Disclaimers: Los personajes son propiedad intelectual de J.K. Rowling y son utilizados sin ánimo de lucro.


THE HATERS IN LOVE

CAPÍTULO XXI


Fingió una sonrisa cuando la mujer se acercó a acomodarle la corbata, tenía muchas ganas de quedarse en el apartamento que compartía con Astoria y perder el tiempo en cualquier cosa, no entendía la razón de esa invitación, él y los Weasley no tenían nada en común, ya ni Ginevra, frunció los labios con molestia, había evitado todos estos años pensar en ella, después de todo, no merecía ni el más mínimo de sus pensamientos.

—Me encanta como luces así –lo besó Astoria y limpió sus labios cuando dejó el labial marcado.

—No tengo ganas de asistir a la boda de los Weasley –se quejó.

—También es la boda de… Hermione –sonrió ella –eso de la boda de los Weasley me suena como a si los siete hermanos se casaran el mismo día –se burló –me imagino que eso no pasará, Neville me hubiese dicho, además… hasta donde yo sé, la relación entre la menor ¿Ginevra? –Le interrogó y él asintió con un molesto movimiento de cabeza –bueno, la relación entre ella y Harry no ha dado para nada como una boda.

—No me importa ninguna de las relaciones de esa familia y la de Granger menos, no sé dónde fue toda esa inteligencia cuando se fijó en ese idiota, y creo que se volvió chiflada cuando le dio el sí.

—Suena a celos –sonrió Astoria –por favor, dime que no te gusta Hermione o en algún momento te gustó.

—Preferiría ser torturado a eso –se acomodó el saco.

—Ronald siempre se comportó bien conmigo –le aseguró –no tengo nada que decir de él, y no traté a los demás como para decir algo en su contra.

—Esa familia…

—No lo dices por la broma ¿cierto?

—Genial, tenías que mencionar eso, en serio, la invitada a la boda fuiste tú, no creo que a nadie le agrade verme ahí, ni a mí me agrada la idea de imaginarme ahí.

—Por favor, yo fui invitada, así que… quiero ir, ya estás arreglado y muy guapo.

—Sólo por ti –acarició su mejilla y Astoria le sonrió.

—Gracias, Draco.

Condujo hasta el maldito lugar, observó a su prometida decir que le gustaría que su boda fuera en un lugar parecido a ese, pero él no tenía nada de eso en mente, sólo quería algo sencillo, con los padres de ella y los de él, de hecho, no sabía porque se había dejado embaucar por su madre y le había aceptado la sortija de ella para dársela a Astoria ¿había estado ebrio cuando le pidió que se casaran?

Neville los saludó, pero sus palabras se dirigieron más a Astoria que a él, y lo agradeció, no tenía nada de qué hablar con él, a menos que su interés creciera y se pusieran a intercambiar recuerdos de estar con Ginevra Weasley en la cama, frunció el ceño molesto, si seguía pensando eso, lo golpearía sin explicación alguna.

—El lugar es hermoso –escuchó a Astoria.

—Lo eligieron la señora Weasley y Hermione –comentó Neville.

—Lo imagino ¿Y dónde están los novios?

—No tardan en llegar, Ginny también preguntó por cuándo llegará Harry –se detuvo a sí mismo y observó a Draco, que no dijo nada.

—Iré a ver si no han llegado aún, su mesa está por aquél sitio –sonrió.

—Vamos –lo llamó su prometida.

Se quedó helado cuando observó a lo lejos un largo cabello pelirrojo, y bien, era la boda de uno de los Weasley y toda esa maldita familia era pelirroja, pero a ella la reconocería incluso en un lugar más obscuro del mundo.

Estaba hablando con Dean Thomas y le señaló hacia algún lugar, él sonrió y se alejó, ella giró y se topó con Astoria y después en sus manos y sus dedos entrelazados.

Weasley –intentó nombrarla, pero se sorprendió cuando no salió sonido alguno de su garganta.

—Ginevra ¿cierto? –le sonrió Astoria, le había dicho una vez que siempre quiso tratar a la amiga de Neville.

—Lo siento, es que… no conozco tu nombre –soltó ella y sonrió apenada con Astoria.

—Astoria –su voz fue modulada, después de todo, no sabía lo que entre la pelirroja y su prometido sucedió.

