Disclaimers: Los personajes son propiedad de J.K. Rowling y son utilizados sin ánimo de lucro.
THE HATERS IN LOVE
CAPÍTULO XX
SEGUNDA PARTE
La miró y sintió que el tiempo se detenía, poco a poco, le miró como diciendo que ella podría ser la que ocupara el lugar de la mujer junto a él, pero no lo era, dolía, por supuesto que sí.
Nunca pensó que volvería a verlo, o mejor dicho, no creyó encontrárselo en un lugar así, el evento era algo… con lo que ella misma creyó imposible de que él asistiera, después de todo…
Caminó tomado de la mano de la mujer de ojos verdes, pero no la recordaba, y todo dentro de ella era un caos total, no sabía a ciencia cierta de que se trataba, de ira, de alegría, felicidad, la felicidad más enorme mezclada con una ira descomunal por no ser la chica junto a él.
—Weasley –le nombró, sin embargo ningún sonido salió de sus labios.
—Ginevra ¿cierto? –le sonrió su acompañante.
—Lo siento, es que… no conozco tu nombre.
—Astoria –su voz era tranquila, su nombre se le hizo familiar, pero no recordaba el lugar.
—De acuerdo.
—Jamás compartimos clases, regresé a la escuela de un intercambio junto con Neville cuando comenzaste a salir con Harry Potter.
—Claro, perdón, no sé dónde tengo la cabeza.
—Draco, por favor, no me hagas quedar mal, prometiste comportarte a la altura ¿recuerdas?
—Es imposible comportarme a la altura frente a ella, Astoria –su voz fría acompañó su mirada.
—Perdónalo…
—Soy yo, el que tiene que perdonarla, no ella a mí.
—Draco, no sé qué te está ocurriendo, pero…
—Es mejor que los deje solos, con permiso.
—No, no tienes por qué irte, el grosero ha sido él, te pido disculpas en su nombre.
—No es necesario, Astoria conozco a Draco muy bien, él jamás se disculparía, no tienes por qué hacerlo en su nombre, estoy un poco fuera de forma en cuanto a su actitud, pero… no me sorprende.
—Es obvio que no te sorprende, Ginevra es más que obvio que no te sorprende que pueda llegar a ser un idiota contigo ¿no es cierto? ¿Cuántas veces lo fui?
Astoria sonrió apenada a las demás personas que habían volteado a verlos. —Draco, por favor.
—Yo no sé ni qué estamos haciendo aquí, Astoria, hasta donde yo sé, jamás fuiste amiga de Weasley o de Granger.
—Fuimos invitados por Hermione, Draco.
—Ella me odia, el idiota de su ahora marido me odia ¿por qué nos invitarían?
—Bueno, Hermione y yo… nos llevamos bien, no era una amistad pero…
—Malfoy –los tres giraron a ver a Harry –Astoria –le otorgó una sonrisa que intentó ser cortes.
—Harry –contestó Astoria –voy a controlarlo, no es necesario que vengas a empeorar las cosas, en serio.
Ginny se alejó antes de que la escena continuara, no quería volver a ser partícipe de una discusión como la de hacía tiempo.
—Ginny –sonrió Percy –pensé que no vendrías.
—Hermione me invitó, después de todo, no podía decirle que no a ella.
—Ron se alegrará de verte.
—Ron dejó de hablarme cuando Harry le dijo que salía con Malfoy, Percy, no tengo que recordarte lo que me gritó ese día ¿o sí?
—Eres su favorita de todos, Ginny, no sé ¿a quién le afectó más toda esta distancia?
—Tomando en cuenta que él se casó con la mujer de su vida y yo ni siquiera puedo mantener media palabra con el hombre que amo, eso te responderá esa pregunta tan idiota, Percy.
Se alejó molesta, haber ido a una boda donde uno de los novios no la soportaba, y para arruinarle el día, habían invitado al pasado a cenar a la mesa.
Maldita sea.
—Ginevra Molly Weasley, realmente no pensé que vendrías.
—Hola Neville –sonrió.
—Bueno, por lo menos a mí no me darás una bofetada –se burló.
