Disclaimers: Los personajes son propiedad intelectual de J. K. Rowling y son utilizados sin intención de lucro.


THE HATERS IN LOVE

CAPÍTULO XVII


—Estas muy seria hoy –Ginny observó a Draco pero no contestó –bien, si no quieres decirme está bien, no voy a obligarte –se levantó.

—Tú no eres el que está entre la espada y la pared, todos están pensando todo tipo de cosas sobre lo que me ocurre, mamá cree que estoy en algo ilícito.

—Tan mal repercuten en ti mis sentimientos, que halagador.

—Puedes dejar de ser tan sarcástico en este momento ¿Por favor?

—Deja de ser tan paranoica, mejor aún, deja de esperar que una guerra entre una clase superior de humanos y nosotros te libren de decirle a Ronald de lo nuestro.

—No es algo tan fácil de contar, menos a él.

—Es tu hermano, tiene que apoyarte.

—Se nota que no los tienes.

—No necesito tenerlos, él no dejaría a Granger si tú le dijeras o si tú la odiaras, él no andaría con Lovegood si tú se lo pidieras.

—Es más complicado que eso.

—Por supuesto que no lo es, comprendo que estés un poco ofuscada, pero no puedes limitar tus posibilidades o tienes que salir con los chicos que a Ronald le agradan y descartar los que no, y eso no te hace querer cambiar de opinión.

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Ron observó a Hermione abotonarse la blusa blanca mientras los mechones castaños se esponjaban aún más.

—Si me dices que va mal, podemos buscar una solución.

—Me preocupa que a mamá le preocupe Ginny, cree que esta en algo serio, la he visto rara pero no sé qué tan mal estén las cosas en su cabeza.

—Todo está bien con ella.

— ¿No será por el chico con el que sale? –Hermione volvió a voltearse a terminar de abotonarse la blusa intentando que el gesto pasara desapercibido, funcionó.

Caminaron juntos hasta la casa de Ron, Ginny estaba sentada en el sofá, mirando a la nada con una pila de libros en la mesita de café.

—Llegamos –anunció Ron.

— ¿Qué? –volteo hasta su hermano.

—Ya llegamos.

—Claro, están por comenzar a cenar.

— ¿Por qué no estás sentada a la mesa?

—No tengo hambre, por eso decidí hacer tarea.

—Bien –murmuró nada satisfecho.

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—Creo que tengo la solución –murmuró Ginny observando a Luna.

—Te escucho.

—Voy a pedirle un tiempo.

— ¿Más? ¿Cuánto tiempo necesitas de más? Le has dicho a Malfoy que solo en lo que encuentras una forma de decirle a Ron, tienes tres meses con esa excusa tonta, las dos sabemos que Ronald quiere que seas feliz, y de todos, es el único convencido de que no lo será con Harry.

—Aun así, tengo que buscar la forma que sea más sutil.

—Vas a hartarlo.

—Eras la primera en decirme que él no me conviene y ahora lo defiendes.

—A mí no me gustaría ser el secreto oscuro de nadie, Ginny, y eso es lo que él es para ti.

—Por supuesto que no, Draco logra hacerme sentir lo que ningún chico hasta ahora, no es ningún secreto sucio.

—Sólo te digo que Draco ha soportado bastante en el anonimato, Ginny, hasta el más santo llega a su límite, ahora imagínalo a él, no creo que sea justo ni para él ni para ti o alguna otra persona lo que le estás haciendo, si vas a terminar con él, termina, sino, dile a tu familia.

—Te cae bien –sonrío Ginny.

—No, pero llegue a la conclusión de que cuando sientes algo por alguien, tienes que darle un tiempo para florecer, y que si dejas que los demás se metan en tus asuntos, jamás florecerán, y me importa tu felicidad, quiero que seas feliz, no me importa con quien lo seas, mientras seas realmente feliz, ahora Draco te hace feliz, y estas desperdiciando tiempo lamentándote por como reaccionaran.

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—De acuerdo –Hermione se sentó frente a ella en la sala, aprovechando que Ron había ido con Harry por algo que comer.

—Ahm ¿de acuerdo qué, Hermione? –hizo una mueca intentando no reír.

—Voy a ayudarte en esto, y no me preguntes por qué, porque ni siquiera tolero a Draco, bueno, me da igual en todos los aspectos, pero yo me estoy volviendo loca, y no soy la chica que sale con él, no quiero imaginarme como te encuentras tú.

