Disclaimers: Los personajes son propiedad intelectual de J.K. Rowling y son utilizados sin intención de lucro.


THE HATERS IN LOVE

CAPÍTULO VI


Luna la observó y elevó una ceja, no hizo comentario alguno, se dedicó a su almuerzo, observó sobre el hombro de Ginny de manera discreta, Ron y Hermione al parecer tenían una charla demasiado animada, así que por lo menos, encontró un tema de conversación que no hiciera explotar a Ginny.

—Así que… ¿No has planeado nada? –Ginny la observó un poco confundida.

—Sobre tu hermano y Hermione –le aclaró.

—Ahora que lo dices, no, no tengo la menor idea de que hacer por ellos –se giró para observarlos.

—Harry parece que quisiera huir de esa mesa, Hermione está que echa chispas.

—Ronald puede lograr ser exasperante, y más para ella.

—Ni que lo digas –se burló.

—Tenemos que pensar en algo que le haga ver a Ronald lo que siente por ella.

—Pero con el gran lío que tienes en la cabeza no tienes ni un segundo para pensar en algo ¿cierto?

— ¿Por qué lo dices?

—Creo que tienes que arreglar las cosas con Malfoy antes de sentarte a pensar en solucionar los problemas amorosos de tu hermano, ya sabes, primero soluciona los tuyos propios.

—Yo no tengo problemas amorosos, Luna, por esa razón terminé con Dean, para solucionar mis problemas amorosos.

—Bueno, te recuerdo que soy tu mejor amiga, que me contaste ese hecho en la dichosa fiesta, y que te gusta un poco, y… si estás segura de que no te gusta o que Malfoy no te mueve ni un pelo… dejaste a Dean por Harry, y si es él quien te trae tan de malas, pues pon manos a la obra, ya sabes, no sólo idear algo para que Ron y Hermione se acerquen, sino para que tú y Harry se acerquen.

—Tienes razón –sonrió Ginny –Algo se me ocurrirá para salir con Harry y así obligar a Hermione para que vaya con Ron.

—Sí que tienes mucha fe, solucionar tanto en una sola tirada, a ver si no te salen las cosas completamente al revés.

—Sólo confía un poco en mí.

Ginny se puso de pie, caminó directo a la mesa de su hermano, tomó a Harry del hombro que suspiró aliviado de que alguien lo fuera a rescatar de esa guerra.

— ¿Podemos hablar un momento, Harry? –le sonrió haciendo que Ron dejara de reclamarle a Hermione y los observara.

— ¿Qué se traen ustedes? –Interrogó Ron elevando una ceja.

—No seas metiche, Ronald –sentenció Ginny un poco cortante.

—Vamos –Harry se puso de pie y tomó a Ginny del codo para dirigirla fuera de la cafetería.

Luna los observó salir de la cafetería, los ojos d Draco también los siguieron, observó la mano de Harry, pero no le molestó tanto como la sonrisa en los labios de la pelirroja.

—Así que ¿Para qué querías hablar conmigo?

—Sobre el plan que tengo para que Hermione y Ron se acerquen –sonrió.

—De acuerdo, escucho.

—Seremos sus chaperones en una cita que ellos no sabrán que es una cita.

— ¿Eh? –frunció el ceño confuso.

—Tú le dirás a Ron que quieres que sea el chaperón de tu cita conmigo, y yo le diré a Hermione que sea mi chaperona, pero…en realidad los de la cita serán ellos, ¿Qué dices?

—Bueno, que… ya que haremos eso, lo hagamos como… algo así de… –Harry giró hasta la puerta de la cafetería que lo había golpeado fuertemente en la espalda.

—Deberías fijarte, Malfoy –gruñó Harry molestó al verlo.

— ¿Por qué debería fijarme? –Sus ojos grises brillaron llenos de irritación –no es mi culpa que estés frente a la salida, tus padres debieron enseñarte que es peligroso –hizo una pausa –es verdad, no tienes padres –pronunció con una sonrisa torcida.

—Por lo menos mis padres eran buenas personas, pero los tuyos Malfoy ¿puedes decir que son buenas personas?

— ¿En serio crees que tus padres fueron buenas personas? –indagó y soltó una débil carcajada –la gente suele decirle eso a los familiares de los muertos meramente por lástima, por eso mismo, Potter, todos te dicen que tus padres eran buenas personas, pero en realidad no lo eran, el mismo Snape te ha dicho millones de veces que tu padre era un cerdo, y no lo dudo, de alguien debiste sacarlo ¿no lo crees? –se burló.

