Nota: este fic también lo publicado en otra pag. web en nombre de Aki_blossom, que conste que su cración es totalmente mía, Menos los personajes, que son de Masashi Kishimoto-san (casi todos)

por favor avisar si el fic se esta publicando en un lugar a parte del nombrado en mi perfil.

gracias.

Que disfruten de la lectura. :)


Capitulo 3

Mi nuevo amigo y el rencor del Hyuga

El cielo tenía tonos anaranjados y rojizos, el sol ya empezaba a esconderse para dejar a la luna reinar en el manto oscuro del cielo junto a las estrellas.

Estamos delante de la mansión esta vez entramos por la puerta principal, una enorme puerta de madera con un circulo blanco impreso en ella. Pero esta puerta casi nunca se abre, a su derecha hay una más pequeña, por la que pasan las personas. Nunca había podido ver la fachada de la mansión, siempre veía la puerta de madera, abriendo o cerrando, como un puente que te lleva hasta el otro lado de un río, el único pasadizo al exterior. Permanecería siete años más allí, no es que me sintiera encerrada, no, me sentía a gusto allí adentro, pero hace ya tiempo que no me relaciono con nadie, con la única persona con la que he jugado en toda la vida ha sido con Touya, mi hermano mayor, pero ya hace un poco más de un año que empezó la academia y no lo volví a ver, ya que vive en un departamento cerca de ella. Después de todo, las mujeres son entrenadas adentro para ser esposas y los hombres son independizados a fuera de la familia.

Nos dirigimos hacia el santuario, debías pasar por el templo antes, me volví a fijar en el tapiz, nunca me cansaría de mirarlo, había logrado captar mi atención. Nos dirigimos hacia una puerta corredera a la izquierda del templo, mi madre la abrió y seguimos por un caminito de piedrecillas blancas hasta llegar a unas escaleras que subían un pequeño pendiente, ya no estábamos dentro de la mansión, pero si estábamos dentro del territorio Haruno.

Ya había oscurecido, y solo nos alumbraban unas lámparas, unas luciérnagas, y una tímida luna.

Ya se veía el santuario eran varios templos que funcionaban como un hogar para los sabios y las sacerdotisas del clan. Era un lugar viejo con olor a viejo con personas viejas viviendo en el.

Mi madre se paro antes de entrar al templo principal, el más viejo de todos, donde me esperaba miko oba-sama.

-Muy bien Sakura, a partir de hoy viviras aquí.

La miré, buscando algún rastro de broma en ella... nada, no encontré nada, nada de nada.

-¡¿Como que viviremos aquí?

-Entiendo Hahaue, supongo que me lo explicará miko oba-sama.

-Así es. Mañana nos vemos, recuerda tenemos que ir a visitar a los Hyu...

-Ya se Hahaue no hace falta que repitas la lista- de la compra, pensé, cortando y a la vez sonriendo a mi madre.

-Oh, ya veo, entonces nada más, Miko-sama guarda el kimono para mañana, te esperaré en la entrada principal.

-Hai, hahaue, buenas noches.

-Buenas noches, Sakura.

Vi como mi madre giraba sobre sus talones para salir del templo. Una vez que ya no vi su sombra supe en lo que me habían metido, en una residencia espiritual para ancianos.

Ahora fui yo la que giró sobre sus talones dirigiéndome a las puertas de mi nuevo hogar.

Cuando estaba por pedir permiso la puerta se abrió de golpe dejando ver a una anciana poco más alta que yo, con el pelo canoso recogido en una media cola, vestida como miko. Su miraba mostraba seriedad y severidad, y en su rostro habían unas arrugas que la hacían ver más vieja de lo que era.

Era Byakuya, la que manejaba el centro residencial para sabios, como uno de tantos nombres que le había puesto al santuario, o como todos lo conocían, el Templo Eien no haru (N/A: Eterna primavera) de los Haruno.

Me analizaba milimétricamente y con ojos críticos. Entreabrió sus labios para hablar.

