Siiiiiii, llego el final de este fic, gracias a Dios lo pude terminar con un final satisfactorio para mi, espero que les guste. Excúsenme por la espera, pero en verdad me tomo tiempo, es el capitulo mas largo de este fic, pero no es excesivamente largo.

Bueno, no abundare mas, les dejo leer

Rate M


Capítulo 22

Syaoran miraba a la procesión acercarse con la carroza que traía a Sakura, pensó en un momento lo diferente que se hubiese sentido si su prometida fuera una de las chicas que sus hermanas habían predicho que iba a ser su esposa, ahora mismo Syaoran se sentía feliz e impaciente, no podía esperar a vivir cada día con Sakura e ir ganándose su corazón y su amor.

La boda se estaba celebrando en uno de los jardines ocultos de Hong Kong, este jardín era privado de la familia Li, pero igual de grande que los Jardines Turísticos que frecuentaba la gente. Allí se encontraba el mausoleo más grande de la familia, donde se brindaba honor a los miembros más destacados del Clan a través de la historia.

Syaoran miraba como sus primitas y otras niñas, y como los jóvenes de la familia y sus amigos de la escuela Tomoeda llegaban a las puertas del gran salón y se hacían a un lado para dejar pasar a la carroza que traía a Sakura.

Oh Dios, Sakura era una visión en rojo, el color tan fuerte y abundante contrastaba con los enormes ojos verdes de la chica, Syaoran quería bajar los escalones e ir por su esposa, pero…

¿Pero qué?, dijo una voz en su cabeza, si quieres bajar y buscarla tú mismo simplemente…

Syaoran bajo rápidamente los escalones, hizo una reverencia ante Sakura y le ofreció su brazo para adentrarse al salón. Sakura tomó su brazo con cautela y Syaoran se dio cuenta de su nerviosismo.

- ¿Lista? –pregunto el joven disimuladamente.

- Si –respondió Sakura rápidamente

- Estás muy hermosa, más de lo que imaginé.

- ¿Te has imaginado este día?

- No he pensado en otra cosa desde hace tiempo.

Sakura se sonrojó con las palabras de su prometido, y Syaoran hizo un gran esfuerzo para no besarla en ese momento. Subieron los escalones y entraron en la sala, donde estaban todos sus familiares y los miembros del Consejo del Clan. Los novios se detuvieron frente a Shen quien era el mayor de los ancianos.

- Doy gracias a Dios por tener el privilegio de presenciar esta unión, la familia Li no podría estar más orgullosa de uno de sus miembros. Xiaolang ha sido un discípulo fiel y entrenado completamente para ser el próximo líder del Clan, y ahora tiene a su lado a una dama que es digna de ser llamada Su Señora.

El anciano tomó la mano izquierda de ambos jóvenes y con una cinta roja las envolvió.

- Esta cinta representa el hilo rojo del destino, aunque en el día de hoy estamos uniendo sus manos izquierdas, esas que están conectadas al corazón, tenemos la certeza de que ya en sus corazones ese hilo invisible los estaba uniendo desde antes de nacer.

Syaoran pensó en las palabras que escuchaba del anciano, este acto de unión de sus vidas era algo que ya había ocurrido a nivel espiritual, desde el momento que conoció a Sakura había sentido lo especial que sería ella en su vida. Al principio tenían una rivalidad y competencia que les unía, luego les unió un mismo propósito de recuperar las cartas, después les unían las cosas que sucedían a su alrededor, pero cuando todo esto fue quedando atrás Syaoran pudo ver que había algo más uniéndolos, algo que había estado allí desde el principio.

El joven podía sentir su corazón regocijado de la emoción, el amor le unía a Sakura, hoy les uniría el matrimonio, luego más cosas les unirían, una vida en común, una familia, hijos… Syaoran apretó un poco más la mano que agarraba a Sakura mientras el anciano terminaba de amarrar la cinta, Sakura alzo sus ojos a Syaoran y este le brindo una sonrisa.

