo, pero era extraño a veces. Sakura no se acostumbraba aun a este nuevo grado de intimidad entre ellos, tal vez debido a que solo se veían unas veces al mes, pero no se confundan porque aunque era cierto que todo esto era nuevo para ella, al mismo tiempo era muy emocionante y placentero ver como su relación con Syaoran se estrechaba cada vez más.
La cena estuvo deliciosa y todos charlaron acerca de la ceremonia y los planes para luego de la boda, Yelan-sama comentó que Sakura y Syaoran tendría 3 meses de luna de miel para ellos, y que estarían al margen de todos los compromisos por ese tiempo.
- ¿No es mucho tiempo para que este lejos del Clan? –pregunto a Syaoran.
- El Consejo del Clan quería que tomara un año.
- ¿En serio?
- Si, era la costumbre en otros tiempos, pero al final lo dejamos en 3 meses. Dicen que debo darte el tiempo que mereces
- ¿Y vamos a estar fuera de la ciudad?
- Es una sorpresa Sakura. –le dijo el joven con una sonrisita.
Sakura se sonrojo un poco y rodó los ojos, tal vez Syaoran había preparado un viaje especial o algo así para su luna de miel. Cuando todos pasaron al salón principal para seguir charlando, Syaoran tomó a Sakura por el codo y le pidió que le acompañara a la sala contigua.
- Tengo una sorpresa para ti
- ¿Qué es?
- Cierra los ojos y sígueme
- Ya me diste un regalo hoy, Syaoran-kun. Además tenemos que hablar de eso, creo que es muy peligroso para ti que gastes tanta energía diariamente para protegerme.
- ¿Entonces descubriste lo que hace? –dijo con una sonrisa
- Si, y no debiste darme ese collar protector, no quiero que te esfuerces tanto.
- Ok, primero no gasto tanta energía es solo un poco, y segundo lo que te voy a dar ahora no es un regalo, sino una sorpresa que no tiene que ver con el regalo de esta mañana, así que cierra los ojos.
Sakura aceptó y cerró los ojos, sintió como Syaoran la guiaba hacia la otra salita.
- Ok, bien ahora… abre los ojos.
Lo que había delante ella es algo que no hubiera imaginado nunca, Syaoran había llenado la salita con luces de navidad por toda la pared, también habían velas aromáticas por todas partes, Sakura pudo oler el aroma a vainilla, un olor sencillo pero delicioso que le encantaba, sin embargo lo que más llamaba su atención eran los pétalos de flor de cerezo en el suelo que formaban una frase:
¿Te casarías conmigo?
- Syaoran-kun ¿Qué…? –cuando Sakura se volteo a ver a Syaoran, este estaba justo detrás de ella.
- Sakura, yo no tuve la oportunidad de pedirte esto antes del compromiso, tampoco pude hablar personalmente contigo y pedirte matrimonio como estás acostumbrada a ver en tu país que las personas lo hacen…
- Syaoran…
- Pero quiero que sepas que aunque este matrimonio fue concertado por mi madre, yo estoy más que feliz de que seas mi prometida y que si mi condición fuera diferente hubiera hecho esto antes…
- Syaoran-kun
- Sakura Kinomoto –dijo el joven poniéndose de rodillas y sacando un anillo de su bolsillo- ¿quisieras hacerme el honor de convertirte en mi esposa? Porque no hay otra mujer con la que quiera pasar el resto de mi vida, solo tú.
Sakura estaba en shock, su corazón latía a mil por hora, el hombre a quien ella amaba estaba delante de ella sobre su rodilla pidiéndole lo que hace mucho era suyo ya. Aunque esta no era una confesión de amor, a Sakura le hacía muy feliz saber que Syaoran deseaba casarse con ella y que no era solo una obligación para él, sino que la veía con deseos de que estuvieran juntos.
- ¿Sakura? –dudó el joven cuando la chica no respondía- Sa…Sakura
- Sí. Si, si… si quiero… ser tu esposa. ¡Claro que sí! –dijo Sakura sonriendo lo que hizo que Syaoran sonriera también.
El joven puso el anillo en el dedo de Sakura y se levantó para darle un fuerte abrazo.
- Gracias –susurró el chico- no sabes lo feliz que estoy ahora, lo que significa esto para mí.
