Disclaimers: Los personajes pertenecen a J.K. Rowling y son utilizados sin intención de lucro alguno.


THE HATERS IN LOVE

CAPÍTULO IX


Ginny bajó lentamente cuando no escucho ruido en la sala, Draco iba detrás de ella, la pelirroja se detuvo abruptamente al comienzo de la escalera haciendo que el rubio chocara con ella.

—Sí que Ronald no pierde el tiempo ¿no lo crees?

—Shhh –lo golpeó en el estómago.

—Están tan entretenidos que no nos notarán salir.

—Ginny...

—Vamos.

Regresó corriendo hasta su habitación, cerró la puerta de inmediato, observo a Draco y negó cuando lo vio sonreír.

—No le veo nada gracioso a esto –gruñó.

—Me estas ocultando como si fuera un perro callejero al cual quieres esconder de tus padres para evitar una reprimenda.

—Técnicamente es lo que eres, o lo que estoy haciendo, no quiero que te dejen medio muerto mis hermanos.

—Eso no pasara –caminó hasta la cama y se recostó –estoy seguro de que tus hermanos me adoran, es sólo que no lo admiten por Potter.

—Creo que tu ego es suficiente –sonrió Ginny.

—Pero no te quedes ahí, cariño, estás en tu habitación, toma tu lugar junto a mí.

—No lo creo.

Se recargó en su tocador y lo miro atenta, Draco se veía bastante cómodo, se llevó las manos detrás de la cabeza y cruzó los talones.

— ¿Segura que quieres quedarte ahí de pie?

—Demasiado segura, a decir verdad.

— ¿Entonces quieres que me una a ti?

—Mejor usa tu cabezota para solucionar el cómo te sacaré de aquí antes de que se den cuenta.

—Creo que tendrás que darme asilo en tu habitación, me encanta la idea de que la cama sea tan cómoda.

—Imagino la satisfacción que debe darte, de seguro duermes en una mazmorra —soltó haciéndolo sonreír.

No sabía si sorprenderse o molestarse por el hecho de que no logrará molestarlo, siempre lo hacía sonreír, pero no molestarse.

—Y tú en una torre, ya sabes, como rapunzel –se levantó rápidamente y fue hasta ella, acaricio su mejilla y volvió a besarla.

Las manos de Draco se deslizaron desde la cintura de la pelirroja hasta las caderas, la atrajo más a su cuerpo, ella rodeó el cuello del rubio.

— ¡Ginevra! –escuchó una voz muy familiar al otro lado de la puerta, la hizo sobresaltarse.

— ¿Qué ocurre? –indagó Draco.

—Es mi mamá –respondió incrédula –se supone que retrasaron su regreso.

— ¿Y qué que sea tu madre? No pensé que le tuvieras miedo a alguien.

— ¡Es mi mamá! Como se nota que no la conoces.

—La he visto un par de veces y...

— ¡La ventana! –Exclamó de repente –sal por la ventana.

— ¿Qué? Tú tienes que estar bromeando, no pienso salir por la ventana, ni que fuera un ladrón.

—Pues tienes que salir por algún lado, y ya que fuiste lo suficiente imprudente como para venir a mi casa, te toca salir por la ventana

—Pero...

—No seas una señorita, Draco

Lo empujó para que saliera, Ginny terminó por aventarlo para que terminara de salir, y cerró justo a tiempo cuando su madre entró al cuarto.

— ¿Qué es lo que tanto haces? –su madre la observo seria.

—No es nada, sólo cerré la ventana, me dio un poco de frío, pero... ¿Qué no habían retrasado su regreso?

—Le hablaron a tu padre del trabajo, muchas vacaciones, dijeron.

—Supongo que tienen razón, ya los extrañaba –sonrió.

—Es lo mínimo que esperaba, pero baja, iremos a cenar fuera.

— ¿Seguros que no quieren descansar?

—Muy seguros, tenemos que ponernos al día en todo lo que ha pasado en esta casa, Percy tiene muchas quejas, por el testamento que desdobló hace unos momentos en la planta baja.

—Él de todo se queja.

—No te mencionó en el summary.

—Él es un encanto –sonrió la chica y caminó hasta la puerta no sin antes echar otro vistazo sobre su hombro a la ventana, por fortuna, Draco ya no se veía.

