¡Privet! Traigo ya el capítulo no se cual por fin, he tratado de apurarme para terminarlo… por cierto, un agradecimiento especial a IreneRodriguez por los chocolates, las endorfinas me dieron inspiración y ame al gatito. (Me siento como Grecia) oh, igual el vale… lo canjeé por un ruso psicópata (hubiesen visto lo que le hice hacer *nosebleed*) Entonces sin decir más…

¡Comenzamos!

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Los países caminaron atravez del estacionamiento para entrar al supermercado. Estados Unidos, Dinamarca y el awesome Prusia iban juntos mientras elegían un nombre para su extraña y "genial" (Según ellos) asociación.

-¡Pues yo digo que debe llamarse 1)"Hochbegabt Team"

-¡Claro que no! ¡Debe llamarse "Strålende Team"!

-¡El héroe dice que debe llamarse "Brilliant Team"! ¡El idioma de Prusia es del diablo! ¡No quiero usar sus palabras!

-¡¿Qué los superiores de West hayan sido unos idiotas no significa que mi idioma sea malo? Es más… ¡Es el mas awesome idioma en todo el maldito mundo!

-¡Es el inglés! Pero no ese raro que utiliza Iggy…

-Los dos se equivocan… ¡Es obvio que el danés es el mejor! ¡Lo utilizan los reyes como yo!

Los tres estaban a punto de deshacer su organización fundada hace 3 minutos pero el hecho de ser awesomes tipos entre una sociedad que no los comprendía se los impidió.

-¡No hay que pelear! ¡Eso es exactamente lo que nuestros enemigos quieren!

-Es mejor ponernos de acuerdo en el nombre… que sea algo en…no se… ¡Español! ¡Ninguno de nuestros idiomas!

-Entonces que sea… ¡"El trío asombroso de brillantes, guapos y geniales países….y su lindo y genial bebé"! –Gritó Dinamarca apuntando hacia el horizonte.

-Ese nombre es bueno pero es muy largo… ¡mejor que sea solamente "El trío Genial"! ¡Kesesesesese!

-¡Me gusta! –Gritaron Dinamarca y Estados Unidos al mismo tiempo levantando sus puños en señal de que ahora en adelante estarían juntos… A ver cuanto dura esto…

Llegaron al edificio y el lugar era enorme, no solo tenía la tienda de comestibles, sino que había tiendas de ropa, de juguetes, hasta una tiendita XXX que Francia no tardó en ver.

-¡Vaya Italia! ¡Esta tienda es enorme! –Dijo Alemania con los ojos muy abiertos por la impresión.

-Ve… lo sé, me encanta venir aquí porque hay muchas cosas que hacer aparte de hacer las compras, por ejemplo, aquí compro mi ropa.

-¿Y no te pierdes?

-Pues la primera vez que mi hermanito y yo vinimos nos separamos y estuve muy asustado por qué no lo encontraba por ninguna parte, pero ya conocemos el lugar perfectamente.

-Entonces supongo que lo mejor es que no nos separemos… ¿No creen?-Alemania volteó a ver al resto pero para colmo ya no estaban y no había rastro de ninguno.

-¿Alemania?

-Vamos Italia… será mejor que vayamos a comprar lo que necesites y que el resto haga lo que quiera, supongo que tarde o temprano aparecerán y si no pues ya conocen el camino a casa para que vuelvan a pie.

Alemania tomo a Italia del brazo y lo jaló hacia la tienda rezando porque nadie causara alboroto, pero considerando que allí estaban su hermano, Estados Unidos, Rusia, Francia y muchos otros que en lugar de estar cuidando un bebé deberían estar encerrados en un psiquiátrico, era algo casi imposible.

Suecia, Finlandia y Noruega caminaban por la planta baja (aliviados de que Dinamarca no estuviese con ellos), rodearon una enorme fuente y la confusión en sus caras era inminente… ¿Qué acaso el único que tendría un centro comercial tan grande y vistoso no era Estados Unidos?

-¿Por qué no vamos a ayudar a comprar las cosas para la cena? –Preguntó Finlandia.

-Supongo que no tenemos otra cosa que hacer…

-P` r mi ` sta b` en (Por mi está bien)

-Entonces vamos… Por cierto… ¿Dónde está Dinamarca? No lo he visto desde que bajamos de la camioneta.

-¡N` lo inv` qu` s! (¡No lo invoques!) –Gritaron los otros dos juntos.

Los tres entraron a la tienda de comestibles para buscar algunas cosas pero no se imaginaban quienes otros igual estaban dentro aparte de Alemania e Italia.

