¡Privet chicos! Jeje, que bueno que les vaya gustando el fic, bueno, gracias por sus comentarios, me gusta leerlos, ahora

Comenzamos…

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Algo pasaba en Alemania, fuera del edificio dónde había sido la reunión seguía una persona parada, estaba sola, bueno, no tanto…era un chico rubio con un mechón largo que sobresalía, el cargaba un oso polar de peluche, este cargaba un bebé idéntico al chico alto, mientras que el pequeño cargaba otro oso de peluche aún más pequeño, parecía una Matrioshka humana…era Canadá, lo habían olvidado a él y su bebé.

-Una vez más…se olvidaron de mí…

-¿Quién eres? –Preguntaron ambos osos.

-Soy Canadá…. Bueno, creo que iré a Italia por mi cuenta…

De nuevo en Italia…

Todos los países comenzaron a sentarse en la mesa y a acomodar a su bebé, algunos lo sentaban en la mesa, otros lo cargaban en un brazo y otros lo sentaban en su regazo, a pesar de que no se agradaban no podían negar que ellos eran una cositas adorables.

Italia puso la salsa sobre la mesa, Holanda se encargó de poner la pasta y Romano de traer algunos cubiertos para servir, Francia sacó una botella de vino, la cual tuvo que guardar ya que Alemania lo regañó, no era posible que bebieran cuando hay niños que cuidar. España por su parte se acercó a los dos que estaban en el rincón para hacerlos reaccionar.

Los tres orientales se sentaron juntos, uno al lado del otro, al igual que Italia con Alemania, Rusia estaba frente Estados Unidos (Esa tampoco fue una gran idea), Francia estaba junto a España y Prusia (otra mala idea) , frente a ellos estaba Inglaterra, Romano y Holanda. Prusia y Austria estaban juntos el uno al otro, Dinamarca intentó sentarse junto o enfrente a Noruega, pero él puso Islandia a un lado, a Finlandia del otro y a Suecia enfrente, pobre, tuvo que irse hasta el extremo de la mesa. Grecia y Turquía estaban juntos.

-Ve….bueno, es hora de comer, yo serviré, ¿Alemania? ¿Puedes, jeje, sujetarte a ti mismo por un momento?

-¡Yo lo haré! ¡Quiero al mini- west! –Gritó Prusia levantando la mano.

-Ve…-Italia volteó al ver a Alemania, el cual al notar la emoción de su hermano mayor solo asintió con la cabeza.

Italia entregó el pequeño a Prusia, el cual cargaba con un bazo al bebé italiano y con el otro al alemán. Prusia estaba sumamente feliz, sus ojos brillaban mucho y su nariz casi sangraba.

-¡Kesesesese! ¡Son taaaaaaaan adorables cuando están juntitos!

-¡Bruder! –Alemania intentó cubrir el sonrojo que tenía por ese comentario.

Italia comenzó a servir la pasta con salsa y cuando ya estaban, sirvió la papilla en unos tazoncitos al los cuales puso unas pequeñas cucharas. Pidió que pasaran los platos alrededor de la mesa, ya que si él los repartía se tardaría mucho, la mesa era muy larga, claro, era para 21 personas.

Una vez que todos tenían ambos platos comenzó la cena.

-Ve…. ¿Prusia? ¿Me regresas a Alemania?

-¡Naiiiiiiiiiiiiin! ¡Quiero a mini- west otro poco!

-Ve… pero tiene que comer…Por favor…

Prusia no sabía qué hacer, ambas caritas le parecían adorables, la de su pequeño hermanito y la de Italia pidiéndole algo… al final le entregó al bebé al italiano como si perdiera una parte de su alma y llorando cataratas. (Que exagerado considerando que el bebé no estaba ni a un metro)

La mayoría pensó que debería alimentar primero al pequeño, así que tomaron el pequeño tazón y lo intentaron pero, parece que no era lo suyo…bueno, no de todos.

-Abre la boquita- aru….esto está rico- aru. –Decía china mientras le daba unas cucharadas al pequeño Hong Kong.

-Ve….come esto, te gustará…seguro está delicioso…-Decía el italiano muy sonriente.

-¡Kesesesese! ¡Toma Ita- chan! –El pruso había dejado de llorar y se dedicaba a alimentar al pequeño.

Muchos ni siquiera decían una palabra como Noruega, Holanda o Suecia, pero parecían más hábiles que muchos, sus bebés estaban comiendo muy bien sin hacer ningún alboroto, pero había algunos que…uffff….

-¡Come de una vez por todas pequeño francés malcriado! –Gritaba Inglaterra mientras trataba de dar una cucharada a Francia, mientras tanto este…

-¡No me jales el cabello! ¡Come ya! ¡Eres igual de molesto que el tú grande! –Francia gritaba tratando de separar las manos del bebé de si cabellera.