—De acuerdo –le sonrió pero aun así, notó que no la ubicaba, y no la culpaba, después de todo, Ginevra se había ido de la escuela la siguiente semana.

—Jamás compartimos clases, regresé a la escuela de un intercambio junto con Neville cuando comenzaste a salir con Harry Potter –soltó Astoria haciendo que ella frunciera el ceño en desconcierto y después soltó una sonrisa fácil, de esas que tanto solían gustarle a él.

—Claro, perdón, no sé dónde tengo la cabeza –volvió a sonreírle de manera cortés.

—Draco, por favor, no me hagas quedar mal, prometiste comportarte a la altura ¿recuerdas? –le habló Astoria, haciendo que recordara que había alguien más aparte de Ginevra y él en ese lugar, pero ni siquiera fue capaz de nombrarla por su apellido, no se creía capaz de decirle algo sin que la voz sonara débil, pero lo intentó, puso los ojos en blanco y recordó la tarde anterior a verla antes de que dejara la escuela.

—Es imposible comportarme a la altura frente a ella, Astoria –su voz sonó fría y miró a la chica frente a él con rencor, con ganas de gritarle todas las verdades a la cara.

—Perdónalo… -intentó disculparse Astoria.

—Soy yo, el que tiene que perdonarla, no ella a mí –le soltó enfadado, más de lo que pensó que estaría, quería sujetarla de los brazos y reprocharle tantas cosas.

—Draco, no sé qué te está ocurriendo, pero… -sintió la mirada de su novia y su tono de voz salió suplicante.

—Es mejor que les deje solos, con permiso –le sonrió a Astoria y sus ojos se posaron sobre los de él, aún tenía el cinismo de mirarle a la cara.

—No, no tienes por qué irte, el grosero ha sido él, te pido disculpas en su nombre –comentó Astoria y sintió el fuerte apretón en su mano.

—No es necesario, Astoria conozco a Draco muy bien, él jamás se disculparía, no tienes por qué hacerlo en su nombre, estoy un poco fuera de forma en cuanto a su actitud, pero… no me sorprende.

—Es obvio que no te sorprende, Ginevra es más que obvio que no te sorprende que pueda llegar a ser un idiota contigo ¿no es cierto? ¿Cuántas veces lo fui? –la voz sonó tan enfadada que la presión en la mano se aumentó y los ojos castaños de Ginevra se oscurecieron.

Astoria sonrió apenada a las demás personas que habían volteado a verlos.

—Draco, por favor.

—Yo no sé ni qué estamos haciendo aquí, Astoria, hasta donde yo sé, jamás fuiste amiga de Weasley o de Granger –intentó controlar su ira.

—Fuimos invitados por Hermione, Draco –le recordó la chica.

—Ella me odia, el idiota de su ahora marido me odia ¿por qué nos invitarían? –observó a Ginevra frente a ellos, que no frunció el ceño o defendió a su hermano como siempre lo hacía.

—Bueno, Hermione y yo… nos llevamos bien, no era una amistad pero… -comentó Astoria.

Malfoy –los tres giraron a ver a Harry –Astoria –le otorgó una sonrisa que intentó ser cortes, pero sus ojos fueron directo a los de Draco, la sonrisa se volvió de lado cuando quedó junto a la pelirroja, con cierto aire de victoria, al final, Harry estaba con Ginny y él con Astoria.

—Harry –contestó Astoria –voy a controlarlo, no es necesario que vengas a empeorar las cosas, en serio.

Ginny se alejó antes de que la escena continuara, no dijo nada, sólo los dejó a los tres solos.

—Perdón por la actitud de mi novia –les sonrió –ha estado un poco bipolar, las hormonas, pero es muy normal en su estado –sus ojos se posaron de Astoria que sonrió con entendimiento a los ojos grises de Draco –el embarazo vuelve a algunas mujeres un tanto inestables.

—Neville dijo que su relación no iba para algo tan serio –soltó Astoria –pero un embarazo cambia todo ¿no?

—Un poco, ella ha insistido en que nos casemos, pero no estoy seguro –se encogió de hombros.

—Astoria –habló Neville llegando hasta ellos –encontré a Lavander, dice que ella podría encontrar un lugar perfecto para su boda –soltó y se topó con los ojos de Harry.

—Oh ¿es que se van a casar? –sonrió burlón.

