Disclaimers: Los personajes son propidad intelectual de J.K. Rowling y son utilizados sin ánimo de lucro.
THE HATERS IN LOVE.
CAPÍTULO XXII
Hermione observó a Ginny, estaba sentada sobre el sofá viendo a través de la ventana, llevaba una semana así después de que hubiese visto a Draco y Harry le informara que se iba a casar, no le gustaba verla de esa manera, odiaba que su mejor amigo se hubiese vuelto un monstruo, tenía que decirle a los Weasley lo que había pasado realmente, pero… conocía tan bien a Ron, que sabía que las cosas no iban a quedarse tan tranquilas, sólo le había costado ver a Draco humillado por romperle el corazón a Ginny, no quería imaginar lo que le harían a Harry cuando les dijera lo que había sido capaz de hacer.
— ¿Estás segura? –interrogó y las lágrimas de Ginny le confirmaron la noticia –Las pruebas caseras mienten, deberías saberlo.
—Siete pruebas caseras no –contestó –fue tan amable para dejarlas sobre la mesa hace una semana.
—Debiste decirme inmediatamente después, hubiésemos hecho algo, Ginny.
—Bueno, digamos que me enteré ese mismo día de las pruebas.
—No puedo creer que fuera amiga de un monstruo así –negó Hermione –tenemos que hacer algo.
—Lo asesinaré lentamente y eso será todo –murmuró la chica.
—No vas a mancharte de sangre por alguien que no vale la pena.
—Hermione… debió morirse él en lugar de sus padres, tal vez hubiesen podido engendrar una mejor persona que él.
—Sirius hizo su mejor trabajo, Ginny, no es culpa de sus padres ni de nadie más que del propio Harry ser tan bastardo como lo es.
—Se lo dijo –la miró y Hermione pudo ver el dolor en los ojos de su amiga –le dijo a Draco que estoy embarazada de él, que fue engendrado con amor.
—Llevé a Draco a la boda porque quería que tú y él arreglaran las cosas, no para que Harry hiciera más grande la zanja que ya les separaba.
—Me lo dijo Neville también, pero que me dio una nueva noticia –observó a su amiga ahora cuñada –Astoria está embarazada, se van a casar en tres… dos semanas.
—No creo que él la ame, Ginny, él te sigue amando a ti, la forma en la que te vio lo dijo todo.
—El odio con el que me habló y me observó cuando Astoria se acercó a saludar dijo todo lo contrario, Hermione, soy una tonta, en algo Harry tiene razón, Draco jamás vio en mí a la mujer con la que quería formar una familia, en cuanto Astoria se acercó a él, me dijo que no quería saber nada de mí, tú estabas ahí, no puedo mentirte.
—Los gemelos fueron un poco crueles con él, Harry le dijo que tú los habías enviado por romperte el corazón.
—Bueno, en teoría es cierto, pero yo les dije que no lo hicieran.
—Lo hicieron, delante de toda la escuela, lo pasearon por todo el lugar y lo arrastraron unas cuantas calles para que el resto de la ciudad se burlara de él.
—Yo no fui quien los envió.
—Al menos compartió la humillación con Ron –suspiró Hermione y negó seria.
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Ginny tomó un poco de té, y observó a su alrededor, Neville la había interrogado sobre lo que Astoria le había contado, ahora la odiaba más ¿ella que tenía que decirle a Neville que Harry les había anunciado de su embarazo?
Había algo bueno en eso, tuvo que admitir, Neville le ayudó a encontrar otro apartamento, donde Harry no pudiese dar con ella, después de todo él no cometería otra indiscreción, y sólo Hermione sabía dónde encontrarla aparte de él.
—Ya está todo listo en la cocina –sonrió Neville –sólo faltan tus cosas en la habitación.
—Gracias Neville –sonrió.
—No, después de todo… esto ha sido mi culpa, Ginny, sabía que era un idiota, pero… jamás vino a mi mente que fuera capaz de hacer algo tan vil.
—No puedo recordar esa noche –le informó.
