Disclaimers: Los personajes son propiedad intelectual de J.K. Rowling y son utilizados sin intención de lucro.


THE HATERS IN LOVE

CAPÍTULO XV


—Aquí no –lo separó un poco.

—A mí no me preocupa que nos vean juntos –la besó de nuevo de una manera desesperada, como si no fuese a volver a besarla de nuevo – ¿o a ti si te importa que el resto se entere de que estamos juntos?

—Aún no estamos juntos –sonrió.

—Vamos Ginevra, más juntos no podemos estar ahora ¿o sí?

—Tienes razón en eso, pero aun así, no estamos juntos.

—Bueno, entonces supongo que quieres que te pregunte si quieres ser mi novia, o algo así ¿no?

—Eso no es tu estilo ¿cierto?

—Estás en lo cierto, no es mi estilo, pero si eso te deja más tranquila, lo haré, sólo es una pregunta, la relación ya es existente incluso antes de formularla o llegar a…

—Tu ego es impresionante, Draco Malfoy.

—A ti te encanta eso Ginevra Weasley.

Rodeó el cuello de Draco y lo besó, al demonio si la escuela entera los veía besándose, no le importaba, ella y Draco ya eran algo más que unos enemigos enamorados, si es que algún día fueron realmente enemigos, ya lo había dicho él, que sus desacuerdos con su hermano y Harry fueran muy apartes de ellos.

—Que Luna no se entere –le pidió.

—Pensé que era tu mejor amiga ¿por qué se lo omitirás?

—Es mi mejor amiga, pero no le caes muy bien, y lo sabes, además, se supone que tú y yo… dejamos las cosas neutrales ayer y…

—Te comprendo pero… ¿estás completamente segura de mantener lo nuestro en secreto?

—Sí, completamente, por lo menos un tiempo, en lo que busco como decirle a Ronald lo que sucede entre nosotros.

—Si es lo que quieres, de acuerdo.

— ¿Y qué es lo que quieres tú?

—Ir con tu hermano y decirle que salimos.

—Tú anunciándole eso, sería el fin del mundo, por ésta vez, hagamos las cosas a mi modo.

—Ocultar las cosas no siempre es el modo correcto de hacer las cosas, Ginny, es mejor anunciarlo ahora mismo, que esto apenas está siendo correcto.

—Apenas ¿Qué quieres decir?

—Que ahora es oficial, antes sólo era tu enemigo al que besabas ocasionalmente ¿o no? Ahora eres algo así como… mía.

—Tu novia, suena menos sexista –lo besó y se alejó.

—No quiero que tener citas a escondidas contigo, o sea mi novia, así que voy a pedirte que encuentres una manera de comunicarlo a tu familia, que yo se lo comunicaré después al mundo.

Se alejó de él, estaba tan feliz, por extraño que pudiese parecer, Draco la hacía feliz, aunque todos pensaran que lo único que él podía hacer, era hacer sentir miserables a las personas, pues a ella no, a ella la hacía sentir completamente dichosa, así como él decía que ella le pertenecía, él ahora le pertenecía a ella. ¿Había lugar para la duda? Por supuesto que no, para ella no había duda alguna. Draco Malfoy y ella habían sido creados para estar el uno con el otro.

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Lo único que necesitaba era hacer entender a Luna que realmente Draco no era tan malo como todos pensaban, que el hecho de que se es o no merecedor del amor de otra persona realmente no importa cuando te enamoras, y a ella no le importaba si los demás pensaban que él no merecía su amor, o si ella no merecía su amor, incluso no le importaba que le dijeran que él era un ser despreciable incapaz de sentir algo por alguien que no fuera él, ya le había demostrado que podía confiar, y no iba a arruinarlo otra vez por los consejos de Luna, ella tenía que entender que había hecho una elección, y por mucho que le agradara Harry, él no había resultado ganador.

—La discreción es la mejor amiga de las personas, Ginevra –Murmuró Luna.

—No sé de qué me hablas –la observó.

—Pensé que tú y Malfoy habían dejado las cosas claras y ya no te molestaría.

—Es que él no me molesta, Luna, por el contrario, me gusta.

—Pensé que habías entendido cuando te dije que…

—Sí, lo entendí, pero comprende también tú en el lugar en el que me estás dejando, me estás haciendo quedar como una idiota y una mujerzuela, porque me besé con Draco Malfoy para darle celos a Harry, y eso no fue así.

— ¿Entonces cómo fue?