Bajaron rápidamente, Ron, Hermione hablaban con los gemelos, por su postura, adivinó que nadie más los había visto besándose, pero aun así estaban nerviosos, así que eso la hizo sonreír.

—Sonríes ¿a qué debemos tu buen humor? –preguntó Percy.

— ¿Dices qué tengo que tener el ceño fruncido aunque mis papás estén aquí? ¿Qué clase de hijo eres?

—Aún creemos que otros pelirrojos lo olvidaron en el hospital, y como vieron a mis papás, pensaron que lo habían extraviado, papá insistió que no era de ellos, pero mamá pensó que podría ser un buen mozo –se burló Fred.

—Eso explica porque soy el más listo y talentoso de esta familia.

— ¿Disculpa? –Percy se puso rojo.

—Bien, ya que Hermione está aquí, que alguien le hable a Harry y lo invite a cenar con nosotros.

—No lo creo mamá –se cruzó de brazos George.

— ¿Y por qué razón no? –miró a sus hijos y después depositó la mirada en la castaña, que dudó un segundo.

—Los gemelos están enojados con Harry porque discutió con Ginny, y Ronald lo corrió de la casa.

— ¿Discutir? –Observó a su hija –Ginny, cariño, quedamos en que dejaría de molestarte el hecho de que Harry sale con Cho, no puedes gruñirle por eso.

—En realidad me da igual si Harry sale con Cho o quien sea, no me importa, pero le pedí ayuda en algo y se negó, así que posiblemente yo me exaltara y eso hiciera exaltarse a él…

—Pero no va a venir aquí y decirle de cosas a mi hermana –repuso Fred.

—En esta ocasión –intervino Percy y sus orejas enrojecieron cuando los gemelos le miraron en advertencia –no me interrumpan, esta vez estoy de su lado, cabezas de chorlito –gruñó.

—bueno, hasta el san Percy está de acuerdo, así que hicimos bien en golpearlo con el bate hasta que éste se quebró.

— ¿Cuál de los dos? –indagó preocupada Molly.

—Harry no es tan resistente, ya sabes, chilló desesperado hasta que algo hizo Clic, ya después no sintió nada, al parecer –sonrieron los gemelos.

—Pues ahora, ¿Qué voy a decirle a Sirius? –se cubrió el rostro.

—Que Harry no es tan resistente como pensábamos, que sus padres debieron estar jugando y accidentalmente lo hicieron –opinó George.

— ¡Accidentalmente quedarán castigados!

—Vamos mamá, estábamos bromeando, el chaparro de gafas redondas no ha provocado en serio nuestra ira W&W –sonrió Fred satisfecho –ayudarás a planear la golpiza cuando eso ocurra

—Es mejor que vayamos a comer.

La cena transcurrió tranquila, Ginny no dijo nada cuando notó las miradas entre Ron y Hermione, aunque le sorprendió que nadie más lo notara, Hermione se ponía roja cada cinco segundos por esas miradas que después de rato, comenzaron a sentirse incómodas.

—Mira, Mira, Draco, quienes están aquí, me sorprende que les alcance para venir a un lugar como este.

— ¿Qué es lo que se te ofrece, Lucius? –la vista de todos se enfocó en ellos, menos la de Ginny, siguió comiendo tranquilamente

—Lo más probable es que sea… —Draco se interrumpió a sí mismo en su insulto cuando la pelirroja levantó la vista para observarlo y enarcó una ceja.

— ¿Qué me dices tú, Draco? –Sonrió Ginny –se rumora en la escuela que te encanta escabullirte por las ventanas de las chicas como un vil ladrón.

— ¿Eso se dice? ¿Es acaso que he salido de tu ventana como para que estés muy segura de que suelo salir así de la casa de las chicas?

— ¡Eres un!

—Calma, Ron –dijo Ginny poniéndose de pie al igual que su hermano.

—Es mejor que nos marchemos, no quiero arriesgarme a que se me pegue, lo común si estoy demasiado tiempo aquí, vamos, Draco.

—Te veré después, Weasley –levantó las cejas en un gesto intimidante que sólo la hizo reír.

—Te estaré esperando, no te tengo miedo, Malfoy –se burló.

—Eso veremos –sus ojos grises brillaron haciendo que Ginny se mordiera el labio de forma inconsciente.