—Es mejor que no lo hagas, que olvides que pasó.
—Tengo un recordatorio permanente en el vientre.
—Puedes elegir no tenerlo –Ginny levantó la vista hasta su mejor amigo.
—Jamás ha sido una opción para mí, Neville.
—Pero es una carta abierta, lo sabes, creo que es una forma para que olvides lo que te hizo al cien por ciento.
—Tal vez pueda cerrar los ojos y olvidar que abusó de mí, Neville –el chico suspiró –pero no podré cerrar los ojos y pensar en lo que le hice a mi hijo, porque lleva mi sangre también.
—La madre de Harry era una buena persona como tú, Ginny y su padre era un completo cabrón como él, y ahí está el maldito resultado, terminar con alguien así ahora estaría librando a más de una de una posible violación o de que se burle de tantas chicas como Harry lo ha hecho.
—La mayoría de ellas ha estado con él porque ha querido, Neville, sólo porque es famoso.
—Famoso, sus padres murieron en un espantoso accidente de auto donde sólo él sobrevivió entre tantos, no es como si un mago tenebroso los hubiese buscado y asesinado.
—Las personas se aferran a los milagros todos los días, Neville.
—Sí, pero no te acuestas con el niño que sobrevivió a un maldito choque de autos –bufó.
—Eso no importa –se sentó en el sofá y observó lo que sobresalía de la bolsa de su saco –y… ¿qué es eso?
—Ah… no es nada de importancia –se encogió de hombros para restar importancia pero suspiró y se la tendió cuando Ginny extendió a la mano –en serio, no es nada de mucha importancia.
La pequeña sonrisa en los labios de Ginny se desdibujó al ver la invitación de la boda de Draco y Astoria, se la regresó y observó a otro lado.
—Me alegro por ellos –comentó.
—Pues tu cara dice todo lo contrario.
—Bueno, él es feliz ahora, a que sí –sonrió.
—Pues, no lo he visto mucho, Astoria sin duda está muy feliz, pero él se va cada que llego a la casa.
—Eres amigo de Harry –se encogió de hombros.
—Era amigo de ese idiota, y no tanto, a decir verdad, siempre fui más amigo tuyo y de Luna que de ellos, que son de mi edad –frunció los labios.
—Tienes razón, es mejor que te vayas, supongo que tienes cosas que hacer, porque la estás ayudando con la boda ¿no es así?
—No en mucho, pero sí, entregaré las invitaciones a algunas personas, habrá mucha gente.
—Es raro, pensé que Draco querrían una fiesta más sencilla.
—Todos pensamos lo mismo, bueno, él la quiso, pero sus padres y Astoria querían algo en grande pero mientras se casen, Astoria no pondrá pero alguno, sea sencillo o muy ostentoso.
—Supongo que haría lo mismo en su lugar, de todos modos, una boda tan grande… olvídalo —sonrió.
—Ve a descansar, te ves cansada –negó.
—Seguiré tu consejo, ve con cuidado a entregar esas invitaciones, no vayas a perderlas.
—No lo haré –sonrió.
—&—
Ginny abrazó a su mamá cuando le abrió la puerta, los gemelos, Ron y Hermione venían también, después de todo, era la única Weasley que sabía dónde vivía ahora.
—Neville eligió un lugar encantador –sonrió la Sra. Weasley.
—Él tiene buen gusto, si no supiera que está enamorado, y conociera a la chica, pensaría que es gay –soltó George.
—Como ¿Neville enamorado? –interrogó Ginny sorprendida.
—Sí ¿no te lo ha dicho? –Se burló Fred –se supone que eres su amiga.
—No hemos hablado de mucho –se encogió de hombros.
—Ginevra ¿te encuentras bien? –la interrogó Ron que no perdió contacto visual.
—Sí, muy bien –contestó de manera indiferente y se sentó junto a su mamá.
—Vamos por un poco de té –le sonrió Hermione.
—Bien.
Ginny se levantó y fue con Hermione a la cocina para poner el agua, no tenía nada interesante que decir, la observó cruzar los brazos.