Pero había un escenario que hacía que cualquiera quisiera marcharse del lugar lo más pronto posible, vaya guerra de indirectas.

-Mira Rusia…esta es una Revolver K22 abre tu boca de comunista y déjame dispararte…te gustará….-Dijo el americano dedicándole una malévola sonrisa al ruso mayor.

-Ufuu, mira Estados Unidos…-Rusia volteó a ver al grande… -Este es un Jet Boeing 747, abre tu maldita boca capitalista para que derrumbe el World Trade Center. (Eso fue más que golpe bajo….)

-¿A siiiiiiiiiiiii? -Estados Unidos tomo una cucharada de papilla y volteó hacia el pequeño. –Rusiaito…este es un Apollo 11, tu boca es la luna…no te preocupes, llegará, después de todo no es un Sputnik…

El ruso no lo soportó más, Estados Unidos ya estaba siendo un fastidio, sin perder su sonrisa tomó una enorme cucharada de la papilla y, haciendo catapulta con la misma cuchara la lanzó hacia su cara, sin embargo Estados Unidos reaccionó a tiempo y se protegió con lo primero que tuvo a la mano, que, por desgracia era bebé Rusia, el cual quedó con la cara llena de papilla.

Todos se detuvieron, se callaron y voltearon a verlos.

Rusia soltó la cuchara dejándola caer sobre la mesa, su rostro notaba preocupación, todos tenían ganas de reírse, la verdad el pequeño se veía muy gracioso, suerte que no se había lastimado, de hecho, con sus pequeñas manitas se quitaba la papilla la misma que después se llevaba a la boca, sin embargo nadie se arriesgaría de reírse de él, menos ahora que sabían que aparte de un grifo sabía manejar muy bien los cuchillos.

-¡Hahahahahaha! (Creo que a una persona le pareció muy divertido) ¡Rusia, te ves tan gracioso! –Rió el americano mientras limpiaba al pequeño con una servilleta.

Rusia por su parte solo volteó hacia el bebé americano y continuó dándole de comer. (Creo que todos pensaron que le haría algo malo como meterlo en el procesador de alimentos, encerrarlo en la alacena o prepararlo en Borsch, algo así)

En el otro lado de la larga mesa Noruega alimentaba al pequeño Finlandia cuando sintió una mirada hacia ellos, era Suecia, el cual tenía a Dinamarca dormido en los brazos, ya había terminado de comer, vaya que el pequeño comía rápido.

-¿Quieres que cuide a Anko? ¿Tú puedes terminar de alimentar a Finlandia?

-S` m` gust` ri` (Si me gustaría) Así que ambos cambiaron a los pequeños con cuidado, Noruega sabía que este Anko no le causaría problemas, como sea, era un bebé, ya había comido y estaba durmiendo, le recordaba un poco cuando su hermano era así de pequeño, incluso le parecía agradable, pero no pasó mucho ya que de repente Dinamarca a pareció detrás de él lloriqueando.

-¡Noruuuuuuuu!

-¿Qué quieres Anko?

-Sverige no deja de ser un malvado. –Dijo sobándose un ojo y cargando con el otro brazo a Suecia.

-¿Qué hiciste? –Preguntó con su paciencia acabándose.

-Lo que pasa es que estaba dándole la papilla y… ¡Waaaaaaaaaaaa! ¡Me estás cargando! ¿Verdad que soy adorable?

-Pues este si….tu no lo eres, ni un poco, ahora vete a tu lugar y acaba de cenar.

La sonrisa de Dinamarca se borró de golpe y corrió a la esquina de nuevo, estaba en posición fetal y arrullándose sin soltar al bebé.

Suecia estaba feliz, aunque no se notara, podía alimentar a su pequeño Finlandia el cual le parecía muy lindo, sólo lo había podido cargar mientras lo cuidaba hace un momento y el poder tenerlo una vez más lo hacía sentir muy bien.

-Su- san que lindo que me cuides tan bien. –Dijo Finlandia mientras daba una cucharada al pequeño Noruega.

-Y` t` cu` dar` a c`mo se` (Yo te cuidaría como sea) –Susurró de forma que nadie lo escuchara.

Grecia estaba alimentando con lentitud al mini- turco, mientras el mayor trataba de despertar al pequeño griego para darle de comer, vaya que era difícil, si despertar a un adulto es difícil ahora imagínense un bebé.

Del otro lado de la mesa España alimentaba a Holanda, este era muy tierno, no tenía esa cicatriz, su cabello estaba hacia abajo y sus enormes ojos verdes brillaban mucho.

-¡Jeje! Holanda, no creí que fueras tan lindo, pensé que ya habías nacido con esa expresión de bestia en tu cara.

