(La historia no me pertenece es propiedad de Kelly Oram y los personajes de Candy Candy le pertenecen a Mizuki e Igarashi)

Capitulo 7.

Patty's se encontraba bastante atestado. Cuando entramos, note un montón de los chicos con los que compito en el parque sentados en la gran cabina de la esquina. Mientas Terry y Ángela iban a hablar con la anfitriona camine hacia mis amigos. –Gracias por la invitación, idiotas –bromeé.

Varios chicos se ahogaron con la comida en sus bocas cuando levantaron la mirada. No sabia de que se trataba hasta que Anthony rio y dijo-: ¿Qué pasa con la renovación White?

Mire alrededor al grupo de chicos sorprendidos y recordé que usaba la ropa que Ángela había elegido. Gruñí e hice que Anthony se corriera por mi. –No empieces –dije mientras robaba algunas de sus papas fritas. Ya que todavía seguían mirándome fijamente agregue-: perdí una apuesta.

Si, lo se, soy una mentirosa. Pero era más fácil que explicar la verdad.

-¿Dónde fuiste esta mañana? –pregunto Anthony-. Kowalski dijo que estás asustada de jugar contra el ahora, ya que sabes que va a desarmarte por romper su nariz.

Bufe. –Puede intentarlo. No estoy asustada de ese idiota. Solo estaba ocupada.

-¿Ocupada? –pregunto uno de los chicas, y varios de ellos se rieron por lo bajo.

Seguí sus mirada y encontré a Terry de pie detrás de mi. –Nuestra mesa está lista, Candy –dijo Terry sin quitar sus ojos de Anthony sentado a mi lado.

-Realmente ocupada –bromeo alguien más, provocando más risas.

-Cállense, pervertidos –solte. Luego con un suspiro, robe más papas de Anthony-. Dile a Kowalski que estaré allí el lunes a la mañana en caso de que quiera ser derribado de nuevo.

Cuando me pare escuche a alguien decir-: No sabia que a White le gustaran los bonitos.

Luego alguien más murmuro-: No sabia que a White le gustaran por completo.

Me gire, lista para noquear a alguien, pero Terry me sostuvo firmemente alrededor de la cintura. –Guau allí, tigresa –dijo, riendo mientras me arrastraba a nuestra mesa.

De alguna manera, a pesar de que por completo pretendía sentarme al lado de Ángela, Terry me acomodo en la butaca al frente de ella y se sentó a mi lado antes de que pudiera protestar. Ángela me sonrió muy grande a través de la mesa. Con suficiencia. Estaba a punto de patearla cuando Terry me distrajo con una pregunta. –Así que ese tipo con el que te sentaste, era el mismo con el que bromeabas en la fiesta anoche, ¿cierto?

-¿Y?

-Ustedes dos parecían realmente… íntimos.

Sabia a lo que quería llegar, y a pesar de que definitivamente no era el caso con Anthony y yo, no vi el daño en dejar que Terry creyera que lo era. –Tal vez lo somos.

-¿Qué tipo? –pregunto Ángela, sorprendida.

-Se refiere a Anthony.

-¿Anthony Brower?

Asentí y Ángela rio. –Si claro. Candy, no molestes al pobre de Terry de esta manera.

Pobre Terry. Claro.

-Anthony Brower –dijo Ángela- es unos de los chicos mas populares en la clase de Candy podría tener a cualquier chica de tercero que quisiera y a mitad de las de cuarto probablemente.

Ángela explico todo este como si debiera ser un consuelo para Terry, y realmente tenia razón-Anthony y yo somos amigos, pero nunca me llevaría al baile si sabes a lo que me refiero-pero Terry no parecía muy emocionado con la idea de que fuera "intima" con un chico tan deseado.

Me quede en silencio por un minuto y todos suspiramos con alivio al ver a nuestra mesera. -¿Qué les puedo ofrecer chicos? –pregunto la mujer.

Terry me hizo un gesto, así que dije-: Me gustaría un batido de chocolate y mantequilla de maní por favor.

La mujer asintió, luego movió sus ojos hacia Terry. –Que tal un batido de galletas Oreo –dijo. Luego me miro y agrego-: Bien podríamos conseguirnos una canasta de papas fritas, mejor.

