Disclaimers: Los Personajes son propiedad intelectual de J.K. Rowling, son utilizados sin intención de lucro.
THE HATERS IN LOVE
CAPÍTULO XIII
Dirigió su vista de nuevo a su libro, pero la escena que acababa de ver dominaba a sus pensamientos de una manera salvaje, había estado tentada en ir a la búsqueda de Draco para decirle que había sido de alguna forma, lo más romántico que algún chico hubiese hecho por ella, y algo le decía que era en sí, o a su parecer, lo más romántico que Draco podría hacer por una chica, pero después arruinaba todo besando a otra enfrente de ella.
Sonrío, ¿por qué Draco tendría que abstenerse de besar a su novia públicamente? No tendría por qué hacerlo, eso añadía de forma automática que no tendría que hacer nada por ella, disculparse de forma extraña, pero claro, tendría que hacerlo, por que intentaba hacerla caer en sus redes, es por eso, pero... era demasiado para conquistarla.
Cerró de golpe el libro, levantó la vista, Pansy seguía pegada a Draco, pero él parecía seguir la charla de Harry, porque tenía cara de fastidio, se levantó y fue directo a ellos.
— ¿Sí? –preguntó Pansy de inmediato.
—Malfoy –soltó con voz indiferente.
—Weasley –la comisura de sus labios se elevó, en su ya tan característica sonrisa engreída –Pansy ¿podrías dejarnos un momento?
—Por supuesto que no, no quiero que Lovegood use a ésta para enviarte recados.
—Ve con Crabbe –ordenó molesto.
—Mantén a tu amiga lejos de MI novio.
—De acuerdo –aceptó ella.
Esperaron a que Pansy se alejara lo suficiente, pero no avanzo tan rápido como normalmente lo hubiese hecho.
— ¿Y bien? –interrogó Draco.
—Lo mismo pregunto, ¿puedo saber qué es lo que te crees?
— ¿Creerme? Tú eres la que está aquí, hablando conmigo, yo he cumplido mi promesa y no te he molestado.
—También te dije que te alejaras de mis amigos, y no lo hiciste, buscaste a Luna e hiciste que la loca de tu novia creyera que Luna se fijaría en alguien como tú.
—Tú te fijaste en mi –sonrío.
—Eso es lo que tú crees.
—Vaya, eso es lo que yo creo –murmuro adoptando una postura engreída –pues entonces deberías unirte al club de teatro, porque tú me hiciste creer que realmente estabas interesada en mi –se acercó deliberadamente a ella –de lo que se está perdiendo Potter porque eres extraordinaria besando, Ginevra –se burló.
—Lo siento, no puedo decir lo mismo de ti.
—No lo creo, ¿recuerdas realmente la razón por la cual me querías echar de tu cuarto? –sonrío y acaricio la mejilla de Ginny, tomo un mechón de su cabello y lo puso juntos –algo por fin igualó el rojo de tu cabello, Ginevra, y es halagador que la razón sea el recuerdo de mi presencia en tu cuarto.
—La razón fue que...
—La sé, pero es innecesario que mientas, en realidad ya me hartó que te compliques tanto la vida, sólo una decisión es necesaria, es Sí o un rotundo No, tú lo eliges, o mejor dicho, sólo falta tu decisión.
—&—
Luna se burló de ella cuando le dijo lo que había pasado con Draco, esperaba todo, menos que su amiga reaccionara de esa manera.
—Tengo que darle la razón, esto ya parece una novela, Ginny, esto es la vida real, no es como si sus familias fueran los Montesco y los Capuleto.
—Ya lo sé, pero me aterra la reacción de Ronald más que nada, sabes que él si toma en serio las rivalidades, para él es algo así como... si la sangre pura de Draco fuera algo así como veneno de basilisco, Ron no me perdonaría.
— ¿Perdonarte qué? –pregunto su hermano junto a ella.
—No, nada, era un decir, si me meto en la opinión de Hermione, ya sabes e influyo en ella de forma positiva por ti.