Holanda tomó una copa con agua y la lanzó hacia la cara del español sin siquiera levantar la vista del pequeño Romano.

-¡Waaaaa! ¡No debiste hacer eso! Me mojaste y también a ti. –España se levantó con el pequeño en brazos y fue a la cocina a secarlo, vaya que Holanda podía ser muy agresivo.

-¡Oye bastardo! ¡No vuelvas a hacer eso! No me importa que hagas daño a alguien, pero no toleraré que ensucien el comedor. –Gritó Romano furioso agitando al pequeño español.

-¡Hermanito! ¡No hagas eso! ¡Es bebé se puede lastimar! –Gritó Italia entre lágrimas haciendo que Romano se detuviera y regresara a su lugar haciendo un puchero.

Por otro lado, ni Francia ni Inglaterra lograban que su bebé comiera y ellos solo se dedicaban a jalonarlos o pegarles con sus pequeñas manitas.

-¡Ya basta! ¡¿Por qué no comes? –Gritó el inglés completamente harto, se levantó y fue a la cocina dónde calentó un poco de leche. –Si no quieres eso, debes beber esto. –Así que dio pequeñas cucharadas de leche al francés mientras se sentaba en el piso de la cocina. El bebé la tomó sin problemas, de hecho parecía estar quedándose dormido. –Ojalá…fueras así de tranquilo…te soportaría más y serías mas….

En ese momento sintió una mirada detrás de él y en efecto varios países lo veían con una sonrisa en sus rostros, parecía que el Rey Tsundere se había ablandado.

-¡¿Q- que me ven? ¡Vayan a morirse a una zanja! –Gritó avergonzado.

Todos habían acabado de alimentar al pequeño, incluso Francia, entonces, como estaban adormilados los fueron a recostar a lo que era la guardería por un momento en lo que ellos cenaban. Regresaron a la mesa y comenzaron a comer, la pasta ya estaba fría, pero, no importaba, ellos estaban cansados.

-Veeee….no está nada mal, un poco fría, pero…

-¡Kesesesese! ¡Ita-chan! Eres tan buen cocinero.

-¡Hahahahahaha! Puede que no sea una hamburguesa pero sabe muy bien.

-Ufuu…esto sabría muy bien con un poco de vodka…

-¡Aiya! ¡No debemos tomar- aru! ¿Aún no entiendes- aru?

-Pero a mí no me hace efecto, lo bebo todos los días…-Rusia intentó defenderse.

-¡Hahahahaha! China tiene razón, ¿Qué no puedes dejar tu precioso vodka por un tiempo? –Rió el americano a sabiendas que ese asunto era muy serio, bueno, para Rusia lo era.

-Bueno…-Comenzó el austriaco. –En ese caso, nadie beberá, en específico me refiero a Rusia, claro, Inglaterra, Prusia, Francia, Alemania y Dinamarca.

Todos los mencionados casi se mueren, no era posible que dejaran de beber, era algo que marcaba su naturaleza.

-¡No nos puedes hacer eso! ¡Quién te crees para darme órdenes! –Gritaron Prusia y Dinamarca al mismo tiempo, pero después se callaron ya que Alemania y Noruega respectivamente les dieron un golpe que casi los noquea.

-Bruder, si yo puedo, tú puedes intentarlo….

-Anko…si no haces caso te rompo la mano….

¿Consolaron? bueno, si a eso se le llama consolar a los pobres y awesomes bebedores.

Cuando terminaron de comer se levantaron de la mesa con su plato y lo llevaron a la cocina. No lo voy a negar, varios platos se quebraron en el camino entre tropezones, empujones y uno que otro golpe, ya saben esos de "Yo no fui" "¿Te pegaron?...Que malos" Una ola de hipocresía y sarcasmo.

Después fueron hacia donde estaban los bebés y notaron algo, ya no estaban varios. La mayoría estaban dormidos como Francia, Japón, Finlandia, Islandia, Noruega y, por excelencia Grecia. Pero otros ya no estaban, habían logrado salirse del pequeño corral de almohadas y ahora no sabían en donde se pudieron haber metido en esa enorme casa.

-¡Mein Gott! ¿Qué nunca vamos a descansar? –Gritó Prusia.

-¡Hahahahaha! ¡Esta es una misión de rescate perfecta para The Hero!

-¡Esto no será nada para el Rey del Norte de Europa!

Así que, parece que ahora hay que buscar bebés. Creo que ellos causan más problemas que los países en sí…No….definitivamente no…y…esto parece que será un caos.

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Bueno, jeje, hasta aquí este capítulo, espero les haya gustado, cada vez se me ocurren cosas nuevas pero si tienen comentarios, sugerencias o críticas, las espero con los brazos abiertos. Bieno…

¡Do svidanya! ^J^