Shen terminó de decir las palabras de las ceremonias para continuar con la boda. Sakura y Syaoran debían rendir tributo a los ancestros, así que caminaron juntos desde el salón donde estaban hacia un jardín cruzando un lago que había en la propiedad.

- Esto es hermoso Syaoran-kun, es como si el jardín estuviera vestido para nuestra boda –dijo Sakura al ver los arboles alrededor con sus intensos colores.

- Tú eres más hermosa Sakura, no puedo describirte lo feliz que me siento en este momento.

- Syaoran –susurró la chica con los ojos brillantes mirando a su novio.

Cruzaron el puente y entraron al mausoleo, allí rindieron honor a los ancestros de la familia Li, cuando hubieron terminado Syaoran guio a su novia por una pequeña puerta que daba a la parte trasera del mausoleo, allí el joven había hecho preparar una hermosa glorieta rodeada de flores con un cuadro de la madre de Sakura en el centro.

- Ah… Okaa-san –dijo Sakura cuando miro el cuadro.

- Si pudiera desear cualquier cosa, desearía que tu madre estuviera aquí para ti, en este momento de nuestras vidas sé que la necesitas mucho, por eso quiero prometerte delante de la memoria de tu madre que voy a hacer todo lo que esté a mi alcance para que estés protegida, contenta y feliz Sakura.

Syaoran vio como los ojos de su novia se llenaban de lágrimas, le abrazó fuertemente dejando a Sakura apoyar la cabeza en su pecho, Syaoran repitió las mismas palabras que había dicho frente a la memoria de sus ancestros, pero ahora frente a la memoria de la madre de Sakura, mientras la joven en sus brazos lloraba en silencio, Syaoran solo podía sentir su cuerpo estremecido por el silencioso llanto.

Cuando Sakura levantó la vista tenía los ojos rojos y su cara empapada de las lágrimas, pero su mirada era cálida hacia Syaoran, el joven bajo la cabeza para besarla a un costado de la cara tratando de transmitirle su amor y su lealtad.

- Vamos a seguir con nuestra boda, ¿sí?

Sakura asintió con la cabeza mientras miraba otra vez la bella imagen de su madre. Cruzaron el pequeño puente otra vez, pero se dirigieron a otra área de la propiedad, donde se había preparado la fiesta debajo de carpas, todo estaba muy bonito y Sakura se alegró de que Tomoyo la hubiera aislado de la planificación de la boda, a todo sitio que miraba se maravillaba de la elegancia y a la vez simplicidad de la decoración, era fina y sencilla, perfecta para celebrar la boda del heredero del Clan Li y al mismo tiempo perfecta para el gusto de Sakura y del mismo Syaoran.

Caminaron hasta la mesa principal aun tomados de las manos y bajo el elogio y los aplausos de todos, Syaoran se alegraba de ver a todos sus familiares y sus amigos de Tomoeda en el evento. Sakura realizó la tradición de servicio a los padres del novio, así que en vista de todos sirvió el té para su suegra y para su esposo, luego sirvió también para su padre, su hermano y las hermanas de Syaoran, luego de esto todos los invitados fueron servidos por los camareros.

Cuando Sakura se sentó a la mesa Syaoran tomo el té para servirle.

- Syaoran-kun, no es necesario.

- Tú me serviste a mí, deja que yo te sirva a ti.

- Sí, pero…

- Pero nada, de hoy en adelante viviré para servirte Sakura, para que seas feliz.

- Ya has hecho mucho por mí, Syaoran.

- No, tú has hecho más, no sabes lo que has hecho en mi corazón Sakura.

- ¿Qué he hecho en tu corazón? –preguntó la joven con cuidado.

- Tú… tú me has cambiado mucho, para bien. Yo… era un arrogante y orgulloso.

- No es cierto, te veías así porque casi nunca sonreías, pero siempre has sido tierno y cuidadoso, siempre me has protegido Syaoran.

- Eso es porque eres especial para mi Sakura.

- ¿En serio? –dijo la joven

- Claro que sí, y ahora eres aún más especial –dijo Syaoran acariciando el rostro de Sakura- quiero que seas feliz conmigo Sakura.

