¡Privet! Traigo este capítulo por fin… una disculpa por no haberme apurado, jeje. Quiero hacer un aviso de una vez, incluye este y mis otros fics. Como ya entro a la escuela, voy a dedicar menos tiempo a escribir por lo que puedo tardar un poco más en publicar (Lo sé… nadie me mandó a estudiar algo tan demandante como Gastronomía), no significa que los abandone, aunque eso parezca, aún así trataré de publicar lo más que pueda.

Entonces sin nada más que decir.

¡Comenzamos!

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Rusia, Estados Unidos, Dinamarca y Prusia estaban tirados en el pasillo destrozado, los bebés, milagrosamente estaban a salvo ya que sólo tenían un par de raspones. Entonces todos los países que ya estaban reunidos gracias al llamado de la explosión los ayudaron a levantarse, aunque fue un poco complicado. Prusia tenía un fuerte golpe en la cabeza, Dinamarca al parecer se había fracturado el brazo, Estados Unidos se quejaba de una torcedura en el tobillo y Rusia al parecer tenía algunas costillas rotas, por lo que… ¡Ahora vamos al hospital!

Inglaterra ayudó a Estados Unidos sirviendo como un apoyo, Suecia cargó a Dinamarca (Claro, obligado por Finlandia) Alemania subió a su hermano a su hombro mientras que entre Holanda y España ayudaron a Rusia a levantarse.

-¡Iggyyyyyy! ¡Me duele!

-Lo sé… tenías que comportarte como un idiota, no me sorprende, bueno ahora iremos al hospital a que te curen.

-¿Hospital? ¿Qué es eso?

-Bueno, es un lugar dónde hay instrumentos y personas encargadas de sanar a las personas que se enferman o se hacen daño.

-Espera… he visto películas con hospitales antes…. ¡Nooooooooo! ¡No me lleves a ese lugar! ¡Me van a torturar hasta que muera!

-N-no te preocupes Estados Unidos… -Rusia habló apoyado de Holanda. –No te pasará nada… yo mismo me encargaré de que no te hagan daño…

-¿Rusia? –Estados Unidos volteó confundido pero aliviado por esas palabras.

-El trabajo de torturarte hasta la muerte es mío… y no dejaré que otros se queden con la diversión de verte llorando y suplicando…kolkolkol

-Ya veo…

-¡Vámonos ya! –Alemania junto con Italia salieron corriendo del centro comercial hacia el estacionamiento para ir al hospital.

Todos atravesaron el lugar, algunos con dos bebés en brazos ya que ni los lesionados ni sus apoyos podían cargarlos. Estados Unidos y Rusia se sentaron en la parte trasera de la camioneta, la cual conduciría Inglaterra.

-¡No quiero estar al lado de él!

-Cállate… ¿Crees que yo quiero estar a tu lado? Preferiría seguir molestándote mientras conduzco.

-¡Ya verás que la próxima me toca conducir!

-Pues no lo creo con el tobillo torcido…

-¡Iggy! ¡Rusia me está molestando!

-¡Cállense los dos de una buena vez! O si no yo mismo me encargaré que los torturen de verdad en el hospital. –Dicho eso ambos niños se calmaron con puchero. (Y se supone que los bebés son sólo 22…) Pero no podían estar calmados ni durante el camino al hospital.

-¡Iggyyyyyyy!

-¡¿Queeeeeee?

-¡Rusia está tocándome!

-No es cierto… -Contestó el ruso mientras estaba a punto de tocar el brazo del americano.

-¡Me está tocando!

-El aire es libre… ¿Da?

-¡Basta ya par de subnormales! –Inglaterra estaba harto, sólo habían salido del estacionamiento y creía que explotaría en cualquier momento. No podía creer que incluso en el estado en que habían terminado siguieran peleando.

-Tranquilo Anglaterre… -Dijo Francia desde el asiento del copiloto mientras cargaba a dos bebés. –Ya se encargarán los médicos de ellos.

Mientras tanto con los otros lesionados en las otras camionetas…

-Italia, lo mejor es que vayan conmigo como copiloto para que me indiques hacia dónde está el hospital.

-Ve… está bien Austria. –El italiano entró al auto seguido por Alemania y un muy desconcertado Prusia.

-Bruder, tranquilo… siéntate y no te muevas mucho. –Alemania cargaba dos bebés con cuidado ya que el mayor si de por sí no era apto para cargar uno, menos ahora que no sabía ni mantenerse en pie.

-¿Quién eres? –Preguntó Prusia con un tono de voz como si estuviese ebrio.

-Soy tu hermano… tranquilo… -Alemania recostó al albino en su regazo tratando de tranquilizarlo.

-¡Yo no tengo hermanos! ¡Tú solo quieres saber mis secretos!

-¿Cuáles secretos?