-Muy bien mocosa, a partir de hoy hasta de aquí siete años este será tu hogar. Ahora pasa adentro que ya empieza a refrescar.

-Hai.- la seguí fijándome en todo con mucho detalle. Amuletos, tapices de flores, ríos y montañas adornaban los pasadizos, y un olor a incienso llegaba hasta mi nariz. Se paró en las puertas traseras del templo que daban a un camino, de tablas, que se perdían hacia uno de los bosques de Konoha.

-Muy bien mocosa, sigue el camino y llegaras a una cabaña, allí pasarás los años.

-Entiendo, entonces voy a vivir sola en una cabaña en medio de un bosque, ¿cierto?

-Oh así que eres lista mocosa.

-Maldito vejestorio que no entiende el sarcasmo, ¡tenemos 5 años! ¡somos demasiado pequeñitas para la independización!

-Byakuya-sama, perdone mi grosería, pero ¿podría ser un poco más clara con todo esto?- dije intentando no mostrar las ganas que tenía de estrangularla.

-Mmm... así que no te han explicado mucho... bueno supongo que se podría decir que vivirás allí, si quieres comer tendrás que trabajar en el templo, si quieres lavar ropa supongo que puedes ir al ró de aquí al lado, y lo de tu ropa... pues ya te dejamos los hakamas y trajes de miko en el armario y... ah sí, también un hakama para mañana, tu madre lo mando traer. Si no tienes más preguntas ya puedes irte.- finalizó la "detallada" explicación y se fue pasadizos adentro dejándome tirada.

Suspiré hondo y me dirigí hacia el bosque. Estuve caminando unos diez minutos hasta que porfin encontré la tan mencionada cabaña. Era pequeña de madera y estaba rodeada de cerezos, aparte de arboles de hojas verdes. Tal y como había dicho miko oba-sama al lado había un pequeño río, que acababa en un lago un poco más lejos de allí.

Me dirigí a dentro de mi nueva casa. Tenía una sala de estar con una mesa de té, y en un rincón había un montón de cojines. Había unos cuantos amuletos colgados en la pared, exactamente siete, había cinco colocados en forma de pentágono, fuego, viento, rayo, tierra, agua, y en el centro había dos más uno junto al otro, luz y oscuridad.

Habían dos puertas más en la sala, una dirigía a una cocina y la otra a un pasadizo con cuatro puertas. Una dirigía a una habitación, con una cama, era la primera vez que veía una, un pequeño escritorio, el traje que usaría mañana y una ventana con unas cortinas color blanco. Había una puerta que llegaba hacia el baño, había una regadera y detrás de un biombo de bambú, había la tina. En la otra puerta, la de en frente de la que sería su cuarto había un pequeño cuarto lleno de estanterías con libros, pergaminos y miles de documentos e historias, y en el centro un mesa redonda con un zabuton (N/A:cojín) color verde.

Salió de la biblioteca y se dirigí al final del pasillo, una de las últimas dos puertas tenía un lavabo, y la otra daba al exterior. Un pequeño jardín con algunas plantas y flores medicinales, por lo que pudo ver, y tres postes, que se parecían a los que usaba su hermano para entrenar cuando todavía no se había ido de la mansión.

Cerré la puerta y me dirigí a mi cuarto. Me eché puse el nemaki color rosa pastel con el círculo blanco que usaba para dormir y me eché a la cama hecha un ovillo tapando y abrazándome al cojín. Mantuve mi mirada fija en el traje que usaría mañana, era hermoso, el haori era color rosa pastel con flores de Sakura en los bordes de las mangas con el emblema del clan en su espalda, y el hakama era color rojo.

Me dormí pensando en mi nueva casa, era pequeña pero acogedora, pero tan pronto como pudiera la modificaría un poquitín.

-Oh sí, vete preparando casa, que pasaras de ser residencia de viejos a hogar de una belleza ¡shannaro!

