La liebre y el cazador.

-En verdad tengo que estar muy loca- esta frase era repetida por dos chicas al mismo tiempo en dos lugares diferentes, por un lado estaba una chica castaña que al parecer tenía una pelea interna -o tal vez en verdad estoy enamorada… enamorada de quien jamás imaginé…pff vaya que estoy en un lío muy grande ¿en qué demonios estaba pensando?-; por otro lado se encontraba una chica con ojos color aguamarina –se detallista decían, se más romántica decían, si tan solo me hubieran advertido que esto era tan complicado… aaaaah lo odio… bueno, si con esto no demuestro que la amo, tendré que aplicar mis métodos… tijeras y un látigo-

Kenmochi Shiena repasaba una y otra vez el plan que tenía, quería hacer feliz a su chica pero la verdad es que se moría de miedo –aaah si tan solo no fuera tan… tan… aaah tan rara, loca, psicópata, ni siquiera sé como describirla- dejo escapar un suspiro largo y continuó con ese monologo dirigido a la nada –yo enamorada de una bully, ja felicitaciones Shiena, te has sacado el premio mayor- aplaudía sarcásticamente la castaña -¿a quién engaño? En verdad la amo, por eso preparo esta sorpresa… bien, continuemos, ¿en qué estaba?-

Takechi Otoya leía una y otra vez las instrucciones que le habían dado –aaaah si tan solo no fuera una nerd amante de la tecnología, ¿Qué tiene esto de divertido? ¡Maldita tecnología! ¡Te odio y estoy segura que tú me odias a mí!- la desesperación comenzaba a apoderarse de la peli purpura –yo enamorada del tipo de chica que siempre suelo molestar y abusar jajajaja vaya que ironía- suspiró y con una sonrisa dijo –me tienes en tus manos conejita, la verdad es que te amo y a ti jamás te haría daño… pero si dañaría a esta porquería de aparato-

Tanto Shiena como Otoya estaban poniendo todo su esfuerzo y ganas en crear la sorpresa perfecta para su respectiva chica, era evidente que no la estaban pasando bien pero valía la pena si lograban su cometido. -¡LISTO!- dijeron triunfantes las dos chicas al mismo tiempo en dos lugares distintos, la idea de sorprender y hacer feliz a la persona que amaban era lo único que les preocupaba –muy bien, veamos qué piensas de esto-.