—No me vendría mal un poco de ayuda, para ser honestos, Hermione perdona todo de Harry, pero si a mí se me ocurre algo malo, es capaz de mandarme a la guillotina.
—Tus ideas le molestan más, Harry no le importa, es sólo su amigo, tú, el chico que le gusta.
—Comienzo a dudar que realmente sea yo el elegido.
—Pues no lo eres –se burló Luna –sólo el que se queda con la chica.
—No encuentro la diferencia –observó a Luna.
—Que no importa que Harry sea el popular con las chicas y que llame la atención de todos, Hermione siempre te ha preferido a ti, y es más fácil ser amable y defender a alguien por el cual no sientes nada, que defender al que realmente te gusta.
—Luna...
—No te culpo si no entiendes, Ron, en eso eres como Ginny, torpes e idiotas.
—Gracias.
—Hermione defiende a Harry porque cuando alguien le pregunte si lo defiende porque le gusta, ella podrá contestar NO, tranquilamente y le creerán, pero si te defiende y le preguntan, ¿Te gusta Ron? Su negación no será tan convincente y creíble, esa es la diferencia entre quedarse con la chica, y ser el centro de atención del mundo.
—No vendría mal que me ayudaras con ella –sonrío.
—Pensé que te creías autosuficiente como para conquistarla –contestó Ginny.
—Hagamos algo, Ginny, acepto que necesito ayuda con Hermione, y tú, aceptas que necesitas de mi ayuda para conquistar a Harry, yo te ayudo, tú me ayudas, somos unos buenos hermanos.
—Yo soy una buena hermana.
—Ayudas a los gemelos a jugarme bromas pesadas –frunció el ceño.
—De no ser buena hermana, dejaría que ellos te asesinaran con una mala broma, eso no pasará, ya puedes agradecerlo –le sonrió.
—Pues entonces gracias, supongo –rodeo el cuello de Ginny.
—Lo único malo de todo, es que tú necesitas algo así como un milagro para que Hermione no se desespere.
—Pensé que le gustaba tal y como soy.
—Tal vez comenzaste a gustarle después de que comenzaste a crecer y tu cabeza igualó el tamaño de tus orejas y tus pecas dejaron de parecer alguna enfermedad contagiosa de piel –Se burló Ginny.
— ¿Tengo que agradecer por eso también?
—No, eso fue un halago –Luna sonrió.
Ron se alejó, ya que iría a la casa de Sirius, con Harry, y ellas, literalmente no tenían nada que hacer en ese asunto, antes tal vez Ginny hubiese insistido un poco para que la llevara consigo y así ver a Harry más tiempo del que podía verlo realmente en la escuela, pero ahora sólo quería llegar a casa, cambiarse y terminar su tarea, tenía que dejar de pensar en los chicos y dedicarse a sus estudios, si es que no quería reprobar.
Sacó sus cosas dispuesta a hacer deberes antes que nada y sonrió al ver la hoja doblada caer al suelo.
Necesito más valor del que pensaba para decírtelo en persona. Pero espero que esto ayude un poco a solucionar nuestras pequeñas diferencias.
Siento ser un idiota contigo.
—&—
Dejó sus libros en su casillero, dispuesta a ir a su primera clase, y esperando ver a Luna para decirle lo que alguien había metido a su mochila.
—Hola Ginny –saludaron.
—Hola Harry ¿Qué ocurre? –se giró hasta él.
—Bueno, yo… quería saber si…
—Ron no tarda en llegar –volvió a su casillero.
—En realidad hablaba de lo que puse en tu mochila ayer.
Se quedó quieta y su boca se abrió un poco por la sorpresa, así que volvió su atención completa a Harry.
— ¿Fuiste tú? –su expresión fue una mezcla de sorpresa y decepción.
—Vaya, eso duele, ¿alguien más te ha dejado notas en tu mochila como para que nos confundieras?
—Ahm, no exactamente.
— ¿Estás saliendo con alguien? Porque realmente Ron no me dijo, según él, no sales con nadie.
