Vaya cuanto tiempo y disculpen la demora, pero bueno principalmente gracias por los comentarios ale93371, Mrnba y Toylad también por los consejos, acá esta el capitulo numero 10, siendo honesto la verdad que no me convenció del todo como me quedo este cap, como que creo que le falto algo.

Por otra parte aviso que el siguiente cap es el encuentro del Skarlet y Johnny y el capitulo 12 según tengo pensando hacer es el enfrentamiento de Johnny contra evil Johnny aunque aun no le decidido ya que aun debo hacer unos capitulo en donde dejen su rivalidad de lado johnny y skarlet, por lo que podría decirse que el fic va a ser mas largo de lo que esperaba ja.

Pero bueno cualquier duda y recomendaciones que tengan no duden en decirme y comenten que le pareció el cap que no le gusto y que si, saludos.

Capítulo 10

-Vamos apresúrate-decía una mujer mientras tomaba de la mano a su acompañante para después seguir corriendo en medio de una calle de la desolada ciudad.

-ya no puedo más…estoy muy cansada - menciono cayendo al piso arrodillada una pequeña niña.

-Ven- solo dijo la mujer alzándola a la niña para luego observar hacia atrás preocupada y continuar por lo que parecía ser huyendo.

-Skarlet tengo miedo- dijo sollozando la pequeña y ocultando su rostro en el hombro de la peliroja, que solo la abrazo más fuerte y continuo su camino hasta entrar en unos de los grandes edificios destrozados.

La cazadora respirando agitadamente bajo al suelo a Mika y se agacho para quedar a su altura, para después acariciarle el pelo y besarle en la frente.

-Quédate aquí, no salgas por nada del mundo, confía en mi volveré… ¿ok?-

Mika aun con temor solo le asintió para luego ver como Skarlet saco sus cuchillos y salió del edificio rápidamente.

-¡Ahí está, atrápenla!- menciono uno de los tarkatanes que perseguían a Skarlet por órdenes del emperador.

-Déjenme en paz- susurro la cazadora para luego entablar una larga lucha con varios tarkatanes.

Todos ellos expulsaron sus cuchillas de su brazos las cuales comenzaron a chocar con los cuchillos de la peliroja que a pesar de ser más poderosa por haber absorbida la sangre de reptile, tenía dificultades para defenderse, ya que el número de rivales a los cuales se enfrentaba era grande.

-Maldición- pensó seriamente ella al recibir unos cortes en sus brazos y piernas, mientras respiraba con cansancio. Para después observar como comenzaron a rodearla sus rivales.

Luego de que terminaron de hacer esto rápidamente un tarkatan que estaba atrás de ella se lanzó al ataque, luchando con la peliroja que llevaba la ventaja en la batalla, ya que su velocidad era claramente superior al de su rival, al igual que su fuerza.

Por lo que el tarkatan en un intento desesperado de querer matarla o herirla trato de cortarle por la mitad con su cuchilla, sin embargo la hábil cazadora evito el ataque agachándose para luego contraatacarle a gran velocidad y así lograr enterrarle su cuchillo en su estómago, pero apresuradamente debió volver a ponerse a la defensiva ya que otro comenzó a atacarla.

La mujer estaba a punto de vencerlo pero se descuidó y recibió una gran corte en su espalda por otro tarkatan que intervino atacándola traicioneramente.

Ahora ambos tarkatanes comenzaron a atacarla uno en cada lado, mientras que la peliroja a pesar de su herida en su espalda comenzaba a contenerlos hasta el momento que ambos tarkatanes se lanzaron con el objetivo de atravesarla por lo que ella aprovecho esta oportunidad para hundirse en el suelo en un charco de sangre y así lograr que sus rivales se maten uno al otro.

Luego de realizar esto la peliroja salió del piso pero fuera de la zona en donde la tenía rodeada, apareciendo atrás de un tarkatan que no pudo hacer nada para defenderse, ya que rápidamente la cazadora lo tomo con una de sus manos la cabeza y con la otra mano lo degolló usando su cuchillo.

Después de esto Skarlet observo a todos sus rivales seriamente, mientras comenzaba a absorber la sangre del tarkatan que mato y así sus heridas comenzabas a curarse rápidamente, para después disponerse a atacarlos nuevamente, sin embargo se detuvo al escuchar una voz conocida.

-¡mangas de inútiles!- menciono una mujer abriéndose paso entre los tarkatanes, a la misma no se podía ver por completo su rostro ya que estaba tapada por una máscara de color rosado al igual que toda su vestimenta.

-Mileena- menciono Skarlet simplemente al verla.

-Hola querida, ¿te sorprende verme?- menciono riendo la mitad humano y mitad tarkatan mientras se acercaba a la peliroja.

-Siempre quisiste complacer a Shao Kahn, no me extraña verte- menciono Skarlet con su típica mirada seria.

-Hay amiguita que puedo decir es mi padre- menciono la mujer para luego hacer aparecer sus sais en su ambos y decir por ultimo con mucha molestia.

-no sabes cómo encantara ver su reacción cuando te lleve ante él arrastrándote de los pelos, si…a su guerrera favorita… mi padre por fin se dará cuenta que siempre fui la mejor… las más poderosa-

-¿celosa?- menciono Skarlet tranquilamente y provocando a propósito a Mileena que salió disparada a atacar a la cazadora.

