Duck Party. (Banba x Sumireko)
Hanabusa Sumireko se encontraba en la tina de la habitación disfrutando de un reconfortante baño cuando algo llamó su atención -Ara, ¿es qué acaso Banba-san tiene 5 años?-. Lo que había llamado su atención era un patito de hule que se encontraba tomando un baño junto a ella, la chica tomo al pequeño pato y lo examinó: amarillo, sonriente, tierno y chillaba cuando lo apretaban, era un pato de hule común y corriente que al parecer no se encontraba solo con ella, al examinar un poco más el cuarto Sumireko encontró más patitos de hule, grandes, medianos y pequeños, distribuidos por todo el cuarto de baño, era en verdad una especie de ejercito de patitos. Comenzando a sentirse un poco incomoda con aquellos patos, la chica de los ojos color cielo decidió dar por terminado su baño aunque ahora solo una pregunta rondaba por su cabeza ¿Por qué los patitos de hule le gustaban tanto a su Banba?
–Los patitos son lindos pero van más con los niños pequeños y ella… bueno no es precisamente una niña pequeña ¿se trata de un simple gusto o en verdad significaran algo en su vida?- Hanabusa no podía pensar en otra cosa, ese simple detalle la estaba volviendo loca en poco tiempo –aaaah demonios, debo…debo… debo preguntárselo de inmediato-, Sumireko salió del cuarto de baño tan rápido que solo iba enredada en su toalla, aun algunas gotas de agua se deslizaban por su frágil cuerpo, con desesperación buscaba a la chica de su corazón –aaah ¿dónde se habrá metido? ¡Banba-san! ¡Banba-san!- en ese preciso momento Mahiru entraba en la habitación, cuando vio a Sumireko no pudo evitar sonrojarse y mirarla con una expresión de sorpresa –aaah Banba-san ahí estas… ara ¿Por qué esa expresión?- la peli naranja veía extrañada como Mahiru bajaba la mirada avergonzada y en un hilo de voz le decía –Ha-Hanabusa-san, tu…tu ropa ¿Qué pasa?- Sumireko se miró y soltó una elegante risa –nada de qué preocuparse, simplemente tomaba un baño y una duda se apoderó de mi, en verdad no sabes lo que estoy sufriendo por eso- Hanabusa se acercaba lentamente a Mahiru, ésta simplemente se puso a temblar de nervios mientras veía a una involuntariamente seductora Sumireko acercarse a ella –Mahiru-chan perdona el atrevimiento pero en verdad no puedo soportarlo más, necesito saber ¿Por qué te gustan tanto los patitos de hule?- la peli naranja esperaba la respuesta de la chica de los ojos purpura un poco impaciente, Mahiru poco a poco levanto su mirada hasta encontrarse con la de Sumireko y con una voz suave respondió –me gustan los patitos es cierto, pero no seré yo quien te responda eso Hanabusa-san- y diciendo esto último señaló hacia la ventana, bajo la mirada y se quedó inmóvil.
Sumireko extrañada por la respuesta y la acción de Mahiru, volteo a ver la ventana, el día comenzaba a dar paso a la noche y para Banba eso significaba sólo una cosa… –Oh oh- pensó la peli naranja cuando vio que Mahiru se iba para darle paso a Shinya –jajajajaja hey lindura ¿piensas ir a algún lado vestida así?- Sumireko se sonrojo de inmediato al ver como Shinya la miraba de arriba abajo –Mahiru dice que tienes una pregunta que no te deja vivir ¿no es así? Suéltalo, dime ¿Qué es?- la chica de los cabellos de plata se acercaba lentamente con una sonrisa maliciosa a una nerviosa Hanabusa –Bu-bueno verás Banba-san, me preguntaba el po-por qué es que te gustan tanto los patitos de hule-
-aaah es eso- Shinya acorraló a Sumireko se acercó lentamente a su oído y le susurró -¿así que quieres saber la verdad uh? Bien bonita te propongo algo, mientras yo voy y me doy un baño, tú te pones ropa y tomas un té para relajarte, así cuando regrese hablamos ¿qué te parece?- Sumireko solo asintió con nerviosismo, Shinya tomó sus cosas pero antes de salir miró una última vez a la peli naranja y con un tono de seriedad y tristeza dijo –Sumireko… ¿crees estar preparada para saber la verdad?- la frágil chica se quedó en shock ante tal pregunta mientras la peli plateada salía de la habitación.
