¡Privet! Por fin traigo este capítulo, por cierto, que bueno que les haya gustado el anterior y muchas gracias por sus reviews. Bueno, como ya no tengo nada más que decir…
¡Comenzamos!
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Los países después de mucho esfuerzo e intentos fallidos lograron vestir a los pequeños... los únicos que tuvieron éxito al primer intento fueron Finlandia, Noruega, China, España, Holanda e Italia, los cuales tuvieron que enseñar a los demás como hacerlo, les tomo aproximadamente unas 2 horas aprender, bueno, a medias…
-¡Aiyaaaa! ¡En verdad muchos de ustedes son unos inútiles- aru!
-¡¿Cómo te atreves a decir inútil a alguien tan awesome como yo? Por si no lo sabes, cuidé a West mucho tiempo.
-Bruder, no vivía contigo mientras era un bebé… nunca cambiaste pañales.
-Ve… bueno, por lo menos ya saben, esa es la idea.
-Por cierto Italia… -Inglaterra levantó la mano. –Habías comentado que teníamos que ir al supermercado ¿Se puede saber porque? –Ante esa pregunta todos guardaron silencio por la curiosidad.
-Bueno, lo que pasa es que ayer en la cena se nos acabaron los insumos entonces debemos ir por más, ah, también tenemos que comprar ropa para los pequeños y pañales.
Todos asintieron al mismo tiempo pero en el fondo sabían que nada bueno podía salir de esa idea.
-Está bien Italia, tú conoces el área. ¿Qué tan lejos está el supermercado?
-Pues como a un kilómetro, yo usualmente voy en bicicleta, pero no creo que podamos ir todos en una sola.
-Y menos con todo lo que tenemos que comprar. Creo que tendremos que ir en auto. –Contestó Alemania. –Italia, ¿Tienes auto?
-Ve… si tengo, son tres camionetas familiares.
-Entonces usaremos las tres para ir todos, ahora tenemos que decidir quiénes serán los conductores.
-¡Yo lo seré! –Gritaron Estados Unidos, Prusia y Dinamarca al unísono.
-Excepto Estados Unidos, Dinamarca, mi bruder , Grecia e Italia… por obvias razones.
Dicho eso los tres primeros tuvieron un ataque, luego hicieron un berrinche que todo el mundo ignoró y al final se deprimieron en un rincón. (Parecían adolecentes en su periodo)
-Hagamos un sorteo, escribamos nombres en papelitos y que una mano inocente elija. –Dijo Inglaterra cortando una hoja de papel. –De preferencia Canadá o Italia.
Inglaterra puso todos los papelitos con nombres, excepto de los cinco anteriores, en una taza y Canadá sacó tres papelitos.
-Este… el primero dice Austria…, el segundo dice Suecia y el tercero… -Canadá palideció por un momento ¿Qué no a él lo debieron separar igual? –R- Rusia… -Entonces los tres mencionados se acercaron para que se les entregaran las llaves.
Esas fueron palabras que, para los tres ególatras deprimidos parecieron dagas que atravesaron su orgullo.
-¡No es justo! ¡¿Cómo es que ese idiota va a conducir? –Volvieron a gritar al unísono.
-Ya lo escuchaste Estados Unidos…. Me toca conducir… -Dijo Rusia sacudiendo las llaves burlonamente.
Alemania al notar la molestia de esos tres volvió a opinar.
-Ustedes no van a conducir pero si quieren pueden ir en el asiento del copiloto cuidando al bebé del conductor. –Dado que esa era la última palabra los tres asintieron desganados. –Entonces vámonos ya.
Todos caminaron y salieron de la casa para llegar al estacionamiento dónde estaban las tres camionetas, una roja, otra negra y la última amarilla.
-Ve… Alemania ¿Verdad que son colores lindos? Me inspiré en tu bandera para construirlas.
-Gracias Italia. Ahora vamos a subirnos. –Los tres conductores presionaron el botón de la alarma para saber cuál de las tres le tocaba.
-M` t` ca la r` ja (Me toca la roja)
-Yo conduciré la amarilla.
-Jeje… la camioneta negra es linda… kolkolkol…
-Ahora escúchenme, en dos camionetas, la roja y amarilla irán siete y en la otra que es más grande irán ocho ¿Entendido? Ah, por cierto van a seguir a la amarilla ya que Italia nos va a guiar.