—Supongo que tienes algo que decirme –musitó para que no la escucharan.
—No quiero mentirle a Ron, Ginny es mi esposo ahora, y nunca fue sencillo para mí mentirle, creo que tengo que decirle lo que…
—Herms, cariño –Ron abrió la puerta –habla Harry –mostró su teléfono –supongo que no les molesta si se une a nosotros aquí.
—Sí me molesta –contestó Ginny –si quieres verlo ve a verlo a otro lado, no quiero ni que le digas en donde vivo, Ronald.
—Vas a explicarme la razón por la que no quieres verlo –colgó el teléfono.
—Por qué odio a Harry Potter –soltó sin inmutarse un poco.
—Pues antes…
—Antes, tú lo has dicho, ahora es diferente, Ronald, no quiero ni verle.
—Necesitamos hablar tú y yo, Ginny en serio necesito que solucionemos lo que pasó.
—No hay nada que puedas solucionar ya, Ron –quitó la tetera del fuego cuando el agua estuvo lista.
La observó salir y se quedó con Hermione en la cocina, fue hasta ella y la abrazó para después besarla.
—Realmente arruinaste las cosas ese día y te lo dije Ron.
—Lo sé, pero compréndeme un poco también tú –frunció el ceño –no fue nada agradable la forma en que me enteré que mi hermanita tenía sexo con el imbécil de Draco Malfoy.
—Pensé que Harry te había dicho sólo que salían –observó a su marido.
—Sí, me lo dijo, y completó con esa información –frunció el ceño –es algo que no me gustaría escuchar aun y cuando esté casada y con tres hijos, prefiero imaginar a una cigüeña trayendo a sus hijos que haciendo ese tipo de cosas, es mi hermana.
—Puedo comprender eso –lo observó –le diré a ella la razón por la cual enloqueciste –sonrió.
—Eres la mejor, Herms.
Ginny estaba siendo consentida y mimada por los gemelos cuando salieron, George palmeaba sus rodillas ya que sus piernas estaban sobre su pierna izquierda, Fred revolvía el largo cabello de la chica, que tenía una sonrisa en los labios, así que Hermione sonrió, sin duda le hacía falta ver a su familia, sentir el apoyo de todos, y más en éste momento, aunque ellos no sabían de su embarazo.
—Aún tengo que hacer muchas cosas, Bill me dijo que dejaste un desastre en su casa cuando decidiste mudarte –seguía regañándola la Sra. Weasley.
—Un poco, pero no mucho, Bill es extraño, para él un papel sobre la mesa era causa de una guerra mundial.
—Siempre fue el más exagerado –admitió la Señora Weasley –pero no me desagrada, siempre mantenía orden en la casa desde que era pequeño.
—Claro, se me hace un poco raro que se vaya a casar –se burló Ginny.
Ron sonrió al escuchar la risa divertida de su hermana, hacía días que ni siquiera sonreía de manera honesta, y ahora estaba riendo, siendo la misma Ginny que solía ser antes de que la golpeara en la escuela, antes de que le dijera a sus padres que deberían mandarla con Bill o Charlie, se veía feliz, como cuando solía salir a escondidas con Draco Malfoy, y se sintió culpable por haber reaccionado de esa manera.
—Te quedaste muy serio, Ron –se burló Fred –si lo que estás pensando es una excusa, la familia Weasley les da permiso para que puedan disfrutar de una tarde romántica, nada diferente de la que han tenido desde que se volvieron novios, picarones –les guiñó un ojo haciendo que el rostro de Hermione imitara el color de cabello de la familia Weasley.
—No, no es eso –se burló Ron –pero no sería una mala idea ¿Qué dices, Herms? –la abrazó.
—Ella jamás se negaría a una noche contigo –sonrió Ginny mirando a Hermione.
—Lo dices porque tú no te negarías a una noche con Draco Malfoy –soltó Ron.
—No vamos a comenzar con eso ahora –intervino George –porque si vamos a comenzar, deberíamos revivir esa broma que fue tan famosa en tu colegio –gruñó.