Hanabusa Sumireko se encontraba tomando un té para relajarse un poco aunque la verdad era que eso no le ayudaba, tenía un conflicto de emociones, era como una montaña rusa de sentimientos, estaba nerviosa, impaciente, intranquila, solo miraba el reloj –vamos, ¿Cuánto tiempo más va a tardar?- cerró los ojos mientras aspiraba el aroma de su té que parecía aliviarla un poco cuando de repente Banba Shinya llegó intempestivamente (como siempre lo hacía) esto hizo que una de por si nerviosa Sumireko saltara en su asiento, Shinya sólo le guiño un ojo mientras se dirigía a su cuarto, la peli naranja no sabía cómo reaccionar así que solo miraba cada movimiento de esa chica –por favor que no saque su martillo- este fue el pensamiento que pronto se convirtió en plegaria al escuchar mucho ruido proveniente del cuarto, después de un rato la chica de los ojos purpura salió con algo en sus manos: una caja de madera.
Pesadamente dejó caer su cuerpo en el sillón que se encontraba en la habitación mientras dejaba la caja en la mesa de centro, extendió su brazo e invitó a Sumireko a sentarse frente a ella –por favor Hanabusa-san toma asiento- la chica de los ojos color cielo obedeció y rápidamente se ubico donde Banba le había indicado. Sin decir palabra, Banba comenzó a buscar algo en esa caja –aah aquí estas- lo que había encontrado era un viejo patito de hule, dándoselo a Sumireko le pregunto -¿Qué ves ahí?-
-Ara, un patito-
-¿Qué ves ahí?-
-Es solo un patito de hule Banba-san- -míralo detenidamente- Hanabusa comenzó a mirar detalladamente al pato, a pesar de estar viejo no parecía estar descuidado, incluso si se le diera mantenimiento pasaría por uno nuevo, era muy suave y el chillido que emitía era delicado, mirándolo detalladamente la peli naranja encontró algo escrito en él: Mahiru y debajo de este nombre Shinya, al ver esto levantó su mirada y se encontró con la de la peli plateada, ésta volvió a abrir la caja y sacó algo más: dos fotos un poco maltratadas, y dándosela a Hanabusa preguntó –dime ¿Qué ves ahí?- Sumireko tomó delicadamente la primera foto y comenzó a observarla con mucho detenimiento
–Veo a una niña, está de espaldas, camina por lo que parece es un parque, es un día muy lindo, la pequeña lleva un atuendo muy primaveral, su- su cabello es color plata, camina junto a alguien que le toma la mano mientras que con la otra sostiene… un patito- esto último lo dijo con un tono de shock en su voz, estaba impactada, ¿acaso esa niña era su querida Banba? rápidamente tomó la segunda fotografía y se llevó la mano a la boca en una reacción de verdadero shock
– ¿Me dices qué ves ahí?-
-Veo, veo a una niña muy linda, tiene unos preciosos ojos purpura, su cabello parece ser de la más fina plata, su sonrisa es la de un ángel y tiene un patito en sus brazos- acariciando la foto con la yema de sus dedos Sumireko miró a Shinya con ternura y tristeza en sus ojos -¿eres tú Banba-san?- Shinya asintió y comenzó
-Entiendo que por tu educación el té y todas esas cosas sean algo que simplemente te gusten, para mí los patitos de hule van más allá de un simple gusto u obsesión, es mucho más complejo que eso Sumireko, espero estés preparada para soportar la verdad… verás ese patito lo tengo prácticamente desde que nací, en realidad el gusto comenzó gracias a Mahiru, desde pequeña adora a los patos… las fotos que viste fueron tomadas exactamente un día antes, el día antes de que todo pasara, antes de que ese maldito bastardo infeliz nos llevara lejos de nuestra vida y nos arrebatara lo único que teníamos: nuestra infancia...