—Así es, por el momento el único invitado ajeno a la familia que ha sido invitado es Neville ¿cierto?

—Cierto –fingió una sonrisa –pero… ¿dónde está Ginny? –Observó a Harry –te estaba buscando.

—No me dijo nada –negó.

—Extraño, iré a buscarla.

—Voy contigo –Astoria soltó a su novio, le sonrió a Harry y se alejó dejándoles frente a frente.

Draco se giró y se dispuso a irse, no tenía nada que hablar con él, lo odiaba, ahora realmente que lo hacía.

—Puedes ser el padrino –se burló de él –digo, ya que no te quedaste con ella, que a pesar de acostarte con ella, las cosas fueron como siempre tuvieron que ser.

—No me importa si está contigo o no, ella no me importa.

—Bueno, no era lo que le decías a ella ¿o sí? ¿Se acostó contigo aun diciéndole eso? –Frunció los labios –jamás le hubiese dicho cosas ridículas si a pesar de eso, se acostaba conmigo.

—Eres un bastardo infeliz.

—Sólo acepta que te duele el hecho de que sea yo, quien este con ella, con el que se acueste.

—Supongo que ya sabe que te acostaste con todo el colegio en su ausencia, incluso con su mejor amiga, espera, te acostaste con Lovegood incluso antes de que ella se fuera.

—No le importó que te acostaras con Pansy y con todas aquellas chicas, cierto, tú no le importabas, yo sí, nadie va a decirle, ni Luna, por eso dejó de ser su amiga –sonrió satisfecho.

Se sentó junto a su prometida que hablaba con alguna de las invitadas que no le importó, su vista volvió a toparse con Ginevra después de recorrer la vista por todo el lugar, mentía, había estado buscándola, estaba hablando con Neville, y la vio sonreír, no se veía del todo bien, estaba sonriéndole al idiota de Longbottom, la observó de arriba abajo buscando una prueba fehaciente de su embarazo, pero tal vez apenas estaba dentro de los primeros tres meses, la siguió hasta la pista, le volvió a sonreír al idiota ese.

Se desparramó furioso sobre la silla cuando Ronald se acercó a su hermana, no era como si no se fuese a topar con él, después de todo, era su boda.

Siguió a Astoria cuando ésta se puso de pie y salió de la pequeña lona, Potter estaba ahí, y la vio a ella estrellar su puño contra su rostro, sólo Granger había estado cerca para oír la discusión, ya que discutían bastante en privado, pero aun así todos se habían levantado, sus ojos se encontraron de nuevo, su rostro demostró que no estaba bien, y se maldijo a si mismo por no poder abrirse paso entre las personas y abrazarla, consolarla, ella era de Potter ahora.

—Lamento los inconvenientes, Hermione –se disculpó, Granger negó, fue hasta ella y la abrazó –gracias por ser una gran amiga –cerró los ojos perdiendo contacto con los de él.

Oh Ginny –chilló.

—Tu maquillaje se arruinará y no quieres eso, sé que no quieres eso –le sonrió.

Pasó entre los idiotas de sus hermanos gemelos y se alejó, Longbottom la siguió.

—Todo está bien, pueden irse a la fiesta –gruñó Potter y observó a Draco y se acercó a él –voy a hacerte lamentar todo.

—No sé de qué hables –fingió indiferencia.

—Si es necesario follarme a tu prometida lo haré, pero te juro que voy a dejarte solo, como el perro asqueroso que eres, solo.

—Puedes intentarlo, Astoria me ama.

—Pero tú a ella no, no sabes de lo que son capaces las chicas despechadas –se burló –Pansy, la recuerdas, se desquitó bien –se encogió de hombros.

—Puedes intentar lo que quieras, pero Astoria no es Ginevra y tampoco Pansy, ella no se revolcaría contigo, así se entere de que me acosté con tu novia –sonrió.

—Bien, entonces voy a arrancarte el corazón.

—Inténtalo –le retó Draco enfurecido y lo empujó.

—No va tan literal, Malfoy.

Observó a su alrededor, pero por más que la buscó, no la encontró, y tampoco a él, Harry Potter se había ido, igual que Ginny.

—Te ves un poco tenso –lo besó su prometida.

—Estoy bien –mintió –todo bien.

—Está siendo una buena fiesta, creo que fue buen detalle de Ginevra irse antes de seguir arruinando la bonita boda, ya sé quién no estará invitada –bromeó la chica.