España y Romano entraron a una tienda muy grande dónde había ropa para bebés.

-¡Waaaaaa! ¡Mira qué lindo! –gritaba España mientras veía un mameluco con un pequeño tomate. -¡Se te vería adorable! Claro, si aún fueras pequeño…

-¡No grites bastardo!- Contestó Romano furioso porque gracias a él otro habían llamado la atención de todas las parejas, todas parecían primerizas que compraban cositas… pero ahora estaban muy ocupadas viendo a la adorable ¿pareja? con sus dos bebés.

-¿Qué pasa Romano? ¿Acaso no lo crees? ¡Tengo que comprarlo y dárselo a Holanda para que te lo ponga!

-¡No te atrevas maldito! –Si… adorable pareja.

-¡Kyaaaaaa! ¡Qué lindo!

-¿Es tu hijo? ¿No es tierno?

-No, seguro es su hermanito menor.

-Mi esposo nunca sería tan tierno. –Se escucharon griteríos del otro lado del aparador.

-¿Por qué hacen tanto rui…? –Preguntó Romano acercándose al montón de mujeres que hacían un círculo alrededor de quien sabe que.

Cuando se hicieron espacio vieron que esa cosa era Holanda leyendo las etiquetas de algunos productos.

-¡Holanda! ¿Qué haces aquí? –Preguntó España acercándose al holandés que trataba de ignorar los gritos de las chicas emocionadas y las miradas asesinas de sus parejas.

-Busco algunas cosas… -Contestó sin apartar la vista de una caja. –Eh… tú sabes de estas cosas más que yo… ¿Cuál es una buena marca de chupones?

-¿Chupones? Ah, pues esta es buena, la goma es de buena calidad y no causa asfixia pero debes cuidarlo mientras lo utiliza para disminuir riesgos.

Entonces Romano igual se acercó y aquella escena de tres chicos bastante lindos cada uno con un bebé más lindo que el anterior comprando cosas para ellos causó muerte por Moe a más de una de las mujeres… y algunas hicieron a un lado a Romano y a Holanda para preguntar toda clase de cosas al jefe experto en bebés.

-¡Vaya sabes mucho sobre eso! ¿Me recomiendas una marca de biberones?

-Yo quisiera que me dijeras de dónde sabes tanto y que me digas como bañar a un bebé.

-¡Yo también!

-S- señoritas…. Eh… -España trataba de alejarlas con cuidado al darse cuenta de que Romano y Holanda ya estaban en otro lado de la tienda. –Otro día será… ahora tengo muchas cosas que hacer, lo siento. –Dicho eso España se escabulló para alcanzar a los otros dos.

-Hasta que llegas bastardo…

-Lo que pasa es que soy bastante popular… ¡Holanda! ¡Toma esto! –España le entregó el mameluco del tomate. -¡Lo quiero para Romano!

Holanda contempló la ridícula prenda por unos segundos y sabiendo que si no la compraba España haría un berrinche hasta lograr lo que quería.

-Está bien… -Holanda le arrebató la prenda y la metió a la cesta que llevaba en el brazo. España se asomó curioso para ver lo que llevaba y vio un shampoo, un jabón, una toalla, un par de calcetines, los chupones, el mameluco e incluso un juguete.

-Holanda… ¡Pareces madre primeriza! –Rió en voz baja.

El holandés lo ignoró y caminó hacia la caja para pagar todo lo que había llevado, España se sorprendió ya que sabía que el otro era bastante tacaño y todo eso no iba a salir tan barato. ¿Acaso estaba pasando algo?

Inglaterra y Francia habían perdido de vista a Canadá, a pesar de que él venía detrás….

-¿Canadá? –Preguntó Francia al sentir la mano del chico sobre su hombre. -¡No te desaparezcas de nuevo!

-No… (A pesar de que estuve con ustedes todo el tiempo…)

-¿Qué hacemos ahora? Los demás no están…

-No se tu mon ami… pero yo voy a la heladería que está del otro lado de la tienda, seguro a tu pequeña versión no le hará daño un poco de dulzura.

Francia comenzó a caminar y detrás de él Inglaterra y Canadá, ambos pensando que puede que sea una buena idea, claro de Inglaterra no lo admitiría. Cuando llegaron fueron atendidos enseguida… lástima que nuestros queridos países sean tan inútiles que no puedan ni comprar un helado sin causar alboroto.

-Yo quisiera uno de vainilla y para el pequeño Anglaterre de Chocolate.

-¡No elijas por mí! A mí no me gusta el chocolate.

-¿Entonces de qué?

-Mmmm… que sea de fresa.