— ¡Es un maldito imbécil! –vociferó Ron molesto.

—Sólo dales por su lado, es todo.

— ¿De dónde surgió el rumor? –La observó Hermione –yo no he escuchado nada en la escuela, y créeme que las chicas cuentan todo aunque no esté interesada en escucharlo.

—Es algo que dijo Luna –mintió –nada fuera de lo normal, ya sabes, es Luna.

—En eso tienes razón –admitió Hermione

—Aun así ¿vieron la cara de Lucius cuando Ginny le dijo eso a Draco? –Se burló su padre –bien hecho, cariño.

—La instruimos muy bien en eso de "Los Weasley odiamos a los Malfoy, y los Malfoy odian a los Weasley", hasta el momento la guerra va uno cero, favor Weasley, gracias a Ginny –aseguró Fred.

—Supongo que debo sentirme halagada –levantó la vista hasta donde Draco y su padre habían tomado asiento, Draco ya la observaba.

—&—

— ¿Te divertiste anoche? –Ginny volteo a ver si alguien más los observaba.

—Realmente fue una cena entretenida, extrañaba a mis padres.

—Sí, pude notarlo ¿a qué se debió ese comentario?

— ¿Qué crees que diría tu padre cuando no nos hubieses insultado como es tu costumbre?

—Se me hace tan natural insultar a tus hermanos, tanto, como respirar.

—Es una desventaja que tú no tengas como para poder insultarlos ¿cierto?

—Draco –interrumpió Pansy y se acercó a ellos — ¿qué se te ofrece, Weasley?

—En…

—A nadie le importa –sujetó a Draco y lo jaló.

— ¡Entonces no veo la razón del preguntar! –Le gritó molesta al ver que él no oponía resistencia al ser jalado por Pansy –idiota –murmuró.

—Tan temprano y ya de mal humor ¿he? –sonrió Harry.

— ¿Qué haces aquí? –preguntó molesta.

—bueno, quería…

—En realidad, no me importa –cerró su casillero y se alejó.

— ¿Qué pudieron decirte que te dejaron de tan mal humor? –la siguió.

—Harry, realmente no quiero hablar contigo ¿entiendes? Quiero que me dejes en paz.

—Sólo quería disculparme contigo por comportarme como un idiota, es que ahora realmente no sé cómo comportarme cuando estoy contigo.

—Eso jamás te había sido un problema.

—Ya lo sé, pero antes eras la pequeña Ginny, ya no eres tan pequeña y…

—Jamás has sido un gran orador, así que resume lo que quieres y dilo, que voy a llegar tarde a clases.

—Bueno ¿podemos hablar a la hora del almuerzo?

— ¿Para eso tanto relajo? –Negó ofuscada –está bien, Harry, hablaremos en la hora del almuerzo.

Se sentó junto a Luna que no dijo nada, del humor que estaba, si se le ocurría un mal chiste, corría el riesgo de que explotara, así que sólo le sonrío y miró al frente.

—No opuso resistencia –le recriminó.

— ¿Qué o quién? –hizo un gesto de desconcierto.

—Se acerca para charlar conmigo y cuando llega Pansy, no opone resistencia y se va con ella ¿cómo es posible?

—Porque ustedes no están saliendo, y si no lo recuerdas, Pansy es su novia.

— ¿Entonces cuál es la razón por la que me sigue persiguiendo, si no deja a Pansy?

—Baja la voz –le sonrió –y fuiste tú, la que dijo que no le molestaba el hecho de que él saliera con Pansy, o con otras.

—Y no me molesta, es sólo que me molestó que ni siquiera se disculpara.

—Ginny, Draco Malfoy ha pasado media existencia insultándote a ti y a tu familia ¿Qué crees que piense Pansy si de la nada se disculpa?

—Pues fue el mismo Draco Malfoy el que me dijo que si yo quería, podría decirle a cada miembro de la escuela que yo le gustaba, así que algo anda mal con los cables que le van al cerebro.

—Mi opinión personal, y como tu mejor amiga, digo que estás más que celosa, estás echando chispas, Ginny, por algo que disculpa, al menos, para mí, no es la gran cosa.

—Claro, porque no te lo hizo a ti el chico que te gusta y al que según él, tú le gustas, excepto cuando tiene a alguno de sus amigos cerca.

