¡Hola! ¿se cansaron de esperar? espero que no D'x este capítulo tiene un comienzo raro y un final demasiado dulce diría yo, pero bueeeeh! espero les guste c:
sin más comencemos.
A que no adivinas quien esta embarazado.
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¡Vamos por más!
—Y así fue como pasamos la primera noche Shizu-chan y yo. —Dijo con una enorme sonrisa el informante. Ambos policías le miraron con cara de traumados.
—Señor, no nos interesa su vida sexual, lo que le preguntamos es ¿Qué pasó en la plaza? —exclama uno de los policías, sentía que iba a vomitar si decía otra cosa incoherente.
—¿Ah?, pues solo lo hemos hecho una vez en la plaza y fue en un baño público. ¡Le contaré todo con lujo de detalle!—Dice el pelinegro. El policía se golpeó contra la mesa y obligó a Izaya a salir.
…
—¿¡Van a dejar salir a estos vándalos así como así!? —gritaba enfurecido el manager de Kasuka. Todos estaban en la estación de policías, el policía intentaba calmar al manager.
—Dije que no voy a poner ninguna demanda—murmura el castaño, a lo que el otro se enoja.
—¡Mira cómo te dejaron! ¿los vas a dejar ir? —preguntó. Kasuka estaba completamente rasguñado, detrás de él se encontraban Shizuo e Izaya, el rubio estaba más herido que su hermano, por otra parte el informante estaba en perfectas condiciones.
—Sí. —Fue todo lo que dijo el actor. Su manager suspiró y salió enojado de la estación de policía.
Al parecer lo que había pasado es…
mientras Kasuka e Izaya corrían, Shizuo lanzó un poste de luz que estaba a punto de caerle encima al pelinegro, fue entonces cuando el actor reaccionó y empujó a Izaya lejos provocando que el poste le cayera a él, en ese momento Shizuo fue corriendo a ver como se encontraba Kasuka, al igual que Izaya.
Para mala suerte Shizuo, las fans de Yuuhei (que habían llegado justo cuando el poste golpeó a Kasuka) lo empezaron a golpear y rasguñar, sino fuera porque eran mujeres Shizuo las hubiera quitado de un golpe.
Cuando la policía llego todas las fans huyeron, dejando al rubio más hecho mierda que las pobres señales de tránsito que siempre lanzaba.
Y así fue como terminaron ahí.
Shinra palmeó el hombro de Kadota (quien había llegado justo cuando los estaban arrestando) para que fuera a ver a Shizuo e Izaya, el castaño entendió el mensaje y se acercó a ambos.
—¿Ya ven lo que ocasionan sus peleas?, Shizuo tienes mucha suerte que tu hermano no sea rencoroso y tu Izaya deberías dejar de provocar a Shizuo. —Regaño algo fastidiado de lo mismo.
—Es que Izaya es tan hijo de… su mamá—murmura el rubio molesto. El pelinegro simplemente se cruzó de brazos enojado y se fue a sentar a un lado de Erika.
—Onii-san, te traje algunas cosas. —Dijo el castaño mientras palmeaba el hombro del guardaespaldas. Shizuo volteo y vio a muchas personas que traían paquetes.
Los paquetes contenían cosas para bebés.
—¡Oh, pero que lindo! —grito el informante acercándose a los paquetes, a lo que todos le miraron curiosos. Hace unos minutos estaba muy enojado y luego parecía que iba a tirar arcoíris por la boca.
—Shizuo, ¿estás listo para soportar sus cambios de humor? —susurra divertido Shinra en la oreja del rubio, el cual palideció mucho.
—Ne Shizu-chan, ¿dónde están mis papas? —preguntó sonriente el informante, todos menos Shizuo dieron un paso atrás, excepto los que estaban sentados.
—Mierda…—fue todo lo que dijo el rubio.
…
—Gracias por llevarnos Kadota—dice Shinra sonriente, estaba lleno de golpes, al igual que todos los demás, excepto Izaya, el solo tenía sangre en sus manos y unas papas con chocolate.
—Sí, no hay problema. ¿Y tú novia porque no vino? —murmura adolorido el ya mencionado antes.
—Ya sabes, fobia a los policías. —Ríe nervioso el de lentes, todos se le quedan mirando.