—Él me besó a mí, y realmente no me desagrado ni un segundo, cuando su aliento y el mío se mezclaron por primera vez en la fiesta, dejé de pensar automáticamente en Harry, él ya no me interesa, de hecho, al parecer, nunca me interesó

—Pues que fácil dejó de interesarte alguien al que perseguías ¿no?

—Pues piensa lo que quieras, estoy harta de que tanto tú como Ron piensen que…

—Bien –la interrumpió –si tú no entiendes, tal vez el Mi padre se enterará de esto lo haga.

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Luna sólo estaba buscando que a su amiga no le vieran la cara, pero al parecer, Ginny no podía entender eso, ella sí querían que la vieran como una idiota, pero no iba a dejar que Draco Malfoy lo hiciera, Ginny había estado para ella en momentos difíciles, y ella iba a luchar por hacerla entrar en razón, sino a ella, al idiota de Malfoy.

—Quiero que te alejes de mi amiga –empujó a Draco.

Lovegood.

—Hablo en serio, no quiero que la envuelvas en tus redes macabras, aléjate de ella, si la embrujaste para tenerla como tonta tras de ti…

— ¡Draco, tenemos que hablar, tú no puedes dejarme! –Luna giró a ver a Pansy, tenía el rímel y el maquillaje corrido – ¡Y menos por esta rubia idiota! –chilló llegando hasta ellos.

—Pansy, ya te lo dije.

—No, tú no me puedes dejar, y menos por éste fenómeno de circo.

—Mejor discúlpate –gruñó sujetando la muñeca de Pansy.

—No lo voy a hacer, primero muerta antes que disculparme con tu broma pesada.

Utilizó la mano libre para jalar el cabello de Luna. — ¡Suéltame desquiciada! –se quejó Luna.

—Ya basta a ambas –alejó a Pansy –es mejor que dejes de ponerte en ridículo ¿lo comprendes? Y si planeas seguir luciendo como psicópata, por lo menos no me arrastres al desastre contigo.

—Tu padre se va a enterar de esto, Draco.

—Por supuesto –le sonrió.

—Así que dejaste a Pansy.

—Fue la condición de Ginevra.

—Aun así, si ella te importa un poco, te alejarás de ella.

—Dime algo, Lovegood ¿qué te dio Potter para insistirle tanto a Ginevra para que salga con él?

—Nada, ya te lo dije, sólo quiero lo mejor para ella.

—Harry no lo es.

—Tú que puedes…

—Comprendo que pienses todo eso de mí, Luna, pero… si tú crees que yo no le convengo a Ginevra, él tampoco la merece, pasó años ignorándola, dejándola en ridículo mientras él mantenía a Cho en secreto ¿es lo que quieres para ella?

—Tú la tienes en secreto a ella.

—Yo no, ella me pidió un tiempo para buscar la mejor manera de decirle al idiota de Ronald, después de eso, toda la escuela lo sabrá, yo no lo he publicado por una razón ¿no lo crees?

—Eres malvado, tal vez tu plan es llevarla a tu cama y después humillarla públicamente.

—Seguro que es eso –le sonrió divertido –sí, lo adivinaste, he estado queriéndola tener en mi cama para después decirle a su padre que me acosté con ella ¿tan imbécil me crees? Si mis intenciones con ella fueran burlarme de ella, lo haría, pero no involucrándome así con ella.

—No. Te. Creo.

—No. Me. Importa. Lovegood.

—Tus razones siguen siendo tan borrosas que…

—Mis razones sólo tienen que importarle a ella, no a los demás, te he comprobado que le ayudo en cosas tan simples pero que para ella significan mucho ¿Y San Potter lo ha hecho? –Sonrió –no, él es el mejor amigo de Weasley, y Granger su mejor amiga ¿Qué tan complicado es juntar algo que por ley misma terminará junto? Así sea ahora o dentro de 40 años, es más –se acercó un poco a ella –te apuesto lo que quieras, que terminarán casados muy pronto, Granger sólo esperará terminar la escuela, es matada.

—Todo es por ella.

— ¿No crees que ella sea tan increíble que incluso alguien como yo pudo enamorarse de ella?

Luna lo observó y no dijo nada, él mismo había dicho la palabra enamorarse y fue algo tan normal, que incluso dudaba que hubiera salido de la boca de Malfoy.

—Ella es la mejor persona que he conocido.

—Bueno, en eso estamos de acuerdo –se encogió de hombros.

—Es por eso que quiero que la dejes en paz, cuando de la nada ella deje de importarte, le romperás el corazón y…

—Y eso jamás va a pasar, Luna.

—Si le rompes el corazón, yo misma me encargaré de darle de comer el tuyo a los leones.