-Buenas noches loca...

-Buenas noches... frente

-Baka.- fue lo último que pensó Sakura antes de caer dormida.

Unos leves rayos de sol traspasaban la fina cortina color blanco del nuevo cuarto de Sakura. Entreabrió los ojos, sus parpados pesaban y quiso volverse a dormir, quiso seguir en un mullido colchón, quiso seguir siendo arropada por una muy comfortable manta... pero el truco es el "quiso"...

-Oye Sakura... ¿ayer había un perro aquí?

-Pues claro que no loca.

-Pues allí hay un chucho.

-no es un chucho, es uncahorro de lobo.-pensé en voz alta, espera un momento...

-¿Dije lobo?-frunciendo el seño.

Abrí de golpe los ojos encontrándome con unos ojos esmeralda centalleantes mirándome fijamente. Era cierto que era un lobo, un cahcorro, pero tenía unos extraños tatuajes en el.

-Que no cunda el pánico-pensé aterrada.

-¡Kyaaaaaaaaaaa!- gritó mi inner.

-A quién quiero engañar...

Cogí aire y...

-¡!

-(Byakuya POV)-

Iba andando por el camino de tablas hacia la cabaña de la mocosa... creo que se llamaba Sakura... nah, le queda mejor mocosa.

Ya era hora de que algo emocionante pasara en ese templo, Eien no haru, si eterno aburrimiento, allí la gente se podría hasta morir del mismo aburrimiento. Ya era hora de que hubiera algún entretenimiento, veía a esa niña con diversión, si era hija de Ume de seguro que era diversísima.

Todavía me acordaba de cuando la vi por primera vez, el padre de Ume murió cuando ella apenas tenía tres años, su madre se había casado con un hombre y se fue a vivir afuera del clan, cambio su apellido y vivió cuatro años irremplazables con su marido, pero el enfermó y murió muy joven, la madre de Ume, Suiren (N/A:nenúfar) volvió al clan e inició a Ume a los cinco años, preparándola así para casarse con alguien de la familia Haruno. Todavía puedo ver a la niña rara y asustadiza de vuelta de su primera salida como recién iniciando, una niña que saludaba hasta perros y gatos que se le cruzaban por en medio, eso fue algo de lo que todavía sigue riéndose, si seguro que su hija también iba a ser divertida.

-¡!

-Pero que rayos...- fui corriendo hacia la casa de la mocosa, abrí la puerta de golpe y entré en el cuarto donde se oían pequeños gemidos de miedo.

-¡Qué diablos pasa a...

Y entonces lo recordé, se me había olvidado decirle.

-(Sakura POV)

-¡Qué diablos pasa a...

Byakuya-sama entró alarmada al cuarto fijando su vista en el lobezno y se paró de golpe.

-Ups, culpa mía se me olvido decirte lo del cachorro. Ya hace unos meses que se instaló aquí, y se me hizo mal echarlo, así que te presento a tu compañero de habitación- dijo señalando al lobo.

-la mato, yo la mato.

-Si es que yo te dejo algo querida amiga.

Tenía unas ganas terribles de estrangularla, como se le podía haber olvidado algo tan importante, maldita vieja.

-Bueno mocosa alístate que en veinte minutos tienes que estar en la mansión.

Y se fue, se fue dejándome en la palabra en la boca, y para esto me enseñaron protocolo... Lo que hay que ver...

Fui directa a la regadera a darme una ducha rápida, olvidando por completo cierta cosa peluda. Me sequé con una toalla y me puse el traje para el día de hoy, con unas sandalias ninja blancas, eran las únicas que tenía. Me coloqué el lazo rojo de siempre y me dirigí a abrir la puerta del baño...

-¡Waaah!

El cachorro estaba mirándome fijamente, no daba mucho miedo, pero daba mucho susto.

Me quedé mirándolo a sus ojos, eran hermosos, de un centelleante color esmeralda, aunque con el reflejo de la luz se veían turquesas.

