Capítulo 7

Lo decidí, protegeré esa sonrisa

La luz se filtraba a través de las aberturas de la humilde cabaña. La chimenea estaba apagada, dejando rastros de leña carbonizada y su típico olor. Tapados hasta el cuello estaban dormidos dos niños. Un niño rubio y una niña de pelo rosa.

La niña abrió ridículamente lento sus tiernos ojitos verde jade, y pasó sus manos por su rostro intentando desperezarse. Con la cara todavía con aspecto adormilado la niña se dio cuenta que no estaba en su habitación. ¿Qué hacía delante de una chimenea y en el suelo?

Entonces imágenes de los sucesos de la noche anterior le vinieron a la cabeza, el río, el niño, el haberse empapado, la camomila caliente, y su nuevo frágil amigo. Sonrió ante el último recuerdo, había hecho otro amigo.

Me levanté con cuidado de no despertarle y me dirigí hacia el pequeño jardín, quizás habría alguna que otra fruta por ahí. Analicé el jardín, los pocos árboles que había todavía no daban fruto, aunque por verano los cerezos se llenarían de pequeñas frutas rojas ahora no servían. Adentro removí todos los cajones y armarios.

—¡Por fin!—Victoriosa había encontrado un paquete de ramen instantáneo. Solo lo calentaría y tendría un sabroso ramen.

— ¡Ah!—Chibikitsu-chan, que estaba detrás de mí se asustó y levantó las manos en forma de defensa.

Lo miré durante un buen rato mientras su mirada zafiro me la regresaba. Al cabo de un rato los dos nos estábamos riendo. Era la primera vez que lo veo reír.

—¿Has dormido bien? —pregunté intentando suprimir las risas.

—¡Hai! Arigatô por dejarme quedar. —su mirada se posó en el pote de ramen instantáneo que tenía entre las manos. Cuando le iba a preguntar si tenía hambre su barriga me respondió por él.

Mientras él se sonrojaba yo solo reía mientras empezaba a calentar el agua para el ramen. Al rato ya teníamos a una humeante y apetecible taza de ramen cada uno. La cara del pequeño le delataba totalmente, si seguía así necesitaría un cubo para goteras. Reí ante ese último pensamiento. — ¡Itadakimasu!— los dos juntamos las manos para dar las gracias a la comida y después separamos los palillos.

—¡Está delicioso Sakura-chan! —vi como le brillaban los ojos al mencionar lo bueno, y entonces se me pasó por la cabeza que quizás hacía mucho que no comía. Di un par de probadas a mi taza y cuándo Chibikitsu-chan hubo acabado deslicé el bol hacia delante suyo. Me miró un buen rato como reprochándome por no comer y tentado para aceptarlo.

—No acostumbro a comer mucho por las mañanas, y el ramen me acostumbra a llenar mucho. Pero no está bien tirar la comida… ¿Podrías acabarlo tu por mí? —aclaré mi intención mientras dejaba que sus ojos azules me interrogaron en silencio después de un rato aceptó y comió con gusto el tazón que le había ofrecido.

—Chibikitsu-chan… necesito hacerte una pregunta—con cuidado de no presionarle nos sentamos delante de la mesita de té. —De aquí poco rato vendrán a buscarme. Byakuya-sama, la alta sacerdotisa del Eien no Haru. —me miraba con ojos dudosos e interrogantes. —Cuando ella enga y te vea tendrá la obligación de sacarte de las santas tierras del Eien no Haru. —la mirada se le oscureció con resentimiento. — Por eso… debes decirme a quien podemos llevarte. Porque sino solo te echara. Recién estoy empezando con un entrenamiento muy largo, que durará a lo mucho siete años.

—¿un entrenamiento?

—Hai, un entrenamiento. El cual tiene sus reglas. Una de ellas es que no puedo entrar en contacto con alguien fuera del Eien no Haru, no puedo abandonar estos terrenos a no ser que la suma sacerdotisa lo permita, o el Hokage, a partir de mañana. Eso quiere decir que no sé si podremos vernos en algún tiempo. —Ahora su mirada transmitió tristeza. —Así que Chibikitsu-chan, será mejor que me digas con quien podemos llevarte, hoy será el último día que podré salir, así que aprovechalo. —Estuvo pensando y al final se decidió por decirme.

—Con el oyajii. Con el abuelo Hokage. —apartando su mirada y con un susurro.

—Con el Hokage ¿eh? Muy bien, entonces convenceré a Hahaue de que vengas con nosotros.

Entonces él levantó la cabeza y me miró sorprendido— ¿Irás a ver al Oyajii?