-Entonces quiero uno de vainilla, dos de fresa y… ¿Tu de que quieres Canadá?

-A mi me gustaría de chocolate.

-Ahhh… que sean dos de cada uno…-Dijo Francia a la encargada con cara de cansancio.

-Muy bien señor… en esa mesa hay jarabes y cereales para que pongan en su helado, pueden tomar el que gusten. –Entonces caminaron hacia la mesa y allí comienza el desastre.

Inglaterra ponía jarabe de caramelo sobre el helado de su pequeño, Francia agregaba nueces y Canadá un poco de jarabe de maple, todo estaba tranquilo hasta que Francia tomó una cucharada de mermelada, estaba a punto de ponerla en el helado cuando el pequeño inglés jalo su cabello haciendo lanzar la cuchara hacia la cara de Inglaterra.

-Hahaha… mon amour Anglaterre, así te ves mucho más dulce.

-¡Maldito infeliz! –Inglaterra, limpió su rostro con la manga de su camisa y tomó una botella de crema batida, la agitó y vació su contenido sobre la cara de Francia y ¿Por qué no probar sus habilidades artísticas? Tomó jarabe de chocolate, cerezas y toda clase de chispitas para hacerle un rostro sobre la crema.

-¡Inglaterra! ¡Arruinas mi belleza! ¿No sabes lo mucho que me tardo peinándome y arreglándome?

-Pues no cambias mucho.

-¡Por lo menos yo me delineo las cejas y mi cabello sabe lo que es un cepillo!

Todas las personas incluyendo Canadá los veían atemorizados, literalmente estaban sacando chispas y parecía que en cualquier momento iban a matarse, pero lo que más les preocupaba eran los dos niños que tranquilamente comían el helado que tenían entre sus manitas. Pero no pasó a más ya que el dueño del lugar los sacó para que no terminaran de destruirlo. ¿La parte buena? ¡Helado gratis!

Gracia caminaba solo viendo las tiendas con ojitos de borrego cuando una en especial hizo que esos ojos se abrieran más de lo normal.

-Una tienda… de… mascotas. –Grecia entro sin pensarlo dos veces para ver a los gatitos, ¡Vaya novedad!

Grecia caminaba entre los aparadores llenos de cosas para mascotas como alimento, correas, juguetes y ropa, y entre uno de ellos estaba uno de sus amigos… si es que el único.

-Japón… ¿Qué haces aquí?

-Oh… Grecia, es que no encontraba a nadie desde que nos separamos y empecé a buscar tienda por tienda para ver si encontraba a alguien, que bueno que te encontré a ti. ¿Tú qué haces?

-Quería ver a los gatos… -Grecia se acercó a las jaulas para verlos pero algo lo distrajo en el camino.

-¿Qué pasa? –Preguntó Japón deteniéndose detrás del griego.

-N- nada… solo que me pareció ver un tumulto de señoras persiguiendo a España… pero solo debe ser mi imaginación… a lo mejor ya tengo mucho sueño…

-Puede ser. –Japón estaba extrañado por la visión de su amigo pero no le dio mucha importancia y mejor lo acompañó a ver a los pequeños animalitos.

Cuando vieron a todos se acercaron a la entrada para irse a otro lado pero Grecia caminó hacia un aparador y tomó dos cosas, un traje para bebés con la cara de un gatito y un par de orejas, ambas para el pequeño turco; las puso en el mostrador y las pagó.

-¿Grecia?

-Tal vez así… se vea más lindo… y no me moleste tanto tener que verlo todo el día…

-Ya veo…

Ahora sí, salieron de la tienda ignorando todo lo que pasaba a su alrededor… o lo que pasaría, para seguir buscando al resto que estaba esparcido por todo en centro comercial, sus tiendas, baños, pasillos, restaurantes… ¿Qué no acababan de hacer una búsqueda en casa de Italia? Ahh… pero ahora son adultos los que están perdidos. ¿Qué más puede pasar?

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Bueno, aquí termina el capítulo, espero que les haya gustado… por cierto, los tres nombres que dieron nuestro Big Ego Trio… significan lo mismo que es "equipo genial" (Si, muy original de la autora…) pero en sus idiomas.

Agradezco a todos los que me han enviado reviews ya que me animan a seguir escribiendo y agradeceré los que me quieran enviar con sus comentarios, sugerencias y todo de todo (Igual acepto vodka, cerveza, chocolate, gatos, pasta, sushi y si quieren efectivo) Ya saben, los espero con los brazos abiertos.

¡Nos vemos pronto!

¡Do svidanya! ^J^