-¿Y para ti? –le pregunto la mesera a mi hermana.

-oh, nada para mi gracias.

-¿Estás segura? –pregunto Terry mientras yo decía:

-¿Nada? Tú eras la que insistía en que viniéramos aquí.

-Estoy segura –dijo Ángela-. Estaré bien con mi agua.

Algo se traía entre manos Ángela. No atacaba exactamente el helado como yo, pero nunca la había visto sentarse en un restaurante y no ordenar siquiera una Coca de dieta.

Unos minutos después me imagine de lo que se trataba cuando vi a Rachel y Brooke entrar al restaurante. Ángela levanto la mirada justo cuando sus migas nos encontraron. Intento lucir sorprendida, pero no es tan buena actriz. –Oh, ¡Oigan! ¿Qué están haciendo aquí chicas? –pregunto inocentemente cuando Rachel y Brooke se deslizaron en la banca a su lado.

-Si –dijo Terry, ese frio control de vuelta a su voz-. ¿A que de debe el placer?

Rachel y Brooke no respondieron a la pregunta de Terry. En su lugar, comenzaron a arrullarnos a Terry y a mi como si fuéramos una pareja de cachorros en la ventana de una tienda de mascotas. –Ángela tenía razón. ¡Ustedes chicas son de lo más lindos! –gimió Brooke.

-Totalmente adorables –coincidió Rachel-. Estoy tan feliz de que estén juntos ahora. Sabes Terry, Candy nunca ha tenido un novio antes, así que más te vale cuidar bien de ella.

No tuve tiempo de corregir a Rachel del estado de la relación porque Terry, de todas las personas dijo-: Oh, no estamos juntos. –Pero luego tenía que ir y arruinarlo poniendo su brazo sobre mis hombros y agregando-: No se preocupen sus lindas cabecitas con eso, de todas formas. Tengo planes especiales para nuestra pequeña Candy aquí.

-¿Planes espaciales? –murmure-. ¿Podrías ser un poco más raro?

Terry me ignoro. –Se los prometo –le dijo a mi hermana y sus amigas mientras me sostenía fuerte contra el-. Tendré mucho cuidado con ella.

La brigada rubia completa suspiro y comenzó a levantarse. –Bueno los dejaremos en eso entonces –dijo Rachel-. ¡Diviértanse chicos!

-¡Ángela! –silbe cuando mi hermana se puso de pie. ¡Sabia que me iba a abandonar!-. ¿A dónde crees que vas?

-Ustedes no necesitan realmente que vaya hoy –dijo con una gran sonrisa inocente-. ¿Acaso tú Terry?

Terry le dio a m hermana su primer sonrisa sincera del día. –Sera difícil, pero estoy seguro de que nos las arreglaremos.

-Le dijiste a mamá que vendrías conmigo hoy –dije, comenzando tener pánico-. ¡Lo prometiste!

Ángela me sonrió muy condescendientemente. –Confía en mi, Candy, esto es por tu propio bien.

¡Pero use tu estúpida camiseta!

-Totalmente linda, por cierto –dijo Brooke-. Deberías vestir de rosado más a menudo.

Fulmine con la mirada a mi hermana. -¡Te odio!

-No lo harás más tarde –dijo Ángela, lo que hizo reír a Terry. Ángela le guiño y luego se fue con sus amigas, dejándome atrapada en una banca con mi vecino psicótico que todavía tenia su brazo alrededor de mi.

-Bueno –dijo Terry después de que mi hermana se había ido hace rato y nuestros batidos se hallaban frente de nosotros-. Este es un placentero cambio de planes. ¿Sabes? Tu hermana no es tan mala como solía pensar.

-Si, es peor. Estúpida traidora.

-Candy, deja de ser ridícula. Hizo lo que hizo por que se preocupa por ti.

-Cierto –comente despectivamente.

El comportamiento de Terry era completamente distinto ahora. Se veía mucho mas feliz y demasiado cómodo. –Ángela solo ve lo que tu no puedes por alguna razón –dijo.