Me arrodille en la tradicional salutación.

-Me llamo Haruno Sakura, encantada de conocerte, seamos buenos amigos, comañeros o lo que sea que seamos.

El lobo me miró, meneó la cola y se abalanzó encima mío. Parecía que le había caído bien.

-No tienes nombre ¿cierto? Entonces te pondré yo uno umm... ¡ya sé! Akira, te llamarás Akira.

El lobo, ahora llamado Akira me miró, e hizo una reverencia, y... habló.

-Gracias por ponerme un nombre, déjeme que la siga y proteja el resto de mis días.

Ahora me acordaba de donde recordaba los tatuajes, era un lobo guardián, parecido a las invocaciones de los ninjas, solo que estos solo hablaban a sus amos, los primeros que lo nombran, o solo si se lo permitían hablaban con personas. Es decir, yo al llamarlo Akira me convertir en su ama.

-Ya veo, entonces Akira...-le extendí mi mano- seamos amigos, yo te cuidaré y tu me cuidaras. Llamame Sakura por favor no me gustan los formalismos.

-Hai Sakura-sam... Sakura-chan- me dio una de sus patas y le sonreí.

Por fin tenía un amigo.

-Sakura-chan, ¿no llegaremos tarde?

-¿tarde? ¡rayos, se me olvidó!

Salí corriendo seguida de Akira por la puerta de la casa dirigiéndome al templo Eien no Haru y de allí a la mansión.

Divisé a mi madre en la puerta principal. Dirigió su mirada a Akira.

-¿no me digas que le pusiste nombre?- dijo mi madre con tono burlón.

-Hai, es mi compañero de habitación, así que le puse un nombre y se convirtió en mi amigo, se llama Akira. Akira esta persona es mi madre, puedes hablarle si quieres...

-Hai Sakura-chan, encantada de conocerla... eto...

-Me llamo Ume, Akira.

-Hai, Ume-san.

-Hahaue, ¿no teníamos prisa?

-Cierto, vámonos chicos, tenemos que ir a visitar a los Hyuga, a...

-Hahaue, ya deja la lista de la compra- dije con tono divertido.

-Entonces vámonos.

Salimos por la puerta principal, y nos dirigímos a la mansión Hyuga.

Sabía muy bien que en ese lugar las normas y la tradición eran lo más importante, tendría de tener mucho cuidado. También había reunido información sobre ellos, la que más me impresionó fue lo que paso entre los dos gemelos y el trágico accidente que se produjo con Kumogakure, la aldea de la nube y el clan Hyuga, y la muerte del menor de los gemelos, hace poco más/menos dos años.

Según lo que sé el más afectado fue Negi Hyuga miembro del Bouke e hijo de Hizashi Hyuga.

El padre de Neji, Hizashi Hyuga, fue el hermano gemelo de Hiashi Hyuga, pero fue este quien nació primero. Debido a esto, Hizashi fue puesto en la rama secundaria del Clan Hyuga, por lo que, años más tarde, Neji nacería también bajo esa rama.

Según lo que sé el más afectado fue Negi Hyuga miembro del Bouke e hijo de Hizashi Hyuga.

El padre de Neji, Hizashi Hyuga, fue el hermano gemelo de Hiashi Hyuga, pero fue este quien nació primero. Debido a esto, Hizashi fue puesto en la rama secundaria del Clan Hyuga, por lo que, años más tarde, Neji nacería también bajo esa rama.