Sakura apoyó la cabeza en la mano que acariciaba su rostro. La ceremonia continuo con muchos bailes y presentaciones tradicionales, todos los familiares y amigos de Sakura y Syaoran estaban presentes, todos los felicitaban y le deseaban buena suerte en su matrimonio, hasta los ancianos del Consejo se acercaron, algunos para traer regalos mágicos a los novios que los invitados no podían ver y otros para aconsejar a Syaoran y a Sakura de cómo mantener la pasión en el matrimonio.

- Algunos creen que todo es el sexo, pero el trato entre la pareja es muy importante también –le decía Yuga a Sakura.

- Gra..gracias –dijo Sakura con el rostro encendido de la vergüenza.

- Gracias Yuga-sama –dijo Syaoran alejando a Sakura.

- ¡Qué vergüenza! –susurró la joven.

- Hey, fue un buen consejo –dijo Syaoran con una sonrisita a lo que Sakura rodó los ojos.

Al final de la noche todos fueron al patio donde miraron un espectáculo de fuegos artificiales, Syaoran abrazó a su novia por la cintura mientras ella se emocionaba con los diseños tan elaborados de los fuegos, mientras tanto Syaoran sentía paz en su corazón, sentía que ya nada podría apartarle de Sakura, ahora se pondría a trabajar en ganarse el corazón de su esposa con cariño, y mimos, y atenciones, con solo pensarlo le abrazo más fuerte a lo que la chica se recostó de su esposo cerrando el espacio que quedaba entre ellos.

Sakura era suya y estaría con él siempre, ahora él estaría allí si algo pasaba y haría que todos los sueños de Sakura se hicieran realidad.

Llegó la hora de despedirse y tanto Sakura como Syaoran le dieron las gracias a todos por asistir, Syaoran estaba tan feliz que hasta abrazó a Touya, el cual le susurró un amenazador "más te vale que cuides a mi hermana". Ambos jóvenes se adentraron a la limosina que los llevaría a la casa.

- Pensé que sería bueno dormir en nuestra casa –dijo Sakura- quiero que veas las reformas de la planta alta.

- Me parece bien, mañana podemos partir de viaje.

- ¿A dónde iremos?

- Es una sorpresa

- ¡Syaoran-kun! –se quejó Sakura con un mohín

- Oye, tú quieres sorprenderme con la casa y yo quiero sorprenderte con el viaje, ¿Si?

La joven no tuvo más que entender que era justo, cuando llegaron a la mansión Li, Sakura le tapó los ojos a Syaoran.

- ¿Es esto necesario? –preguntó el joven

- Totalmente, quiero ver tu reacción.

- Será una buena reacción.

- No sé, hay cosas que están muy diferentes y quiero que te guste.

- Tiene que gustarte a ti también Sakura, tú vivirás aquí.

- Sí, pero es la casa de tu familia, donde naciste y te criaste.

- Y ahora será la casa de tu familia también.

- Ok, puedes mirar.

Syaoran abrió sus ojos y en verdad se sentía en otro lugar, la casa ahora se veía más amplia e iluminada gracias a los colores claros que Sakura había elegido para ella, también notó que las decoraciones y retratos eran reliquias y antigüedades de la familia, todo era exquisito y de mucha clase.

- ¿Te gusta? –preguntó Sakura.

- Me encanta, es hermoso.

- Tu madre conservará su habitación, porque a mí me gusta más la tuya, ven.

Entraron a la habitación que era de Syaoran y estaba muy iluminada y limpia.

- ¿Qué crees?

- Me gusta mucho Sakura. –dijo con una sonrisa.

- No te ves tan impresionado.

- Bueno es que… ya la había visto, aunque a oscuras.

- ¿Cómo así? ¿Viniste un día que no estaba?

- Bueno yo, en ocasiones entre por la ventana mientras dormías.

- ¿En serio?

- Es que necesitaba ver que estabas bien.

- ¿Qué me podía pasar aquí?

- Bueno, yo… en verdad necesitaba verte para dormir tranquilo.

- ¿De verdad?

- Sí, pero la habitación esta preciosa y muy acogedora, además ahora está preparada para dos personas.

