Como imanes
En la vida real, positivo y negativo se atraen, al odio y el amor los dividen con una delgada línea, el blanco y negro combinan, ¿por qué ellos no habrían de encajar entre alguna de esas descripciones?
Disclaimer: Todo lo que puedan reconocer pertenece a sus respectivos dueños, Inuyasha es de RT. Realizado por simple entretenimiento.
Aclaraciones: AU. Época actual. Puede que un poco de OoC, pero trataré de adaptar sus personalidades a la actualidad. Drabbles, viñetas, mini OneShot's, o posibles OS's concernientes al RinSess. Realizados conforme llegue la inspiración, tengo la intención que formen una historia, ojalá lo logre.
Genre: General, pero tendrá Humor & Romance en la mayor parte.
Summary: ¡Era la futura esposa del jefe! Ya eres la próxima señora de Takahashi
Comprometidos
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La pelinegra llevaba toda la mañana soportando las miradas admiradas de los trabajadores del edificio. Algunos hasta hacían reverencias profundas al verle pasar, como si fuera una persona de gran importancia.
Todo era culpa de su suegra, con la que había almorzado el día anterior, provocando que viera el anillo en su dedo. La mujer había sonreído con arrogancia y si Rin no hubiera estado inmersa en su comida, se habría percatado del brillo calculador que muchas veces reconocía en Sesshomaru.
Irasue seguramente se comunicó con la prensa por la tarde y esa mañana había aparecido la noticia de que el afamado Sesshomaru Takahashi estaba comprometido. Y muy enamorado, según palabras de la propia madre, que habían hecho enfadar al hijo en cuestión.
Suficiente había sido una semana de paz sin que las personas conocieran la identidad de su prometido, si le habían felicitado antes ahora lo hacían con mayor entusiasmo. ¡Era la futura esposa del jefe!
Había que sumar puntos con el peli plateado, creía Rin.
Salió del ascensor y se aproximó a su lugar habitual, donde pudo permitirse suspirar con fastidio. Desahogarse con Sesshomaru no serviría, porque los pobres empleados recibirían un escarmiento de parte del ojidorado.
Algunas de las felicitaciones sí eran sinceras.
El bolígrafo en su mano cayó al suelo, por lo que se inclinó para recogerlo, buscándolo bajo el escritorio.
¡BAM!
Resonó sobre ella, provocando que golpeara su cabeza contra la fina madera.
Salió debajo de donde se encontraba, acariciando la zona afectada, esperando encontrar al culpable de su situación.
-¿Qué es esto, Rin? -cuestionó su 'prima' Kagura al mismo tiempo que ella abría los ojos por encontrársela allí. La pelinegra no necesitó saber a qué se refería, era la nota publicada en un periódico.
-Hola a ti también -saludó amable, cruzándose de brazos. Su mirada marrón se encontró con la rojiza de su supuesta pariente.
-Te comprometiste con quien se suponía sería MI hombre y, aunque no hubiera llegado a serlo, ni siquiera tuviste la intención de comunicármelo -reclamó la mayor. Rin reprimió las ganas de reír ante la mención de que Sesshomaru pudo haber sido el hombre de Kagura-. Pero antes te habías negado a darme la entrevista, ¡cuando hubiera sido tan sencillo!, ¡si ya lo tenías bajo tus faldas! -se recordó las respiraciones que aprendió en un retiro espiritual-. Recuerda a quién le debes estar donde estás, si yo no te hubiera sacado del orfanato hace años no habrías podido avanzar.
-Y te lo agradezco pero, seamos sinceras, ¿por qué lo hiciste?, ¿qué beneficios podrías haber obtenido? -preguntó la pelinegra sin alterarse, permaneciendo tranquila en su lugar.
¡Vaya!, había aprendido algo valioso de Sesshomaru.
-Mi padre iba a dejarme su dinero si yo demostraba que había madurado -Rin sonrió al escuchar los verdaderos motivos para ser la 'prima' de Kagura.
-¿Se siente bien ser sincera, no es así? -manifestó Rin-. Quizá sí me benefició que me sacaras, pero yo fui quien se esforzó todo este tiempo, sólo me has mantenido a tu lado para aprovecharte de mí y recordarme que te debo mucho, pero yo creo que es tiempo de que deje de fingir, ya no te debo nada ni dependo de ti -concluyó.