—Jamás ha estado en la lista –frunció el ceño.

—Lo sé –admitió.

Había pasado una semana desde la boda de Granger y Weasley, y se sentía incómodo, observaba las invitaciones de color blanco y plata, con sus nombres en ellas, tenía todos los datos que tenían que llevar, Astoria estaba colocando en el sobre el nombre de los invitados, sonrió, tenía una caligrafía bonita, casi perfecta, pero le gustaba más la letra de Ginny, un poco desigual, siempre en tinta azul.

Se levantó a abrir, le puso mala cara a Longbottom pero lo dejó pasar, recordaba lo que le había dicho Astoria hacia un par de días, que le había robado el mejor amigo a Ginevra Weasley, también le había robado a él, bueno, no es como si Astoria le hubiese robado a Draco, más bien, Ginevra había desechado a Draco y ella sólo lo había tomado del cesto de la basura.

Se alejó de la sala dejándolos solos para que hablaran más tranquilos, lo más seguro es que le fuera a ayudar con las invitaciones, eran realmente buenos amigos, se dirigió a la habitación sin decir nada y se quedó ahí observado hacia la calle por la ventana, estuvo distraído y cuando había pasado el suficiente tiempo, había escuchado la puerta hacía más de una hora, así que mejor regresaba con su prometida antes de que le echara en cara que no le importaba nada sobre los preparativos, y así era, no quería casarse con ella, pero era más que obvio que tampoco se casaría con la chica con la que había querido casarse, pero sólo era un idiota, tenía dieciocho años y tal vez, dejó que Ginevra Weasley lo deslumbrara con ese hermoso cabello rojo, esos ojos color chocolate y ese carácter fuerte y divertido, con esa habilidad en los deportes.

Pero el tiempo le había demostrado que no era para él, desde que la conoció había estado obsesionada con Harry Potter, más que enamorada, y al final, tanto insistir, le había otorgado estar junto a él, aunque en el proceso sacara lo peor de sí, aunque no le hubiese importado volverse una mujer fácil para estar con él, Ginny Weasley se había acostado con él, sólo para poder ser la novia oficial de Harry Potter.

No conforme con eso, se largó de la escuela sin decirle el por qué y mandó a sus hermanos gemelos a hacerle una humillación en pleno colegio, pero tenía que admitir que la humillación no le había dolido tanto como la noticia de que Ginny se había ido de Londres.

Y tampoco le había afectado tanto como cuando Harry Potter había hecho su relación bastante pública, a pesar de que ella no estaba ahí para presenciar el momento por el que había luchado desde hacía años, por el que se había acostado con él.

Ella no había visto como era la envidia y como despertaba la furia de las amantes de su querido y amado novio.

Por fortuna no había estado ahí, para burlarse de él en su cara.

Draco se agarró del alfeizar, bajó la cabeza y el cabello rubio le cubrió los ojos, Potter tenía razón, era patético, porque a pesar de que eso ocurrió hacía tanto tiempo, aun le seguía doliendo el hecho de que Ginevra eligiera al famoso Harry Potter en lugar de a él.

Se cubrió el rostro con una mano y comenzó a reír, reírse de sí mismo era mejor que dejarse llevar por las lágrimas, ahí estaba, siendo patético, queriendo llorar por una mujer que claramente no valía nada, así que sabía que tenía que agradecer el hecho de librarse de ella, pero no, no hacía más que sentirse miserable por no ser el hombre que ella amara, por no ser el padre de ese hijo que llevaba en el vientre.

—Fue un lindo detalle que se fuera de la fiesta –comentó Astoria –bueno, Harry se fue con ella ¿no?

—No, Ginny se fue sola a su casa, iba un poco furiosa con Harry y lo que le había echado en cara –murmuró Neville pensando que Draco estaba demasiado lejos para escuchar –nunca ha sido buena escuchando sus errores.

—Como sea, no podrá estar enfadada todo el tiempo con él, en cuanto tenga revisión con el ginecólogo, se le olvidará al ver al bebé ¿cuántos meses tiene?

—No sé de qué hablas –soltó Neville.

—Harry nos dijo a Draco y a mí que Ginny y él van a ser papás, me dijiste que su relación no era tan seria.