- Si –dijo Sakura bajando la mirada.

Syaoran notó que Sakura estaba nerviosa, podía ver sus manos inquietas y su labio mordido, así que se puso nervioso él también. ¿Estaría nerviosa por la noche de bodas? Sakura tenía que saber que él no le presionaría para nada, así que no tenia de que preocuparse. Syaoran entendía que el sexo no solo se basaba en atracción, sino también en confianza y que era mejor esperar a que tanto él como Sakura se sintieran cómodos con la cercanía.

Hasta ahora ellos habían compartido besos apasionados, pero si lo pensaba bien hace 5 meses ni siquiera estaban comprometidos, para esta fecha el año anterior estaban viviendo en Tomoeda, yendo a la escuela y compartiendo con sus amigos.

- Sakura…

- Syaoran, hay algo que quiero decirte –dijo la joven antes de que Syaoran hablara.

- No es necesario –dijo el chico pensando en el nerviosismo de Sakura

- Si lo es, es que… me prometí a mí misma que no dejaría que nada estuviera entre nosotros como un secreto o algo oculto.

- Estoy de acuerdo

- Yo… no quiero que vuelva a pasar lo que pasó con el compromiso, tener secretos y ocultar la verdad, quiero que seamos totalmente sinceros

- Sí, yo… seré sincero contigo Sakura

- No quiero fingir… -dijo la joven

Syaoran estaba preparándose para decirle a Sakura que no debía hacer nada que no quisiera, que él estaba más que feliz con todo lo que había pasado en el día de hoy y que ella no debía fingir que estaba de acuerdo con dormir juntos, que aún tenían mucho tiempo para llegar ahí, además Syaoran no quería más secretos entre ellos tampoco, estaba resuelto a revelar sus sentimientos a Sakura, ella tenía que saber que era lo más importante para Sakura y que era la mujer de sus sueños, que no desearía estar casado con nadie más en el mundo.

- Te amo

¿Lo había dicho Sakura? ¿Lo había dicho él? Syaoran se quedó frio en su puesto mirando a Sakura, mientras la joven tomaba aire para seguir hablando.

- Estoy enamorada de ti Syaoran, tu eres… eres la persona más importante para mí, yo… yo deseo hacerte feliz y apoyarte en todo lo que…

Syaoran se acercó a Sakura tomando su rostro para verle los ojos directamente.

- Repítelo –susurró Syaoran

- Syaoran-kun

- Repítelo, Sakura. Dilo… dilo…

En ese momento Sakura se percató de la mirada profunda y ardiente de Syaoran que trataba de sacar una respuesta de su rostro y lo entendió todo… Syaoran sentía lo mismo.

- Te amo –dijo Sakura- te amo Syaoran-kun.

Syaoran cerró los ojos fuertemente por un momento para luego abrirlos y proceder a besar a su esposa, la besó con toda la pasión que tenía dentro de sí, con todo el amor que había ocultado por años, lágrimas caían de sus ojos mientras apretaba a Sakura en sus brazos, sentía que no estaban lo suficientemente cerca con toda esa tela de los trajes de boda de por medio.

- Te amo –susurró Syaoran entre un beso y otro- Te amo Sakura, te amo, te amo…

Sakura abrazó a Syaoran por la espalda dándose cuenta del temblor del joven, Syaoran enterró la cara en el cuello de Sakura.

- Yo te amo –decía Syaoran- yo… yo… tenia las palabras, hace un minuto tenia las palabras correctas.

- Lo sé –dijo Sakura abrazándole fuerte.

- No, te amo Sakura. Eres… eres… todo, eres todo.

- Lo sé –dijo la joven- tú también, ahora estamos juntos, soy tuya Syaoran.

Esas palabras desataron el deseo de Syaoran, besó a Sakura con toda la fuerza del amor que sentía dentro de él, sus manos comenzaron a desatar el elaborado traje de ceremonias de la chica, cuando el primer lazo estuvo deshecho Syaoran se detuvo en seco y miro a su novia. Sakura entendió que lo había hecho sin pensar, pero con la mirada fija en el joven asintió con la cabeza dando permiso de continuar.

