Como imanes
En la vida real, positivo y negativo se atraen, al odio y el amor los dividen con una delgada línea, el blanco y negro combinan, ¿por qué ellos no habrían de encajar entre alguna de esas descripciones?
Disclaimer: Todo lo que puedan reconocer pertenece a sus respectivos dueños, Inuyasha es de RT. Realizado por simple entretenimiento.
Aclaraciones: AU. Época actual. Puede que un poco de OoC, pero trataré de adaptar sus personalidades a la actualidad. Drabbles, viñetas, mini OneShot's, o posibles OS's concernientes al RinSess. Realizados conforme llegue la inspiración, tengo la intención que formen una historia, ojalá lo logre.
Genre: General, pero tendrá Humor & Romance en la mayor parte.
Summary: Fue directo al buscador y lo pensó unos segundos. "¿Cómo saber cuando una persona siente deseo?" pensó mientras lo escribía.
Dudas
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Rin movió con su bolígrafo la última bola del péndulo, provocando que golpeara a la segunda y ésta a la tercera, así sucesivamente hasta marcar un ritmo. Observó aburrida la manera en que avanzaban los objetos redondos, mirando de derecha e izquierda, contando las veces que se golpeaban unos con otros.
Suspiró.
Ya había computarizado las anotaciones del 'señor Sesshomaru' -era bastante buena escribiendo en el teclado- y no tenía qué más hacer, todavía quedaba una hora para su salida, por lo que no podía retirarse. Su gran jefe no le dio algún otro encargo en el que entretenerse.
Un suspiro audible salió de su boca al pensar en Sesshomaru Takahashi.
No entendía qué había ocurrido cuando saboreó el chocolate.
A él le gustaba, era completamente claro, los miró con interés cuando le mostró el plato, pero no hizo amago de tomar alguno. Hecho que había disfrutado porque le permitió divertirse un rato.
Sólo disfrutó inocentemente de un chocolate, no era su culpa que él fuera demasiado orgulloso para aceptarlo.
Rió en voz baja.
Aunque le extrañó cuando sus ojos dorados brillaron de una forma extraña.
Se lamentaba haber crecido sin una verdadera guía en los aspectos masculinos, el orfanato en que había vivido sólo era ocupado por mujeres y, al salir, Kagura no había sido una gran 'tutora'. En fin, estudiar literatura le había permitido saber un poco más, pero no había que fiarse completamente de los libros. Además, ella se especializaba en aspectos infantiles -mucho más comprensibles, si le preguntaban-.
Claro que tenía dudas, demasiadas. Sabía lo que era la atracción, la había sentido con los dos novios que había tenido y con su jefe -más fuerte que las dos anteriores-, pero el terreno del deseo le era más desconocido.
Tamborileó sus dedos en la superficie de su escritorio y observó a su alrededor en busca de testigos.
"Despejado".
Fue directo al buscador y lo pensó unos segundos.
"¿Cómo saber cuando una persona siente deseo?" pensó mientras lo escribía. Unas imágenes salieron en la parte superior y se sonrojó.
Presionó el primer link -que pedía ser mayor de edad- y, al abrirla, más imágenes aparecieron en el fondo del blog, hombres semidesnudos sólo cubiertos por unas sábanas y parejas besándose sin pudor alguno.
Definitivamente aquella página no parecía japonesa.
"O eres demasiado inocente", reflexionó.
Aunque habían mangas que incluían esa clase de insinuaciones.
Negó, leyendo sólo el título de la página.
-¿Es deseo?- susurró, pensando en lo 'fascinante' del titular.
-Rin- escuchó en el intercomunicador, con rapidez cerró la página y se dirigió a la puerta de la oficina.
-¿Qué necesita, señor Sesshomaru?- cuestionó asomando su cara, seguramente sonrojada.
-Aun no te has llevado el plato- señaló él observando su cara roja, sonrió al reparar en el plato vacío.
"Completamente orgulloso".
Decidió arriesgarse un poco, se acercó para tomar el plato de la pequeña zona de café de ese piso y se sentó en la silla frente al escritorio.
-Señor Sesshomaru, ¿puedo hacerle una pregunta?- él la miró, gesto que significaba podía proseguir.
-¿Cómo es el deseo?- le pareció que los ojos ámbar se abrieron asombrados, pero sólo fue un segundo.
-¿Estás jugándome una broma?- preguntó escéptico, actitud extraña en él, le empezaba a conocer pese a sólo llevar dos días ahí.
Negó.
-No creo que necesites saberlo, Rin- declaró él, sin dar lugar a más indagación.
Se encogió de hombros.
Quizá más adelante le respondería.
-No necesito nada más, vete a casa- asintió ante la orden.
Podía no saber lo que era el deseo, pero definitivamente sí había atracción, le surgían inmensas ganas de acercarse cuando le veía.
.
Por primera vez en su vida Sesshomaru sintió deseos de reír a carcajadas, ella era mucho más ingenua e inocente de lo que creía. Afortunadamente no apostó ni un solo yen por su conclusión de que ella le seducía.
Un raro sentimiento de posesividad le inundó, más adelante le respondería con hechos.
No podía creerlo, se refrenaría un poco por ella, pero después obtendría lo que quería y la botaría.
Ignoró la mínima parte de su conciencia que le reclamaba sobre esa decisión, después de todo años atrás había decidido que no importaba.
Ella no significaría más para él, ¿o sí? Sólo la llamó porque quería verla, ¿qué mal había en ello?
-Sandeces- aseveró, Rin y su estúpida duda habían metido ideas a su cabeza.
¡Hola!
Espero no haberme saltado un escalón con esta loca idea XD, quería a la Rin preguntona con Sesshomaru, quedó un poco corto pero quería completar el del chocolate :3
Gracias a quienes leen, dejan reviews, me han agregado a Fav o me siguen, me entusiasma que mis tonterías sean agradables para alguien más XD
Cualquier duda, comentario, aclaración, reclamación, crítica, etc, etc, hasta la pequeña carita que me haga sonreír, son verdaderamente aceptados en el recuadrito de abajo. Sólo escuchen a la vocecita interna que les dice que no soy profesional ni nada por el estilo, sino una simple estudiante que pasa mucho tiempo -que podría ser de calidad- en FF XD
HoeLittleDuck