-¿Y que es eso?

La esquina de la boca de Terry se levanto en una sonrisa y se volteo, girando su cuerpo hacia el mío en la banca. –Que es sólo cuestión de tiempo antes de que obtenga lo que quiero.

Terry lucia como si fuera el que se encontraba atrapado en un hechizo esta vez. Su mirada era tan intensa que me encogí lo mas lejos de la cabina me permitiría. No era lo suficientemente lejos. Acuno mi mandíbula en sus dedos, rozando su pulgar por mis labios.

-Quita tus manos de mí. –Me sorprendí cuando realmente soné peligrosa porque esa cálida sensación de hormigueo que tenia cada vez que Terry me tocaba intentaba convencerme de que no quería realmente que se detuviera.

Terry se retiro en el asiento y suspiro y empujo mí batido un poco más cerca de mi. –Deberías beber eso. Te hará sentir mejor.

-De hecho, ir a casa me haría sentir mejor.

-¿No intentarías siquiera pasarlo bien hoy?

-Si quiera intentaras actuar como una persona normal, podría.

Algo brillo en los ojos de Terry. -¿Y que es normal? –soltó-. ¿Romper narices de gente y tener que ser forzada a usar ropa que de hecho se ajustan? No eres exactamente quien para hablar, sabes.

Fui tan tomada por sorpresa por su estallido que la única caso que pude pensar en hacer fue tomar un trago de malteada. Uno realmente largo.

Sabia que Terry me observaba. Después de lo que había dicho. No podía evitar sentirme cohibida. Me encogí envolviendo mis brazos alrededor de mi, mi carácter completamente agotado. Estúpida Ángela y su estúpida camiseta.

-Te ves muy bien hoy –señalo Terry de pronto. Lo mire enfurecida, odiando que pudiera leerme tan fácilmente. Su mirada se lleno de arrepentimiento-. Lo siento, pierdo el control a veces.

No dije nada, a pesar de que probablemente debería haberle pedido perdón también.

-No peleemos –dijo Terry, intentando redimirse de nuevo.

-Lo que sea –refunfuñe y luego lo único que quedaba por hacer, alcance la canasta de papas fritas puesta entre nosotros y hundí una muy larga en mi batido. Luego de meter la papa frita en mi boca, note que Terry me miraba con un brillo completamente entretenido de vuelta en sus ojos.

Una vez que llegue a a concesionaria de autos, comencé a relajarme. Compraría mi primer auto, después de todo. Aun con Terry alrededor me sentía algo emocionada. Además, era más fácil lidiar con Terry cuando ya no me encontraba atrapada en una pequeña cabina con el.

-Así que –dijo Terry mientras caminábamos a la mitad usada de la concesionaria-, ¿Tenias algo especifica en mente? –Terry levanto sus cejar y abrió la puerta del conductor de un F150-. Me pareces más del tipo de camionetas. –intente no sonreír con eso y me subí detrás del manubrio. Terry se me unió en la cabina y me observo mientras intentaba familiarizarme con la camioneta-. ¿Sabes que tiene de bueno una camioneta? –dijo finalmente.

-Suficiente espacio para cargar todo tu equipo cuando te vas a acampar.

-Supongo que es verdad, sin embargo no sabría realmente. Nunca he ido a acampar.

-¿Nunca? –pregunte.

-Nop. –Terry se deslizo en la cabina hacia mi-. He ido, sin embargo, al autocinema. –Deslizo su brazo alrededor de mis hombros con una sonrisa-. Los asientos de banco son geniales, ¿no crees? –Trague duro y salte fue del auto tan rápido que Terry se cayo-. ¿Nada de camionetas entonces? –dijo mientras golpeaba la puerta en su cara.

Ya miraba las ventanas de un Focus cuando Terry me alcanzo. Tome nota específicamente de los asientos de butaca adelante y luego subí detrás del manubrio. Terry se pudo al en el lado del pasajero.

-Este tendría mucho mejor rendimiento del motor –dije.

-Es algo pequeño, sin embargo. –Terry se removió incómodamente y luego deslizo su asiento hacia atrás. Mire alrededor del auto e intente imaginarme a los J, todos abarrotándose dentro del pequeño auto.