Entonces comenzaron a subir a las camionetas, en desorden pero al final no sobró nadie y, para ellos eso ya era un logro. En la amarilla iban Austria, al lado un molesto Prusia haciendo un puchero, y atrás estaban Italia, Romano, Alemania, Holanda y España. En la roja estaba Suecia, Dinamarca maldecía en voz baja algunas cosas en su idioma, pero la frase que más decía era 1) Jeg hader Sverige, junto ellos estaban el resto de los nórdicos, Hong Kong y China. Y por último Rusia seguía burlándose de su copiloto con una enorme sonrisa mientras abrochaba su cinturón, los demás eran Inglaterra, Francia, Canadá, Japón, Turquía y Grecia, este último completamente dormido.
Alemania suspiró, besó su cruz y sacó la mano por la ventanilla para indicar que ya era hora… parecía que fueran a una misión suicida o a lanzarse por un barranco… bueno, era de esperarse que pasara una de las dos cosas y pensar que era un viaje de 10 minutos.
La primera avanzó y detrás de ella salieron las otras, entonces comenzaron los problemas… ¿En cuál de ellas? Digamos que en la que había un awesome e impaciente ex- país.
-¡Mein gott! ¿Qué no sabes que bajo tu maldito pie hay un acelerador?
-¡Cállate por favor! No puedo superar cierta velocidad y menos si hay niños a bordo.
-¡Waaaaa! ¡Me van a salir canas antes de que lleguemos al supermercado!
-Tu cabello es plateado, de todas formas no se te va a notar, y si ya es todo de tu parte guarda silencio.
-¡West! ¡Di algo por el amor de Dios!
-Bruder estoy de acuerdo con Austria, lo siento.
-¡Naaaaaaaaaaaaaaaaain! ¡Todos conspiran en contra del awesome yo!
Por otro lado, los demás parecían tranquilos, España en especial parecía pensativo.
-Romano…. ¿Quién gana? ¿Un tomate mutante viviente de dos toneladas o un cangrejo mutante de una tonelada?
-¿Por qué me preguntas eso bastardo?
-Jeje, es que no tengo nada en que pensar, entonces comencé con la inmortalidad del cangrejo y terminé allí. ¿Entonces?
-A nadie le importa, pero si tuviera que elegir diría que el cangrejo a menos que el tomate aumente otra tonelada.
-¡Lo sabía!- Así, gracias al jefe se resuelve otro misterio….ah… mejor vamos a ver qué pasa en otra camioneta.
Los nórdicos platicaban tranquilamente con los dos orientales que los acompañaban acerca de cosas sin importancia como el clima, comida o vestimenta de su país, lástima que no todo era perfecto y menos con el "Rey de Europa del Norte" fastidiando.
-¡Sverige! ¿Qué no sabes que bajo tu maldito pie hay un acelerador? –Gritó el danés desesperado, de misma forma que lo había hecho Prusia, sin embargo Suecia ni siquiera se molestó en contestar, esperaba que el otro fuera como uno de esos bichos molestos que cuando los ignoras te dejan en paz.
-Anko… aquí atrás estamos tratando de charlar, cállate por favor.
-¡Noru! ¿Por qué te pones de su parte?
-Me pondría de cualquier parte menos de la tuya.-Contestó sin mirarlo.
-2) ¡Ikkeeeeeeeeeeeeeeeee! ¡Todos conspiran contra el Rey!
De una u otra forma lo que iba a pasar era predecible….
-Entonces el regaliz es dulce… o algo así, no lo sabía… o algo así.
-Si… es normal que piensen otra cosa juzgando por su color.
-Oh… ¿Con que tu igual puedes ver cosas como Inglaterra- aru?
-Si… pero los que yo veo son más fuertes.
-Si lo creo- aru…
Ya estaban a punto de llegar al supermercado pero por último veamos a la camioneta que venía hasta atrás… esperen… ¿Dónde está?
-¡Rusia! No te quedes en la entrada. –Gritó el americano ya que como dijo, la camioneta seguía en la entrada de la casa, Rusia no había avanzado nada, ni siquiera había encendido el motor.
-Da…. Esperen un momento, así será más divertido. –Entonces un aura siniestra se formo a su alrededor, parece que Canadá tenía razón.
-¿Q- que tratas de decir? –Preguntó Inglaterra pálido. –No me digas que…
-¡Exacto! –Entonces Rusia dio vuelta a la llave y encendió la camioneta para enseguida darle a todo al acelerador.