-¡Shiena-chan ya llegué! ¡Shiena!... ¿eh Shiena dónde te has metido?- la chica del cabello purpura dejó el regalo que traía en sus manos y comenzó a buscar a la chica castaña en una habitación que era iluminada apenas por una leve luz -¡Shiena!- volvió a gritar cuando de las sombras se escucho una voz que la desafiaba –si tanto me necesitas, búscame- Otoya dejo salir una risa traviesa mientras buscaba a la dueña de esa dulce y sexy voz –si tu quieres, pero deberás soportar las consecuencias- la peli purpura estaba tan divertida pensando lo que pasaría cuando encontrara a Shiena que no se percató que ésta la había abrazado por detrás sujetando fuertemente su cintura y susurrándole al oído –¿en verdad creíste que esta vez sería tan fácil? Prepárate Takechi- Otoya se estremeció al escuchar aquella sentencia –wow me sorprendes Shiena-chan ¿Qué pretendes?... hey devuélveme eso- la peli purpura estaba tan distraída con la voz de la castaña que no se dio cuenta que ésta le había quitado su cinturón de tijeras –si en verdad las quieres… ven por ellas- Shiena corría entre las sombras justo hacia la sorpresa que había preparado, Otoya como pudo la siguió llegando a un lugar que era iluminado por velas y se encontró con algo que la desconcertó -¿y esta silla?- la chica de los ojos aguamarina comenzó a rodear la silla, no comprendía del todo que es lo que estaba pasando y esa distracción fue utilizada por la chica de los ojos cafés quien de forma ágil logró sentar y amarrar en aquella silla a la peli purpura -¡eeeh! ¡Shiena-chan! ¡¿Qué está pasando?!- Otoya comenzaba a ponerse algo nerviosa cuando una muy seductora Shiena se acercaba a ella vestida de una manera bastante sexy –Sorpresa cariño- sonreía de una manera bastante traviesa mientras veía la reacción de su chica -hey espera… ¿esas son mis tijeras?- -vaya me duele un poco que te hayas fijado mas en tus tijeras que en mi, ooh bien, creo que tendré que acercarme un poco mas Takechi- era notable que la sorpresa que había preparado la chica castaña estaba comenzando a surtir el efecto deseado así que aquellos nervios que sentía al comienzo rápidamente se esfumaron; la peli purpura estaba tan encantada con la actitud de su chica que no podía pensar en otra cosa, Kenmochi comenzó a caminar lentamente mientras jugaba con las tijeras favoritas de Otoya, al llegar frente a ella, se sentó en sus piernas, rodeo su cuello con sus brazos mientras jugaba con su cabello –mmm en realidad me gustas más cuando tienes tu cabello suelto- sin más la castaña cortó la liga que sujetaba el peinado de Takechi –mucho mejor, te da un aire un poco más relajado, más salvaje, perfecto- -Shiena-chan ya dime qué es lo que- Otoya no pudo continuar con lo que decía, Shiena la callaba con un beso dándole una pequeña mordida en los labios –dime ¿Quién te autorizó para que hablaras?, vaya Takechi creo que tendré que castigarte por eso- sin decir nada más la castaña comenzó a besar y dar pequeñas mordidas al cuello de la chica de los ojos color mar, Otoya en verdad comenzaba a disfrutar de eso, jamás había visto esa actitud en ella y le encantaba –conejita, no crees que es un poco… aaah… injusto el que me tengas… aaaaaaamarrada- -no, injusto es que no pueda disfrutar completamente de ti, ¿no crees que es hora de un cambio de ropa?- miró directo a los ojos de su chica, esos ojos de mar que la volvían loca y de nuevo comenzó a jugar con las tijeras –veamos por qué te divierten tanto estas cosas- puso la punta de las tijeras en los labios de Otoya y suavemente comenzó a deslizarlas por su cuello, pecho, hasta llegar a la altura del abdomen, miró de nuevo a su chica y guiñándole un ojo comenzó a cortar poco a poco la estorbosa ropa, la peli purpura comenzaba a experimentar una sensación de placer y alegría dentro de ella mientras la castaña comenzaba a sentirse victoriosa y feliz, cuando por fin dejó a Otoya en falda y sostén, Shiena comenzó a recorrer con sus manos poco a poco el cuerpo de su amada mientras se besaban de una manera apasionada dejando escapar ligeros gemidos y risas traviesas –en verdad… que es injusto… aaaah… que me tengas amarrada… aaaah… eres mala Shiena… solo tú puedes tener toda la diversión- -quiero darte una lección, además te dije…que era una sorpresa…- separándose para tomar un poco de aire, la peli purpura sonrió traviesamente y con un tono de misterio le dijo a la castaña -así que una sorpresa ¿eh? Sabes, yo también te prepare una- -¿uh? ¿Es en serio? ¿Qué tipo de sorpresa?- dijo la chica de los ojos café muy emocionada –tienes dos opciones: desatarme para que así yo te la de en persona o buscarla- -soltarte ni loca, además ¿Qué tan difícil va a ser encontrarla?- Shiena comenzó a buscar por la habitación la sorpresa de la que hablaba Takechi mientras ésta comenzaba a tratar de desatarse, no tardo mucho tiempo en encontrarse con el regalo de su chica -¿uh? ¿Un ramo de flores y una caja de regalo? Otoya ¿Qué significa esto?- Kenmochi había llegado al lugar donde se encontraba la peli purpura con una expresión de confusión –es tu sorpresa conejita, las flores son para darle ese toque romántico y la caja… bueno debes abrirla- como una niña pequeña Shiena comenzó a abrir su regalo encontrando -¿un disco?- -tienes una computadora ¿no? Debes poner el disco en una- rápidamente la chica castaña abrió su computadora y abrió el CD para saber de una buena vez lo que tenía, comenzando a reproducir un video donde aparecía la dueña de su corazón -¿esta cosa ya está funcionando? ¿Hola? ¿Hola? Sí, ya está funcionando… ejem… ¡Hola Shiena-chan! La verdad es que no soy muy buena con la tecnología pero por ti créeme hago mi mejor esfuerzo… para ser franca por ti siempre trato de ser mejor cada día, de dar lo mejor de mí, tal vez sea imposible de creer pero en verdad no sabes cuánto he cambiado por ti, todo para ser digna de tu amor- Shiena veía con una expresión total de alegría y ternura la pantalla en donde se veía a una sincera Otoya –desde que te conocí enloquecí de amor por ti, créeme no sabes cuánto te amo, mi amor por ti crece más y más, día con día me enamoro de ti, todo mundo ve en mi a un monstruo pero contigo jamás lo sería, porque quiero cuidarte y amarte por el resto de mi vida, espero me aceptes tal y como soy porque quiero ser feliz a tu lado y que tú seas feliz a mi lado… ah y antes de que lo olvide- Otoya salía de la pantalla para a los pocos segundos volver con hojas de colores y sus inseparables tijeras, solo se veía que cortaba a diestra y siniestra, pedazos de papel salían volando, después de un rato, una bella pancarta adornada por tiernos conejos de papel apareció en pantalla con la siguiente frase: Te Amo Shiena, esto logró sacar una sonrisa enorme en Shiena –bien, espero que esto te haya gustado. Otoya fuera- y mandando un beso a la cámara es como terminaba ese video.