-¡Soy Batman! Shhhhh…. –Dicho eso el pruso se quedó callado dejando al pobre de su hermano con los ojos en blanco.

-¡Austria! ¡Mi hermano está diciendo incoherencias, hay que llegar pronto al hospital!

-Que diga incoherencias no me parece nada extraño.

-A mi tampoco… ¡Pero lo está haciendo mientras su cabeza sangra! ¡Eso ya no es normal!

-A mí no me importa lo que le pase al bastardo del macho patatas dos. –Se quejó Romano ya que gracias a que Prusia estaba recostado ya casi no había espacio para sentarse.

Austria dio vuelta saliendo del estacionamiento siguiendo las instrucciones del italiano que indicaba hacia dónde ir. Mientras tanto le seguía la camioneta roja… la cual llevaba a un muy llorón danés.

-¡Noruuuuu! ¡Abrázame! Así me sentiré mejor.

-¿No ves que tengo dos bebés que cuidar? Y todo eso por tu culpa, en verdad no me sorprende que te hicieras daño en un supermercado…

-¡No fue mi culpa! ¡Rusia y Estados Unidos chocaron dos carritos! Ni Prusia ni yo tuvimos nada que ver.

-Si claro… resulta que ahora eres una inocente paloma.

-¡Lo soy! Ahora dame un abrazo. –Entonces Noruega, sorpresivamente hizo lo que le pidió el danés. Un abrazo con fuerza devastadora alrededor del lastimado brazo del mayor. Bueno, entonces eso no fue tan sorpresivo.

-¡Ahhhhhhhhhhhhhhh! ¡Suelta, suelta! –Dinamarca se retorcía de dolor por el abrazo, logrando que lo soltaran.

-Listo… -Noruega sacudió sus manos como si hubiese hecho un buen trabajo y volvió a cargar a los pequeños.

-Noru…

Las tres camionetas entraron al estacionamiento del hospital privado, el que utilizaba Italia más seguido. Y también era uno con poca vigilancia… esto no suena bien.

La mayoría se quedaron esperando en la camioneta ya que no era posible que entraran 44 personas cuando sólo 4 eran lo que requerían atención, por lo que entraron los mismos que ayudaron al principio; Inglaterra con Estados Unidos, Alemania e Italia con Prusia, Suecia y Noruega con Dinamarca, Holanda y España con Rusia. Dejando todos los pequeños en las camionetas.

-¡Iggy! ¡No me obligues a entrar aquí!

-¡No te quejes! Ya fue suficiente en la camioneta. ¿Por qué no te ayudó otro?

-Porque tú me amas… -Entonces Inglaterra dio una patada en el tobillo torcido causando un gran dolor en el menor, tanto que ni siquiera gritó, sólo se ahogó en un grito y se dobló. Parecía que le habían pateado en salva sea la parte.

Los 11 entraron al hospital como si fuese una emergencia extrema, patearon la puerta como si el edificio estuviese en llamas, consiguiendo la atención de todo el personal.

-¡Necesitamos un médico! –Gritó Alemania arrastrando a su hermano el cual parecía empezar a ver cosas ya que estaba comportándose como Inglaterra con sus amigos imaginarios.

-Bien… -Un doctor se acercó a Italia, parecía conocerlo. -¿Qué pasó?

-Un accidente con carritos en un supermercado.

-Un acci… olvídalo, pasen por aquí. –El médico les señaló un pasillo dónde habían algunas enfermeras. –En un momento iré a revisar a tus amigos ¿Son tus amigos?

-Ve… bueno, supongo.

Pasaron el pasillo y los metieron en una habitación la cual tenía cuatro camas, una para cada uno, después se sentaron con sus acompañantes a sus lados mientras esperaban.

-¿Porqué tenemos que estar en la misma habitación? –Preguntó Rusia mientras miraba a su eterno rival.

-Porque cuando los vi me di cuenta que sus lesiones no eran tan serias, los puedo tratar juntos en la misma habitación. –Dijo el médico mientras entraba con una mesa llena de utensilios. –Ahora… ¿Quién primero?

Los cuatro se palidecieron ante el tono del médico, vaya que daba más miedo que un aura por parte de Rusia.

-Mi bruder… gracias a ese golpe está delirando.

-Jeje… hay muchos gilbirds en la habitación…. Y tienen pequeñas rosas entre sus patitas…

-¿Ve?

El médico se acercó al pruso y comenzó a vendar su cabeza, al parecer la herida era menor, sólo estaba un poco desconcertado.

-Bien… ahora le daré este medicamento para el dolor. Es un fuerte anestésico. –Puso la pastilla en su boca y se levantó de la cama para buscar a si siguiente victi… digo, paciente.

-Atiéndalo a él por favor… -Inglaterra señaló a Estados Unidos el cual comenzó a temblar, si fuese una comparación… ver al doctor acercarse con esa mesa para el chico era como para Rusia ver a su hermana acercándose con una registro, una cuerda y un cuchillo… o solo una cuerda… o sólo ella.