Syaoran le beso tiernamente terminando de quitar esa primera pieza y levantando a Sakura en sus brazos para depositarla en la cama, comenzó a besar cada pedazo de piel que quedaba descubierto, mientras le decía lo mucho que la amaba.

{Te amo tanto –dijo mientras besaba su cuello.

{Estoy muy enamorado de ti –dijo mientras besaba su clavícula.

{Eres mi primer y único amor.

Syaoran besaba a Sakura mientras trataba de quitar la ropa lo más calmadamente, Sakura por su parte se sentía perdida en los brazos de su amado, nunca pensó que sería tan fácil estar con él de esa manera, en ese momento una idea le molestó en la cabeza y antes de pensarlo lo dijo.

- ¿Lo has hecho?

- ¿Qué? –contestó el joven mirando fijamente a Sakura.

- ¿Lo has hecho… antes?

Sakura miró como los ojos de Syaoran cambiaban por la comprensión de la pregunta y se apuró en añadir…

- No importa. Si lo has hecho antes no importa, de verdad Syaoran-kun, yo solo…

- Sakura, eres mi primer y único amor, solo he pensado en ti desde antes de mi adolescencia.

- ¿Entonces…?

- No, no lo he hecho.

- Ok… pero eres un mentiroso, no soy tu primer amor, estabas enamorado de Yukito-san –dijo Sakura con una sonrisa.

- Tú también estabas enamorada de Yukito, ¿recuerdas?

Eso provocó la risa de Sakura, aunque de repente el humor cambio cuando Syaoran se percató que uno de los pechos de Sakura se divisaba por la ropa. El traje que tenía la chica era tradicional, así que Tomoyo insistió en que no debía usar ropa interior. Sakura a duras penas pudo convencer a su amiga de dejarle usar bragas, pero el sostén fue otra historia.

Sakura se fijó en la mirada profunda de Syaoran mientras su pecho quedaba al descubierto, sintió la satisfacción de ver el deseo del joven mientras por otro lado un temblor atravesaba su cuerpo. Syaoran siguió quitándole el traje ceremonial como un niño que destapa su regalo, en ningún momento quitó los ojos del cuerpo de Sakura.

Aunque el traje era muy elaborado, Syaoran supo exactamente como desvestir a su esposa, hasta que ella quedó solo con las braguitas. Sakura sentía la necesidad de cubrirse, pero no lo hizo, en vez de eso agarró con fuerza las sabanas debajo de ella para no ceder al impulso de cubrirse. Syaoran acarició tiernamente el vientre de Sakura, lo que hizo que la joven notara sus manos temblorosas, estas manos pasaron por sus costados rodeando los senos sin tocarlos, para luego bajar por los brazos hasta las caderas. Lo siguiente que pasó Sakura no lo hubiese imaginado en su vida, Syaoran tomó las braguitas y las rompió de ambas costuras dejando a Sakura totalmente desnuda sobre la cama.

- ¡Syaoran-kun!

- ¿Incomoda? –preguntó Syaoran con la voz ronca.

Sakura solo pudo negar con la cabeza, no confiaba en su propia voz. A pesar de la vergüenza, no quería dar la impresión a Syaoran de que quería parar, necesitaba esta intimidad con él, necesitaba entregarse por completo, así que levantó los brazos en señal para Syaoran de que se acercara, el joven bajó su cabeza para besarla en los labios, mientras pasaba sus manos por la espalda descubierta de la chica y le susurraba cuanto la amaba con esa voz ronca que a Sakura le empezaba a gustar.

- Desvístete –susurró la joven a su esposo.

Syaoran se puso de rodillas en la cama y procedió a desvestirse, ahora fue el turno de Sakura mirar cómo se iba revelando el cuerpo de Syaoran, desde sus brazos, su pecho, su abdomen, hasta la parte inferior de su cuerpo. Syaoran era un Adonis, Sakura no podía dejar de mirarlo mientras el joven se deshacía de las ropas tirándolas al piso. Se inclinó despacio sobre Sakura hasta que su cuerpo quedo encima del de ella.