Syaoran tomó el rostro de Sakura en sus manos para contemplarla, al parecer quería decir algo pero Sakura estaba muy emocionada para pensar, solo quería una cosa y se dispuso a conseguirla, así que unió sus labios con los de Syaoran y lo beso con toda la pasión que sentía en ese momento. Luego el rostro de Syaoran estaba tan estirado por la sonrisa que Sakura pensó que podría romperse, ¿Cómo no podían ver las hermanas de Syaoran lo cálido y encantador que era él? Por otro lado, Sakura se sentía privilegiada de ser la única que veía a Syaoran de ese modo.
- Sakura, no sabes lo feliz que me hace que digas que sí.
- Ya había dicho que si Syaoran-kun.
- Pero no habías dicho que si a mi petición, sino a mi madre y su propuesta.
- Tu madre fue muy lógica en su propuesta, puso todas las cartas sobre la mesa y me dejó tomar la decisión, pero lo que me hizo decir que si fue todo lo que habíamos vivido desde que llegaste a Tomoeda, todas las aventuras, y bromas, juegos, desafios, no quería que te fueras a otra vida cuando … cuando nosotros… no sé qué decir… es que…
- Sakura, hay algo que yo quiero decirte –dijo el joven mirándola fijamente- yo…
En ese momento sonó el celular de Syaoran interrumpiendo su hilo de pensamiento.
- ¡Rayos! Es mi madre, me está avisando que ya se acabó el tiempo.
- ¿Por qué?
- Supuestamente no podemos estar solos, pero le conté a mi madre de esto y me permitió decorar este salón. Jaja, dijo que no podía ver la planta alta.
- Nop –dijo Sakura- eso será una sorpresa para después de la boda. No puede creer que le dijeras a tu madre de esto.
- Bueno ella estaba muy entusiasmada, ¿sabes que el anillo que te di ahora era de mi madre?
- ¿De verdad?
- Si, fue el anillo de compromiso de mi madre, que fue el anillo de compromiso de la madre de mi padre también.
- ¿En serio? ¿tiene mucho tiempo en tu familia?
- Si, ahora es tuyo.
- Syaoran –dijo Sakura con asombro- no sé qué decir… es un honor para mí.
- Es una joya familiar, ahora esta es tu familia también, quiero que seas feliz aquí.
- Estoy muy feliz, en serio. No quiero estar en ningún otro lugar.
- Yo tampoco –dijo el joven rodeando a la chica con sus brazos- lo único que quiero… lo único que deseo… er
- Xiaolang, los Kinomoto ya se van y tú también deberías irte –dijo Yelan desde la puerta.
Los jóvenes se separaron un poco al oír la voz de la mujer, Syaoran dio un gran suspiro.
- Madre, ¿nos darías unos minutos más?
- No, en una semana tendrás a tu esposa 24/7, ahora salgan.
Sakura se sintió un poco decepcionada de que su momento con Syaoran hubiese terminado, pero obedientemente salió de la salita con Syaoran de la mano.
- Debo irme.
- Si
- Me hubiese gustado una pijamada en la salita así decorada.
- Oh si, hubiera sido fantástico.
- ¿Por qué no lo haces con Meiling y Daidouji? Pueden tomar un momento para relajarse y conversar.
- Es una buena idea, me gustaría mucho.
- Oye mocoso –dijo Touya- vámonos que te acompañaré hasta tu casa.
- Deséame suerte –susurró Syaoran a Sakura antes de darle un beso y salir por la puerta.
Sakura se quedó mirando cómo se alejaban los autos de la casa, con su familia y los hijos de Yelan. Su suegra estaba de pie junto a ella, y de momento le tomó la mano a Sakura para contemplar el anillo en su dedo.
- Se ve hermoso en tu mano.
- Gracias Yelan-sama.
- Esta donde pertenece, en manos de una mujer enamorada.
- Señora Li…
- Por eso te traje aquí Sakura, sé que amas a mi hijo, sin embargo no lo sabía con certeza hasta que viniste a vivir aquí, me alegro mucho de no haberme equivocado.
Sakura bajo el rostro sin saber que decir a la mujer frente a ella, se sentía vulnerable.
- No te avergüences querida, no es algo que se pueda esconder. Además el amor es la magia más poderosa del universo.
- ¿Cree que Syaoran lo sepa?
- Creo que eso deberías averiguarlo por ti misma, pero no te angusties pensando en las posibilidades, recuerda que todo estará bien.
Todo estaría bien, ya que Sakura lucharía con todo su amor para que su vida con Syaoran sea llena de dicha y felicidad. Agarro con fuerza la cadena que tenía en el cuello y sintió la fuerza de Syaoran con ella. Todo estaría bien, si en verdad seria así.
Señores dejen su opinión,
Nos leemos luego.