-¡Rusiaaaaaaaaa! ¡Baja la maldita velocidad! ¿Qué no sabes que junto a tu estúpido asiento hay un freno?
-¿Eh? Pero pensé que querían que acelerara…. –Dijo sin apartar su vista de la carretera y sin bajar la velocidad.
-¡Rusia nos va a matar! –Gritaron todos con lagrimas en los ojos, bueno todos menos Grecia.
-¡Imbécil comunista! ¡Hay niños a bordo! –Gritó Estados Unidos aferrado a los dos pequeños que tenía que cuidar.
-Ya no soy comunista, ya me cansé de repetírtelo, y no se preocupen, ya casi llegamos ¿Da?…. Miren, se ve el slogan del supermercado por allá. –Dicho eso Rusia aceleró incluso más en una zona llena de automóviles. –Además, estamos en Italia…
…..
-Oigan… ¿Y la camioneta que conducía Rusia? –Preguntó Alemania mientras bajaba de la suya que ya estaba en el estacionamiento del supermercado.
-No lo sé… ¿Qué acaso no venía detrás de la roja?
-¡Kesesesesese! Ojalá el bastardo de Rusia hubiese chocado o se hubiese caído por un barranco.
-Bruder, por aquí no hay barrancos, además Rusia es bueno conduciendo… que raro…no creo que se haya perdido.
-Ve…. ¡Qué miedo! ¿Qué pudo haber pasado?
Ya todos estaban afuera de las camionetas pero no podían seguir adelante sin que llegara la otra de la cual no sabían nada, entonces escucharon algo que se podía calificar como… ¡Caos! Si, caos ya que en el último cruce parecía que había habido un accidente. Había patrullas, algunas ambulancias y autos chocados por todos lados.
-¡¿Qué pasó?
-Ufuu, no lo sé… -Contestó Rusia mientras estacionaba la camioneta junto con las otras. ¿En qué momento había llegado?
-¡Rusia! Por fin llegas. ¿Por qué tardaste tanto? ¿Enserio no te afectó ese accidente? –Preguntó el alemán sorprendido.
-Claro que no…. Y menos cuando yo lo causé… kolkolkol…. -Susurró con su eterna sonrisa y bajó de la camioneta con su pequeño en brazos.
-Está bien… Vamos ya.
-Da… -Rusia avanzó y Alemania se asomó a la camioneta ya que ninguno de los otros bajaba. Estados Unidos tenía los lentes chuecos y estaba abrazando al pequeño, Inglaterra, Francia y Canadá se abrazaban entre ellos, Japón estaba recostado en el asiento en posición fetal, Turquía estaba desmayado y Grecia…bueno él estaba dormido.
-¿Por qué no me sorprende? –Alemania entro a la camioneta para ayudar al resto a salir. -¿Qué pasó?
-R- Rusia está loco… ¡No lo dejes conducir de nuevo! Nos matará de verdad la próxima vez. –Dijo Inglaterra casi llorando.
-Lo siento, pero no creo que le agrade que le quitemos el mando de esto… le diré que tenga más cuidado porque sino puede causar un accidente.
Todos lo miraron con un aura depresiva sobre ellos… ¿En verdad nadie había notado el caos que causó? Se pasó varios altos, y casi choca con un poste de luz. Estábamos en la cuidad no en el campo de batalla y esto era una camioneta no un tanque militar que aplasta todo lo tiene enfrente.
Los países caminaron a través del estacionamiento charlando, algunos seguían con la teoría del tomate mutante y otros ignoraban a los fastidios, en específico a Estados Unidos, Dinamarca y Prusia, los cuales seguían molestos, pero al notar de que tenían algo en común, que era que todos estaban en su contra por ser tan geniales, decidieron juntarse en el camino.
-¡Todo el mundo está en mi contra! –Gritó Prusia. ¡Hasta mi hermano!
-¡Igual contra mí! Incluso Noru…
-¡Tengo una idea! ¡Hagamos un equipo de lucha contra el mal!
-¡Siiiiiiiii!
Esto…. No va a terminar nada bien…. Y menos con esos tres subnormales ególatras juntos.
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Bueno, espero que les haya gustado, me apuré a escribir ahora que tengo tiempo… jeje. Como siempre agradezco sus comentarios y sugerencias y todo, todo lo que me quieran enviar, (De preferencia que se coma o que se beba)
Nos vemos luego.
¡Do svidanya! ^J^