—Hai, Iremos a la torre de Hokage a presentarle respetos. En mi familia somos muy tradicionales y supersticiosos. Aunque no tan duros en imponer leyes como los Hyuga. Te lo explicaría, pero son bastantes las cosas que se deben explicar. Aunque Hay una regla fundamental en este Clan.

El chico me miró incapaz de contener su curiosidad, así que le expliqué. —En el clan Haruno no se discrimina, todos estamos vivos y todos tenemos derecho a vivir, a hablar y a ser escuchados, en nuestro clan no juzgamos sin antes entender el motivo de una persona para hacer lo que hace, sea persona, animal, espíritu o demonio, mientras sea un ser con una vida y con un alma a la que cuidar es nuestro deber ayudar a que encuentre la paz si es necesario. —Con solemnidad repetí el lema de nuestra familia, un texto que existe desde que dicho clan se creó, unas palabras tatuadas con fuego en mi mente. Imborrables.

El brillo de los ojos del pequeño chico me hizo mirarle fijamente. — ¡Sugoi! Eso es increíble Sakura-chan. ¡Eres impresionante! Eres genial, incluso más que oyajii. El siempre me oculta cosas. Nunca me dice lo que quiero escuchar. El solo dice: "esas personas tienen un buen motivo para hacer lo que hacen" demo… tú no lo estás diciendo, ¡tú me estás diciendo que no importa la persona! ¡Nadie merece ser castigado sin conocerlo! —Pequeñas lágrimas saltaban de sus ojos—Tu Sakura-chan, eres la mejor persona que he conocido. —frotaba y frotaba con manga. Para quitar los rastros de lágrimas. —Tú eres la única que me ha dicho lo que quería escuchar… ¡has sido mi luz Sakura-chan! —Chibikitsu-chan todavía tenía pequeñas gotas saladas en los ojos. Y continuaba halagándome con una sonrisa mientras lloraba. Y yo, sin saber que hacer solo me sonrojaba. —Lo he decidido Sakura-chan. Cuando sea mayor me convertiré en Hokage, entonces todo el mundo me conocerá y me respetará por lo que soy. Nadie podrá mirarme como un monstruo porque me conocerán.

Aún sonrojada le miré con la cara llena de lagrimas, con la nariz roja y con una enorme sonrisa. Sonreí con timidez. —Espero poder llegar como pasa eso Chibikitsu-chan. Realmente espero poder verlo.

— Yo también decidí algo, chibikitsu-chan. Pase lo que pase, me aseguraré de estar a tu lado siempre que me sea posible, y ocurra lo que ocurra, protegeré esa sonrisa.


Entonces este pequeño capitulo es la conti, realmente tardé mucho en actualizar, y lo siento mucho, deberás que si, pero me quedé totalmente bloqueada y no sabía como continuarlo, por eso opté por esperar un poco y escribir cuando estuviera más o menos inspirada, ya que soy un tanto proteccionista y no me gusta hacer las cosas mal (repetí unas cinco veces este cap :P)

Espero que sea lo suficientemente bueno para que me disculpéis, y muchas gracias por la espera a los lectores ya a:

CrOnIcAs DeL hUrAkAn: No sabes la vergüenza que pasé cuando me dijiste que me equivoqué al subir la anterior conti TT^TT espero que la anterior y esta te hayan gustado :)

OOANDISAOO: Pues aquí tienes el otro capitulo! espero que sigas leyendo, lamento la espera.

Naruto sanninn:

Que emocion, casi me hiciste llorar de felicidad (limpiandome lagrimitas de felicidad) Arigatô por decirme que te encantó! comentarios así me motivan mucho mucho! espero que este te guste, aunque sea corto. Gracias por todo! :D

Yukiri7: Lo publique en otras dos webs, en una de ellas me lo cerraron ( nu se pk ) y en la otra ya hay este capitulo. Por cierto, me encanta que te encante mi forma de escribir, siempre tardo porque me gusta escribir con detalle, por eso acostumbro a tardar :P. Espero que sigas leyendo!

Luna Haruno: Gracias! espero que también te guste mucho mucho este capitulo!

KITSUNE-CHAN: Gracias por tus... ¿tres comentarios? si creo que fueron tres, perdon por la tardanza, spero no tardar tanto a la procima, y tranqui, no pienso abandonar el fic! Solo esk pasaron unos sucesos... y tmb mi mente dejo de funcionar y producir ideas... Espero que no... ¿me muelas a golpes? (jooo k mal suena esto) Gracias por todo!