Abrazo indirecto.
La tensión en el ambiente podía sentirse claramente, con una mirada profunda y seria Namatame Chitaru miraba directamente a los ojos de su rival tratando de descifrar el secreto que ocultaba, de un lado una mirada que parecía matar al rival por el otro una mirada que parecía retar, furia contra indiferencia… pareciera que ninguno de los dos contendientes de esta singular batalla quería perder, no podían perder había mucho en juego y era claro que solo uno podía llevarse la victoria y esa era la duda que existía ¿Quién ganaría? Con un gran suspiro de resignación la hermosa y gentil joven apartó su mirada y exclamó -pfff, está bien, lo admito, en realidad eres tierno-
Sentado frente a ella se encontraba el oso de la niña de su corazón Kirigaya Hitsugi, ese oso que algunas veces lograba que la pelirroja se pusiera celosa, aquel tierno oso que parecía competir con la pelirroja y que de alguna manera se había vuelto su rival; levantándose de su asiento Chitaru se dirigió y tomo al osito de peluche para examinarlo a detalle -mmm tierno, pequeño, lindo, esponjoso… vaya que eres adorable, hasta cierto punto podría entender el por qué siempre estas con ella, aunque en realidad no se la verdad del por qué estas con ella… y no es que sienta celos de ti o algo parecido… bueno si, llego a sentir algo de eso, aunque más bien diría que siento envidia… sí, eso es: envidia pues Hitsugi siempre te está abrazando, siempre estás en sus brazos… aaaah lo que daría por tener tu lugar- al decir esta última frase la chica de los ojos de fuego suspiró tristemente y retomando su lugar en el sillón reclinó su cabeza hacia atrás mirando hacia el techo un poco desanimada, cerró los ojos y entonces repentinamente una tierna y loca idea llegó a la cabeza de Chitaru y tomando al oso con una sonrisa dijo -mira ambos cuidamos de nuestra pequeña Hitsugi, ambos queremos lo mejor para ella y ambos la amamos infinitamente ¿no? Bien, te propongo algo así como una tregua ¿Qué te parece si me ayudas? Dejemos esta rivalidad a un lado y seamos amigos- la pelirroja sabía perfectamente que ese oso no tenia vida y que no entendía ninguna de las palabras que decía pero una fuerza extraña la impulsaba a tener aquel "dialogo" -mira, lo que quiero proponerte es un abrazo indirecto… ¡hey! No me veas así ahora te explico, como sabemos quien pasa más tiempo en los brazos de Hitsugi eres tú entonces ¿Cómo podría yo abrazarla? Fácil, le daré todos los abrazos que quiera a través de ti, lo que haremos es que yo te abrazo a ti así cuando ella te abrace en realidad me estará abrazando a mí y yo a ella ¿no es genial?… no pongas esa cara de incredulidad, es un buen plan, piénsalo, analízalo y te darás cuenta que es una idea brillante… entonces… ¿Qué dices? ¿Me ayudarás?- con la mirada llena de ilusión y esperanza la hermosa joven miró nuevamente directo a los ojos de su ahora amigo y con la ayuda de sus manos movió ligeramente la cabeza del osito para que pareciese que asentía ante aquella tierna idea -¡sabía que podía contar contigo! Excelente, ahora que hemos llegado a un acuerdo, creo que es hora de proceder con el plan "abrazo indirecto"- lentamente Chitaru se puso de pie intentando calmar las emociones que comenzaba a sentir, ella sabía muy bien que esto era muy raro pues siempre había sido una persona muy madura para su edad y comenzar a tener esa situación con un oso de peluche simplemente no era normal pero también sabía lo mucho que amaba a esa bella chica de ojos dorados y cabello azul, Kirigaya despertaba los más dulces sentimientos en Namatame: amor, inocencia, ternura, calidez, protección, pasión… cada vez que la pelirroja se encontraba con esa chica de dorados ojos se permitía volver a ser como una niña y disfrutar de la vida y del amor.