Ginny sujetó a Harry del brazo para evitar que golpeara a Draco, lo que Malfoy estaba buscando era una excusa para buscar un pleito con él, no tenía idea del porque estaba siendo tan cruel.

—Es mejor que nos vayamos Harry –observó molesta a Draco –eres un idiota Malfoy.

—Desde luego que lo soy –la observó molesto.

—Vamos –Ginny tomó a Harry de la mano y se alejó molesta de Draco.

Se pusieron de acuerdo en la cita de Hermione y Ron y después cada quien se fue a sus clases, al final del día, cada quién iría con cada uno a pedirle ayuda a una cita equivocada, sólo esperaba que Hermione no sospechara nada de lo que estaba planeando.

— ¿Y en qué quedaron Harry y tú? –Indagó Luna al término de clases.

—Fingiremos ir en una cita con chaperones –sonrió.

— ¿No se supone que es para ayudar a Hermione y Ron?

—Así es la cita será realmente entre ellos.

—Claro, todo esto suena como si quisieras poner celoso a Malfoy y al mismo tiempo demostrarte que Harry ya no te interesa más que como un simple amigo.

— ¿Por qué tienes que ver todo como si yo quisiera ponerlo celoso? Ya te dije que no me interesa, él puede hacer de su vida lo que quiera, sale con Pansy ¿recuerdas?

—Ya no diré más, pero entonces no actúes como si fuera lo que quisieras, lo vi salir tras de ustedes, es obvio que le molesta el hecho de que "coquetees" con Harry.

—Malfoy no tiene por qué molestarse, no somos nada, él se tomó un gran atrevimiento cuando me besó en su casa, no es mi culpa, tampoco es como si yo lo hubiese besado…

—O correspondido ¿cierto? –le sonrió Luna.

—Sí, bueno, creo que había bebido un poco.

—No diré nada –sentenció la rubia negando un poco desesperada –ahí viene Hermione.

—Yo le diré a Ron –le sonrió –es más fácil tratarlo yo, Harry no se atreve.

—Quiero ver la cara de Ron cuando le digas que quieres que sea tu chaperón en tu cita con Harry –sonrió.

Caminaron hasta Ron, que estaba hablando con Seamus, éste último la observó un tanto molesto, al parecer Dean le había dicho la forma en la que lo había terminado, y con el rumor que comenzó a correr Luna, entendía perfectamente porque Seamus la observaba de tal manera.

— ¡Ronald! –gritó haciéndolo saltar.

— ¿Por qué tienes que gritarme, Ginny? Recuerdo a mamá y quiero salir corriendo.

—Le diré eso a mamá –sonrió –quiero pedirte un favor.

—Escucho –se recargó en su casillero.

—Te veré después, Weasley –murmuró Seamus a Ron y se alejó.

— ¿Qué es lo que te ocurre? Porque para que tú necesites un favor mío… ¿tengo que golpear a alguien?

—No, en realidad quiero que seas chaperón.

— ¿Chaperón? ¿Cómo de quién o para qué?

—Voy a salir con Harry el viernes, y quiero que seas mi chaperón, ya sabes, por si las cosas salen mal.

— ¿Por qué es que nadie me dice nada? –Indagó molesto –esto me lo va a tener que explicar antes de aceptar, vamos –la tomó de la muñeca y la jaló hasta donde estaba Harry.

Ron se detuvo junto a su amigo, que cambiaba tranquilamente los libros en su casillero.

— ¿Por qué no me dijiste de tus planes con Ginny? –acusó Ron molesto asustando a Harry.

—Veo que ya le dijiste –pronunció cuando vio a Ginny junto a él un poco incómoda.

—Es un dramático, no creo que sea para tanto.

— ¡No es para tanto! –Exclamó –primero Hermione se niega a decirme quien es el tipo que le gusta, y luego, mi otro mejor amigo, se le olvida mencionarme que invitó a mi hermana a una cita ¿soy yo están dejando pasar muchos detalles conmigo? –reclamó indignado.

—No estoy dejando pasar detalles contigo, Ron, es sólo que…Ginny dijo que sería ella quien te lo pediría, para evitar que te pusieras así, justamente queríamos evitar una escena de tu parte.

—Bueno, no les haría una escena si tú y Hermione fueran más mis amigos y no me ocultaran las cosas, hasta donde yo sé, los amigos se cuentan todo ¿o no?