—Me sorprende que ustedes estén como si nada por eso –soltó.
—Verás, Ronald, hay personas en ésta familia que sólo quieren ver a sus miembros felices, y jamás he visto a mi hermanita tan feliz como cuando salía con Draco –le reprochó Fred –ni siquiera cuando decía estar enamorada de Harry –Ginny se tensó –y creo que necesitas verla bien, porque no se ve muy feliz últimamente, no me la imagino cinco años lejos por culpa de un miembro de su familia.
—Estaba con Bill, él es miembro de su familia.
—Sí, y se llevan 20 años de diferencia ¿no? Cuando Gin nació, Bill estaba empacando para mudarse a su tercer empleo y tenía seis divorcios en sus espaldas –contratacó George.
—Ya basta –intervino Ginny –No estoy con él ¿no lo has notado? –Se puso de pie –y para que te quedes más tranquilo al respecto, jamás lo estaremos de nuevo.
—Sólo necesitas que él te diga hola para caer en sus brazos ¿no? –la observó y ella negó.
—Se va a casar con Astoria ¿feliz?
—No ¿cómo es que lo sabes tú? –Ginny sonrió pero no era una sonrisa auténtica como antes. —Harry me lo dijo, Astoria se lo dijo el día de tu boda, sino me crees a mí, dile a Neville que te muestre su invitación.
—Golpe bajo –se burlaron los gemelos haciendo que Ginny los observara –Neville está enamorado de Astoria Greengrass –volvieron a decir del mismo modo –puedes juntarte con él y robarse a los novios –sonrieron –nosotros te ayudaríamos a robarte al hurón –propuso George recargándose en sus rodillas –así que ¿Qué dices Gin? –sonrió.
—Es en serio, él y yo jamás volveremos a ser nada, ni siquiera amigos y no hay nada que alguno de ustedes pueda hacer para ello –observó a Ron –gracias por arruinar ese momento de mi vida, Ron, tal vez Draco y yo jamás estuvimos destinados para estar juntos, pero me hubiese gustado que esa relación terminara de una manera completamente diferente.
—Sabes que él no tuvo toda la culpa –lo defendió Hermione.
—Tú no te metas, Hermione –interrumpió George –siempre has sido de la familia, pero seamos honestos, Ronald siempre se ha dejado influenciar por Harry, ese hurón idiota se ha metido con todos los miembros de ésta familia, y todos hemos dejado correr todo eso, nunca lo hemos tomado en serio, ni siquiera tú –señaló a Hermione –si Harry no le diera mucha importancia a Draco, Ronald tampoco se la daría, y todo sería mejor, no sólo para nosotros, sino para Gin también.
—No sé porque ustedes se sienten más ofendidos que ella –comentó Hermione.
—Porque desde que Gin se fue con Bill, ninguna de nuestras bromas ha funcionado al cien, ella es nuestro amuleto de buena suerte –soltó enfadado George.
Ginny comenzó a reírse por el comentario de su hermano, independientemente de la discusión que había comenzado, adoraba a sus hermanos, y… Hermione tenía razón, si ella no le hubiese dado tanta importancia a Ron sobre su relación, las cosas hubiesen sido diferentes, y… en sí, Ron no había arruinado nada, ella y Draco ya habían terminado antes de eso, Draco no quería verla antes de que su hermano se enterara, así que no sabía porque se negaba a hablar con él, sí, le había dado una bofetada en la escuela y la había llamado mujerzuela, pero eso había sido más influencia de Harry que palabras de su hermano, pero siempre era más fácil culpar a alguien de lo que ocurre, que culparse a sí mismo.
Observó a sus hermanos que se unieron a la carcajada, y su madre suspiró aliviada, ya no quería más problemas en su familia y agradecía ese momento de paz.
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Ginny rodeo el cuello de Ron que rodeo su cintura en un fuerte abrazo que la hizo comenzar a llorar, él siempre había sido su confidente, y había sentido la traición más grande cuando él le rogó a sus padres para que la enviaran lejos.