Chitaru respiró profundamente, nerviosa pasó saliva por su garganta, tomó en brazos al osito, temblando ligeramente por la emoción dejó escapar el aire en sus pulmones y sonrojándose como nunca abrazó al pequeño peluche, aquel abrazo estaba cargado de sentimientos, de esos sentimientos que la noble joven tenía y que a veces le costaba expresar, aspiró aquel aroma que se encontraba impregnado en la suave tela de aquel peluche y que pertenecía solamente a la dueña de su corazón, fue un largo y dulce abrazo que finalizó con un breve beso en la frente del oso, dando por terminado ese abrazo indirecto la pelirroja dejó al osito en el lugar en el que originalmente se encontraba, al poco tiempo una linda peli azul arribó a la habitación –Chitaru-san por fin he llegado, perdona la tardanza lo que pasó fue que…- y bajando la mirada avergonzada dijo en un hilo de voz –me perdí- la pelirroja simplemente se acercó a la pequeña, levantó su rostro y depositó un tierno beso en su frente –no te preocupes solo ten más cuidado la próxima vez que no esté contigo ¿quieres?- el rostro de Kirigaya se iluminó y con una sonrisa asintió –lo haré Chitaru-san… y… dime… ¿Por qué fue que decidiste no regresar a la habitación conmigo después de clases?- con mucha serenidad la mayor respondió –tenía algunas cosas que hacer, tú estabas platicando con Ichinose y no quería interrumpirte, no tienes por qué preocuparte- la pequeña dudaba un poco de la respuesta de su amada pero si ella le decía que no tenía que preocuparse entonces no lo haría, no tenía por qué desconfiar de ella, -Kirigaya si me disculpas voy a tomar una ducha, no tardo- la pelirroja se moría de ganas de poner a trabajar el plan que había tramado junto con ese oso rosa, así que era necesario dejar a Hitsugi con su osito, sin objeción alguna la pequeña chica de ojos dorados dejó ir a su pelirroja y se dirigió al lugar donde se encontraba su fiel amigo afelpado, como siempre lo tomó entre sus brazos, sonrió tiernamente y lo abrazo dulcemente, Chitaru al ver aquella escena se cruzó de brazos y una sonrisa de satisfacción se dibujó en su rostro, su plan había resultado a la perfección, la victoria era para ella. Al día siguiente, Chitaru esperó a quedar a solas de nuevo con su oso amigo y repitió el abrazo del día anterior, teniendo como resultado a una peli azul abrazando fuertemente al osito de peluche y a una pelirroja feliz por la victoria obtenida. Día tras día Namatame Chitaru repetía ese abrazo indirecto que cobraba más fuerza haciendo que ese simple plan se volviera algo sagrado para la pelirroja pues cada día que pasaba notaba que su chica abrazaba por más tiempo y con más cariño a su osito, lo miraba con más ternura y sonreía dulcemente cada vez que lo tenía en sus brazos ¿Cómo podría dejar ese plan de lado? Era simplemente perfecto, estaba haciendo feliz a su peli azul y eso era lo más importante en la vida de la pelirroja.
Era una linda mañana, en verdad perfecta para repetir aquel ritual, Chitaru miró por todos lados y confirmó que el oso y ella se encontraban solos, llevada por la euforia aquel abrazo duró más de lo normal pues perdida en los recuerdos sobre su pequeña Hitsugi para la chica de los ojos rojizos el tiempo parecía que se había detenido, solo algo pudo sacarla de aquel momento y fue una ligera risa que ella conocía a la perfección, inmediatamente al escuchar ese sonido la mayor se sonrojó como nunca en su vida, giró su cabeza en dirección de aquella celestial risa con una combinación rara de sentimientos: sorpresa, vergüenza, asombro, nerviosismo y timidez que se reflejaban en su rostro, sus sospechas eran confirmadas sobre quien era la persona que la observaba, tartamudeando dijo –Ki-Kirigaya… ¿Qu-Qué estás haciendo a-aquí?- aun con el oso en brazos Chitaru comenzó a temblar ligeramente de nervios –¡oh Chitaru-san en verdad es tan adorable y tan linda!, ¿podrías por favor explicarme qué es lo que estás haciendo?- saliendo del escondite en el que se encontraba y acercándose de una manera suave y seductora a la dueña de su corazón, Hitsugi miraba con ternura a la pelirroja con una sonrisa en su rostro, nerviosa ante aquella joven de dorados ojos Namatame simplemente retrocedía para evitar encontrarse con la pequeña peli azul –etto… Pue-Puedo explicarlo- de repente algo se interponía en el camino de la pelirroja: se había topado con la pared marcando el fin de su huida, ya no había escapatoria ahora se encontraba en merced de una linda joven que no la dejaría ir tan fácilmente; acorralando a la mayor, la pequeña soltó de nueva una risilla, tomó delicadamente la barbilla de la chica frente a ella y mirando directamente aquellos ojos de fuego –muy bien, te escucho- Chitaru sabía que estaba en una situación complicada, cerró sus ojos y respiró profundamente para tranquilizarse, abrazó una última vez al osito dándoselo a Hitsugi, en un movimiento rápido tomó en brazos a su peli azul y la llevó hasta el sofá de la habitación, al llegar la sentó en sus piernas, mirándola dulcemente acarició sus mejillas y suspirando profundamente comenzó a contarle su plan:
–Abrazo indirecto-
-¿Disculpa?-
-Un abrazo indirecto, ese es el plan que tu oso y yo ideamos, verás… por un tiempo considere a ese oso como un rival, no comprendía el por qué estaba siempre a tu lado, sentía envidia de él porque siempre estabas con él, estaba en tus brazos y lo abrazabas continuamente, al igual que yo cuida de ti, está cerca de ti y sé que si tuviera vida te amaría tanto como yo… me llevó un tiempo comprender que no éramos diferentes, ambos queremos estar contigo por toda la eternidad, queremos protegerte y cuidarte y siempre te amaremos, por eso al comprender que lo que nos unía eras tú no tuve otra opción más que considerarlo mi amigo, por eso le pedí que me ayudara con mi plan, yo lo abrazaría así cuando tu lo abrazaras en realidad me estarías abrazando a mi… ¡abrazo indirecto!- sonrojada la pelirroja reveló su plan, creía que su pequeña pensaría que era algo demasiado infantil y tonto pues una risa fue la respuesta inmediata a la confesión escuchada.