—No la mereces, Neville, siempre has sido amable conmigo, además de que… olvídalo, no quiero hablar de las veces que has tenido que ser amable conmigo.
—Soy tu amigo, Ginny, y fui tu novio –sonrió –además conozco a tu hermano, y a sus amigos.
—En serio, ya tengo suficiente con que Draco esté en la fiesta, no sé por qué Hermione los invitó.
—Ahm, esa fue mi culpa, pensé que… si venía, las cosas podían solucionarse un poco entre ustedes.
—Las cosas no se solucionan así, sólo espera a que Ronald se entere de que está aquí.
—Ya lo sabe, de hecho, él envió la invitación, no pensaron, ninguno de los dos, que él y Astoria salían.
—Ni porque la dirección es la misma ¿cierto?
—Una fue enviada a la mansión Malfoy, tal vez él no la recibió y vino con Astoria.
—En serio, Neville, no quiero hablar de eso.
—De acuerdo, vamos a bailar, recuerdo que te encanta bailar, así que… si bailaste conmigo cuando era gordo, feo y más torpe, que no bailes ahora que soy atractivo, sexy y menos torpe.
La tomó de la mano y la dirigió a la pista, no pudo evitar sonreírle, él siempre había sido un excelente amigo, había estado ahí en todo momento, y si no se hubiese ido de intercambio tanto tiempo, mejor dicho, justo cuando todo comenzó a torcerse, las cosas hubiesen sido diferentes para ella y Draco.
Neville Longbottom no preguntó nada en su llegada del intercambio, sólo escuchó a Ginny decir que estaba enamorada de Draco Malfoy, el chico que había sido su torturador, fue al único que pareció importarle más la felicidad y los sentimientos de ella, que su propio hermano.
—No dejes que te quiebren, Ginevra –le dijo serio –no ahora.
Rodeo el cuello de Neville e intentó por todos los medios evitar el llanto, no iba a quebrarse frente a su hermano, frente a Draco, pero sobre todo, no iba a darle el lujo a Harry de ver que había logrado arruinar su vida.
–Así que… ¿te parece si cambiamos de pareja? –levantó la vista, Ron estaba parado junto a ellos, le sonrió.
—No –negó pero Neville se alejó y caminó hasta Hermione, que le devolvió la sonrisa.
—Ginny…
—Estoy aquí por Hermione, Ronald –contestó.
—Me alegra que estés aquí, sin importar que…
—No voy a perdonarte –soltó fuerte y claro –jamás.
—Ginny…
—Sabía que te iba a ser un poco complicado entender que me enamoré de él, pero jamás que reaccionaras como lo hiciste, Ronald, quebraste todo lo que quedaba en mí.
—Comprende un poco, Ginny, él…
—El que debió comprender un poco aquí fuiste tú, pero no lo hiciste –se alejó de él –permití que fueras una sombra en mi relación con él, incluso él, comprendió lo difícil que era para mí decírtelo, soportó tres meses en el anonimato por mí…
—Pero ni siquiera tuviste el valor de decírmelo –reprochó su hermano.
—Por qué me lo habías dicho, que no ibas a perdonarme jamás, y solías ser mi hermano favorito, no me importaba tanto la reacción de los gemelos, Ron –lo miró y evitó que la agarrara –me importaba el hecho de que jamás me ibas a perdonar que me enamorara de él…
—Me lo hubieses dicho –musitó –en el momento que pasó y…
—Deja de fingir y de mentir, no hubiese importado mucho, los gemelos, Hermione e incluso Neville me dijeron que no podías ponerte tan inestable como mis locas ideas creían, bueno, pues te pusiste peor.
—No era mi intención ponerme así, pero cuando Harry me lo dijo…
—Me golpeaste en la escuela, Ronald, mis padres me enviaron con Bill por tu culpa ¿crees que es tan sencillo olvidar todo eso? Pues no, no lo es –se alejó de la pista.
Se abrazó a sí misma y dejó que el aire golpeara su cara y alborotara por completo su cabello, después de todo el peinado suelto no era tan elaborado como el de la mayoría de las chicas, observó el horizonte, era una bonita villa en donde habían decidido hacer la boda, no podía negarlo, pero tampoco estaba en la mejor de las disposiciones.