- después de una breve pausa en la que la peli plateada tomo aire para calmarse continuo la historia mientras una chica peli naranja comenzaba a sufrir en silencio -cuando por fin creímos que habíamos salido de ese infierno nos encontramos con otro, la policía llegó por fin después de mucho tiempo, ya cuando no necesitaba ninguna ayuda, esos incompetentes lo único que hicieron fue brindarme un poco de "calidad humana", llegamos a un albergue y ahí nos atendieron, como si fuera tan fácil, no teníamos alguna emoción, no mostrábamos nada, curaron las heridas y dijeron que debía tomar un baño, como un capricho del destino, para que me sintiera "tranquila" me dieron un patito de hule… cuando vi eso se produjo un choque de emociones en mí, como si un caos sentimental explotara… no pasamos mucho tiempo en ese lugar, cuando descubrimos que no poseíamos nada, que nuestra vida fue arrancada de nuestras manos, que aquello que teníamos ya no existía huimos en busca de nuestras reliquias sagradas, al llegar a lo que alguna vez llamamos hogar no encontramos nada, era solo un vacio inmenso, destrucción y ruinas, rescatamos solo tres tesoros: el patito que fue el primer amigo de la infancia y las dos fotos que marcan un antes y un después… para Mahiru los patitos de hule significan seguridad, esa seguridad que llega en cuanto la noche se presenta… para Shinya los patitos significan inocencia, esa inocencia que se nos arranco, que no dejo disfrutar la tierna infancia, podría incluso decir que para las dos también significa la alegría y la ternura de la que todo mundo habla, eso que todos buscamos sin parar… seguridad e inocencia… sólo eso Sumireko-
La elegante chica no podía dejar de ver a la chica que amaba, no sabía cómo reaccionar, simplemente pesadas lagrimas se apoderaban de ella, tenía la cabeza revuelta, qué debía decir, cómo debía actuar –Ba-Banba-san en verdad yo… yo- la peli naranja no pudo continuar lo que decía, como si una fuerza extraña se apoderara de ella no podía contener las lagrimas que sacaban todos los sentimientos que tenía, cerró los ojos y de repente sintió un abrazo cálido, sincero, tierno, reconfortante que la rodeaba, hundiendo su cara en el cuello de Banba y respondiendo el abrazo, la voz de la chica de los ojos purpura era una combinación de suavidad con rudeza, inseguridad y seguridad, día y noche, era como si Mahiru y Shinya hablaran al mismo tiempo -¿ y sabes por qué es que te contamos todo esto, porque decidimos confiar en ti, el corazón hace cosas que la razón no puede entender, estamos poniendo nuestros sentimientos en tus manos Sumireko, estamos aprendiendo a amar a alguien más, te elegimos a ti, nos enamoramos de ti, maldición una simple frase define todo eso: te amo, no importa si soy el día o si soy la noche, como Mahiru o Shinya te amo y nos estamos rindiendo ante ti… ahora no nos decepciones-
De pronto en Sumireko se comenzaba a dibujar una sonrisa, limpió las lagrimas que se deslizaban por su rostros y levantando su mirada de cielo se encontró con unos preciosos ojos purpura que la miraban con una mezcla de ternura y locura –no importa si es la noche o el día, si eres Shinya o Mahiru yo te amo- y lanzándose a los brazos de Banba le dio un beso tímido que poco a poco se volvió en uno apasionado, después de un rato ambas rompieron el beso para tomar aire, mirándose directo a los ojos sonrieron sellando así una promesa de amor.
-Ara, creo que esto significa que tendré que acostumbrarme a los patitos de hule-
-Sip y yo a las fiestas de té-
-Hablando de fiestas de té, mañana tendremos una muy especial-
-¿eh? ¿Por qué?-
-Mande a traer mi juego de té de la infancia, una preciosa colección de patitos-
N/A: hey todo el mundo, aquí Legan Hanazono xD, espero este one-shot haya sido de su agrado, la verdad no saben cuánto me ha costado esta historia pues no quería hacerla muy triste o deprimente, pero también quería mostrar la combinación de Mahiru y Shinya, así como también mostrar un poco de su pasado o más bien mi visión de su pasado, darle un giro diferente a lo antes leído; espero haber logrado una buena reacción en ustedes.
Y no se a ustedes pero a mí me encanta imaginar a Banba-san con un patito en su cabeza xD es adorable :3
Los reviews serán siempre muy bien aceptados n_n
De nuevo muchas gracias por leer, un abrazo y buenas vibras /(^_^)/