Kagura aplaudió.
-¡Claro!, como ya eres la próxima señora de Takahashi te crees muy valiente, ¡me sigues debiendo mucho! -una mano nívea apareció entre las dos, sostenía un papel rectangular.
Era Sesshomaru, silencioso como siempre.
"Debo de encontrar la forma en que no coloquen aceite en las bisagras de la puerta", pensó Rin.
-Tómalo -ordenó él con su voz aterciopelada, refiriéndose al cheque que le entregaba a la de ojos rojizos, que lo sujetó anonadada.
-¿Qué significa?
-Todo lo que Rin te debe -anunció Sesshomaru con prepotencia.
-¡Esto es una miseria! -exclamó Kagura observando el papel.
-No tendrías por qué merecer más de ella -devolvió el ojidorado introduciendo su mano en el bolsillo de su saco, extrayendo otro cheque-. Éste considéralo de mi parte, no te vuelvas a acercar a Rin -amenazó Sesshomaru-. Lárgate.
-¿Por qué es un poco más? -interrogó Kagura Kaze, intimidada con la mirada del peli plateado.
Rin soltó una carcajada.
-Tú fuiste la que me pidió hacer la entrevista, por eso lo conocí, es un pequeño agradecimiento -aclaró-, pero como Sesshomaru no hace malas inversiones no es demasiado.
Kagura enarcó una ceja.
-No vales mucho -soltó con burla.
-Te equivocas -Rin se encogió de hombros-. Más bien es como una burla, significa que no obtendrás nada más. Recuérdalo, Sesshomaru Takahashi NO da entrevistas -rió ante lo que Kagome le dijo alguna vez-. Adiós, Kagura.
La mujer se alejó indignada.
-¿Quién te fastidia? -cuestionó su novio, dirigiendo sus ojos dorados hacia ella.
-Nadie -dijo con inocencia, jugando con el péndulo.
-Rin -musitó él. Ella alzó sus ojos y le miró divertida.
-Sólo me felicitan porque mi prometido está completamente enamorado de mi -bromeó mostrándole su lengua.
Él masculló un 'desgraciada progenitora'.
Rin se levantó de su asiento y rodeó el cuello de su prometido.
"¡Cómo me gusta esa palabra!", celebró en su mente.
Se aprovechaba que tenía algún dominio sobre él, porque no le reclamaba que se estuviera acercando en público. Aunque ellos dos eran los únicos que se encontraban en el nivel, ya que era hora del almuerzo.
-¿Estaba mintiendo? -preguntó con una sonrisa, sabiendo que no obtendría respuesta.
Posó sus labios sobre los de él y amoldó su cabeza para disfrutar del beso, delineó con su lengua para profundizar el contacto, obteniendo acceso para actuar como le apeteciera.
Después de unos momentos de besarse lento tuvo que separarse. Le sonrió a Sesshomaru.
-¿Me habrías dado una entrevista? -susurró con gracia.
Él rió en voz baja, con burla. Negó.
-De todas formas no creo que sea necesario, podría responder las preguntas yo misma -Rin sonrió con suficiencia. Sesshomaru enarcó una ceja-. ¿Sabes cuánto me darían por la exclusiva? No creo que puedan negar la información proporcionada por la prometida.
Se alejó para buscar su almuerzo.
Los ojos dorados le seguían.
-Se oye bonita la palabra, ¿no lo crees? Me gusta repetirla -afirmó con una sonrisa.
-Sandeces -respondió él abriéndole la puerta de su oficina.
-No dirás lo mismo si me presento como soltera -soltó una carcajada.
-Ya todos saben tu estado gracias a mi madre.
-Me alegro que hayas olvidado que reveló que tienes sentimientos -concluyó antes de llevar un poco de arroz a su boca.
-Verano -agregó Sesshomaru en respuesta.
¡Hola!
Ni qué comentar con respecto a cómo surgió lo anterior XD, culpemos a la "bonita" semana que he tenido ;)
¡Un enorme saludo!
Cuídense,
HoeLittleDuck