—Me agradan más las serpientes –se encogió de hombros.

—Las aves son mejores aún.

—No opondré resistencia si eso llega a pasar.

—Voy a torturarte si eso pasa.

—De acuerdo, pero eso quiere decir que estás de acuerdo con nuestra relación ¿cierto?

—Lo estaré cuando ella se dé cuenta que no vales la pena –sonrió.

—Supongo que eso no será cooperación mutua –se encogió de hombros –pero si no la quieres conmigo, sólo te diré que no la dejes cerca de Potter cuando ella me deje, si lo hace.

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—Tú tienes que decirme –le gritoneó Ron.

—No sé de qué me hablas, Ronald Weasley –frunció el ceño molesta.

—Hermione me dijo que el tipo que pensamos Harry y yo que no existía y que sólo era para darle celos si existe, y tú, como eres su mejor amiga, obviamente tienes que conocerlo.

—Pues no, no lo conozco, no viene a la escuela.

—Momento ¿entonces como lo conoció?

—En un entrenamiento, vino en busca de alguien y la vio, le gustó, se trataron, y se gustaron, simple, sencillo, nada de historias problemáticas ni amores innecesarios.

—Estás algo rara ¿cierto?

—Yo soy rara la mayor parte del tiempo.

—Sí, también sé eso, pero ahorita estás actuando precisamente, como una persona normal.

—Demonios, entonces debería irme de inmediato al médico.

—Supongo ¿te acompaño? Así en el camino me cuentas sobre ese chico misterioso, supongo que organizaré una cita doble, para conocerlo.

—Ginny jamás aceptaría eso, así que mejor no cuentes con eso, es un plan muy simple y no funciona dos veces.

—No funciona dos veces ¿cuándo fue aplicado la primera vez?

—Contigo y con Hermione, chaperones ¿recuerdas?

—Mi hermanita es muy lista, sí, supongo que no funcionará dos veces.

—Ahora que tenemos eso claro, me iré a clases.

—Si fueras tú, normalmente te hubieses dado cuenta de que las clases ya terminaron, Luna.

—Es mentira.

—No –le mostró su reloj.

—De acuerdo, no soy yo.

—Te lo dije ¿segura que estás bien? ¿No quieres que te lleve a casa?

—Llevarme ¿en tu escoba acaso?

—Puedo tomar la del intendente –se burló.

—Él carece de magia, incluso de humor.

—Tuvo una infancia terrible, verse al espejo ahora no debe ayudar mucho, supongo.

Luna se rió, cosa que relajó los hombros de Ron, él siempre había cuidado de ella y de Ginny, tal vez por esa razón le atraía, pero admitía que él jamás se fijaría en alguien como ella, no teniendo a Hermione como novia.

—Entonces ¿quieres que vaya por la escoba del conserje?

—No, estaré bien, además, iré con papá, no puedo pasar a casa, sería una pérdida de tiempo.

—Supongo que tienes razón, espero que estés mejor mañana, Luna –apretó su hombro y se alejó.

No había visto que Hermione estaba al final del corredor, esperando por él, suspiró y por un momento la envidió, no sólo a ella, sino a Ginny también, ambas tenían al chico que les gustaba. No es como si ella tuviese un chico en específico aparte de Ron. Que le gustara lo suficiente.

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—Se veía un poco rara –comentó preocupada Hermione.

—Lo estaba, ni siquiera se había dado cuenta de que las clases habían terminado.

—Debo imaginar que se peleó con Ginny.

—No quiso decirme quien es el chico con el que sale, sólo me dijo que se conocieron en el entrenamiento, que vino a buscar a alguien, le gustó, se trataron y se gustaron más.

—Supongo que es suerte.

—Sí, no te topas con el amor de tu vida en un transporte ¿cierto? –se burló Ron.

—Muy cierto.

—No tengo ganas de ir con Harry hoy –rodeo el cuello de la chica.

—Qué raro ¿Qué sugieres?

—Que la Srta. Granger deje de ser tan recatada me encantaría, después de todo, ya no estamos en horario familiar –se burló y besó a Hermione.

—Eres un bruto, deberías ser un poco… más… no lo sé…

—Te gusto bruto, tienes que admitirlo.

—Está bien, lo admito, fue lo que me enamoró de ti, tal vez.

—Tal vez, eso no me convenció.

—Ni siquiera sé que te gustó de mí.

—Déjame pensar –frunció el ceño –que eres mandona, que todo te sale a la perfección, que todo lo sabes, que te gusta golpearme mientras como, que me gritas sin razón aparente, que me miras a hurtadillas pensando que no te veo, que escribes mi nombre en todas tus libretas, que me escribiste una carta de San Valentín el primer año en el que nos conocimos diciendo que tenía algo en la nariz, y ese algo era tierra, porque Malfoy me había pateado el culo en el descanso.