—Estás papas saben horrible, ¿quién comería papas con chocolate? —exclama Izaya, tirando las papas por la ventana. Shizuo sentía que iba a matar al pelinegro, pero Kasuka lo detuvo.
—Onii-san, dile a tu amigo que aquí debo parar. —Dice mirando por la ventana.
—¿No se van a enojar porque estés todo golpeado? —pregunta Kadota volteando a ver al castaño, este niega con la cabeza.
—Honestamente no me importa. —Murmura para luego salir del auto. Izaya saca la mano por la ventana y le hace señas de despedidas, Kasuka le mira extrañado pero de igual manera le corresponde el gesto.
—Qué día más extraño ha sido este—dice Togusa, a lo que todos menos Izaya le dan la razón.
…
—¡Con una! ¡Izaya ya te dije que en mi casa! —grito bastante molesto el rubio.
—¡Ni una mierda la tuya está sucia y es muy pequeña! —respondía de la misma manera el pelinegro.
Ambos llevaban peleando mientras caminaban a casa, la razón era que Izaya hizo la simple pregunta de "¿Dónde vamos a vivir?", eso fue lo que ocasiono la pelea de ambos.
—Shizuo, Izaya pelear es malo, mejor vengan a comer sushi que todavía hay descuento. —Dijo el ruso mientras agarraba a ambos del hombro.
—Simon, Simon, para criar un bebé ¿es mejor mi casa o la de Shizuo? —pregunta el informante viendo de mala gana al rubio.
—Pues es muy obvio que la de Shizuo... —exclama el de tez negra. Shizuo iba a bailar de que ganó, más Simon volvió a hablar.
—Es muy obvio que en la de Shizuo no, sería mejor tu casa.
Shizuo frunció el ceño e Izaya fue quien se puso a bailar, llamando la atención de todos los que pasaban por ahí. El guardaespaldas maldijo en voz baja, genial tendría que mover toda su ropa y los malditos regalos que Kasuka les dio.
…
—¡Namie, Shizuo va a vivir conmigo, sirve de algo y prepara algo de comer! —grita el informante, siempre tan delicado con las mujeres.
—Ya terminó mi turno, me largo. —dijo la pelinegra mientras tomaba su abrigo y se iba.
Shizuo miro extrañado a Namie, aunque pensándolo mejor, pobre de ella que tenía que aguantar a Izaya en estado "dios del nuevo mundo" todo el jodido día.
—Shizu-chan he estado pensando en algo muy importante todo este tiempo. —dice el pelinegro mientras se sienta en su sillón, Shizuo le mira.
—¡Tenemos que casarnos! —grita más que emocionado y sonríe viendo al guardaespaldas.
Shizuo le miró sin decir nada, para luego darse media vuelta e irse.
Izaya empezó a llorar.
…
—¡No, se fue, se fue! —gritaba por teléfono el pelinegro mientras lloraba, al parecer hablaba con Shinra.
—¡¿Cómo quieres que me tranquilice!? ¡Si, si se fue sin decir nada! ¡No, no quiero, deja que se pudra en la calle! ¡Aaaah! —colgó el teléfono y movió al piso a seguir llorando.
En ese momento la puerta se abrió y dejo ver a Shizuo el cual venía con un ramo de flores y lo que parecía ser una pequeña cajita. Al ver a Izaya llorando se acercó hasta él y lo abrazó, el más bajo lo alejó.
—¿Qué quieres? —preguntó algo entrecortado por el llanto, el rubio le miro nervioso, para luego arrodillarse y mostrar la cajita.
—Izaya, me encantaría que fueras el hombre con el que yo comparta mis momentos malos y buenos por el resto de nuestra vida y ver a nuestros hijos crecer, ¿aceptarías casarte conmigo? —dijo algo sonrojado mientras dejaba mostrar que dentro de la cajita se encontraba un anillos.
Izaya volvió a llorar y abrazó a Shizuo fuertemente.
—La respuesta es obvia, bestia inútil. —Fue lo único que dijo, para luego volver a llorar. El rubio sonrió y correspondió al abrazo del otro.
Así termina otro día perfectamente normal en Ikebukuro.
Necesito su ayuda ;u; voy a hacer la boda xd ¿alguna idea? y si será comedia, también haré un baby shower y más tonterías asdf c: igual espero sus ideas y ¡Gracias por leer!