—Me alegra poder hablar bien contigo –acarició sus mejillas –ahora… ¿me dirás que es lo que tienes? Te ves mal, agotada y triste.
—Estoy bien, sólo he estado un poco ajetreada –sonrió.
—Si sirve de algo, me he dado cuenta que realmente arruiné las cosas, pero te juro que si Harry me hubiese dicho eso de otra manera… no me hubiese alterado como lo hice.
—No te preocupes, Ron, comprendo, de todos modos… había terminado con él… no sabía cómo decírtelo –levantó la vista hasta su hermano –ya me lo habías dicho cuando Draco y yo comenzábamos a salir…
—Así que esa invitación que te hizo frente a mí era en serio –la observó serio.
—Sí, comenzábamos a tener algo parecido a una cita, comenzábamos a salir…
—Así que fue por Malfoy –la observó –por quien dejaste a Dean, no por Harry desmintiendo su romance con Cho.
—Desde la fiesta anual de Draco… Harry dejó de importarme, nos besamos esa noche –lo tranquilizó –él me preguntó si me gustaba Harry… y no le contesté porque… no sé, el beso de Draco esa noche hizo que no pudiese sacarlo de mi mente… y aun no puedo sacarlo de mi mente.
—No crees que entonces deberían arreglar las cosas –Ginny negó.
—Neville me dijo que Astoria está embarazada de él, no voy a romper ese compromiso, bueno, tomando en cuenta de si él sintiera realmente algo por mí.
—Y… si realmente sintiera algo por ti ¿qué hay de si él realmente te ama, Ginny? Creo que sería justo que hablen y… se digan todo de frente, Astoria no merece sufrir y ninguno de ustedes –completó.
–No quiero volver con él –contestó segura –además él es feliz con Astoria, sino lo fuera ¿Por qué se casaría con ella? –Ron sonrió.
—Por qué no está contigo, imagino que no creyó verte antes de que él se casara, tal vez pensó que lo habías dejado por Harry, verás… cuando te fuiste o… mis papás te obligaron a irte por mi influencia… Harry dijo que salían, y yo no lo desmentí, porque estaba tan molesto que Draco Malfoy te hubiese seducido que creí que le molestaría lo suficiente como para olvidarse de ti.
—Aun así, Ron… -suspiró.
No es que realmente no deseara estar con Draco, pero después de enterarse de que estaba embarazada de Harry, el mundo se le vino abajo, y verlo en la boda de su hermano empeoró las cosas completamente, si bien Astoria estaba embarazada, no podía hacerle eso a su hijo, no podía tampoco volver con Draco y esperar que él cuidase y amara al hijo del hombre que se había vuelto un loco psicópata.
Draco no era Harry, pero aun así no iba a intentar volver con él, no cuando las cosas habían dado una vuelta tan grande en tan poco tiempo ¿por qué justo cuando volvía a verlo?
Ya sabía que la vida no era justa, pero aparte de todo, le gustaba ser cruel con las personas, reprochándole y echándole en cara todos los días del resto de sus vidas las malas decisiones y las oportunidades no tomadas, lo único bueno de todo, es que por fin había podido arreglar las cosas con su hermano.
Lo miró y sonrió, no quería decirle que estaba embarazada, no iba a saber cómo decirle que odiaba a Harry pero que el hijo que esperaba era de él, no sin decirle que se había aprovechado de una situación que para colmo ni siquiera ella recordaba, tenía que conformarse con saber la versión de Harry, que había sido bastante complaciente relatando la historia de su noche juntos, no había olvidado ni un solo detalle, se la había contado de inicio a fin y de fin a inicio, recalcando el buen rato que habían pasado juntos, y la pena que ella no lo recordara.
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Iba tranquila mientras Ron parloteaba junto a ella, la había acompañado a comprar víveres porque Hermione se lo había pedido, tanto ella como Neville se negaban a dejarla sola, y se había empeñado en decirles que no era necesario ¿Qué podía hacerle Harry? Arruinar su vida, ya no podía arruinarla más.