La chica castaña estaba tan emocionada con su sorpresa que no se dio cuenta de que su víctima estaba libre, -¡aaaah! ¡Otoya! ¿Cómo escapaste?- -jajaja no fue sencillo- tomando por sorpresa a Shiena, abrazándola por la cintura -ya dime la verdad, ¿Por qué hiciste todo esto? Tú no eres así- -no es obvio tonta, porque te amo, no necesito otra razón, - Otoya se acercó y abrazó con ternura a Shiena mientras le susurraba al oído –yo también te amo, por eso quise tener este detalle contigo- -y no sabes cuánto me gustó- -a mi me encantó mi sorpresa- guiñándole un ojo Otoya le dio un beso breve y tierno a Shiena, rápidamente separándose de ella para verla de forma seductoramente amenazante jugando con sus tijeras –tienes razón Shiena-chan, esa ropa en verdad es estorbosa- -¡aaaaaaah! ¿De dónde demonios sacaste esas tijeras?- sin decir nada más, en un movimiento ágil, Otoya logró romper la ropa de la chica castaña –aaaaah ¡TAKECHI!- la peli purpura sólo rió y besó a Shiena quien devolvió ese beso, la intensidad de los besos y caricias comenzaron a subir hasta encender la pasión en esas dos chicas llevándolas a lo inevitable: a una entrega total de amor.


-¿En verdad te gustó mi sorpresa?-

-Me encantó y mi sorpresa… ¿te gustó?-

-Sigue así Otoya, creo que estas logrando tu propósito-

-Por cierto conejita jamás te había visto tan decidida y dominante, por un momento temí por mi seguridad-

-Ya era mi turno ¿no crees? Además, tú no te veías tan inconforme con eso-

-Tienes razón debo reivindicarme… prepárate Shiena, comienza el round 2-

-¡Aaaah Otoya!-

N/A: hola a todo el mundo /(^_^)/ primero gracias por los reviews del one-shot anterior, créanme me hicieron muy feliz y me dieron el ánimo para continuar con estas historias ¡MUCHISIMAS GRACIAS! Y sigan dejando esos reviews ;)

Segundo, espero les guste este capítulo, trate de complacer algunas peticiones que me hicieron espero haberlas logrado, también quiero decir que mi idea era reflejar el lado salvaje de Shiena y el lado tierno de Otoya.

Tercero, por si se lo preguntan el vestuario que usa Shiena es el que aparece en el opening xD bastante sexy ¿no lo creen?

Por último, muchas gracias por leer y en verdad una disculpa si tarde en subir este one-shot, pero créanme me tomo mi tiempo para entregar algo que valga la pena y de calidad xD (sin que suene pretencioso) todo por ustedes querido fandom!

Un abrazo y buenas vibras n_n