Sakura abrazó a su esposo fuertemente temblando levemente por el contacto piel contra piel, solo podía sentir a Syaoran, oler el aroma de Syaoran, escuchar las palabras de Syaoran.

- ¡Que hermosa eres!, Tus hermosos ojos, tu hermosa cara, tu hermoso cuerpo, no puedo creer que seas mía… no puedo creer que me ames.

- Te amo, te amo mucho Syaoran-kun.

Con esas palabras Syaoran intensificó el beso, Sakura comenzó a sentir a Syaoran por todas partes… literal. Podía sentirlo sobre ella, detrás de ella, sentía su presencia dentro de ella, además comenzó a sentir mucho calor, mucha excitación, sentía un deseo insoportable, necesitaba estar más cerca de él, necesitaba más…

- Syaoran… más –gimió Sakura.

Bajó su mano derecha entre ellos y tomó el miembro de Syaoran para acariciarlo, entonces lo entendió, Syaoran estaba pasándole su energía, por eso se sentía así, estaba sintiendo el deseo de Syaoran dentro de ella y la estaba volviendo loca.

- Syaoran… Syaoran por favor.

- Sakura…

- Ven, por favor –decía la chica mientras trataba de unir su cuerpo con el de Syaoran.

- Aun no –gimió el chico alejando la mano de Sakura

- Syaoran…

Syaoran la silencio uniendo sus labios con los de ella, comenzó a acariciarle entre las piernas, Sakura pensó que iba a morir, mientras sentía la excitación de Syaoran y la suya al mismo tiempo, se sentía muy húmeda, gemía y mordía los labios de su esposo, mientras se retorcía debajo de él. De repente comenzó a cambiar, la energía que sintió entrar en ella ahora salía, sentía que Syaoran estaba absorbiendo su vida, y aunque pareciera extraño le gustaba, quería ser totalmente absorbida por Syaoran.

Luego, cuando pensó que ya se haría uno con Syaoran, sintió su energía volver, entonces el deseo se intensificó y se dio cuenta de que Syaoran le hacia el amor, estaba dentro de ella y moviéndose lentamente, era extraño y a la vez muy sensual, ver a Syaoran sobre ella, sentirlo moverse de esa manera, además sentir su deseo en su interior…

- Ah, umm.

- Sakura, mi amor, te amo –susurraba Syaoran.

- Ámame Syaoran, te necesito.

Tanto tiempo que invirtió la chica preocupándose por este momento, sintiendo vergüenza de siquiera pensarlo, ahora besaba ávidamente a su amante, clavando las uñas en su espalda e instándolo a ir más deprisa… más a fondo. Era demasiado y a la vez no era suficiente, sentía demasiadas cosas a la vez, mientras escuchaba la voz de Syaoran susurrando palabras de amor en ese tono ronco. Por su lado Sakura llegó a un estado en el que solo podía gemir y gruñir hasta que su cuerpo no aguantó más y se desbordo en un éxtasis pleno. Sintió las embestidas de Syaoran perder el ritmo al llegar al culmen también y luego todo quedo en paz.

- Te amo –susurró el chico besando la frente de Sakura- perdóname por no decirlo antes, es algo que lamentaré toda mi vida, fuiste más valiente que yo.

- No digas eso, no conviertas este momento en lamento.

- Ok –dijo el joven mirándola a los ojos

- ¡Syaoran-kun, tus ojos!

Sakura se maravilló al ver a Syaoran a la cara y notar que el centro de sus ojos estaba de un color verde que ella conocía muy bien.

- ¿Es por lo que hiciste de darme de tu energía?

- No solo te di, también saque de ti, así que es como que… nos ligue un poco.

- ¿Te ligaste a mí? –dijo Sakura disfrutando de la idea.

- Si –dijo con una sonrisa ladeada- tú también tienes los ojos de dos colores.

- ¿En verdad?

- No te preocupes, no durará.