—Verás, Harry, no salgo con nadie en realidad –confesó haciendo que la sonrisa se ensanchara en los labios de Harry –Pero… –Observó a Luna acercarse a ellos –En realidad estoy viendo a otro chico, no somos novios, aun, o no sé si lo seamos, pero…
—Lo entiendo ¿volviste a intentarlo con Dean?
— ¿Dean? –sonrió –No, Harry, me temo que no, Dean ya es un asunto olvidado.
—Hola chicos ¿de qué hablan? –Interrogó Luna.
—Lindas gafas –contestó Harry al ver las gafas enormes que tenían un par de plumas negras a los lados.
—Gracias –sonrió.
—Nos vemos después, supongo –musitó Harry y se alejó.
—Así que… ¿qué es lo que ocurre?
—Ayer en la tarde cuando llegué a mi casa, encontré una nota, pensé que Draco la había puesto, pero… sorpresa, fue Harry.
—Oh, el señor popularidad se ha dado cuenta que le interesas, o no está dispuesto a dejar que alguien más le robe a la chica –sonrió –eso es el mejor romance estudiantil.
—No estoy para bromas, Luna, agradezco que me lo dijera, porque… iba a ir con Draco a decirle que la nota fue bastante agradable.
—Agradable –frunció el ceño –No mencionaste cursi, maravillosa, estupenda, dijiste Agradable.
—Era sólo una disculpa por ser un idiota conmigo, por las cosas recientes, pensé que había sido él, además, no me imagino a Draco citando a Romeo, o algún poema romántico en una hoja de libreta para mí.
—Bueno, aun me pregunto cómo ha pasado de grado, puedo apostar que no ha de saber ni leer ni escribir.
—Tu odio por él me está comenzando a dar ideas tontas al respecto, Luna, ¿no será que realmente te agrada? ¿O que tal vez algo en ti te le gusta él?
—Ginny, mi locura no afecta para nada a mi buen gusto… en hombres, tu hermano me gusta, es una lástima que Hermione lo conociera antes que yo, y que él no tenga ojos para nadie más –se encogió de hombros –Teniendo un buen gusto en…
—Ron tiene orejas de ratón, Luna –le recordó.
—Y un estómago en el que me encantaría…
—Eso no quiero ni imaginarlo –la interrumpió.
—Tú me diste una razón por la cual no debería gustarme, yo te iba a dar una razón por la cual sí me gusta, pregúntale a Hermione cuanto le incomodan sus orejas de ratón, comparado con su…
—Ronald no cuenta como un hombre, Luna.
—Para ti no, para el resto, sí –sonrió.
—Creo que me reportaré enferma, me han dado nauseas.
—Eres una exagerada, me imagino que él no se expresa así cada que Harry le habla de tus puntos buenos –se burló.
—No conoces a Ronald, si él no es un hombre en mis consideraciones, dudo que llegue a ser un humano en las de él.
—Eres como su mascota, ahora veo porque tanto cariño –soltó una risotada.
—No me imagino que clase de conversación sería esta, si fueras mi enemiga y no mi amiga.
—Puedo investigar cuáles son tus puntos fuertes según Harry.
—Eso no me importa –gruñó.
–Creo que le hablo a alguien que a su vez le habla a alguien que a su vez es amigo de alguien que es conocido de alguien que es amigo de alguien que le habla a Malfoy ¿Eso si te interesa?
—Toda la escuela se enteraría en esa tremenda lista ¿no lo crees?
—En realidad era broma, pero ahora veo que eso si te interesa.
—Eres malvada, Luna.
—No tanto como tu ¿Qué son?
—Conocidos.
—Bueno, no soy tan malvada como tu conocido con el que chocas tus labios en cada oportunidad.
—Eso no es verdad –frunció el ceño.
— ¿Quién de los dos lo evita? –dijo por último y se alejó rumbo a su clase.
—&—
Hermione se quedó de pie frente a sus amigos, ambos tenían un aspecto extraño, verlos serios significaba que el fin del mundo estaba cerca.
— ¿Qué les ocurre? –suspiró.
—No es nada, es sólo que… Ginny está intentando salir con alguien –resumió Harry la explicación.
—No veo cual es el problema –se encogió de hombros y tomó su lugar junto a Harry.
