Como imanes
En la vida real, positivo y negativo se atraen, al odio y el amor los dividen con una delgada línea, el blanco y negro combinan, ¿por qué ellos no habrían de encajar entre alguna de esas descripciones?
Disclaimer: Todo lo que puedan reconocer pertenece a sus respectivos dueños, Inuyasha es de RT. Realizado por simple entretenimiento.
Aclaraciones: AU. Época actual. Puede que un poco de OoC, pero trataré de adaptar sus personalidades a la actualidad. Drabbles, viñetas, mini OneShot's, o posibles OS's concernientes al RinSess. Realizados conforme llegue la inspiración, tengo la intención que formen una historia, ojalá lo logre.
Genre: General, pero tendrá Humor & Romance en la mayor parte.
Summary: Rin no se había percatado de su presencia en la sala de estar y había regresado a la habitación para seguir durmiendo.
Los perros aúllan por las noches
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Tres semanas después de vivir bajo el mismo techo que Sesshomaru, Rin comenzaba a dudar que él realmente tuviera una buena intención para con ella.
Las primeras dos semanas habían transcurrido agradables -tomando en cuenta que la actitud de su jefe-novio no lo parecía tanto-, como compañero, el peli plateado era atento y respetuoso de sus hábitos; como pareja era caballeroso, intuitivo y, aunque ya lo sabía, buen conocedor del arte de besar.
Pero desde siete días atrás el de ojos dorados se comportaba frío e indiferente con ella -como nunca había lo había sido-.
Lo que le dolía.
Le trataba con cordialidad dentro y fuera de casa, sólo que no se acercaba a ella y cuando ella lo hacía, se alejaba.
No merecía aquel rechazo -ni mucho menos lo aguantaría-.
Decidió aclararlo aquella noche, estaba enamorada de Sesshomaru pero no pensaba dejar que él la tratara de aquella forma.
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Desde una semana atrás, Sesshomaru Takahashi estaba irritable.
Y todo se debía a Rin Sato.
La mujer a la que se le ocurrió salir a la mitad de la noche por un vaso de agua.
Vestida en una diminuta piyama que resaltaba su esplendoroso cuerpo.
Aquella noche él se había dedicado a trabajar hasta tarde en su sala y en algún momento el cansancio le había vencido.
Sólo que lo mejor habría sido continuar dormido.
Pero claro que siempre estaba alerta y los pasos de ella le advirtieron que caminaba hacia su cocina.
Rin no se había percatado de su presencia en la sala de estar y había regresado a la habitación para seguir durmiendo.
Él se había quedado con una sensación incómoda. Había soportado con esfuerzo saber que la tenía a unas cuantas paredes cuando sólo la había visto con suficiente ropa y con la idea de lo que había debajo.
Necesitaba un premio por no seguir lo que sus instintos habían querido después de ver su cuerpo infundado en ropas que dejaban poco para la imaginación.
Se encontraba irritable porque él era un hombre controlado, y le estaba costando demasiado esperar un poco más para llevar la relación con Rin a un nivel distinto.
La mujer que tenía la certeza estaba enfadada y triste por su indiferencia.
Otra razón para estar irritable.
La vio avanzar hacia el dormitorio que ella ocupaba en su Penthouse, acababan de arribar del trabajo y lo que Rin necesitaba era descansar, las ojeras en su rostro le delataban.
Dejó sus llaves y se encaminó a su dormitorio al final del pasillo, el de ella quedaba de paso, por lo que se la encontró esperándole en el marco de la puerta.
Supo que la pelinegra quería decirle algo, por lo que se detuvo frente a ella, que colocó su delgada mano en su antebrazo.
-¿Qué es lo que tienes, Sesshomaru? -preguntó y él miró sus ojos brillantes, que tenían lágrimas contenidas.
Eso no tenía por qué ser así.
Se inclinó para besarla, pero cuando se decidía a separarse su dulce aroma le hizo caer.
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Rin sintió cómo el de ojos dorados le hacía entrar completamente al dormitorio mientras la besaba con pasión.
Sus labios se encontraban apresados por los de él, causando que gemidos entrecortados abandonaran su boca.
-Esto -le dijo Sesshomaru, aprovechando el momento en que ella iba a hablar para profundizar el beso.
¿Besarme es lo que le tenía así?
Comenzó a comprender cuando él repartió caricias en su cuerpo, que causaban electricidad durante el contacto.
Sólo que el peli plateado se separó cuando los primeros botones de su blusa de botones azul estaban fuera de su ojal.
Ella no tenía experiencia en el aspecto sexual, pero sabía que con Sesshomaru sí se aventuraría a conocerlo, por lo que rodeó su cuello y no le dejó alejarse de nuevo. Sus ojos dorados le miraron interrogantes, se habían oscurecido un poco, pero sabía que él no le exigía nada.
Asintió.
Y esa vez ella comenzó a besarle, para después acariciarle también. Marcaron un ritmo lento y poco a poco eliminaron sus prendas exteriores.
Sesshomaru la recostó en el lecho y su boca descendió a su cuello.
Muchas sensaciones recorrieron su cuerpo después de aquello, sus ropas restantes desaparecieron, él la acarició en diversos lugares, envolviéndola en un éxtasis que no creía existiera. Ella se dejó llevar por sus instintos e hizo cosas que al peli plateado también agradaron.
Al momento de unirse el dolor no quedó completamente olvidado, pero tener la boca de él sobre diversas partes de su cara fue una experiencia que justificó la lágrima que dejó caer.
Después de la culminación, somnolienta por el cansancio de la semana, creyó que él permanecería con ella, pero le asombró escuchar que la puerta se abría y cerraba.
"¿Nunca suprimió las intenciones que tenía?", pensó levemente, sólo que el agotamiento era demasiado para analizarlo con detenimiento.
Cerró los ojos queriendo dejarse llevar por el mundo de los sueños para no tener que pensar, mas notó el ruido de la puerta abriéndose de nuevo y un momento después sintió que un material húmedo recorría la zona donde sentía escozor.
Sin embargo, lo que le hizo volver a la realidad fue percatarse que Sesshomaru la tomó en brazos y salió de su habitación para llevarle al dormitorio del final del pasillo.
El suyo.
Al que nunca había entrado.
Él la llevó hasta su cama de sábanas oscuras, la recostó y luego se ubicó a su lado.
-Ya puedes dormir, Rin -le susurró el peli plateado pasando un brazo alrededor de su cintura, apegándola a él.
Ahí quedó eliminada su duda.
Le dejó demostrado que ella era diferente.
¡Hola!
¿Por qué no hacerlo lemon? Jajaja no quiero subir mucho el rated y no acostumbro a hacerlos, de cualquier forma XD. Mi interés era llegar a la última parte, porque era lo único que me llegó de inspiración. Lo curioso será qué vendrá en el siguiente, bueno, eso lo dejo para cuando se me ocurra algo ;)
Bueno, gracias a los que se dan oportunidad de leer la historia :D -y que le lleguen a encontrar siquiera un poquito de coherencia-.
Les mando un gran saludo,
HoeLittleDuck
