*DEBEMOS TERMINAR*
Los días pasaron lentamente después de esa discusión que habían tenido, y evidentemente, algo se había roto esa noche, Misato y Kaji comenzaron a discutir más seguido, poco a poco las cosas se sentían más tensas.
-¿De nuevo pelearon?- preguntó Ritsuko en el almuerzo, ese día no estaba Kaji con ellas.
-Sí, así es- dijo Misato con una expresión cansada.
-Deberían hablar Misato, ya casi diario pelean ¿dónde quedo esa pareja inmensamente feliz Katsuragi?- le dijo Ritsuko.
Misato moviendo la cuchara en su sopa dijo –No me regañes Ritsuko, pero es que cada vez que intentamos hablar, terminamos peleando-
-Entonces quizá lo de ustedes ya no tiene solución-
Misato dejo la cuchara quieta -¿Qué dices?- preguntó mirando seriamente a Ritsuko.
-Fue solo una idea, no quise insinuar nada, olvida lo que dije- respondió Ritsuko de manera amable, Misato no dijo nada y el almuerzo siguió como si nada.
A la salida, Misato guardaba sus libros para ir a casa cuando escuchó unas risas de hombres al fondo, ella miró de donde provenían y vió a Itsuki con algunos de sus amigos. Ella no dijo nada, sólo lo observó sin expresión alguna, ellos que no se percataron de su presencia, siguieron su camino tranquilamente.
Misato cerró su casillero y miró al piso, tenía mucho que no platicaba con Itsuki, si bien, no lo extrañaba, quizá hablar con él ahora le haría bien.
Sin pensarlo más, comenzó a correr hacia el fondo del pasillo donde ellos había estado, y allí vio que aún no iban muy lejos, comenzó a caminar apresuradamente hacia ellos y cuando estuvo lo suficientemente cerca dijo -¡Itsuki!-
Los muchachos miraron hacia atrás de dónde provenía la voz y vieron a Misato allí, Itsuki al verla, contrario a lo que esperaba ella, sonrió ampliamente y se acercó -¡Hola Misato!, tenía mucho que no te veía-
Misato sonrió, ella esperaba que Itsuki la insultara y le gritara palabras de odio, pero no era así –Si, así es Itsuki, te vi pasar en el pasillo y estaba pensando en que sería agradable que platicáramos-
Él sonrió -¡Por supuesto!, chicos los veo después- dijo sin más y acto seguido se fue caminando con Misato.
Ambos se dirigieron a la cafetería del campus, y se sentaron para comer las rebanadas de pastel que Itsuki había comprado.
-¿Y de qué quieres platicar Misato?- preguntó Itsuki intrigado, ella levantó los hombros y cortando un pequeño pedazo de pastel dijo –De nada en particular, sólo quería saber cómo has estado, qué tal te ha ido, qué tanto has hecho-
-Pues nada relevante Misato, aunque entré al club de kendo y me ha ido bastante bien, aunque ya no he podido ir a las fiestas como hace un par de años por los entrenamientos, ya he competido a nivel nacional-
-¡Vaya!, así que tú eres el famoso chico de kendo del que todos hablan- dijo Misato sonriendo, el correspondiendo a esa sonrisa dijo –sí, creo que así es-
Tras una breve pausa, Itsuki preguntó -¿Y tú Misato? ¿Aún sigues con ese chico de la otra carrera?- Misato sonrió con un poco de dolor y respondió –Si, aún sigo con Kaji… aunque últimamente hemos tenido algunos problemas-
Itsuki puso su mano sobre la de Misato, ella lo miró sorprendida y él dijo con una voz suave y comprensiva –No te preocupes, ya verás que todo se resolverá más pronto de lo que imaginas-
Ella sonrió ampliamente –Muchas Gracias Itsuki- esas palabras le habían servido mucho más de lo que seguramente Itsuki imaginaría, sin dudarlo, lo abrazó con todo su ser, estaba profundamente agradecida, platicar con Itsuki era lo que necesitaba, y el correspondió a su abrazo con mucho cariño y posteriormente le dió un beso en la mejilla.
El tiempo pasó volando y cuando Misato se dio cuenta, ya era de noche, Itsuki la llevó hasta la entrada de los departamentos donde vivía, Misato agradeció y subió al piso donde vivía con Kaji. Al abrir la puerta esperaba que Kaji aún no llegara como en otros días, pero él ya estaba allí, con la mesa preparada aparentemente desde hacía un par de horas.
