Como imanes
En la vida real, positivo y negativo se atraen, al odio y el amor los dividen con una delgada línea, el blanco y negro combinan, ¿por qué ellos no habrían de encajar entre alguna de esas descripciones?
Disclaimer: Todo lo que puedan reconocer pertenece a sus respectivos dueños, Inuyasha es de RT. Realizado por simple entretenimiento.
Aclaraciones: AU. Época actual. Puede que un poco de OoC, pero trataré de adaptar sus personalidades a la actualidad. Drabbles, mini OneShot's, o posibles OS's concernientes al RinSess. Realizados conforme llegue la inspiración, tengo la intención que formen una historia, ojalá lo logre.
Genre: General, pero tendrá Humor & Romance en la mayor parte.
Summary: El peli plateado avanzó hasta estar a unos pasos de ella, por lo que no le quedó más que apoyar su espalda en la fotocopiadora. Era una cabeza más baja que él, así que tuvo que alzarla para poder mirarle; sus ojos dorados le observaban con malicia y diversión.
Fotocopiadora
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La pelinegra miró con frustración la enorme máquina en el centro de copiado de la empresa. Sesshomaru era malvado, había hecho que se quedara tan tarde como él y, aunado a eso, hacía media hora le había pedido que se sacaran copias de unos documentos -cuando era perfectamente consciente que los demás empleados ya no se encontraban en la empresa-. Aquello explicaba su presencia en aquel lugar.
Sabía sólo lo básico de ese tipo de máquinas, no podían culparle, nunca había realizado la tarea. La impresora se controlaba a través de una computadora, y las copias a gran magnitud las hacía alguien más. Sorprendentemente nunca se encargó de hacer eso en la revista de Kagura -quien, por cierto, recibió extasiada la noticia de que su prima trabajaría para Sesshomaru-, por lo que su experiencia con máquinas de tal calibre se reducía a cero coma cero.
No aparentaba ser tan difícil sacar copias, pero no lograba la calidad que el "magnánimo" Señor Sesshomaru necesitaba. Suspiró y realizó un nuevo intento.
Mientras las copias se realizaban comenzó a recoger los papeles para no hacer trabajar más a la persona de la limpieza del turno de la noche, según tenía entendido comenzaba a las diez. Dentro de dos horas o menos si su reloj no le fallaba. No estaba para hacer cuentas.
Se encontraba exhausta y sólo quería llegar a casa, llevaba dos noches sin dormir correctamente y su cama decía: "Ven Rin, ven Rin, tócame, acaríciame, recuéstate sobre mí. Sabes que lo deseas".
-¿Por qué tardas tanto?- cuestionó la aterciopelada voz de su jefe desde la puerta. Abrió los ojos asustada, creía que se estaba quedando dormida. Después de todo Sesshomaru era tremendamente apuesto y asociarlo con su cama era tentador.
-Señor Sesshomaru, siento haberme retrasado con las copias -retrocedió hasta la blanca máquina que llegaba a la mitad de su cuerpo-. Ya están listas -bostezó-. Las ordenaré y dejaré en su escritorio.
El peli plateado avanzó hasta estar a unos pasos de ella, por lo que no le quedó más que apoyar su espalda en la fotocopiadora. Era una cabeza más baja que él, así que tuvo que alzarla para poder mirarle; sus ojos dorados le observaban con malicia y diversión.
-¿Cansada, Rin? -interrogó él con voz ronca, escudriñando sus rasgos-. ¿Ha sido mucho para ti tu primer día?
Recibió su aliento caliente y el olor de su loción de afeitar, que no supo identificar pero le quedó claro que era muy varonil y atrayente.
-Le divertiría saber que es así- susurró cohibida. Recordaba la sensación de cuando le había besado tres días atrás y se sorprendía por querer experimentarla de nuevo.
Él estiró una mano -creyó que la llevaría a su cuello- y tomó las hojas en la parte superior de la fotocopiadora, para después separarse de ella. Exhaló aliviada, porque la atracción hacia él no era correcta -aunque una parte suya se sentía decepcionada, pero no lo admitiría-.
En cuanto a la atracción; cuando estaba enojada era perfecto, porque esa actitud chocaba con la de su jefe, pero cuando se comportaba normal -tranquila y dulce-, era muy posible mantenerse cerca. No muy recomendable, según su opinión. No, no y no.
Él la miró con sus ojos ámbar y le señaló la parte donde las copias habían salido.
-Ordénalas- dijo.
Sesshomaru comenzó a avanzar hacia la puerta pero se detuvo antes de salir.
-Las dejas en mi escritorio y tomas tus cosas. Te estaré esperando en el estacionamiento. Tu horario de salida es a las seis, no te daré pago por horas extras- anunció y se retiró con aire magistral.
"¿Acaba de ofrecer llevarme a casa?", reflexionó la pelinegra.
-¡Fue él quien me hizo quedarme tan tarde!- exclamó con cólera juntando las hojas que salieron de la máquina.
Detestaba sentirse atraída por el 'Señor Sesshomaru'.
¡Hola, hola!
He dicho que actualizaré cuando se me dé escribir algo, así que aquí está. De casualidad siguió siendo el primer día, pero no sé cómo será después, no tengo una idea determinada de qué haré XD, es la primera vez que no lo planeo correctamente :3
Como paso súper rápido, pues no contesto reviews todavía, gracias por dejarlos :D, los leí de reojo y me pareció ver petición de besos y más larga la extensión, no deseo decepcionar a esas personitas pero no tengo idea *rasca su cabeza*, trabajaré en eso [besos :* y extensión, aunque la última depende de mi inspiración, más de lo que tenga de título -aseguro que trataré-]
¡Saludos!
Besos y abrazos,
HoeLittleDuck