—Ron, estás haciendo de esto un problema, pero está bien, si no quieres ser mi chaperón para mi cita con Harry, no te preocupes, le diré a Cormac que lo sea, que así como están las cosas, será más amable y comprensible con esto.

—De acuerdo, no creo que a Hermione le afecte compartir una cena con Cormac, creo que se llevan bastante bien ¿o no? –observó a Ginny.

—Creo que sí.

—Bien –gruñó Ron –sólo porque no quiero que le pongan las garras encima –se alejó molesto.

— ¿Se refería a Hermione? –Sonrió Harry.

—Totalmente.

—Bueno, te iba a decir esto justo cuando Malfoy nos interrumpió…

—Sí, yo comprendo, no creas que malinterpretaré esto, sólo es un favor, no te preocupes.

Ginny se alejó de Harry, tenía algunas cosas que hacer para detallar más la cita entre Ron y Hermione, no iba a llevarlos a un lugar neutral y sencillo, tendría que ser algo que valga la pena, por lo menos aun inicio, conocía tan bien a Ron, que era capaz de recriminarle a Hermione el hecho de que quisiera llevar a Cormac cuando la castaña ni siquiera estaba enterada aún.

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—Me imagino que ya tienes todo planeado –comentó Luna tranquila.

—En realidad sí, ya le dije a Ron la hora y el lugar, Harry ya le dijo a Hermione la hora y el lugar, sólo falta que tanto Harry como yo, lleguemos tarde.

—Pensé que el plan era dejarlos completamente solos.

—Y estarán solos, es sólo que… bueno, no podemos no aparecer, Hermione es demasiado lista como para no comprender el hecho de que Harry y yo… jamás aparezcamos por el lugar, sin embargo, ya no podrá hacer nada cuando nosotros lleguemos y nos den una mesa totalmente alejada a la de ellos.

—Imagino que has pasado estos días ocupada buscando el mejor atuendo para salir con Harry.

—Bueno… como realmente no es una cita, Harry y yo iremos normalmente, no quiero que piense que estoy interpretando incorrectamente las señales, él sólo me está ayudando a juntar a Hermione y Ron en una cita.

—Espero realmente que Ron se contenga de sus comentarios fuera de lugar, porque si no, apuesto 50 libras a que terminará con el plato en la cabeza.

—No creo, Hermione jamás haría una escena de esas por culpa de Ron, ella es educada.

—Tienes razón, si fueran Draco y tú, entonces él si terminaría con la mesa en la cabeza ¿no?

Ginny omitió su comentario, pero sintió el calor en sus mejillas ¿por qué razón la idea de ella y Draco en una cita hacía que ella se sonrojara?

—Eso jamás pasará, Luna.

—Claro, tu cara de asco lo dijo todo –se burló la rubia de la reacción.

—Deja de insistir, porque entonces harás que me arrepienta de haberte contado lo ocurrido entre él y yo.

— ¿Qué pasó entre tú y él? –Preguntó Ron detrás de ella.

— ¿Qué haces aquí? –se giró de inmediato.

— ¿Qué pasó entre tú y Harry? –Se cruzó de hombros serio –porque creo que él no me contó la historia completa.

—Se besaron –soltó Luna dándole un codazo a Ginny.

— ¿Te besaste con Harry? –La cara de Ron era incrédula –por lo menos, dime que ya habías terminado con Dean, porque si no…

— ¿Qué clase de persona crees que soy, Ronald? –se molestó

—Era sólo una pregunta, bueno, por lo menos Harry ya se animó a invitarte a salir.

— ¿Me ocultaste esa información todo este tiempo? –Interrogó sorprendida Ginny.

—Yo no he dicho nada –negó de inmediato.

—Ronald.

—Ginevra –sonrió y se alejó de ella.

—Así que Harry quería invitarte a salir y no se animaba ¿he?

—Ni siquiera se ha animado, esto es sólo un plan ¿recuerdas?

—Por cierto… cuando le dije a Ron lo de tu supuesto beso con Harry… Malfoy lo escuchó.

— ¿Qué? –exclamó y se puso rígida.

—Pero no creo que haya algún problema ¿o sí? Tú y él no son nada, así que no tiene que reclamar.

—No, pero va pensar que voy por la vida besando a todo el que se me ponga enfrente.

—Entonces me pondré a un lado, por si las dudas –se burló Luna.