—Yo no sabía que Ginny está embarazada –soltó –no me lo dijo, pensé que era algo más… serio, ha estado un poco… alterada, sé que él ha estado viéndola, pero… no –suspiró –ellos no tienen una relación, Astoria.

—No entiendo a lo que te refieres –la observó.

—Harry y Ginny jamás han tenido una relación –soltó.

—Eso explica porque se sorprendió cuando le dije que regresé del intercambio cuando ella se hizo novia de Harry.

—Harry soltó esa información en la escuela, pero como Ron sabía que no era cierto y querían a cierto tipo lejos de ella, dejó correr el rumor, no lo detuvo.

—Pero entonces no entiendo la razón por la cual se comporte así, a menos que tenga serios desequilibrios emocionales.

—Digamos que… -suspiró y se aseguró de que Draco no estuviera cerca, y como no lo vio, continúo –a Harry nunca le ha gustado la competencia.

—No sé a qué te refieres –se encogió la chica de hombros y continúo escribiendo apellidos en los sobres.

—Cuando Harry se enteró que Ginny estaba enamorada de él, fue como… no lo sé, elevó su ego, ella estuvo mucho tiempo tras él, sin importar nada, sin importar que no le hiciera caso y que él estuviese con muchas chicas, no tomó muy bien cuando se enteró que ella era mi novia y digamos que… no quiso perder lo único que él veía como un triunfo personal, nadie iba a quitarle a Ginny, ella tenía que amarlo a él, y a nadie más.

—Eso es egoísta –soltó indignada –no sé cómo puede seguir con él, o… embarazarse de él.

—Ginny se enamoró de otra persona –le confesó, Astoria lo observó, pero Neville no iba a decirle de quien se trataba –Harry no lo tomó bien, para nada bien.

—Enloqueció –Neville se encogió de hombros.

—Jamás se llevó con ese chico –confesó esperando no darle muchas pistas, pero lo cierto es que cuando Ginny se fue de la escuela, los altercados con Draco desaparecieron, ninguno parecía importarle la existencia del otro, así que Astoria no lo contaba como el némesis, sólo creía que se caían mal mutuamente, pero no sabía el grado –y menos cuando se enteró ya sabes, que entre ellos pasó algo más que una cita, un beso y un apretón de manos.

—Ya veo, así que le fue peor enamorarse de alguien más –Neville asintió.

Astoria continúo con su trabajo, mirando a su amigo demasiado retraído para ser él, así que frunció el ceño y preguntó.

—Y… ¿Por qué ella no te dijo de su embarazo?

—No lo sé –la miró serio y la preocupación burbujeó en sus ojos.

—Pero supongo que alguien más aparte de ella y Harry lo saben ¿alguien que sea muy amiga de ella como para confiarle algo así? No lo sé… Luna, tal vez.

—Luna dejó de hablarle antes de que ella se fuera, no sé por qué.

—Entonces a alguno de sus hermanos.

—Se peleó con Ron, que sería al único que recurriría de sus hermanos, ella en realidad confía en muy pocas personas sobre su vida personal, ella no habla con muchos sobre sus sentimientos.

—Y por lo visto no tienes la menor idea.

—Supongo que a Hermione –la observó –es la única persona aparte de mí con la que ella mantuvo contacto cuando se mudó con su hermano Bill.

—Sí que se recluyó bastante ¿no lo crees?

—No quería que… ahora comprendo por qué Hermione me golpeo cuando le dije a Harry donde encontrar a Ginny ahora que regresó a Londres.

Draco se detuvo cuando escuchó la voz de Neville, así que aún no se había ido, lo mejor sería que se alejara, seguramente no le importaba la conversación, pero se detuvo cuando él dijo que Ginny regresó a Londres.

—Astoria –su voz fue preocupada –soy el peor amigo del mundo.

—Claro que no –se quejó la chica.

—Es que no hay manera que Ginny esté embarazada de Harry a menos que… -se detuvo a sí mismo.

—Neville –la chica lo observó – ¿Me estás diciendo que Harry abusó de ella?

—Sí –contestó el chico haciendo que Draco se quedara pegado al suelo.


Hola, bueno, paso a dejarles nuevo capítulo, espero que sea de su agrado, aun no es el final, faltan un par de capítulos, muchas gracias por sus reviews: This is Chewbacca, Im Unloveable, Nicole SHBRCOPG, Dellaween, R0llercoster, cris.