-Lo sabía Chitaru-san, sabía que algo así estaba pasando-
-¿uh? ¿Lo sabías? Pero ¿cómo?-
-No fuiste cuidadosa al realizar tu plan, te delataste, las señales que dejaste eran claras Chitaru-san, ver lo que hiciste hace un momento y tu confesión de ahora, solo me confirman lo que ya sospechaba-
-¿Qué me delató?-
-Primero: tu sonrisa de satisfacción, mostrabas esa preciosa sonrisa que demuestra que has logrado tu objetivo, segundo: tus ademanes de victoria, siempre que abrazaba a mi osito o cruzabas los brazos o los ponías en tu cintura, cerrabas los ojos y ligeramente asentías con la cabeza, tercero: me mirabas de una manera mucho más tierna y dulce que lo normal, cuarto: no te ponías seria cuando estábamos los tres y lo que definitivamente fue lo más importante: tu aroma-
-¿Mi… mi aroma?-
-Eso fue lo que definitivamente te delató Chitaru-san, esa deliciosa mezcla de rosas y fresas que me llevan al paraíso, era obvio que si abrazabas a mi osito tu aroma se le impregnaría- Kirigaya pasó sus brazos alrededor del cuello de Chitaru –y esa era la razón por la cual me gustaba aun más tener a mi osito entre mis brazos porque podía imaginarme que eras tú quien me abrazaba, simplemente con tu aroma podía sentir que eras tú quien me sujetaba entre sus fuertes brazos y me hacía sentir especial… protegida… amada- ambas chicas se encontraban sonrojadas por la conversación y las confesiones que salían de ésta, la mayor rodeó la cintura de la menor con sus brazos y juntando sus frentes simplemente le sonrió con dulzura -¿Sabes por qué hice todo eso? Porque quería demostrarte lo importante que eres para mí, solo tú has logrado despertar sentimientos tan dulces en mi, jamás creí que haría algo tan loco por alguien, es que contigo puedo ser libre, haces que mi corazón vea la simpleza, la inocencia y lo especial que es esta vida, contigo conocí lo que es el amor y todos los sentimientos que derivan de él… Hitsugi…- en el rostro de esa chica peli azul se dibujó una enorme sonrisa de felicidad, se sentía importante con aquellas simples palabras cargadas de los más puros sentimientos, miró una vez más a los ojos sinceros de su pelirroja… no sólo le gustaba aquella hermosa joven, Kirigaya Hitsugi estaba enamorada completa, verdadera y locamente de Namatame Chitaru y ella le correspondía con la misma intensidad, la pequeña joven cerró sus preciosos ojos dorados por un instante, estaba decidida a abrirle su corazón a su amada y contarle la verdad sobre su fiel compañero –Chitaru-san… ¿sabes por qué siempre tengo a este pequeño oso a mi lado?- la joven pelirroja negó con la cabeza
–Supongo que en el fondo aun eres una niña… o tal vez es especial para ti-
-Un poco de ambas, verás significa mucho para mí… durante mucho tiempo este osito era el único amigo que tenía, mi fiel compañero, el único que compartía mi vida después de que…- un silencio se apoderó de Hitsugi y unas cuantas lagrimas rodaron por sus mejillas, Chitaru suavemente las limpio de su rostro –tranquila, no tienes por qué contarme esto sí es muy doloroso para ti- la pequeña abrazó fuertemente a su oso –quiero que lo sepas Chitaru-san, no importa lo que sienta, estoy decidida a que sepas esta historia- al ver la decisión de la peli azul, Chitaru no tuvo otra opción más que escuchar –entonces… adelante, te escucho- y abrazando tiernamente a Kirigaya se dispuso a poner atención a aquella historia –este osito es el único recuerdo que tengo de ellos… de… de mis abuelos… antes de que me abandonaran, antes de que me dejaran a mi suerte en este mundo cruel, antes de que se fueran sin cumplir su promesa, antes de… antes de que me los arrebataran- de nuevo pesadas