—Pues, yo creí que pensabas igual que él, mantener su "relación" en completo anonimato.

—No es ninguna relación.

— ¿Ves cómo a ti también se te confunden los cables del cerebro? –Frunció el ceño –te estás quejando de algo que hizo Draco, pero tú estás actuando igual que él, no sé cómo te pones a criticarlo.

—Fue una grosería, después de todo, insultándome o no, estábamos teniendo una conversación.

—Olvidé que cuando los celos atacan, todo lo demás carece de lógica ¿cierto Ginevra? –Negó molesta –ahora, si no te molesta, quiero poner atención a mi clase.

—Mala amiga –respondió pero sólo le causo risa a Luna.

—&—

—La cena de anoche fue de lo más incómoda –suspiró Ron recargado en el casillero.

—No puedo coincidir, no fui –contestó serio Harry.

—Mamá iba a invitarte.

—Pero al final no –concluyó.

—Los gemelos se negaron, Ginny se negó, incluso Percy.

— ¿Y tú? –lo observó de soslayo.

—Deja de ponerme entre la espada y la pared, Harry, eres mi amigo, pero ella es mi hermana, y la forma en la que le hablaste ni a mí me gustó.

—Ella cree que jamás en la historia he hecho algo bueno por ti –aventó el libro de mal modo al casillero.

—Ella sólo te estaba sugiriendo que me ayudaras a animarme a decirle a Hermione lo que siento por ella.

—Pues sí, pero su forma de solicitarlo tampoco fue la mejor manera en la que pudo pedirlo.

— ¿Querías que te llevara a una cena romántica y te pidiera ayuda con mis asuntos románticos?

—Tú mismo lo has dicho TUS asuntos románticos, ella…

— ¡Ella es mi hermana, Harry! Me siento un poco halagado de que se preocupe por mis sentimientos atrofiados, como los llamaría Hermione.

—Pues sí, pero ella no puede ponerte todo en bandeja de plata ¿comprendes?

—Sí, ella sólo te estaba pidiendo que tuvieras una plática muy seria conmigo.

—Como si eso funcionara en tu cabeza de roca.

—Bueno, no te he contado que besé a Hermione.

—Sí, además de… ¿Qué?

—Malfoy me dijo que Cormac quería declarársele a Hermione, que tenía que actuar.

— ¿Desde cuando hablas con Malfoy? –lo encaró –no, ya sé, tengo una mejor pregunta ¿desde cuándo, precisamente tú, sigues los consejos de Malfoy?

—Bueno…

—Para tu información, Cormac jamás ha pensado en hacer eso, lo tengo que escuchar alardear de cada idiotez que él piensa que es el mejor plan, pero jamás he escuchado eso, así que te vio la cara de idiota.

—Estas de un humor que no te comprendo, además, tú debiste quedarte hasta la parte de Besé a Hermione y ser feliz como nuestro amigo que eres.

—Sí, la besaste ¿y qué? Que la besaras no significa que ella sienta algo por ti, y a lo mejor esa cena se volvió incómoda porque ella no encuentra la mejor manera de decirte que no le gustas, y que ese beso no significó nada para ella como piensas que significó, su vida no gira entorno a si la besas o no, Ronald.

— ¿Entonces?

—No lo sé, pero crees que siendo la ex novia del campeón Viktor Krum su mundo colapsará porque su tonto amigo de la infancia la besó, creo que necesitas ubicarte en la realidad, Ron, a Hermione no le importas.

Ron observó a su amigo alejarse, no sabía que pensar respecto a lo que le había dicho, si era cierto o no, después de todo, Hermione siempre le tenía más confianza a Harry que a él, por alguna extraña razón, y también era cierto que no le había contestado ni un solo mensaje después de ese beso.

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—Oh no –se quejó Luna –acaso es algo así como el día de: Consuela a los Weasley.

—Pues tendrías que –se quejó y se recostó en la banca de la mesa de la cafetería dejando su cabeza en las piernas de Luna.

— ¿Por qué estás así? –interrogó la rubia un poco ruborizada.

—Problemas con los amigos, nada nuevo ¿Por qué el día de consuela a los Weasley?

—Tu hermana está de un humor mírame y no me toques.

—Ahora comprendo porque Harry está del mismo humor.

— ¿Harry? Ginny se acaba de ir de aquí para hablar con él, no entiendo porque él puede estar de mal humor antes de hablar con ella.