—Yo estoy bastante bien, para ser honesta.

—No es cierto, te la pasas en otro mundo, y no es nada agradable, cuando comenzabas a salir con él estabas feliz, ahora… luces preocupada, como si fueras una adicta al crack que no ha tenido su dosis diaria.

—Tengo que lucir realmente mal como para que hagas una charla tipo hermana mayor –tomó sus cosas y se dispuso a marcharse, salvo que Hermione fue detrás de ella.

—Ron está bastante preocupado de que tu mamá esté bastante preocupada por ti, él comienza a decir que es por el chico con el que sales, sabes que no tardará mucho para que comience a seguirte junto con Harry y se den cuenta que ese chico es Draco Malfoy.

— ¡Estás saliendo con el imbécil de Draco Malfoy! –chilló Fred frente a ella.

—Gracias por decirle a la familia –gruñó.

—Al menos te facilité la noticia.

—Vas a explicarme eso, Ginevra –murmuró enfadado Fred.

—Sí, salgo con Draco ¿tiene algo de malo?

—A pesar del hecho de que es Draco Maldito Malfoy, no sé qué peor pueda llegar a ser.

—Soy yo la que está en una relación con él, no ninguno de ustedes, y no tiene que importarles, así que les agradecería que me dejaran en paz.

—Si me importa –rebatió Fred de inmediato –para nadie es un secreto tu faceta de niña problema que acaba de descubrirse Ginny, mamá y papá están preocupados, hemos hecho asambleas de horas tratando de averiguar qué es lo que te pasa, George dijo que te habías unido a una secta tenebrosa donde pretendían terminar con la raza humana, o algo por el estilo, ahora veo que es mucho peor de lo que él suponía que era.

—Pasaré tu comentario por alto, Fred –lo observó furiosa.

—Estoy hablando en serio, espera –levantó las manos para detener el golpe –estamos preocupados, no encuentro la razón por la que estás así, se supone que si sales con él es porque te gusta ¿no es así?

—Por supuesto que me gusta –frunció el ceño en señal de hastío.

—Pues tu actitud demuestra lo contrario, como si él te forzara a estar con él… si es el caso, juro que lo mataré.

—Él no me está forzando a nada, lo que me tiene así es como demonios voy a decirle a Ronald.

—Te preocupa más lo que pensará el teme arañas que George y yo –se llevó la mano al corazón como si le doliera el comentario.

—Sabes que Ron tiene más problemas con él que ustedes.

—A todos nos ha dicho muertos de hambre –se encogió de hombros –Es sólo que no nos interesa lo que su cerebro de nuez piense, comemos bastante bien, a decir verdad, la tarda de…

—Te estás saliendo del tema –lo detuvo Hermione haciendo que Fred recordara que estaba ahí.

—El hecho es… que no tienes que complicarte la vida, ya lo dijiste, Ginny, eres tú la que tiene que besar al cara de hurón, no ninguno de nosotros, posiblemente a Ron le gustaría un poco pero…

— ¡Fred! –chilló Hermione.

—Es cierto ¿Qué tal sus llegadas tarde de la escuela, Hermione? –golpeó las costillas de la chica elevando las cejas en forma de jugueteo.

—Va a lanzarte algún tipo de maleficio –se burló Ginny.

¡Abracadabra! –se mofó Fred imitando con la mano un movimiento ligero como si trajera una barita.

—Te estás ganando que te aviente por las escaleras, Fred Weasley.

—Creo que le están dando mucha importancia.

— ¿Ah sí? ¿Por qué? –indagó Fred.

—Terminé con Draco hoy después de la escuela –resopló.

—Ah –murmuró Fred –espera ¿terminaste con él? Veamos, era más fácil que decirle a Ron ¿cierto?

— ¿Decirme qué? –Los tres voltearon, Ron estaba en la puerta y caminó cuando Harry lo empujó.

—Arruiné su sorpresa, chicas, tendrán que festejarle su cumpleaños después.

—Faltan meses para mi cumpleaños –elevó la ceja en confusión.

—Bueno, la planeaban con tanto tiempo de antelación ¿ves cuánto te quieren?

—Eso no lo dudo, dudo que lo planeen con tanto tiempo de anticipación, es todo.