—Yo no sabía que Malfoy te había golpeado, sólo me pareció curioso que tuvieras manchada la nariz.

—Con mi propia sangre, sí, muy curioso –frunció el ceño.

—Era tierra –corrigió.

—Ves como todo lo sabes.

—Es parte de mi encanto natural, ¿no?

—Sí –admitió haciéndola sonreír.

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Ginny observó a sus compañeras cuando escuchó Draco, hizo como siempre, como si no le interesara lo que pasara con él, pero en esta ocasión, realmente le interesaba.

—La escuché gritándole a una de sus amigas, se veía horrible, a decir verdad.

—Pero no comprendo la razón por la que dejó a Pansy, pensé que terminarían casados viviendo en un lujoso apartamento –se encogió de hombros Katie.

—Realmente son el uno para el otro, malvados y crueles, tal vez sólo fue un pequeño problema, pero Pansy adora llamar la atención, toda la escuela se enteró de que rompieron.

—Bueno, tal vez él también lo hizo para llamar la atención, pudo terminar con ella ayer, después de todo no dice Pansy que prácticamente vive con él en la mansión.

—A menos que Draco tenga a alguien más en la mira.

—Claro ¿cómo quién? –indagó Demelza

—Escuché a Dean decirle a Jimmy que vieron a Draco hablando muy misteriosamente con Luna Lovegood.

El corazón de Ginny se detuvo en ese momento, así que Luna ya sabía que Draco había terminado con Pansy y no le dijo, porque era más que obvio que apenas se había enterado gracias a Demelza y Katie, pensó que le tomaría más de un día a Draco terminar con Pansy, pero sonrió satisfecha por el hecho de que había terminado con ella tan pronto como pudo, juraba que si no hubiesen tenido relaciones sexuales esa tarde, él la habría terminado en cuanto ella se hubiese ido.

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—Sabes que esperarte después del entrenamiento es frustrante porque no puedo estar viéndote calentar.

—Se supone que tengo que calentar para no sufrir una lesión, no calentarte a ti, Draco.

—Bueno, puedes hacer ambas cosas, sólo imaginarte me ha provocado calor.

—El príncipe de hielo con calor –se burló.

—Salgo con la reina de fuego, sino me crees, observa tu cabello –la sujetó de las caderas y besó su cuello.

—No puedo llegar tarde a casa, así que mejor detente –comentó.

—Tu argumento carece de lógica –la estrujó aún más.

—Ronald te golpeará si no me sueltas.

—Salió con Granger, no creo que ese par sean unos santos, deben estar a mitad de algo realmente interesante.

—No me importa la vida sexual de mi hermano con Hermione ¿sabes?

—A él tampoco la nuestra.

—Él no sabe que hay una vida sexual entre nosotros, además, por haberlo hecho una vez, no se puede considerar una vida sexual.

—Mmm –frunció los labios –te comportas como una sabionda, igual que Granger.

—Insinúas que dejaré de gustarte si soy inteligente.

— Necesitaría morir, para que dejes de gustarme –la besó.

—Vaya, vaya, Draco Malfoy comportándose como un cursi.

—Hablando de tonterías, hoy hablé con Lovegood.

—Pensé que no me lo dirías, las chicas dicen que hablaban muy misteriosamente.

—Sobre ti, ella me pidió que te dejara en paz.

—Necesito hablar con ella.

—Ya no es muy necesario, pero no… bueno… -sonrió.

—Estás siendo pervertido ¿cierto?

—Sólo un poco –se encogió de hombros –es imposible no serlo contigo.

—Haré como que no escuché eso ¿Qué pasó?

—Lo mismo de siempre, le dije que no pensaba dejarte en paz a menos que tú lo quisieras, me dijo que si te rompía el corazón sacaría el mío y se lo daría a los leones.

—Necesito hablar con ella ¿qué culpa tienen los leones? Pueden morir por envenenamiento, y eso sería cruel, mejor las serpientes, a ellas el veneno no las mata –ambos sonrieron.


Hola de nuevo, bueno, paso a dejar otro capítulo deseando que sea de su completo agrado, bueno, muchas gracias por sus Reviews: Im Unloveable, VremyaLunny, The darkness princess, Crquet, cris, Nicole SHBRCOPG, Helen, R0llercoster y KattytoNebel. Significan mucho para mí, nos leeremos pronto.

22Fahrenheit.