Como miembro de la rama secundaria del clan, a Neji le fue impreso en la frente, a los 4 años y durante el tercer cumpleaños de Hinata, hija de Hiashi, el sello representativo del "pájaro enjaulado", el cual servía para ser activado fácilmente por un miembro de la rama principal y que provocaría una dolorosa destrucción neuronal a su portador, asegurándose, así, la sumisión y fidelidad de debía guardar la casa secundaria a la principal del clan. Además, este sello aseguraría la desaparición del Byakugan, el Kekkei Gengkai, en caso de que el cadáver de un miembro de esa rama cayera en manos enemigas. Por lo anterior, su padre lamentaría que Neji tuviera su mismo destino, que lo imposibilitaría a desarrollar su máximo potencial, el cual, consideraba Hizashi, lo hacía el miembro mas bendecido con las habilidades del clan, y comenzaría a sentir rencor hacia la casa principal. Este rencor, a su vez, se lo legaría a Neji, merced de la influencia que ejercía sobre su hijo y a los castigos que recibía por dicho resentimiento, de los cuales, uno sería dado por su hermano al percibir ese rencor como "instinto asesino" en medio de un entrenamiento con su hija y en el cual Neji estaba presente.

Finalmente, este resentimiento terminaría por marcar a Neji durante el incidente que tuvo su clan con la Kumogakure, en donde el intento de secuestro de Hinata y la posterior muerte de su secuestrador, un ninja de dicha aldea, a manos de Hiashi, terminó en un nuevo tratado de paz entre las aldeas de la Hoja y de la Nube, en donde se demandaba la entrega del cadáver del líder del clan como parte del mismo, haciendo que Hizashi ofreciera su vida a cambio de la de su hermano.

Esto fue el detonador del rencor de Neji en contra del Souke, la rama principal.

-Sakura, dejame decirte algo-la miré atentamente-Supongo que ya estas al tanto de la situación del sobrino del lider del clan Hyuga.-yo solo asentí- Por favor mi niña intenta hacer desaparecer, aunque solo sea un poco el rencor de ese niño.

-Hahaue, me sorprendes. Yo ya pensaba en eso, para un niño de seis años es demasiado odio y rencor, hasta para un viejo es demasiado rencor, yo me encargaré de aligerar la carga, pero no solo de el, sino de todos cuanto pueda.

Mi madre solo sonrió y acarició mi cabeza. – Esta es mi niña. -Simplemente sonreí.

Ya habíamos llegado a la casa de los Hyuga.

-Sakura, no te olvides que hace dos días fue el cumpleaños de la hija menor del líder del clan.

-Cierto cumplió un año de nacida un día antes de mi cumpleaños.

-Si, que no se te olvide.

Cuando llegamos allí un sirviente de la Casa Hyuga nos atendió y nos llevó hacia adentro, allí nos esperaban cinco personas y cuatro miradas perladas. Estaba Hiashi airándonos con seriedad, Hinata con timidez y algo de miedo mirando a Akira, la esposa de Hiashi, Hanako, mirándonos con una sonrisa divertida a Akira y a mí, un bebé de un año, Hanabi, mirándo a Akira con una sonrisa moviendo sus brazos, y una mirada vacía y un poco triste mezclada con lo que parecía resentimiento.

-Gracias por recibirnos hoy Hiashi-sama-dijo mi madre haciendo una reverencia. Yo hice lo mismo pero añadiendo un...

-Le deseamos a su hija menor un feliz cumpleaños y una disculpa por no haber podido venir antes.

-No se preocupen, y el honor es nuestro al recibirlas hoy aquí.-respondió haciendo una pequeña inclinación Hiashi-sama.

-Vengan pasen adentro-dijo Hanako-sama.

Yo me giré hacia Akira y le dije que se quedara en los jardines de la mansión esperándonos. Él asintió y se sentó esperando a que volviéramos a salir.

Entamos adentro de la mansión delante de nosotras iban los líderes del clan con Hanabi. Hinata iba a su lado girando su cabeza de tanto en tanto mirándome con mucha timidez,

Y detrás nuestro iba Neji, enviando una mirada de rencor hacia delante que notaba en mi espalda.

Llegamos a una sala con unos quantos zabuton(N/A: cojín).

-Hinata,¿por qué no le muestras a Sakura los jardines? Nosotros tenemos que hablar con Ume-san- dijo Hanako-sama.

-Neji, Ve con ellas.-Dijo Hiashi-sama con severidad.