-¿Por qué no respondiste mis mensajes Misato?- preguntó el mientras la observaba sentado en la silla frente a la mesa, ella sacó su celular y vio que estaba apagado –Perdona, debió acabarse la batería y no me di cuenta-
El no dijo nada, solo la observó, Misato se acercó a donde estaba su lugar puesto en la mesa y se dio cuenta que la comida estaba fría –Disculpa por haber llegado tarde, no sabía qué harías esto-
-Era una sorpresa, obviamente fui un tonto al elegir el peor día para hacerlo-
Misato suspiró, se sentó y comenzó a comer, Kaji se levantó y le quitó el plato –No hagas eso, ya está fría y te hará daño-
Ella lo miró por alguna extraña razón, ese pequeño detalle había ocasionado que el espejo de felicidad que estaba estrellado sobremanera se rompiera y cayera en mil pedazos en su alma.
-Kaji, debemos terminar- dijo Misato sin pensarlo y sin levantar la mirada, seguía sosteniendo aún la cuchara de la sopa que Kaji le acababa de quitar.
-¿Qué?- fue lo único que dijo Kaji, Misato dejó la cuchara y cerró los ojos.
-Debemos terminar- repitió Misato.
Kaji dejó la sopa en la mesa sin importarle que se derramara un poco en la mesa, jaló la silla donde estaba sentada Misato y tomándola de los hombros la puso de pie -¿Qué dices?, ¿por qué?-
Ella lo miró por un instante y luego desvió la mirada, el entonces dijo –Si es por las peleas, te prometo que a partir de este momento se acabarán, perdona si te he lastimado, no ha sido mi intención-
-No es por eso- dijo ella, recordando que aunque peleaban más seguido, siempre se reconciliaban haciendo el amor, y por alguna razón, cuando estaban los 2 convirtiéndose en un solo ser, todo el mundo desaparecía, las peleas parecían haber sido algo lejano y todo era perfecto y feliz, es como si en ese momento en que hacían el amor, solo sus sentimientos fueran los que hablaran, lo único verdadero; si ellos se lo proponían realmente podían dejar de pelear y volver a ser felices como antes, o incluso más, pero Kaji le daba cada vez más miedo a Misato porque cada vez se parecía más a su padre.
-¿Entonces?- preguntó el confundido, ella lo miró y con una lágrima en los ojos dijo –Hay otro hombre…-
Kaji se sorprendió, no entendía que pasaba, la soltó y dio un paso hacia atrás –Me estás mintiendo Misato-
Ella comenzó a acariciarse el codo de su brazo contrario con la mano y mirándolo seriamente le dijo –No estoy mintiendo, llegué tarde por estar con el hoy-
De pronto el mundo se quedó congelado, para Kaji el reloj se había detenido eternamente, uno de sus amigos le había llamado horas antes y le había dicho que Misato estaba comiendo en la cafetería del campus con un chico bastante apuesto y que incluso se estaban abrazando y besando, él no lo había creído, Misato siempre le decía cuando se quedaba con compañeros a estudiar o platicar, pero ahora todo cobraba sentido.
-¿Por qué?- dijo Kaji con una voz tan desconocida para él como para Misato.
-No lo sé, sólo pasó- respondió Misato como si en verdad estuviera con alguien, no entendía como esas mentiras le estaban saliendo tan naturales.
-No… ¡tú no me puedes hacer esto Misato!- gritó Kaji, lo que hizo que Misato diera un parpadeo y al parecer reaccionara del trance en que estaba -¿Pero qué dices?, ¿Qué sólo tu puede ser el coqueto y mujeriego? ¿Por qué yo no podría hacerlo?- dijo con voz fuerte Misato, en un segundo esto ya era de nuevo una pelea.
-¿Qué demonios estás insinuando Misato?, no digas cosas que no son- dijo Kaji acercándose a ella –además no estás respondiendo a mi pregunta, ¿por qué?- ella lo miró enojada y sin pensarlo gritó -¡Porque yo ya no te amo Kaji!-
Se hizo un silencio tan corto, que les pareció eterno, ambos se miraban con furia en los ojos y después de unos segundos, Kaji se alejó y dijo –De acuerdo…- acto seguido tomó su chaqueta y salió del departamento.
-¡Kaji!- gritó Misato cuando este ya había abandonado el departamento, de repente todo se volvió un remolino en la cabeza de Misato y sin poder contenerse comenzó a llorar, ¿Qué acababa de hacer?, ¿por qué le había dicho esas cosas tan horribles al hombre que amaba, no podía dejar de amarlo así como lo había hecho ver, y no existía nadie más, él era el único en su vida y lo sería por siempre.
Misato tomó su chamarra y salió a buscar a Kaji, tenía que disculparse y arreglar todo lo que acababa de hacer.