—No sé qué voy a hacer contigo, Luna, no salgo de un embrollo porque me estás hundiendo en otro.

—Sigo sin ver el embrollo, Draco Malfoy no te interesa, si piensa que te besaste con él y al día siguiente con Harry ¿por qué tiene que importarte lo que él piense de ti?

Luna se alejó dejándola ahí, en un punto tenía razón Luna, pero aun luchaba por encontrar esa parte de ella a la cual le importaba todo lo que Malfoy pudiese estar pensando en ese momento.

— ¿Qué haces aquí, Weasley? –La recibieron las palabras frías de Draco.

—Luna me dijo que…

— ¿Luna qué? –interrogó sin mirarla.

—Deja de ser tan infantil ¿quieres?

— ¿Yo infantil? –se burló y giró hasta ella, sus ojos grises estaban llenos de ira.

—Sólo iba a decirte que no es cierto, jamás besé a Harry.

— ¿Él te besó a ti?

—No…yo…

—No sé porque me estás dando explicaciones –soltó de la nada –hasta donde yo sé, no somos nada, así que tiene que darte por igual mis celos, y no tienes que venir a explicarme nada.

— ¿Celos? –pronunció incrédula.

— ¿Qué pensaste si no? Que me encanta ir besando a todas las mujeres, por lo menos, tienen que gustarme, Ginevra.

—Draco…

—Ya sé que vas a salir con él, espero que te vaya bien en tu cita con San Potter, y que al final del día, no te estrelles con la verdad en la cara.

Draco cerró su casillero molesto y se alejó.

¿Por qué fue a aclararle que ella jamás había besado a Harry? No eran nada, no tenía que darle explicaciones si es que lo hubiese dicho, y… a todo eso, ¿Por qué le agradaba saber el hecho de que Draco estaba celoso por ello?

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Harry observó serio a Ginny cuando pasó por ella a su casa, vestía unos sencillos pantalones y una blusa café, su cabello rojo iba sujeto en una coleta.

— ¿Por qué me ves así? –preguntó tranquila.

— ¿Vestida así para una cita? –sonrió.

—Ron salió con unos pantalones de vestir, una camisa blanca y zapatos, bastante formal, comparándolo con su yo diario, y me imagino que Hermione no irá tan desarreglada, conociéndola, llevará un vestido sencillo, intentará arreglar el cabello, pero lucirá de acuerdo a su cita.

— ¿Y la nuestra qué?

— ¿La nuestra? –Se burló –te dije que no malinterpretaría nada de esto, además ¿cuánto tiempo crees que será suficiente para hacerlos esperar sin que sospechen? –cambió de tema.

—Tenemos cinco de retraso, creo que es muy poco para que sospechen ¿o sí?

—Tienes razón, creo que cuarenta será perfecto para tu impuntualidad.

— ¿Mi impuntualidad? Se supone que las mujeres tardan años en arreglarse, así que es más lógico que sea tu impuntualidad.

—Harry, volvamos a ese comentario de… Hermione es demasiado inteligente e intuitiva, ¿crees que pensará que tarde años en vestirme si me ve ir así vestida?

—Puedes volver y ponerte algo…

— ¿Algo?

Harry se quedó callado, no creía conveniente decirle nada sobre su atuendo, después de todo, Ginny no lucía desarreglada a pesar de vestir de manera sencilla, aunque él tenía la esperanza de que tomaran en serio esta oportunidad, y ya que ayudaba a sus amigos a tener una cita no cita, él pudiese tener una cita no cita con Ginny, pero últimamente lucía tan desinteresada en él, y le preocupaba, siempre pensó que Ginny esperaría por él, bueno, no es que fuera tan engreído, pero…jamás había encontrado la manera de invitarla a salir, y los comentarios de Ron sobre los chicos que pretendían a su hermana, y las bromas pesadas que los gemelos solían hacerle a los chicos que pretendían a su hermana; no quería ni pensar lo que pudiesen hacerle a él, el hecho de que lo conocieran, no significaba que los gemelos tomarían en cuenta eso.

— ¿Te ocurre algo? –interrogó Ginny cuando él suspiró.

—No, no es nada, sólo estoy pensando en cómo la estarán pasando Ron y Hermione en este momento.

—Hola Harry –dijo Fred rodeando su cuello con una sonrisa.

—Ehm, hola Fred –sonrió nervioso.

—Escuchamos de Ron que tú y Ginny van a salir en una cita.