—Tal vez lo que le quiere decir no es tan fácil ¿no?

—A menos que se le piense declarar en estos malos momentos…

Ron se levantó y observó a Luna, que también lo observó sorprendida por lo que había dicho, aunque…no creían que Harry tuviese tanto valor como para enfrentar a Ginny con algo así, y más, si la veía tan furiosa como estaba desde la mañana por culpa de Draco.

—Yo la buscaré afuera –dijo Ron y salió corriendo de la cafetería.

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— ¿Por qué tanta prisa Lovegood? –Luna giró a ver a Draco.

— ¿Has visto a Ginny por aquí? –su voz sonó brusca, tal y como quería para que no pensara que le agradaba ahora que pretendía a su mejor amiga.

—No, pero no puedo creer que alguien como tú la pierda –sonrió

—Oh disculpa, es que creo que se ha puesto una capa de invisibilidad y te está buscando para partirte la cara, por mi recomendación.

—Ella jamás haría algo así –contestó con una ligera risita engreída.

—Después de lo de esta mañana, tal vez te mande más al lado oscuro sin importarle mucho.

— ¿Te dijo algo de esta mañana? –su semblante cambió por uno preocupado.

—Si no te importa, la estoy buscando, y es urgente.

— ¿Pasó algo? –Luna lo observó, tal vez si encelaba al rubio lo suficiente como para que la ayudara a encontrar a su amiga, detendría una masacre escolar.

—Harry va a proponerle que salga con él.

— ¿Potter? ¿Aún no se da cuenta que no importa lo que haga jamás la tendrá de vuelta?

—Lo dices como si ella…sabes, como es cierto que tú y ella no salen, y tú tienes a Pansy, ella no tiene por qué rechazar a Harry, después de todo… ¿A quién le compuso una canción? –sonrió –no creas que tienes a Ginny segura, Malfoy, mira lo que le pasó a Harry, tan segura la tenía, que ahora está miles de kilómetros alejada de él, no te pase lo mismo, porque yo no te creo el hecho de que realmente sientes algo por ella.

— ¿Entonces qué hago según tú?

—Que de la noche a la mañana estés siendo más amable y ayudándola a solucionar algunas cosas, no quiere decir que realmente estés jugando limpio, no te creo, y no voy a dejar a Ginny en tus garras.

— ¡En las mías no pero las de San Potter sí! –gritó enfurecido haciendo que todos se detuvieran en el corredor y los observaran.

—Harry es mejor persona que tú, y vale mucho más la pena, Malfoy.

—Pues estás tirando del lado equivocado de la soga, Lovegood, y cuando te estrelles contra el fango…

—Ese será mi asunto, no tuyo, y que no tire de tu lado de la soga, no significa que esté del lado equivocado, porque te dejaré algo muy en claro, mi lado de la soga está junto al de Ginny, ni del tuyo, ni del de Harry.

—Pues una de tus manos está ayudando a alguno de los dos, y esa mano, te lo aseguro, está del lado equivocado, Lovegood.

—Tus trucos tontos no funcionan conmigo como con ella, sólo para aclararte.

—Mira –suspiró –tienes razón en que no soy como el idiota de Potter, ni su amiga Granger ni como el idiota de su hermano, lo mío es de frente, no necesito ir poniendo en contra a las personas para sentirme satisfecho, yo jamás le he hecho nada y no la pondría en contra de Potter, tampoco, porque si quisiera, ya lo hubiese hecho.

—No creas que influyes tanto en ella como para eso, Malfoy, no eres tan importante en su vida.

—Tal vez eso sea cierto, pero yo no hablo sólo por hablarlo, si le dijera todo sobre Potter, ten por seguro que le fundamentaría todo lo que le dijera, sin embargo, mi enemistad con Potter, desde que nos conocimos, ha trascendido a personas que no tendría por qué, y no me importa eso, sólo me importa que ella sepa que no soy lo que el idiota de Harry Potter le ha hecho creer.

Luna se alejó molesta, Draco Malfoy sí que sabía cómo exasperar a las personas, era algo así como un súper poder.


Hola, bueno, Pues perdón la tardanza en actualizar y muchas gracias por sus Reviews, Cris, Meno, KattytoNebel, Crquet, The darknes princess y R0llercoster.