-Cierto –coincidí-. Vamos a probar ese de allá.

Terry me siguió a un Fusion. Mientras me acomodaba detrás del manubrio, no dijo nada, excepto-: Mucho mejor.

-Definitivamente –coincidí mirando sobre mis hombro-. Y hay mucho más lugar en el asiento trasero.

Terry se giro a mirarme con sus cejas levantadas muy arriba. –Candy –dijo, riendo-, acabas de enloquecer con la idea de un banquillo. No creo que tengas que preocuparte por necesitar un asiento espacioso.

Cuando entendí su significado me sonroje. ¿Por qué todos los chicos son tan malpensados? –No quería decir que planeara besuquearme atrás. Simplemente pensaba en los J. esperan por completo que lleve sus tristes traseros a la escuela en el otoño.

-Si, y esperan por completo que te ocupes de ellos en el asiento trasero también.

-Cállate, no lo hacen.

-Oh, si lo hacen. Son chicos. Y tú no lo eres. Es así de simple.

-Son mis mejores amigos. Hemos crecido juntos en el mismo vecindario toda nuestra vida. Te garantizo que ninguno de ellos está interesado en mi.

-No que te dirían. Probablemente están asustados de terminar con su trasero en una cuchara. Pero eso no significa que no están pensando en eso. Al menos uno de ellos lo hace. Mi dinero va por Josh.

-¿Qué te hace decir eso? Ni siquiera has conocido al chico.

-Si, pero ¿Quién más pasaría tanto tiempo jugando algo tan pobre como Skateboard Pro 2000? Tengo que decírtelo, pero el tipo no está obsesionado con vencer tu puntaje. Está esperando que te aburras y te lo abalances encima.

-Primero de todo, asqueroso. Y segundo, Skateboard Pro 2000 no es pobre.

-Me temo que lo es, Candy. De hecho –Terry se encogió de hombros excusándose-. Toda tu colección de video juegos como que apesta. ¿Grand Theft Auto, Mxvs. ATV Racing, Madden Football? ¿Dónde está la acción? ¿El suspenso? ¿El peligro?

-Juego Halo –dije a la defensiva.

-¿Halo? –Rio Terry-. ¡Dame un descanso!

-¿Qué tiene de malo Halo?

-Um, es aburrido. Solo corres alrededor y le disparas a cualquier cosa que se mueva. Tu hermana probablemente podría destrozar ese juego.

-Oh si, ¿y cual es tu video juego favorito?

-Assassin's Creed.

-Assassin's Creed –repetí secamente. Por supuesto que lo es. No debería haber preguntado-. Perdóname si creo que asesinar gente es perturbador.

-No es sobre asesinar gente, es sobre el desafío. No puedes solo ir y volar la cabeza de todos. Obtienes puntos por el sigilo y la creatividad. Volar un montón de alienígenas es cualquier cosa, ¿pero llevar a cabo el asesinato perfecto? Eso es un logro.

-No. Raro es lo que es.

-No es tan raro –discutió Terry-. ¿De otra manera por que habría tantas novelas de crímenes y series de policías allá afuera? La gente está fascinada con los homicidios.

Esta conversación había tomado un giro hacia lo extraño realmente rápido, pero más una conversación de lo que Terry y yo habíamos tenido alguna vez. Bueno, una conversación que no era sobre el intentado seducirme, de todas formas. Ese es el por qué lo alenté a continuar hablando.

-La gente no está fascinada con los homicidios –dije, sabiendo que iba a discutir.

-Claro que lo estás. Toma esas dos chicas de las que tus padre hablaban en la cena por ejemplo. La media está centrada en ellas justo ahora. La ciudad está sólo esperando que otra chica termine muerta porque no hay nada como un buen asesino en serie para animar la conversación alrededor del dispensador de agua.

Tenia que sacar a relucir eso. De pronto, el rostro de Heather Monroe brillo en mi cerebro y me estremecí violentamente. –No es un asesino en serie -dije-. Y ya que lo pienso, soy más del tipo de chicas de SUV.