—Sí ¿cómo es que no nos dijiste a nosotros? Sabes que te apreciamos –dijo en tono severo George.

—Sí, en serio lo sé, pero lo que ocurre es que…

—Es una mentira –intervino Ginny llamando la atención de sus hermanos.

— ¿Una mentira? –Indagaron los dos al unísono.

—Sí, planeamos esto para hacer que Hermione y el idiota de nuestro hermano tuviesen una cita no cita.

— ¿Una cita no cita? –la observó George.

—Ellos piensan que los de la cita somos Harry y yo, pero… en realidad será de ellos.

—Se nota que tu si eres nuestra hermana –se burló Fred.

—Claro, los dejamos, tenemos que irnos.

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Hermione observó a Ron, estaba sentado frente a ella, estaba recargado en la mesa, observando hacia un lado, Harry y Ginny aún no habían llegado al lugar, cosa que le reclamaría a Harry, la había arrastrado a ese lugar porque no quería estar solo completamente con Ginny, tenía la absurda idea de que ella había perdido recientemente todo el interés que antes había demostrado por él, cosa que le preocupaba, antes Ginny se interesaba más en él y lo que decía, ahora lo ignoraba y lo dejaba con las palabras en la boca, cosa que ella admiró, por fin había encontrado la manera de llamar la atención de Harry.

—Creo que ya se tardaron –gruñó Ron.

—Puedes tomar otra mesa si te incomoda compartir esta conmigo.

—Yo jamás dije que me incomodara, además, aunque quisiera, no creo que haya más lugar al cual irme.

—Esperaré a tu hermana y a Harry afuera, en ese caso, así podrás estar más tranquilo.

—Basta ya Hermione –se inclinó hasta ella –por lo menos hoy deberíamos evitar pelear, Ginny ha estado esperando esta cita desde que conoció a Harry.

— ¿Es que crees que yo no lo sé? –frunció el ceño, se acomodó un poco los alborotados risos que aunque lo intentaba, parecían tener vida propia y hacían lo que querían.

—Bueno, en ese caso, deberíamos comportarnos como lo que somos.

Hermione se quedó callada y sintió el calor subir por sus mejillas, observó a otro lado y no dijo nada.

—Además, estoy aquí para hacerte un favor a ti también –se recargó en el respaldo de la silla y se llevó las manos a la nuca.

— ¿Hacerme a mí un favor? –lo observó sin comprender.

—Ginny me dijo que su otra opción para ser chaperón era Cormac –torció una sonrisa.

— ¿Y el favor en dónde está?

— ¿Preferirías pasar una velada con Cormac? Oh bueno, a menos que sea él el chico que te gusta.

— ¿Cormac? –Se burló –no lo creo, él no es la clase de chico que pudiese gustarme.

— ¿No es la clase de chico que le gustaría al mejor promedio? –Sonrió burlón –entonces no sé qué clase de gustos pueda tener Hermione Granger.

—Bueno, es que realmente tú no sabes mucho, así que ese tipo de cosas no sueles saberlas mucho.

—Pues tú tampoco sabes muchas cosas sobre mí y hay algunas otras que ni un súper cerebro sabría o adivinaría.

— ¿El tipo de chicas que te gustan? –le sonrió.

—Puede ser, hagamos un trato, Herms –pronunció haciéndola sonreír –yo te digo que tipo de chicas me gustan y tú me dices que tipo de chicos te gustan ¿te parece un buen trato?

— ¿Para qué quieres saberlo?

—Porque creo que ya es justo que me digas quien es el idiota que te gusta –dijo molesto –por eso.

—Si no te digo es porque no te importa Ronald, por eso, son mis asuntos.

—Y por lo visto también son asuntos de Harry, porque él también lo sabe ¿o me equivoco?

—Bueno, eso también es mi decisión a quien le digo y a quien no.

— ¡Claro! Pero pensé que era también tu amigo.

—Hay muchas cosas de ti que yo no sé ¿no te recuerdo lo que dijiste?

—Ah… Eh… Sí, pero…

—Pero nada –gruñó.

—Debemos comportarnos como lo que somos.

Ron se inclinó sobre la mesa y se acercó a ella, Hermione se quedó quieta cuando él acarició su mejilla y sonrió de una manera un poco extraña, no se estaba burlando de ella, no estaba tratando de ser sarcástico.

—Mejores amigos –completó acercándose aún más al rostro de Hermione.


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