—Tranquila, cariño –la voz de Harry sonó tan pastosa cuando se detuvo junto a ella y la rodeo por la cintura acercándola a él –todo estará mejor, con el tiempo, verás que Ron hizo lo correcto, tal vez abofetearte frente a toda la escuela fue algo que no debió hacer, pero… enamorarte de Draco Malfoy fue algo que tú no debiste hacer.
—No creo que seas la persona indicada para decirme de quién debí o no enamorarme, Harry –quitó la mano del chico en su cintura –y ha sido revelador enterarme que salí contigo.
—Fue para que Malfoy no se regodeara a tus espaldas, sólo por eso lo hice.
—Él jamás lo hubiese hecho –lo observó.
—En serio lo crees, eres tan inocente, Ginny, tal vez por esa razón fue tan fácil para él burlarse de ti ¿no lo crees? Soportar todo lo que le hiciste para dejarte por nada, casualidades del destino, cuando Astoria Greengrass aparece en escena, te deja, sin razón aparente, sólo te dice que no quiere saber de ti, cinco años más tarde, aparece en la boda de tu hermano, tomado de la mano con Astoria Greengrass, no sé si te percataste del enorme diamante en la mano de la chica.
Ginny se alejó de él lo suficiente para tener medio metro de distancia, lo vio directamente a los ojos, tenía una ligera sombra violeta debajo haciendo resaltar sus bonitos ojos verde esmeralda.
—Van a casarse dentro de tres semanas, Neville lo confirmó, de hecho, ya fue cordialmente invitado por la feliz pareja.
—Me alegra –se encogió de hombros –después de todo lo que Ron armó en la escuela, supongo que es bueno que encontrara…
—A una mujer mejor que tú, supongo que es un bastardo con suerte ¿no lo crees? Astoria es de una familia rica, como él, creo que después de todo, se alegró de deshacerse de ti, por todo el que dirán, una Weasley casada con un Malfoy ni en la mente más retorcida.
—Tu madre se casó con el patán de tu padre, eso no hace tan imposible ver a una Weasley casada con un Malfoy.
—Si eso no fuera imposible, querida Ginny, la que traería esa enorme sortija en la mano serías tú, no la atractiva, inteligente y diplomática Astoria ¿no lo crees? Draco jamás pensó en ti como su esposa y la madre de sus hijos, simplemente fuiste su distracción en lo que Astoria volvía a su vida ¿no lo has pensado? Que fuiste presa fácil para él, terminaste en su cama ¿en serio estabas tan necesitada de un poco de atención que te metiste con el primero que te la dio? Ese hubiese podido ser yo…
—Jamás –cerró el puño a causa del dolor que le había ocasionado golpearlo con el puño directo a la nariz –por fortuna me di cuenta a tiempo que creer que estaba enamorada de ti era la peor cosa que podía pasarle en el mundo a una chica, eres un idiota, Harry Potter, no te importa nada ni nadie que no seas tú, pero aun así eres un bastardo con buena suerte por tener amigos como Hermione y Ron, porque a pesar de no merecerlos, ellos siguen siendo fieles a tu amistad.
—Es porque saben que es bueno, en cambio tú, te perdiste en el camino y te hundiste en él ¿no es cierto? Niégalo, Ginevra, niega que alguna vez te maldijiste a ti misma por ser tan idiota como para enamorarte de Draco Malfoy.
Levantó la vista, Hermione estaba detrás de Harry, su rostro demostraba preocupación, seguramente estaba arruinando su día, no era justo para ella, lo sabía, después de todo, había hecho lo posible por ayudarla a ella y su relación con Draco, se había puesto en medio de ella y Ron y la había apoyado a ella dejando de lado que eso pudiese arruinar las cosas con él, había sido una buena amiga, incluso mejor que Luna, que de la nada se había alejado de ella sin excusa alguna.
Sus ojos repasaron a las personas detrás de Harry, hasta que se detuvo en los ojos grises, su rostro estaba impasible, la característica de Draco Malfoy, su interior podía ser un caos, pero jamás lo dejaría salir, y eso la volvía loca, porque no tenía ni idea de lo que podría estar pasando.