—Lo dices porque Ron no sale con nadie ¿verdad? –gruñó molesto.
—Sigo sin entender el problema, él es libre de salir con quien quiera, al igual que su hermana.
—Vamos, Hermione, ¿acaso no te molestaría el hecho de que Ron invitara a Lavander a salir?
— ¿Invitaste a Lavander a salir?
— ¡Claro que no! –chilló indignado.
—Ves cómo te molestó, y eso que ni siquiera es cierto.
—Yo no he visto a Ginny con nadie, Harry, tal vez sólo te lo dijo para ponerte celoso, está en su derecho, ¿cuánto tiempo ha esperado para que la invites a salir?
—Estaba preservando mi vida, los Weasley están locos –volteo a ver a Ron –sin ofender, pero los gemelos me hubiesen hecho sabrá que cosas.
—Eso significa que Ginny no te importa mucho como piensas ¿no es así? Si te interesara, hubieses hecho algo al respecto, al menos para que ella supiera que realmente estás interesado en ella.
—Espera –interrumpió Ron –Pensé que estábamos hablando del problema de Ginny y Harry, no del nuestro.
— ¿Nuestro? ¿Hay algo de lo que me esté perdiendo? –frunció el ceño Harry.
—Tú cállate –gruñó Ron –Pensé que te había dejado bastante claro que realmente me gustas, Hermione, pero no me siento con la suficiente madurez como para aceptar que sigas en contacto con Viktor.
— ¡Ya te dije que no he hablado con Viktor! –Exclamó molesta.
— ¿Quién en su sano juicio se negaría a hablar con una celebridad? Y más siendo una chica.
—Yo –sentenció.
—Bueno, entonces dime si él ha desistido de enviarte cartas o lo que sea ¿él ya no está interesado en ti?
—Él sólo quiere una amistad, Ronald, no es como si yo me prestara también a una relación de lejos, eso es imposible.
—Pues lo intentaste ¿no?
—No, no lo intenté, porque no voy a ser la tonta de alguien, y no voy a salir con alguien que sólo me interesa como amigo, porque el chico que me gusta es un tonto.
—Entonces si le gustas tú, Ron –sonrió Harry.
—Cállate, lentejudo –frunció el ceño.
—Voy a ayudarte a saber con quién sale Ginny –cambió de tema Hermione.
—Eso sería genial, Hermione –sonrió.
—&—
Luna y Ginny se observaron confundidas cuando vieron a Hermione esperándolas, caminaron hasta ella sin decir nada.
—Hola Hermione –saludo Luna.
—Hola chicas.
—Debiste pelearte con Ron, para que estés aquí ¿no es cierto?
—Discutimos, sí, pero… realmente no soy muy buena en eso de mentir ¿lo saben?
—Por supuesto, te pones demasiado nerviosa y…
— ¿Estás saliendo con alguien, Ginny?
—Aun no.
—Pero… ¿en algo así estás?
—Hermione, no sé porque Harry te mandó, pero… ya le dije a él que no salgo con un chico, y que no sé si lleguemos alguna vez a salir realmente…
—Sólo se ven y se besan –argumentó Luna, logrando una mirada asesina de su amiga.
—No son novios, son algo así como… amigos con derechos.
—Tampoco, no sé qué clase de chica piensas que soy, Hermione.
—Realmente creo que estás inventando eso para poner celoso a Harry, y créeme que es asombrosa tu idea, él tiene que saber que no te tiene segura.
—Harry realmente ya no me interesa, Hermione –sentenció –Lo digo en serio, no es para tenerlo pendiente de mí ni nada así, él ya no me interesa, me gusta otro chico.
— ¿Puedo saber quién es?
—Es mejor que no lo sepas, no quiero que pienses que no confió en ti, pero… ni siquiera a Luna le he dicho quién es, sólo le cuento lo que pasa, más no con quién pasa.
—Puedo unirme a tus consejeras.
—No lo creo, Hermione, eres más inteligente que nadie, sólo necesitarías tres anécdotas de Ginny para saber de quién te habla.