—Hermione y yo estamos en conflicto –escuchó que decía Ron –ya sabes, ella dice que es pronto para tener hijos, pero… ¿a qué le denominas tú pronto? Si tomamos en cuenta que tenemos cinco años como pareja y aún no hemos tenido suerte de tener un hijo.
—Es pronto para que tengan hijos –confirmó –no cuentan sus cinco años juntos aun, eso ya pasó, ella se refiere a su nueva vida juntos, tienen dos semanas como esposos, la gente dirá que te casaste con ella por eso.
—No me importa lo que piense la gente respecto a mi relación con ella y mi matrimonio con ella, joder, Ginny, ella es la mujer que amo, con la que quería compartir el resto de mi vida desde que supe que las chicas me gustaban, en realidad me di cuenta que las chicas me gustaban porque ella comenzó a gustarme.
—Pero ella también tiene derecho a opinar, Ron ¿no lo crees? Después de todo, la que tendrá que llevar al hijo es ella, no tú.
—Lo sé, pero… ¿te imaginas un pequeño niño corriendo por todos lados?
—Serías un mal padre si dejaras que un bebe corriera por todos lados –sonrió y observó a su hermano que sonrió también.
—No hablaba de inmediato, pero… dentro de seis años tendríamos a un pequeño o pequeña corriendo por todos lados, pero para eso tenemos que comenzar desde ahora –sonrió.
—En eso tienes razón.
—Necesitas pop-tart –se estiró como si fuera necesario para alcanzarlas y las echó en el carrito con una sonrisa.
Caminaron tranquilos hasta las cajas y después de pagar hasta el auto de Ron, no entendía como pudo conseguir un buen empleo si era un chico que jamás prestaba atención a la escuela, tal vez muchas cosas cambiaron cuando ella se fue, pero le agradaba que a sus hermanos les fuera bien.
Ron fue hasta la puerta y la abrió cuando los golpes comenzaron a ser más fuertes, ni siquiera habían tenido la delicadeza de usar el timbre y esperar un tiempo razonable para que la persona llegara a la puerta tomando en cuenta de que estuviera a una distancia grande de la puerta.
—Ya voy, rayos –gruñó enfadado –Herms, demonios, ¿por qué tocas así?
—Ginevra –soltó agitada – ¿dónde está?
—En la cocina, guardando las provisiones para la tercera guerra –bromeó.
—Bien –caminó rápido seguida de su marido, que frunció el ceño confundido y preocupado.
—Oh, hola Hermione –sonrió Ginny –no creí que vendrías, Ron no comentó nada.
—Ve por tu abrigo ahora mismo –le ordenó haciendo que los hermanos se observaran mutuamente y después a ella.
—No –negó Ginny.
—Ve ahora mismo por tu abrigo, voy a llevarte al doctor así tenga que arrastrarte.
—No, no lo harás –dijo nerviosa.
—Ve por tu abrigo o le diré a Ron todo.
—Ahora voy –contestó asustada.
¡Hola! Bueno, paso a dejarles nuevo capítulo, esperando que siga siendo de su agrado la historia, muchas gracias por sus reviews: Im Unloveable, Esrath, CR Potter Fan, This is Chewbacca, R0llercoster, Nicole SHBRCOPG, Dellaween y cris.
Por cierto, CR Potter Fan, no estoy segura de que leerás ésto, pero aun así, muchas gracias por tu comentario, no suelo leer muchos fics para evitar que me digan que mis historias son inspiradas de otras, pero creo que hay buenos Drinnys, así que espero que encuentres uno que sea de tu completo agrado ya que el mío no lo ha sido, en serio, me agrada que me den su opinión y eso del bashing a Harry, perdón, pero creo que mi forma de escritura ha quedado demasiado influenciada a mi anterior fandom, pero jamás me imaginé escribiendo fics de HP, y lo hice porque bueno, la hermana de una amiga me pidió que escribiera un Drinny, aun así, te deseo suerte en tu busqueda, y muchas gracias por tu comentario.
Nos leeremos después, gracias por todo.
22Fahrenheit.