Pero se detuvieron al escuchar varios disparos que mataron a los distraídos tarkatanes que observaron su corta pelea, por lo que rápidamente Mileena se alejó de Skarlet saltando al cielo para desaparecer en una estela rosada, aunque no sin antes decirle por ultimo a la peliroja –Esto no ha terminado, Skarlet-

Luego de verla desaparecer la peliroja observa al frente y ve a varios humanos armados y además reconoce a uno de ellos.

-El medico de donde se refugiaba los humanos… así que sobrevivieron- pensó la mujer mientras veía que se acercaban a ella apuntándole con su armas.

John que había visto parte de la batalla sin duda reconoció a la mujer, estaba seguro que la había visto en donde se refugiaban anteriormente al lado de Mika y lo mismo pensaban las personas que acompañaban al médico, sin embargo aún seguían con la duda, ya que pensaban que no era humana por las habilidades que poseía al verla luchar con la otra extraña mujer.

-¿tu…esta de nuestro…lado?- pregunto nervioso John sin dejarle de apuntar con su arma a Skarlet que ni se había inmutado por eso.

-Parece que el único que sabe que yo luche contra ellos en el refugio es ese tal Johnny-pensó Skarlet para luego posar sus ojos celestes en el edificio en donde se encontraba Mika y disponiéndose a ir a buscarla.

Una de los hombres que acompañaba a John al ver que no le respondió la pregunta que le hicieron a la mujer con anterioridad, se dispuso a acercarse a la mujer con molestia.

-Hey, hey, responde la pregunta -le menciono el sujeto amenazadoramente y deteniéndola al colocar una de sus manos en su hombro

Por lo que en un movimiento rápido, giro Skarlet hacia el hombre sorprendiéndole tomándole del brazo y doblándolo a punto de casi quebrarlo, John rápidamente al ver esto intervino.

-No no no, espera por favor… tranquilízate… no queremos problemas- menciono el medico mientras alzaba las manos -Por favor tranquilízate- dijo por ultimo.

Skarlet lo observo con seriedad a John y soltó al sujeto arrojándolo al suelo para luego darse vuelta e irse a buscar a Mika, aunque la misma ya había salido sola del edificio, la peliroja al verla afuera solo se movió hacia un costado para que vea a John, la niña.

Mika al ver y reconocer a John fue hacia él corriendo para abrazarlo, por lo que el medico correspondió al abrazo sonriendo y feliz, además de sorprendido, ya que honestamente nunca esperaba que la pudieran encontrar, porque haces tres semanas que no consiguieron encontrarla.

La cazadora al ver esto solo sonrió un poco aunque con algo de tristeza, ya que sabía que ahora que la encontraron ella no iba a poder acompañar a la pequeña y la razón era Johnny, él la había visto con Quan chi, por lo que si la ve nuevamente seguramente terminaría en más problemas de los que ya tiene.

Por esto mismo ella solo se dio media vuelta y se dispuso a irse del lugar, aunque fue detenida y ya sabía por quién seria, observo hacia abajo para ver a Mika que la miraba interrogantemente mientras la tomaba de la mano.

-¿Adónde vas?- menciono la niña observando a la mujer, la misma suspiro sin saber que decirle y solo se agacho para mirarla con algo de tristeza.

-No puedo ir Mika, no puedo- hablo peliroja acariciando el pelo de la pequeña.

-¿Porque?...Yo quiero que vengas- dijo la niña mirando tristemente a la peliroja que estaba a punto de volver a negar a acompañarla si no fuese porque John intervino.

-En serio puedes venir es lo mínimo que podemos hacer por ti por haberla cuidado- menciono John tranquilo y sonriendo.

-No, no creo…-

-Dale vamos Skarlet- menciono Mika tirándole de la mano.

-¿Y qué dices?...tenemos comida, refugio, armamento- volvió a hablar John.

-Skarlet, por favor- dijo Mika triste, mientras la seguían insistiendo en que los acompañe las otras personas incluyendo John, sin embargo al ver que la pequeña estaba punto de comenzar a derramar lágrimas término acertando la oferta.

-bueno…supongo que puedo ir un tiempo- dijo algo dudosa la mujer, sabiendo lo que podría pasar cuando se encuentre con cierta persona.

Mika al escuchar la respuesta de la cazadora salto a sus brazos con mucha felicidad, mientras la peliroja le correspondía alegre aunque con algo de temor de lo que pudiera pasar, ya que si ese tal Johnny le cuenta la verdad a Mika, quizás la odiaría por siempre la niña a ella y eso era lo que menos quería, porque Mika era lo único que tenía, porque Mika era la única persona a la que quería como si fuera su propia hija, sin duda se sentía realmente mal al no decirle la verdad ella misma, pero era tal el temor de que ella la odiara y la perdiera para siempre que no se atrevía a decirle… muchas veces paso por la mente de la cazadora que realmente esto era irónico, ya que ella que siempre enfrento a todo lo que estuviera en su camino como…monstruos, guerreros, hechiceros, brujos, todo a lo que el emperador le ordenara que terminara con su vida, ella lo hizo sin temblar ningún instante sin sentir a lo que todos llaman miedo…hasta traiciono al propio Shao Kahn sin temor alguno, pero ahora era todo lo contrario, ahora para ella era todo diferente, no podía enfrentarla a Mika para decirle la verdad, no se atrevía y sin lugar a dudas era porque temía… tenía miedo de lo que pudiera pasar cuando sepa la verdad, miedo de perderla.