Terry lucho para alcanzarme después de que salté fuera del auto. Me había acelerado tanto que no estaba siquiera segura del tipo de auto al que me había subido después.

-¿No crees que esas dos muertes están relacionadas? –me pregunto Terry.

-La policía ya dijo que no.

-Entonces mintieron.

-¿Qué te da tanta seguridad? –No creo que quisiera saber la respuesta de Terry, pero al mismo tiempo quería. Tenia que saber si había realmente un asesino en serie allá afuera atrapado chicas que lucían exactamente como yo.

-Es el número de las heridas de puñalada –dijo Terry con naturalidad-. Ambas chicas fueron apuñaladas más de treinta veces.

De pronto me sentí enferme. –Podría ser coincidencia.

Terry sacudió su cabeza. –Para la mayoría de la gente que comete crímenes como ese es sobre el placer que obtienen mientras la victima sigue viva. El homicidio es solo un medio para limpiar. Pero para los asesinos en serie, es sobre el asesinato. No hay manera en que dos tipos hubieran atacado dos chicas diferentes que suceden ser muy parecidas y apuñalarlas tan excesivamente. Si hubieran sido homicidas regulares, los atacantes hubieran querido matar a las chicas lo más rápido posible. Aun si los tipos no tenían idea de cómo usar un cuchillo apropiadamente, hay demasiados lugares muy vulnerables en el cuerpo humano como para perdérselas todas. Cinco o seis heridas de puñaladas y las probabilidades son que las chicas hubieran muerto. ¿Por qué dos tipos diferentes continuaran cortando a alguien que ya está muerto?

Estaba lista para que esta conversación terminara, pero no podía decir una palabra. Algo se había apoderado de Terry. Nunca lo había visto tan animado.

-No sólo están definitivamente relacionados los dos homicidios –continuó-, sino que es un juego para este tipo. La segunda chica fue apuñalada siete veces más que la primera. Mi conjetura es que intentaba mantenerla siete veces más que la primera. Mi conjetura es que intentaba mantenerla viva el más tiempo posible. Ver si podía superar su última muerte. Tú mira. Te apuesto que hay otro asesinato esta noche, y el numero de heridas de puñalada estará cercano o más alto que el último.

Mire boquiabierta a Terry, pero el sólo continuó-: también apostaría que el asesino está molesto porque los dos homicidios no han sido conectados. Tienes que estar orgulloso de su trabajo, esa cantidad de heridas de puñalada es realmente algo impresionante. Apuesto que esta vez dejará algún tipo de mensaje o tarjeta personal para que tengan una pista de que es un asesino en serie.

Terry se hallaba tan atrapado en su teoría que no había notado sólo cuando emocionado se había puesto, o cuan absolutamente enloquecido sonaba. Tampoco parecía darse cuanta de que no había dicho una palabra por minutos y estaba en el borde de ponerme a vomitar.

Fue traído de golpe a la realidad cuando abrí la puerta del auto. Lo escuche llamar mi nombre pero no respondí. Cerré de un golpe la puerta y me dirigí rápidamente a la oficina.

-Candy, ¿Qué pasa? ¿A dónde estás yendo? –me pregunto Terry cuando me alcanzo. Cuando no respondí, atrapo mi muñeca y me giro hacia el-. ¿Qué te sucede?

-¡Déjame ir? –demande.

-No hasta que me digas cuál es tu problema.

-¡Tú! –grite-. ¡Estás loco! ¡Enfermo!

Podía ver la rabia brillando a través de los ojos de Terry de la misma manera en lo que habían hecho en el restaurante, pero no dejo ir mi brazo.

-Hay algo seriamente mal contigo –dije-. Me voy a casa.

Avance como dos pasos entes de que Terry atrapara de nuevo mi muñeca. –Candy, espera.

Sonaba más herido que enojado ahora, pero no me importaba. –Déjame ir ahora o comenzare a gritar. Mi mamá conoce al administrador de este lugar. ¡Te arrestará antes de que puedas decir psicópata!

Terry me dejo ir sin otra palabra. No mire hacia atrás, pero podía sentirlo mirándome mientras irrumpía en la concesionaria.

Continuara…