Sakura se sintió decepcionada de saber que sus ojos y los de Syaoran volverían a la normalidad, quería que se quedaran así y que todo el mundo supiera el grado de unión que habían alcanzado. Sintió que Syaoran salía de su cuerpo y trató de retenerlo

- No, te estoy lastimando

- No me lastimas, por favor quédate

- No puedo –susurró el joven- si me quedo yo… si me quedo volverá a…

- No importa, por favor no me dejes.

- No voy a dejarte, nunca Sakura –dijo dándole un beso- pero no quiero lastimarte más de lo que lo he hecho.

- No me dolió, en serio.

- Si te dolió y te dolerá mañana y tendrás agujetas.

Sakura pensó por un momento las palabras de Syaoran mientras este se recostaba a su lado.

- Oh por Dios, no fue mi imaginación ¿verdad? En serio podía sentir tu deseo.

- Si

- Y tu… y tu después… ¡Syaoran! ¡Absorbiste mi energía en el momento de…!

- Quería que tu primera vez fuera placentera –dijo Syaoran acariciando el rostro de su esposa.

- No era necesario, es una pequeña molestia pasajera, es parte de la vida.

- No fue una pequeña molestia Sakura, no sabes lo feliz que estoy de que no lo sintieras, aunque probablemente te sientas mal mañana

- Mal es una palabra muy fuerte

- Estabas muy estrecha, creo que la próxima vez también será incómoda para ti.

- Bueno es que eres… un poco grande ahí abajo ¿no?

- Ja, lo dices porque no has visto a Yamazaki

- ¡Syaoran! –dijo Sakura muerta de vergüenza, no quería imaginar a su amigo desnudo.

Syaoran aprovechó el momento para besar a su esposa y contemplar su hermoso cuerpo, no pudo evitar la reacción de su cuerpo, trato de esconder su excitación pero Sakura ya lo había notado y con una temblorosa mano comenzó a acariciarle. Era excitante ver a Sakura acariciar esa parte de él, con un sonrojo en el rostro a pesar de que ya habían estado unidos hace unos momentos.

- Ven –susurró Sakura a su compañero, el cual entendió el mensaje de inmediato.

- Sakura… te dije…

- Por favor, ven –decía la chica tratando de arrastrarlo al centro de su cuerpo.

Syaoran trato de aguantarse, comenzó a pensar en una forma de hacer disfrutar a Sakura sin que le doliera al día siguiente, pero en eso Sakura susurro las palabras que lo desarmaron.

- Mi amor, por favor, te necesito…

Syaoran lanzó un gruñido y se colocó sobre su esposa nuevamente, Sakura sintió la molestia cuando él la penetró, pero también satisfacción de ver que tenía ese poder sobre Syaoran. Esta vez fue más salvaje, Syaoran rodeo la cintura de su mujer mientras besaba un punto mágico en su cuello. Sakura solo pudo aferrarse a él y dejarse llevar, de vez en cuando era capaz de decir algo más que un gemido. El clímax vino sin aviso y atravesó a la joven como un rayo, cuando abrió los ojos estaba sobre el cuerpo de su esposo quien respiraba agitadamente.

- Los ancianos del Consejo tenían razón –dijo Syaoran- tres meses de luna de miel es poco.

- ¿Si? –dijo Sakura con una carcajada.

- Si, además deberíamos probar si la habitación es a prueba de ruido

- Jajaja. Quería que nuestra primera vez fuera aquí, no en una suite lujosa de algún hotel cinco estrellas, sino aquí en nuestra cama. Aquí viviremos, y aquí nacerán nuestros hijos, además aquí me siento segura.

- Te amo Sakura –dijo Syaoran mientras la apretaba fuerte.

Sakura le respondió con un pequeño beso en los labios, ahora todo se sentía muy sensual entre ellos. Luego de un rato de caricias Sakura interrumpió el silencio con una pregunta.

- ¿De verdad te hubieras casado con otra?

- Yo… -Syaoran se quedó en silencio un momento antes de continuar- cuando me presente al Consejo para el compromiso, entré a la sala con una resolución en mi cabeza, pero… cuando anunciaron la llegada de mi prometida yo… era como si estuviera hecho de hielo, me sentí frio y entumido.