-Hai Hiashi-sama, lo que usted ordene.-djo Neji.

-Ha-Hai Oto-sama. Sa-Sakura-san por aquí.

Yo seguí a una Hinata sonrojada seguida por un rencoroso Neji con mirada de no-te-metes-en-mi-camino.

Llegamos a un jardín lleno de lirios blancos y jazmines, era un jardín sencillo, hermoso, y blanco con tonos verdes.

Entonces yo me paré, Neji se paró tres pasos por detrás de hinata, que me miraba extrañada.

Yo me acerqué a ella con una sonrisa y le dije.

-Me llamo Haruno Sakura, solo llamenme Sakura, no me gustan los formalismos, así que seamos amigos.

Hinata y Neji me miraron sorprendidos, y Hinata sonrió.

-Y-yo soy Hinata, y también quie-quiero ser tu amiga Sa-sakura.

-Mi mirada se posó en el rostro del Hyuga, que me miraba serio.

-Lo siento Sakura-dono pero yo no puedo ser su amigo-me dijo serio, yo sonreí.

-¿por qué? ¿Hay alguna razón?

-Simple, no soy miembro de la rama principal.

-Eso ya lo sé, pero eso no tiene que ver, yo te pregunté si quieres ser mi amigo por ser tu, no por ser un miembro de los Hyuga. – Le dije cruzando los brazos mientras reía.-¿Que no dije que no me gustan los formalismos? Llámame solo Sakura.

Me miró como si fuera un bicho raro.

-Entonces Sakura... Ganate mi amistad-dijo sonriendo de lado, me estaba retando.

-Claro, si la gano... ¿te podré llamar de cierta forma?-dije con una carita inocente.

-Claro.

-Acepto el reto Hyuga.-dije sonriendo.

Hinata nos miraba un poco asustada pensando si podia o no abrir sus labios para hablar, pero no lo hizo, solo miró con terror a cierta cosa peluda atrás mío.

-Oh, cierto, les presento a Akira, mi amigo y guardián, tranquilo, no muerde.-le dije divertida a Neji que se había tensado.

-Sakura-chan, Ume-san me mando a decirte que vayas al lago oeste de la mansión.

Solte una carcajada al ver las caras de los dos Hyugas al oir hablar a Akira.

-Hahahahaha, si Akira ahora vamos, haha, que caras pusieron ha.-dije entre risas.

Hinata se sonrojó, y Neji giró su cara hacia un lado con las mejillas levemente rojas.

-Akira es parecido a una invocación Ninja, por eso puede hablar, pero no pensé que se asustarían jeje.

-M-me sorprendió.- dijo Hinata riendo torpemente.

-A mí no me asustó enana.-dijo Neji fastidiado.

-Ja y lo dice el que es más bajo que yo.-dije con una venita en la frente.

-No soy más bajo, simplemente llebas unos talones mas altos que mis zapatos.-dijo indignado.

Neji era de mi estatura, pero en ese momento yo le pasaba un centímetro de alto.

-Sa-Sakura, si quieres te llebo al lago oeste.-dijo Hinata apenada.

-Claro sería de gran ayuda. ¿nos acompanyas Neji?

-Hm, pues claro enana.

-mmm... creo que he ganado-dije mientras seguía a Hinata.

-¿A que te refieres?

-Creo que ya me consideras amiga tuya.-Me miró sin entender.

-Claro que no.

-Sabes que tiene razón, si no la consideraras amiga, no te atreverías a llevarle la contraria, chiquillo.-dijo Akira mirándolo burlón.

Neji abrió los ojos, me miró y ladeó la cabeza.

-Supongo que tienes razón...-dijo el castaño admitiendo, con mucho pesar su derrota.- ¿Y como me quieres llamar enana?

-mmm... haber... Podría llamarte ciego-chan, Neji-chan, mocoso, chiquillo, enano, tarado...

Neji solo me miraba con indignación. Me reí.

