Como imanes


En la vida real, positivo y negativo se atraen, al odio y el amor los dividen con una delgada línea, el blanco y negro combinan, ¿por qué ellos no habrían de encajar entre alguna de esas descripciones?

Disclaimer: Todo lo que puedan reconocer pertenece a sus respectivos dueños, Inuyasha es de RT. Realizado por simple entretenimiento.

Aclaraciones: AU. Época actual. Puede que un poco de OoC, pero trataré de adaptar sus personalidades a la actualidad. Drabbles, viñetas, mini OneShot's, o posibles OS's concernientes al RinSess. Realizados conforme llegue la inspiración, tengo la intención que formen una historia, ojalá lo logre.

Genre: General, pero tendrá Humor & Romance en la mayor parte.


Summary: ...no descansaría hasta que sus creaciones fueran capaces de hacer reír a un hombre impasible como él.


Agradable

.

Rió con fuerzas y le mostró la lengua a Sesshomaru.

-No tienes sentido del humor -dijo Rin negando.

Él cerró el libro en su regazo, el primero que ella había publicado, después de las revisiones pertinentes finalmente llegó al público.

Infantil.

Pero era su público. Que le estaba dando una buena aceptación al primer escrito que había abandonado el anonimato.

Aunque habían muchos adultos que aceptaban lo agradable y divertido que era; en realidad, eran demasiados quienes estaban dando buenas opiniones.

Con su redacción había logrado obtener sonrisas y carcajadas de la gente.

Excepto de su novio de dos meses.

Sesshomaru 'soy el más serio del planeta' Takahashi.

Estaban en el Penthouse del peli plateado -ella había vuelto a su apartamento, pero admitía que pasaba más tiempo en la vivienda de él-, sentados en los sillones de la sala de estar. La pelinegra le había convencido de leer su libro, lo que explicaba que él lo tuviera en sus manos, con ella a su lado, asegurándose que él leyera y buscando algúl signo de gracia en su rostro.

¡Pero él no había reído!

Perfecto, ésa era la peor crítica.

Y el mejor empujón que podrían darle, no descansaría hasta que sus creaciones fueran capaces de hacer reír a un hombre impasible como él.

Volvió a soltar una carcajada.

-Sólo estaré feliz de saber que en tu biblioteca personal figurará un libro para niños.

Él suspiró.

Rin sabía que había ganado.

-Tus libros de economía se sentirán tan envidiosos porque este pequeño estará firmado por el autor -tomó el objeto delgado de manos de él y realizó una signatura, con una cara sonriente al lado de ella, para luego devolvérselo al de ojos dorados, que siguió sus movimientos negando-. ¡Eso será lo mejor! Mi libro no podría haber tenido tan buena suerte.

-Nadie lo verá -respondió el hombre, tomando el libro de vuelta. Sabiendo que ella continuaría escribiendo y agregando más de ellos a su colección.

-¡Eres un aguafiestas! -acusó llevando su mano a su cara como signo de abatimiento-. Pero sigue leyendo -instruyó levantándose para ir en busca del té, dándole un beso en la mejilla como incentivo, antes de alejarse.

Al regresar lo encontró volteando la página, con esos lentes que le hacían lucir sexy e intelectual. Dejó ambas tazas en la mesa central cuando el timbre sonó.

Se aproximó a abrir la puerta y la persona del otro lado le dejó perpleja.

-Tu madre -anunció con voz alegre, sonriéndole a la mujer que conocía por las revistas.

-¿Asumo que tú eres la pareja de mi hijo?, Rin Sato -cuestionó la peli plateada aceptando la invitación para entrar.

La pelinegra asintió.

-Un gusto conocerle, señora -realizó una reverencia la mujer mayor. Llegaron hasta donde se encontraba Sesshomaru, cuyos ojos dorados miraban a su madre interrogante y enojado-. ¿Desea un poco de té?

-Lo apreciaría, gracias -contestó la madre de su novio.

Rin se alejó rumbo a la cocina, pero de cualquier forma escuchó la conversación.

-¿Desde cuándo no visitas a tu madre? -reprochó la señora Irasue.