lagrimas rodaban por las mejillas de la pequeña chica de ojos dorados, su voz al principio furiosa dio paso a la tristeza –me fueron arrebatados, me robaron lo que más amaba en este mundo… ellos habían prometido cuidarme siempre, jamás permitirían que algo malo me pasara, pero entonces se fueron y tuve que volverme algo que jamás planee, todo para poder sobrevivir en este mundo, me quedé con mi osito no sólo como recuerdo de ellos o porque aun era una niña, también para poder enfrentar al mundo, porque sentía que me cuidaría, y que no permitiría que me volviera un ser sin alma ni corazón, este oso cuidó de mí y fue lo más importante para mí por mucho tiempo hasta que… hasta que te conocí a ti… Chitaru-san- al decir esa última frase Hitsugi miró directo a los ojos de una sorprendida Chitaru, por un momento guardaron silencio y fue entonces cuando la chica de la melena de león tomó la mano de su tierno ángel y dándole un beso llevó esa delicada mano a su corazón –ya no más… no estarás sola nunca más porque yo juro que te protegeré por toda la eternidad, estaré siempre a tu lado y mi amor por ti podrá ser comparable con el infinito, Kirigaya jamás volverás a conocer la soledad y te prometo que toda la tristeza del pasado será solo felicidad en el futuro… nuestro futuro… porque este intenso sentimiento que llaman amor es lo más hermoso que me ha pasado… mi pequeña Hitsugi… Te amo- sin esperar respuesta alguna Chitaru besó a Hitsugi, ese beso era cálido, tierno, dulce, reflejaba exactamente los sentimientos de la pelirroja hacía la dueña de su corazón, poco a poco rompieron ese beso, una sonrojada Kirigaya dejó que su corazón hablara –mi hermosa Chitaru-san… si estoy contigo el infierno se vuelve el paraíso, quiero estar toda la vida contigo, no importa nada más si estas a mi lado la vida es perfecta… eres lo más importante en mi vida y lo más valioso para mi… ¡Chitaru te amo!- y lanzándose a los brazos de su amada, la pequeña Hitsugi besó a una pelirroja feliz; el beso al principio tierno como fue avanzando se volvió intenso y apasionado, obligando a la pareja a recostarse en el sofá para mayor comodidad, el tiempo pasaba y una batalla de caricias y besos llenos de pasión y amor comenzaba y parecía no tener fin, entre besos, caricias, abrazos y sonrisas dos princesas se juraban amor eterno, teniendo como testigo a un fiel caballero de felpa…
-Te amo Hitsugi-
-Te amo Chitaru-
-¿uh? ¿Qué es lo que haces Kirigaya?-
-Espera un momento… ya ¡LISTO!-
-¿Qué le hiciste a ese pobre oso?-
-Le puse una melena de león, así se parecerá más a Chitaru-san-
-…-
Hola a todo el fandom de Akuma no Riddle n_n con este one-shot cierro mi primer fanfic; quise cerrar con broche de oro por eso elegí a Chitaru y a Hitsugi como protagonistas de la ultima historia, espero esta historia haya sido de su agrado, de verdad me esforcé mucho en crear algo lindo para ellas pues he de confesar son mis favoritas /^_^/
Antes de dar por concluido este fanfic solo quiero agradecerles por todo el apoyo que le han brindado a este fanfic, es muy especial ya que es el primero que escribo y ver la reacción positiva en quienes lo leyeron simplemente alegra el corazón, es satisfactorio para un escritor el ser leído y que una parte de nuestra alma se vaya directo a nuestras historias y a nuestros lectores… (Creo que comenzaré con las cursilerías xD) por eso lo único que me queda decir es
¡GRACIAS TOTALES!
EN VERDAD MUCHISIMAS GRACIAS
Y nos seguimos leyendo porque esto es solo el inicio…
Un abrazo y buenas vibras… que la fuerza los acompañe /(^_^)/
Atte. Legan Hanazono
PD. Los reviews son siempre bien recibidos e infinitamente agradecidos :3