-Nah, es broma, déjame llamarte Nii-chan.

Me miró sorprendido, con un leve rubor en las mejillas.

-No se por que preguntas tu ganaste, enana.

-Si claro, Nii-chan.

-¿no me puedes llamar de otro modo?-preguntó.

-Nop- respondí divertida, parecía que había podido ayudarlo un poco.

-Chi-Chicos, hemos llegado.-dijo Hinata apenada por interrumpir.

-Neji-san lo llama Hiashi-sama.- Dijo una sirvienta que se acercó a nosotros.

-Hinata-sama discúlpeme.-dijo yéndose hacia adentro.

-Bueno, en cuanto a ti...-dije con cara inocente a Hinata.

-¿S-si?

-¿Te puedo llamar Hina-chan?- se puso roja como un tomate.

-Cla-claro Sakura-ch-chan.

-Hahaha, eres muy tímida Hina-chan.

-Su-Supongo...-Dijo Hinata apenada.

-Tranquila, eso no es malo.

-Pa-Parece que le ganaste a Neji-oniisan.

-Si eso parece.-dije sonriendo triunfal.

-Sakura-chan ¿sabes por que Ume-san nos mandó aquí?

-No lo...sé-dije quedándome mirando a una árbol.

Me dirigí a el árbol sin pensar a él y coloqué mi mano encima de el.

-(mente de Sakura)-

Estava en el mismo lugar, pero a la vez no, parecía un sueño. Había un niño de tres años parecido a Neji, con alguien parecido a hiashi aparecieron ante mi. El niño reía y veía al hombre feliz y el hombre veía al niño con ternura.

-Neji, ¿te gustó el lago?

-Hai, Oto-san.

-Aquí fue donde conocí a tu madre.

La mirada del niño se entristeció, se acerco a su padre y le agarró de la ropa.

-Oto-san, extraño a Oka-san.

-Yo también hijo. Dijo cogiendolo con los brazos.-¿sabes lo que me decía tu madre? -Dijo con nostalgia el hombre a su hijo.

-No, ¿qué decía?-dijo el pequeño con curiosidad.

-Que cuando quiere ver a alguien a quien no puedas ver hay tres formas de hacerlo.

-¿cuáles son oto-san?

-La primera es mirando a la luna, la segunda a las nubes, y la tercera era la preferida de tu madre, es mirando a este estanque viendo reflejadas las nubes y la luna.

El niño se acercó al lago y lo miró.

-Es cierto oto-san, vi a oka-san.-dijo el niño llorando.

-¿Qu-que le pasa?-dijo Hinata preocupada al ver a Sakura llorar.

-Parece que entro en trance, todavía no sabe manejar muy bien su poder.

-¿Qué poder?

-Esta viendo el pasado.

Hinata volteó a ver a Sakura mientras lloraba.

-Rayos-dijo Akira mientras corría a coger a Sakura que se acababa de desmayar.

-Lle-llevémosla adentro.

Akira cogió a Sakura y la puso a su espalda y siguió a Hinata.

-(adentro en la mansión)-

-Oto-sama, Sakura se desmayó.

Hinata entro sin deparo adentro de la habitación seguida de Akira con Sakura en brazos.

-Akira pasó "eso"-preguntó Ume al lobo.

-Hai Ume-sama.

-ya veo.-Ume se acercó a Sakura.

-Ume, ¿tu hija está bien?-dijo Hanako acercándose con Hiashi, a Sakura que ahora estaba con la cabeza en las rodillas de su madre.

-Si, solo uso demasiado chacra sin saber controlarlo. Ser despertará en menos de cinco minutos.

-mmm...luna, nubes, estanque...-Balbuceaba Sakura, mientras abría sus parpados.-Hahaue.

Sakura se lebantó de golpe. –Hahaue yo... yo vi...

-Ya se viste algo, usaste "eso", te cansaste, nada más.

-Hai-dije dirigiendo mi mirada a Neji.