—Lamento los inconvenientes, Hermione –se disculpó, la castaña negó, por el movimiento y su gesto, estaba a punto de ponerse a llorar, así que fue hasta ella y la abrazó –gracias por ser una gran amiga –la estrujó aún más fuerte.
—Oh Ginny –chilló.
—Tu maquillaje se arruinará y no quieres eso, sé que no quieres eso.
Pasó entre los gemelos que no dijeron nada, sólo bajaron la mirada, así que supo que lo mejor era que se fuera, cuando Fred y George no hacían broma alguna ante una situación y más aún demostraban la pena que sentían por la persona, sabía que era una mala señal, Ron podría haber sido un idiota con ella, pero no pensaba arruinar el día más feliz de su vida, o lo que se supone que tiene que ser.
—Creo que tú y él tienen que hablar.
—No hay nada que hablar, Neville –tomó su bolso y caminó hasta la puerta.
—Bueno, que te vayas no es más que una muestra de cobardía, es como si le dieras la razón a Ron, al resto del mundo.
—Tal vez el resto del mundo tiene razón, Neville –giró molesta hasta él –tal vez enamorarme de Draco Malfoy me trajo más desgracias que fortuna, arruiné mi vida y no conforme con eso… siento que arruiné la de él, no sé en qué forma o a que grado pero lo hice.
—Ginny…
—No, Neville, él ya es feliz y eso es lo que importa.
—Pues no creo que sea feliz del todo, no ahora que te vio.
—Va a casarse –Neville enmudeció –sí, ya lo sé, no hace falta que me lo ocultes o me mientas, Harry me lo dijo, que él escuchó cuando Astoria te invitó a la boda, incluso habló del enorme diamante en la sortija.
—Se casarán en tres semanas –suspiró –eso no es lo peor, Ginny –la observó con un tanto de lástima –ella cree que puede estar embarazada, aun no se lo dice a Draco.
—Pero me lo dices tú a mí, para que si por alguna razón tengo la posibilidad de aclarar las cosas con él, no lo haga ¿cierto?
—No, lo invité a la boda de tu hermano para que tú y él solucionaran las cosas…
—Eso fue antes de que Astoria te dijera su sospecha del embarazo, Neville, no soy tan estúpida como todos piensan que lo soy, tal vez sólo querías que solucionara eso y pusiera fin a ese ciclo que me une a él, pero no porque pensaras o desearas que al final del día, él y yo paseáramos por todo el lugar tomados de la mano convertida de nuevo en una feliz pareja.
—Si tú y Draco estuviesen destinados realmente a estar juntos, Ginny, ni la reina misma lo podría evitar, pero no es así, él y Astoria están destinados el uno al otro, son perfectos juntos.
—Así que yo estoy destinada a estar con él, ¿no? A casarme y tener tres hijos con Harry, pues no, Neville, me niego a estar con Harry, me niego a casarme con él y ser infeliz por el resto de mi vida unida por algo más allá del matrimonio que son los hijos.
Se alejó de él y fue rumbo a su auto, no iba a permanecer más ahí, no había nada peor que saber que el hombre que amaba, iba a casarse con Astoria Greengrass en tres semanas.
Condujo distraída todo el tiempo, pero incluso no tenía tan buena suerte como para que se volcara y muriera en ese accidente, no, si algo le había quedado claro, es que tenía mala suerte, y el destino le iba a permitir vivir y envejecer, sabiendo que jamás podría estar con Draco, porque había sido tan idiota, como para permitir que todo mundo interviniera en su relación, porque se había dejado manejar como una marioneta, lo peor de todo, es que él se lo había dicho, se lo había advertido, y no lo creyó, bueno, aquí estaba cinco años después, con el corazón roto, y él… él había encontrado a una buena mujer, alguien mejor que ella.
Hola, bueno, pues... paso a dejar capítulo esperando sea de su agrado, muchas gracias por sus reviews: VremyaLuny, This is Chewbacca, Nicole SHBRCOPG, R0llercoster, Im Unloveable, cris y Dellaween.
Espero que tuviesen un excelente inicio de año, gracias por todo.