—Nunca es tarde para organizarnos ¿cierto Ginny?

—Así que… ¿por eso estás así? –observó a su hermana.

—Sí, será una fiesta alucinante.

—Así que… por eso… también estabas tan ausente tú por la tarde –Hermione se puso completamente roja cuando todos la observaron y Fred elevó una ceja de forma de burla.

—Tienes prohibido decirle a alguien –arguyo Ginny observando a su hermano Fred.

—Tengo que decirle a Georgie –negó llevándose de nuevo la mano al corazón –él jamás me perdonaría que le callara tremendo secreto, Ginny.

—Si alguno de ustedes dice algo…

—Siempre te hemos sido fieles, hermanita, después de todo nuestras bromas no serían capaces si no nos ayudaras, preferimos esa lealtad –le guiñó un ojo y subió de nuevo las escaleras.

— ¡Yo también soy su hermano! ¡Tienen que tenerme un poco de lealtad! –chilló Ron.

—No, no es así –negó divertido Fred –No hay ningún tipo de contrato firmado donde Georgie y yo te tengamos que tener lealtad, ya es suficiente con un poco de lástima que te tenemos.

— ¡Mal hermano! –contraatacó Ron pero no hubo respuesta.

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Por horrible que sonara, y tal como lo había dicho Fred, le pareció mejor idea terminar con Draco en lugar de enfrentar a Ron ¿Qué tan mal se podrían poner las cosas? Después de todo, Fred no lo tomó tan mal, George tampoco, porque sólo le guiñó un ojo y saludó por la mañana.

Se sentó junto a Luna que la observó y negó, ahora todo mundo parecía tenerle consideración a Draco y juzgarla como la mala del cuento.

—Deberías decirle a Ron en lugar de sentarte aquí y llorar por lo complicada que te estás haciendo la vida.

—No me estoy complicando la vida, él lo sugirió, yo sólo acepté.

—Claro que tuvo que sugerirlo Ginevra, llevas tres meses ignorándolo, creando excusas tontas para no salir con él, hasta yo comienzo a creer que realmente lo usaste para llamar la atención de Harry.

—Eso no es verdad.

—Bueno, pues entonces fue un efecto colateral, porque sales con uno y el otro de repente muere por ti, como si se oliera que sales con Draco y quiere recuperar a su amante fiel –se cubrió la boca.

—No fue un gran insulto –la consoló.

—No pretendía que lo fuera… pero… ¿has pensado que Harry sabe que sales con Draco?

—A menos que Hermione, Fred, George o el mismo Draco le dijera, él podría saberlo.

—Es que… meditando en lo que me dijo Draco, realmente es muy raro que de la noche a la mañana Harry esté tan interesado en ti, llevaba años ignorándote y tratándote como la mascota pequeña de los Weasley.

—Eso si fue un poco agresivo –renegó pero no tenía ánimo de discutir.

—Deberías volver con Draco –propuso Luna.

—Realmente no te comprendo, un día lo odias y debería dejarlo, al otro, estoy haciendo las cosas mal y tengo que volver con él.

Luna la observó y se encogió de hombros, ella sabía algo que no le estaba diciendo, y era raro, porque Luna siempre le decía todo lo referente a Harry que sabía, había estado loca con la idea de que saliera con él, o tal vez ella contagió a Luna de la fiebre de Potter que era más costumbre insistirle con que saliera con Harry que realmente creer que él le convenía a ella, después de todo, le dio cinco meses de libre albedrio, permitiéndole a Luna crear una idea propia de Harry muy aparte del hecho de que su mejor amiga estuviese loca por él, y no dejara de insistir que era lo mejor que pudiese pasarle si saliera con él.

—Si lo dejas ir –habló de nuevo Luna –no te vayas a arrepentir si lo ves con otra, o con Pansy, ella sigue tras él ¿lo sabes?

—Claro que lo sé, no necesitas decirme, además, dudo que él vuelva con ella.

—Pues no lo dudes, él comprobó que más vale malo por conocido que bueno por conocer, dejó a Pansy porque tú se lo pediste, casi inmediatamente, y tú… no pudiste decirle a Ronald que sales con él ¿Por cuánto? ¿Tres meses? –se burló.