Al notar al miedo del americano el doctor sacó un teléfono y llamó a varias enfermeras, las cuales tenían un físico que muchos hombres envidiarían. Las chicas lo sujetaron, le subieron el pantalón y quitaron su zapato. Era hora de que lo curaran.

-Quiero ver esto…kolkolkol –Rusia sonreía bastante divertido con el terrón en la cara de Estados Unidos.

-¡Cállate!

-Entonces… tu tobillo está torcido, esto será rápido. –El médico tomó un calcetín de la mesita y lo enrolló con cuidado.

-¿Qué va a hacer con eskhhghghghg…. –El médico metió el calcetín enrolladlo en la boca del chico, tomó su tobillo con ambas manos y lo giró bruscamente para regresarlo a su lugar. Sólo se escuchó un tronido... y nada más.

-Listo… -Vendó el pié de Estados Unidos el cual estaba en shock, no sabía si por el miedo o por el seguro dolor que sintió. -¿Estás bien? –Sacó el calcetín de su boca bastante preocupado.

-¡Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh!

-Eso está mejor…

-¿Ves? No fue tan malo… -Dijo Inglaterra mientras Estados Unidos lo abrazaba.

-¡Hahahahaha! Tómala cerdo capitalista.

-Joven… creo que es hora que vea esas costillas. –El doctor apareció por detrás del ruso causándole un pequeño escalofrío.

-D-da.

-Necesito que se quite la ropa del pantalón para arriba. –El chico obedeció y después de su abrigo, un suéter, una saco, dos camisas y una camiseta con un girasol dejo ver su piel aunque faltaba algo.

-Incluyendo la bufanda por favor.

-¿Eh? Eso no, no me la quitaré… a lo mucho la haré a un lado para que no estorbe.

-No me basta con que no estorbe, quítesela ya.

A Rusia no le quedó de otra más que obedecer y encargó su preciada prenda al más maduro del lugar, en este caso Holanda.

El médico puso una mano en el pecho del ruso y la otra en su espalda, parecía que estaba haciendo el trabajo de algún quiropráctico o de un cirujano.

-Tienes dos costillas sumidas. –El médico se volteó hacia sus instrumentos y regresó con una inyección lista para ser aplicada.

-Entonces… -Rusia no dijo otra cosa ya que el doctor le tomó el brazo e inyectó el medicamento.

-Esperaré a que haga efecto, mientras atenderé a su amigo… -Se acercó a Dinamarca que gracias a Suecia no podía causar alboroto.

-Estúpido Sverige… ¿Por qué tenía que venir él?

-Bien jovencito… parece que tu brazo solo está torcido. –El médico chasqueó los dedos y las enfermeras sujetaron al danés, no fue necesario el calcetín ya que Noruega le había tapado la boca. –Cuando escuches el ruido sabrás que tu brazo está en su lugar, aunque tal vez te duela.

Dinamarca volteó a ver suplicante a Noruega para que hiciera algo, aunque claro que no funcionaría.

-Muy bien, ahora solo será necesario un vendaje en tu brazo, fue algo pequeño como lo de tu amigo de anteojos. –Dinamarca estaba como Estados Unidos, no hizo ni un solo ruido…

-¡Ahhhhhhhhhhhhhhh! –Bueno, parece que son de efecto retardado.

El médico se acercó a Rusia el cual al parecer ya estaba bajo el efecto de la medicina, ¿Cómo lo sabía? Bueno, creo que el hecho que estuviese balanceándose de un lado a otro con ojitos de borrego le daba una pista. Lo único que hizo fue hacer presión un par de veces y vendó todo su tórax.

-Ahhh… perfecto, que bueno que le di esa droga. –El médico enredó la bufanda en el cuello del ruso y España junto con Holanda le pusieron una camisa. –Bueno, ustedes se pueden quedar con ellos, lo mejor es que descansen hasta que se pase el efecto de la droga en caso de esos dos y también el dolor en caso de esos dos.

Así que ahora Inglaterra cuidaba de Estados Unidos, Alemania e Italia de su hermano paranoico, Suecia y Noruega de Dinamarca y España y Holanda de un drogado ruso. Parece que el caos apenas comienza…

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Bueno, espero que les haya gustado, sé que por ahora no salieron los demás pero, bueno… con esos pacientes y la falta de vigilancia ya verán la que se arma. Sigo pensando que ese doctor no debería tener título...jeje. Entonces espero sus comentario y sugerencias (También acepto vodka, tequila, cerveza, chocolate, pasta, gatos, etc) con los brazos abiertos. Como dije al principio trataré de publicar lo más seguido como me sea posible, así que nos vemos en el próximo y…

¡Do svidanya!