La pelinegra negó imaginando la mirada inmutable de su novio, sirvió el agua caliente y colocó la bolsa de té en la taza, apostando a que lo tomaría como su hijo. Sin nada para endulzarlo.

-Tenía derecho a enterarme que tenías una novia por ti, Sesshomaru -continuó la mujer-. No a través de la esposa de tu padre, eres un desvergonzado al no informarme debidamente.

-Hace mucho que dejé de darte explicaciones -fue lo que abandonó los labios del peli plateado mientras Rin regresaba a la estancia.

Le entregó su bebida a la otra mujer.

-Eso no fue muy amable -susurró sentándose a lado del peli plateado, que permaneció callado.

-¿Cómo se encuentra, señora Irasue? -preguntó con amabilidad, tomando un poco de su propio té.

-Lamentándome por la clase de hijo que tengo -dijo lanzando dagas con sus ojos en dirección al hombre que era su vivo retrato, mismo que permanecía en calma y llevaba el borde de la taza a su boca.

La joven agradeció tener que tragar la bebida, lo que le permitió aparentar tranquilidad.

-Supongo que hasta el renacuajo que lo acompaña lo sabía -Rin reprimió una carcajada ante la mención de Jaken-. ¿Qué hay de ti, querida?, ¿cómo lo soportas?

Lo pensó durante un momento y sonrió.

-No es tan malo cómo aparenta, además, tiene dinero -la señora le dio una mirada escrutadora y asintió.

-Cualquier otra habría corrido al ver la mirada asesina que siempre realiza, no eres débil y además -Irasue dio un sorbo a su bebida antes de hablar de nuevo-...tienes caderas anchas -Rin se sonrojó al oírla-. Otro punto a tu favor, así podrás darle el heredero que necesita, ¿o ya está presente? -interrogó señalando el libro en las manos de Sesshomaru.

Rin negó rápidamente y cerró los ojos brevemente, calmándose.

-Bueno, mi hijo ha tardado demasiado -vio que el mencionado rodó los ojos.

-A una madre no se le hace eso -le dijo ella a su novio, sin importarle la presencia de la otra mujer.

Irasue los miró interesada.

-Sabría que serías igual a tu padre, Sesshomaru -comentó-, ¿conoces a Izayoi? -Rin asintió-. Me alegra que no seas como ella.

No supo si lo decía como halago o insulto.

-Esa mujer sólo vive para complacer a mi ex marido, tú, en cambio, no temes a hacerle frente y eso es lo que mi hijo se merece por ser tan cruel con su madre -la peli plateada rió al finalizar.

-Gracias, señora.

-Llámame Irasue, querida -devolvió su suegra.

-Gracias, Irasue -respondió con una sonrisa y se excusó para ir a la cocina a buscar galletas.

-¿Así que has cambiado tus hábitos de lectura, Sesshomaru?, ¿libros para niños? -casi suelta una sonora carcajada en la cocina-. No puedo decir que hayas caído tan bajo, la joven es agradable, no como tú. Además se ve que es una chica lista y, aunque sus rasgos son comunes, no es precisamente fea. De cualquier manera nuestros genes siempre han sido dominantes.

-No he pedido tu opinión, madre -contestó el peli plateado.

Llegó donde ellos y vio a la mujer con su libro abierto en la primera hoja.

La escuchó reír.

-¡Puedes comprobarlo! -se dirigió a su novio-. Acabas de escucharlo. ¡Eres un amargado!

Sesshomaru la miró fijamente y enarcó una ceja.

-Eres el único que ni siquiera ha sonreído -se cruzó de brazos-. Debería buscar a alguien que sí aprecie mis aptitudes literarias -agregó con malicia, tomando una galleta y ofreciéndole otra a su suegra. Se apoyó sobre su pecho musculoso.

El peli plateado gruñó ante sus palabras.

-Sí, eres igual a tu padre -aseguró la madre antes de pasar la página, dando una mordida a la galleta.

Pero ambas sabían que a solas él había esbozado una sonrisa de agrado.


¡Hola!

mmmm actualización rápida, pero se me ocurrió la escena de la suegra involucrándose, no sé por qué XD.

Bueno, en mi país ya es tiempo de dormir -después de un día agotador-, se los dejo con mis ojos entrecerrados u.u

HoeLittleDuck