—Tiene que ser muy… –se detuvo en su propio comentario, los ojos chocolate de Ginny se detuvieron en los de Hermione –iré con los chicos –se puso de pie y se alejó.
—Gracias por eso, Luna ¿crees que no sabe ya de quién se trata?
—Es mejor que ella lo sospeche a que yo le grite frente a toda la escuela que cambiaste a Harry Potter por Draco Malfoy en cualquier caso, podrás negarlo y recurrir a la solución que sin querer ella misma te dio, que fue todo para poner celoso a Harry.
—Luna, creo que Draco tiene razón en que estoy haciendo todo esto demasiado complicado, no sólo para mí, sino para todos.
—Así que vas a ir hasta él y decirle Lo pensé bien, si, mi respuesta es sí, realmente no sabemos cuáles son las razones de Draco, Ginny, si realmente le interesas o es una mala pasada en contra de Harry.
—Lo dices como si no…
—No malinterpretes, no me importa Harry en lo absoluto, me importa lo que puede pasar contigo, no seas ingenua, ¿crees que Pansy dejará pasar todo esto como si nada? Lo utilizará para burlarse de ti el resto de tu vida, mirará a sus pequeños hijos infernales rubios y desabridos y les dirá, esa tonta Ginevra Weasley, su padre la avergonzó frente a toda la escuela, todo porque creyó que él era realmente sincero con sus sentimientos. Le robó la chica a su peor enemigo, ese fue su golpe final.
—Entonces terminaré con todo esto.
—Esa es mi amiga –sonrió Luna.
Fue a buscarlo, pero desistió al verlo con Pansy, no quería levantar más sospechas con ella por ningún motivo, así que tendría que buscar una mejor manera de hablar con él.
—&—
—Creo que te perdiste ¿no es así?
—Quiero hablar contigo –murmuró y observó de un lado a otro.
—Estás haciendo de ésta charla un tanto extraña, como si se tratara de una venta de narcóticos –gruñó Draco.
—Necesito hablar contigo –sentenció más firme.
— ¿Para eso viniste hasta mi casa? Lo que tienes que decirme tiene que ser muy importante, como para no detenerte a pensar que hubiese podido venir con Pansy.
—Es algo que me tiene sin cuidado, no tardaré mucho, de todos modos.
—Cambiemos eso –La sujetó del brazo y la adentró a la mansión.
No recordaba nada de todo aquello de la vez que estuvo en aquella fiesta donde todo esto había comenzado.
— ¿A dónde vamos? –chilló intentando soltarse.
—A un lugar seguro, donde nadie nos va a interrumpir, podremos charlar tranquilos.
—La charla será unilateral y no será extensa.
—Eso veremos.
Entraron a la casa y recorrieron unos largos pasillos hasta que se detuvieron frente a una puerta, Draco abrió la puerta y la dejó pasar.
—Creí que deberíamos empatar el marcador.
—Tu cuarto –volteó a verlo.
—Así es, intenta no sorprenderte mucho, ahora así, toma asiento y podemos comenzar con esa charla corta y unilateral.
—No voy a sentarme en ningún lado de esta habitación, donde todo es de dudosa procedencia.
—Claro, puedes sentarte en mis piernas, si gustas –elevó las cejas en forma divertida.
—Idiota.
— ¿Qué es lo que ocurre, Ginevra?
—No –contestó –mi decisión es No, y es todo lo que tenía que decir, así que a partir de éste momento, quiero que no me dirijas la palabra y que…
—Sé que dijiste que sería unilateral, pero después de todo, no lo será tanto –se puso de pie –quiero que me expliques la razón del no.
—Porque es mi decisión que esto no continúe, no necesito explicarte nada, no somos nada.
— ¿Quién estuvo influyendo en tus actos esta vez, Ginevra? –apretó la quijada furioso.
—Gracias por pensar que soy lo suficientemente estúpida como para no tomar decisiones así.
—Por lo contrario, eres demasiado inteligente como para tomar esa decisión.
—Pues no importa mucho, porque la decisión está tomada.
—No creo que sea así.