-¿E-estas vien Sakura-chan?- preguntó Hinata.

-Si, no es nada Hina-chan.

-Si nos disculpan tendríamos que irnos, ya se hizo tarde, tenemos que ir a otros sitios.-dijo Ume ayudando a levantarme.

-Claro, pueden regresar cuando quieran.-dijo Hiashi-sama.

-(Sakura POV)-

-Arigatô por su hospitalidad, Hiashi-sama-dije haciendo una reverencia.

-Neji guialas hacia la salida.

-Hai.

Nos dirigimos hacia la salida acompañados de Hinata y Neji. Neji no paraba de girarse a mirar y Hinata me miraba preocupada.

Cuando nos paramos enfrente de la puerta, me dirigí a Hinata.

-Hina-chan espero verte pronto.-le dije mientras le daba un abrazo que ella correpondía.

-S-siempre serás bie-bienvenida.

-Oye Hina-chan lo que te contó Akira es un secreto, ¿de acuerdo?

-S-si.

Después me dirigí a Neji y le dije:

-Oye no me eches mucho de menos.

-Ni que lo intentara podría echarte de menos, enana.- me dijo cruzándose de brazos.

-Bueno, pero si lo haces recuerda que...-me acerqué a su oído y le susurre-...si ves el reflejo de la luna y las nubes en el estanque me recordarás.-dije alejándome mientras reía.

El abrió los ojos y me miró.

-¿Cómo sabías eso?-me preguntó sorprendido.

-Es un secreto Nii-chan.-dije marcando la palabra para fastidiarle.-Pero recuerda una cosa le dije otra vez acercándome a él.-Aunque te empeñes en mantener esa mascara de hielo siempre habrá gente capaz de ver a través de ella.-esta vez me alejé ya saliendo a la calle dejando a un muy confundido Neji y a una muy contenta Hinata por ver a su primo así.

-Neji-oniisan, creo que se ganó tu amistad.-dijo una muy sonriente Hinata.

-Hm. Supongo que sí.-dijo un muy resentido Neji.

-(con Sakura y Ume)-

-Sakura, parece que lo conseguiste.

-Si, se podría decir que somos amigos.

-Y dime ¿qué viste?

-Pues... es un secreto hahaue.

-Je, que mala.

-Supongo, después de todo, de tal palo tal astilla.

-Si... ¡oye! ¿¡Que dijiste?

-Nada, nada, ¿y ahora a donde vamos?

-Ah, pues... a la casa de los Nara, si mal no recuerdo estarán allí los Akimichi, un dos por uno.

-Si, supongo...


Ya sé lo que me dirán...

Se que me tardé, pero el siguiente intentaré ponerlo antes de que se acabe el mes de setiembre.

Se que dije que saldrían todos los de la generación, pero se me hizo muy largo y lo corté...

espero que les hayan gustado estas 12 paginas de word.

soy bastante voluble a la hora de escribir. jojojojo

Inner: se te a pegado la risa de Ume-san

yo:callate inner que estoy itentando dar buena impresion.

Inner: no se a quien intentas engañar, si eres igual de loca que Ume-san, y creo que en lo bipolar le ganas.

Yo: te voy a ignorar.

Inner:como si pudieras...

Bueno esto es todo, espero que les haya agradado.


espero que les haya gustado el siguiente tardará más

reviews!

Gracias a:

naruto sanninn

Aika Kuso

kidloco

CrOnIcAs DeL hUrAcAn

por sus review

a:

mavb50

diego7288

M-Manakel-K

Adricris

Sakura-hime249

krounbain

CrOnIcAs DeL hUrAcAn

Antharez

Brenda iwi

por poner el fic en sus FStory

y a :

Jenny Hatake

por poner en Story Alert


El siguiente tardará más, he empezado con los estudios y yo con ellos no me llevo, asi que si quiero pasar ha estudiar se ha dicho!

intentaré subir conti antes de que se acabe el mes. Ja ne!