*ADIÓS*

Habían pasado varias horas y ya era bastante tarde para estar en la calle sola, por más que había buscado a Kaji en los lugares que solían frecuentar, no lo había encontrado por ninguna parte, al parecer no tenía caso seguirlo buscando, a lo mejor, él ya había regresado a casa y podía creer que ella se había ido de allí.

Sin desperdiciar más tiempo, Misato decidió regresar a casa, el aire frío movía su cabello en todas direcciones, sin embargo, Misato parecía no sentir nada.

Al llegar al departamento, cuando Misato iba a abrir la puerta, se dio cuenta que esta estaba abierta ligeramente, se quedó paralizada por un momento, intentó recordar si la había cerrado correctamente cuando salió a buscar a Kaji, pero no lo recordaba, escuchó unos ruidos, Misato se asustó, alguien había aprovechado su descuido y había entrado a robar, sacó su celular para llamar a la policía pero lo vió apagado, ¡Demonios era cierto!, se había quedado sin batería desde la tarde.

Encontró un palo entre unas cajas que había en la esquina del piso de departamentos, Misato se armó de valor y entró al departamento, escuchó ruidos que provenían de la habitación, sin embargo, al acercarse más se quedó congelada cuando escucho lo que parecían ser gemidos de una mujer.

Misato pensó en nada y en tantas cosas a la vez, por lo que decidió bajar el palo y abrir la puerta rápidamente.

Y allí, sin decir ella nada, pudo ver a Kaji casi teniendo sexo con otra mujer, cuando ellos se percataron, Kaji parpadeo varias veces y sintió haber salido de un trance, desde que había salido del departamento, no entendía como Misato le había dicho tantas cosas, sin saber cómo llegó a un bar escondido en unas calles que no solía frecuentar, allí encontró a una hermosa mujer morena, se parecía mucho a Misato en realidad o al menos eso le hacían ver las 8 cervezas que ya llevaba encima, sin más preámbulo, ambos caminaron hacia el departamento de Kaji y sin más, comenzó a besarla y la llevó a la habitación, allí le quitó la blusa y la falda, la dejó solo en ropa interior, ella le arrebató la camisa y le desabrochó el pantalón, él la besaba apasionadamente mientras le decía "Misato", varias veces la llamó así pero a ella parecía no importarle el nombre que le pusiera y de repente, la verdadera Misato abría la puerta y los observaba sin decir nada, con una mirada de sorpresa y confusión y también de mucho dolor.

-¿Misato?- dijo el deteniéndose para observarla, ella sin decir nada se dio la vuelta y comenzó a correr, Kaji inmediatamente salió de la cama y abrochándose los pantalones como pudo salió corriendo tras de ella, no traía puestos los zapatos pero no le importaba -¡Misato, espera!- gritó mientras salía del departamento intentando alcanzarla, el frío caló sus huesos profundamente, pero en un segundo ese frío desaparecía por la desesperación de correr y alcanzar a Misato.

Y como si fuera una mala broma, una ligera lluvia comenzaba a caer.

Misato corría sin saber hacia dónde iba, lloraba y negaba con la cabeza, "¿Cómo pude ser tan estúpida?" pensaba mientras sentía como unas ligeras gotas de lluvia comenzaban a caer, no las sentía en el rostro, tenía suficiente con sus lágrimas.

-¡Misato!- seguía gritando Kaji que ya comenzaba a alcazarla, ella escuchó la voz de Kaji pero no quería detenerse, no quería verlo después de lo que acababa de ver.

-¡Detente por favor!- gritó Kaji ya muy cerca de ella -¡Déjame!- gritó Misato cuando sintió la mano de Kaji agarrando su brazo y deteniéndola –No quiero saber nada más de ti Kaji, ya veo por qué no me podías decir que me amabas, porque en realidad ¡no me amas! No puedo creer que me engañaras así- gritó Misato mientras movía su brazo para zafarse de él, pero Kaji ahora frente a ella , la tomó por ambos brazos –Misato escúchame, eso no es lo que parece-

-¿Ah no?, pues no me interesa que sea, ¡no quiero escuchar tus excusas!- dijo ella intentando zafarse.

-Por favor Misato, déjame explicarte, tú y yo estamos haciendo cosas raras el día de hoy-

-¡Ah!, ¿entonces esto es mi culpa?, ¡Déjame!-

-¡No te voy a soltar!, por favor Misato ¡yo…!- ambos se quedaron observando –Yo…- dijo Kaji bajando un poco la voz y quitando la fuerza de sus manos.

Un sonido se escuchó en esa noche lluviosa, no era el sonido de un auto, de personas o de un beso, era el sonido de una cachetada.

Misato acababa de abofetear a Kaji, el aún con el rostro de lado no dijo nada, ninguno dijo nada tras unos segundos, después Misato dijo en un tono de voz frío y doloroso –No te pienso perdonar esto nunca Kaji y no quiero volver a verte jamás-

Ella se dio la vuelta y comenzó a dirigirse hacia un camino que hacía mucho tiempo no andaba, su viejo departamento.

Kaji se quedó allí, observando como Misato se alejaba de él, colocó una mano en su rostro aun sintiendo la cachetada que ella le acababa de dar.

Después regresó a su departamento, la mujer ya no estaba allí y aparentemente había compensado el abandono llevándose algunas cosas de valor, pero a Kaji no le importo, solo se quedó allí parado en la puerta observando su departamento revuelto y vacío.

Misato llegó a su departamento, lo abrió y sintió como si nunca lo hubiera dejado, estaba polvoso y desordenado como siempre, pero era frío, durante 2 años lo había olvidado y ahora, estaba allí de nuevo y sola, en cuanto cerró la puerta, cayó sentada al piso y abrazando sus piernas lloró toda la noche.