—Llegué a la conclusión de que todo esto es absurdo, Draco, ¿tú y yo? ¿Juntos? Eso jamás ocurriría, ni en la mente de alguien con desórdenes mentales.
—Por el contrario, las personas con desórdenes mentales son un poco más coherentes que el resto, ¿En dónde está escrito que alguien como tú no se puede fijar en alguien como yo y sí en alguien como Potter? Ni siquiera Granger se fijó en él ¿Por qué tú te fijarías en él?
—No te interesa la razón por la que Harry me interesa.
—Pero si la razón por la cual, dejé yo de interesarte.
—No es como si alguna vez me interesaras realmente, Draco.
— ¿Sabes cómo te está dejando eso? –pronunció furioso –Así que dile a Lovegood que mandarte a decirme que no te intereso y que sólo fue algo así como una trampita para acercarte a Potter te está dejando en un plano nada agradable, que si realmente le importas como amiga no te haría algo así.
—Ella sólo está intentando hacerme entender que tú no me convienes y jamás lo harás, Draco, no sé tus intensiones ni porque un día amaneciste pensando que yo podía ser un interesante juego y venganza contra Harry.
—Te estás dando muy poco valor, Ginny, Potter aquí no es importante, jamás lo ha sido en mi vida, es sólo un idiota al que me gusta molestar, eso y nada más, se cree el todo poderoso y el que podría vencer al enemigo de la tierra él solo.
—Todo…
—No, no todo sale de él, ¿lo entiendes? Él ni siquiera te tomaba en cuenta antes ¿cómo puede merecerte más que yo? En eso tu amiga Lovegood está un poco desequilibrada, Potter pasó largos años ignorándote y después de la nada comenzaste a gustarle y comenzó a acosarte.
—Él no me acosa.
—Él no quiere perder a su fan número uno, eso es lo que pasa, Ginevra.
— ¡No es como si tu hubieses estado tan interesado en mi desde un inicio! También de la nada…
— ¡Siempre me has gustado! –Gritó enfurecido –La diferencia aquí, es que yo tenía el doble de complicaciones para acercarme a ti, Potter no, porque es el mejor amigo de tu hermano, de estar en una situación similar, jamás hubiese dejado pasar tanto tiempo, necesitaba que tú te crearas una impresión propia de mí, que dejaras atrás lo que los demás dicen que soy o como soy, pero veo que ejercen más influencia en ti de las que pensé.
—Harry dejó a Cho por mí –se burló –en cambio tú, puedes ser capaz de dejarte golpear por mi hermano para disculparte, pero después te paseas frente a mí besándote con tu novia.
—Pansy es tu respuesta, que me interesa más Pansy que tú –negó –realmente estás tan equivocada.
—No puedes negar lo que se nota, Draco, comprende eso.
—Pansy me fastidia todo el tiempo.
— ¿Por qué sigues con ella?
— ¿Tenía que mantenerme toda la vida solo en lo que tu decidías si Potter era el correcto o no?
Draco se acercó a ella, estaba más tranquilo que hacía unos momentos, tomó la mejilla de Ginny e hizo que lo mirara.
—Ya te lo dije, si lo que quieres es que vaya gritando por toda la escuela que me gustas, lo haré, si quieres que me enfrente en un duelo a muerte con tus 16 hermanos, lo haré –rozó sus labios con los de ella –dime que es lo que quieres, Ginevra, y lo haré, para demostrarte que realmente alguien como yo, puede fijarse en alguien como tú, y viceversa.
—Deja a Pansy –murmuró.
—Dalo por hecho –Sentenció y la besó.
¡Hola! Primero que nada, les debo una disculpa enorme por tardarme tanto en actualizar, no volverá a pasar, lo prometo, gracias por sus Reviews: VremyaLuny, Im Unloveable, Cris, KattytoNebel, Crquet, Hibari-sempai y R0llercoster.
Contestando a tu pregunta Cris, por supuesto que voy a continuar con la historia, no suelo dejar las historias una vez ya comenzadas, así que por eso, no hay problema, sólo fue un contratiempo, que espero no vuelva a ocurrir.
Gracias por todo.