- Syaoran-kun

- Me hubiese casado con otra… pensando que era la mejor decisión, pero probablemente hubiese sido muy infeliz… y ella también. Solo con pensarlo me duele el corazón.

- ¿Por qué nunca me dijiste? –susurró Sakura.

- No podía. Debes ser libre Sakura, estaba decidido a no interferir en tu vida… porque mi vida estaba ligada a una responsabilidad, a deberes y ceremonias, y tu vida podía ser diferente.

- No hubiera podido conocer a alguien más –dijo Sakura acariciando el pecho de Syaoran.

- ¿Desde cuándo tu…me…?

- Siempre te admiré Syaoran-kun, hasta cuando me decías que era tonta e incapaz de reunir las cartas, tu tenías una fuerza y confianza en ti mismo que yo no poseía, luego nos hicimos amigos y todo cambio, comencé a necesitarte, me dolía cuando tenías que irte de Tomoeda y la felicidad que experimentaba cuando regresabas… simplemente una parte de mi lo supo siempre.

- No lo sabía, tú nunca demostraste que querías algo más.

- No, no podía compararme contigo

- ¡¿Qué?! –exclamó Syaoran sentándose en la cama, irguiendo también a Sakura.

- Syaoran –susurró Sakura ocultando el rostro en el pecho de su esposo.

- Mírame –dijo Syaoran levantando su cara- ¿Qué quieres decir con eso?

- Eres mejor que yo –dijo la joven con ojos brillantes- no había forma en que yo pudiera ser tu pareja.

- Sakura… tú – eres – mi –mundo. Lo eres todo para mí, eres más hermosa, más lista, más buena persona, mejor hija, mejor amiga… eres mejor que yo en todo.

- Syaoran…

- Eres mi mundo… y yo la pequeña luna que gira alrededor de ti, quiero estar cerca siempre, eres mi razón de ser Sakura.

- Nunca me dejes –gimió Sakura abrazando fuertemente a Syaoran.

- Jamás, fue lo peor que tuve que hacer en mi vida. Cuando dejé Tomoeda en marzo, mi corazón se desgarró al separarme de ti Sakura. Jamás volveremos a separarnos. Te lo prometo.

Y selló su promesa con un beso, volvió a recostarse sintiendo los brazos de su amada rodeándole y su cabeza apoyada en su pecho, su cuerpo desnudo pegado al suyo, y supo que había nacido para tener a Sakura en sus brazos.

- ¿Te dormiste? –preguntó Syaoran acariciando la cabeza de Sakura.

- Umm –fue la única respuesta que escucho de su esposa.

- Solo quería decirte que te amo una vez más.

- Umm –gimió Sakura, pero Syaoran pudo sentir su sonrisa.

- Duerme, mañana será un largo día.

- ¿Dónde iremos? –murmuró Sakura antes de quedarse dormida.

Syaoran se quedó mirando la luna que se asomaba por las ventanas y apretó más fuerte a su esposa entre sus brazos.

- Iremos a comenzar la historia de nuestra vida.

Así se sentía, ya no eran dos vidas, ahora eran uno, Syaoran podía sentir a Sakura dentro de él y él había dejado de su energía en ella, compartirían su vida, su esencia y su magia, Syaoran no tendría miedo del futuro, ni de perder a Sakura, de ahora en adelante la amaría sin restricciones y sin sombras entre los dos, él lo había decidido, no era la más fácil de las decisiones, pero era la mejor decisión de su vida.

Fin


Señores gracias a todos ustedes que me apoyaron en este tiempo.

Gracias a todos los que comentaron, principalmente a aquellos que tomaron un tiempo para comentar cada capitulo, también a aquellos que decidieron seguir esta historia, espero que les haya inspirado y motivado a escribir mas fics.

Este fue mi primer fic de mas de un capitulo, así que fue muy especial compartir la experiencia con ustedes, me mantuve en el rate T hasta este cap que se me salio, pero que se iba a hacer :P , pero en general lo quise mantener tierno.

Espero en un futuro tener otras ideas.

Le dejo un epilogo.

Nos leemos luego y a esperar mas capitulos de Clear Card.