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Salió de su clase de literatura, odiaba esa materia, aunque le gustara leer, odiaba que la presionaran para ello, y más con las tareas raras que les dejaba la profesora.

—No te fue nada bien –comentó Draco.

—Creí que acordamos que las cosas volverían a ser como antes, ni tú me abordabas en los pasillos ni yo a ti.

—Tú lo acordaste, yo sólo me quedé hecho una furia.

—Es en serio, Draco –él la acorraló contra el casillero y él.

—Hablemos en serio, me terminaste sólo porque no quieres decirle a tu familia.

—Es más fácil terminarte –se encogió de hombros e intentó volver a enfocarse sólo a su casillero.

—No puedo discutir a eso –se encogió de hombros.

—No discutas, es mejor, de todos modos, piénsalo, no vas a rebajarte y suplicarle a una tonta chica que vuelva contigo ¿o sí? Eso no va contigo, Draco.

—Tampoco va conmigo salir con un Weasley, intentar codearme con ellos, rodearme de pelirrojos extraños, pero creo lo suficiente en que por ti sería capaz incluso de reírme de un chiste de Potter.

—Estás cayendo muy bajo ¿no lo crees?

—No pensé que la de baja autoestima fueras tú, siempre pensé que la que te menospreciaba era Lovegood, ahora veo que estaba muy equivocado.

—Has estado muy equivocado en muchas cosas, Draco, salir conmigo, por ejemplo, al igual que yo, cometí el error de pensar que tal vez alguien como tú podía embonar con alguien como yo, pero a veces la realidad golpea muy fuerte.

—No es la realidad la que te golpeó, Ginevra, fueron tus propias inseguridades ¿sabes? Siempre me gustaste, me gustas porque no eres como las típicas niñas tontas que son frágiles si están solas, por el contrario, eres fuerte y temeraria –observó las cosas en sus manos –como la tarea que siempre dejan en literatura –sonrió.

—No sé de qué hablas –observó al pasillo.

—La tarea de "Si Yo Fuera Un Personaje Literario" –ella puso los ojos en blanco, era exactamente su tarea para la siguiente clase.

—Me gustas porque no eres como esas chicas en los libros tampoco ¿sabes? Eres la clase de chica de la que el antagonista realmente se enamoraría, más no obsesión, eres inteligente y capaz de luchar contra el mundo por lo que quieres.

—Entonces no eres lo que yo quiero ¿no lo has pensado? –soltó enfadada.

—Dije que eres capaz de luchar contra el mundo, más no contra tus propios demonios, Ginevra –se encogió de hombros –a diferencia de todos ustedes, no paso mi tiempo jugando, soy el que tiene más claro aquí que es lo que quiere, y lucharía por lo que quiero, pero tampoco voy a caer tan bajo y obligarte a estar conmigo –acarició su mejilla –Tu mejor que nadie sabe lo que quiere y lo que le conviene, ni Potter, ni Ronald o yo lo sabemos, sólo… toma un consejo, no actúes hasta que estés segura de que es lo que quieres, saltar al vacío puede tener dos finales, terminas estrellado, o terminas de pie como un triunfador.

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—Así que después de que me enterara de mi fiesta, todo estará normal.

—No hay una palabra que nos defina más incorrectamente que Normal, Ron.

—Tienes razón –sonrió –así que… supongo que por fin dejarás de acosar a Ginny.

—Yo no estoy acosando a tu hermana, Ron, es sólo que… en realidad me gusta, es una chica muy guapa, inteligente.

—Lo sé, es Weasley lo que no me queda claro es ¿Por qué ahora y no mientras ella te persiguió? –Harry sonrió.

—Me gustan los retos.

—Cho no fue ningún reto.

—Lo sé, por eso nunca salí con ella oficialmente.

—No quiero que mi hermana sea una más con la que no sales oficialmente.

—Jamás jugaría con tu hermana, lo sabes, aprecio mucho tu amistad.

—Mi amistad, lo cual no significa que aprecies a Ginny o que le tengas algún tipo de consideración, sólo la tienes porque es mi hermana.

—Yo no dije eso –sonrió.


¡Hola de nuevo! Bueno paso a dejar otro capítulo, deseando que sea de su agrado, muchas gracias por sus reviews: VremyaLuny, Nicole SHBRCOPG, The darkness princess, Cris, Crquet, KattytoNebel y R0llercoster.