Disclaimer: Victorious y sus personajes no me pertenecen.


Soberbia

Separarse de la especia por algo superior no es soberbia, es amor.


No suelo comer mucho, pero las papas gratinadas son de mis favoritas y aun estando llena siempre encuentro espacio para ellas… y tengo espacio porque prácticamente no comí nada en los últimos días y aun así… no puedo comer ni siquiera una.

Vuelvo a levantar con mi tenedor una de esas papas y se ve deliciosa, pero sencillamente no puedo. ¿Qué es esta lucha en contra de las papas de repente?

Adoro las papas fritas con queso gratinado. Es como uno de los mejores inventos de todos los tiempos, y aun así no puedo comerlas.

Y adoro a Tori con todas las fuerzas de mi corazón y muero por ir a donde está leyendo y abrazarla hasta que sienta que es suficiente… y aun así tampoco puedo comerla, es decir, abrazarla.

-Ashhhh- exclamo dejando salir el aire con frustración entre mis dientes. ¿Cómo es que estoy en esta posición? ¿Cómo la cambio? ¿Qué hago ahora?

Podría ir y hacer lo que quiero, abrazarla a la fuerza ¿Pero que si me rechaza? Me muero si me rechaza. ¿Qué si no me rechaza? Que si no hace nada y luego se va ¿Qué si me devuelve el abrazo y me besa? Eso sería lindo pero estoy muy segura que si hace eso significaría que nuevamente quiere pasar de lo que paso y no tratarlo… ¡Y realmente me molesta que me haya dicho que soy complicada y que detestaba esto!

¡Ni siquiera sé que es "Esto"!

¿Por qué tiene que ser tan terca? ¿Por qué no es ella la que viene y me abraza? ¿Por qué nadie se me acerca a mí y me dice que todo va a estar bien?

-¿Cat?

Levanto mi vista y veo que Jade se sienta a mi lado.

-Estás haciendo puré tus papas- me termina de decir y veo hacia mi plato para comprobar que tiene razón.

-¡Rayos!- digo con frustración, porque el puré me podrá gustar, pero no más que las papas fritas gratinadas… no es lo mismo… esto ni siquiera es puré.

Suspiro alejando el plato y vuelvo mi vista a Tori. ¿Es normal ver a una persona como si fuera lo más hermoso del mundo y aun así estar molesta?

Imagínense que están contemplado una hermosa pintura, la más bella que hayan visto… y la contemplan con fuerza… con fuerza y enojo, están enojadas con la hermosa pintura… bueno, así, así se siente.

Ella está allí, sin comer tampoco, leyendo un libro, sola en un merendero. En el medio de los rayos del sol. Supongo que es agradable ya que aun hace frio… pero con sol.

Frio con sol… que gracioso suena eso.

-Voy a intentar adivinar y diré que te peleaste con Vega- dice Jade haciendo que dejara de mirar a mi, espero, novia y le ponga atención a ella.

-No… no- digo más firmemente- no sé de qué hablas.

-¿Y por qué estás aquí haciendo puré tu comida y no vas y comparten un acogedor almuerzo con tu querida novia?

-Yo… estoy bien aquí, no me guste que me dé tanto el sol ¿sabes?

-¿Cat? Este merendero también está bajo el sol.

Miro hacia arriba y ¡Cielos! Tiene razón.

-Sí, pero me gusta el sol de este lado del patio, es más cómodo.

-¿El sol de este lado es más agradable que el sol que está recibiendo Tori… a uno metros de nosotras?

-Si.

-Claro- contesta y por unos minutos creo que se tragó el cuento- ¿y por qué no se han hablado ninguna de las dos en todo el fin de semana que fue el festival, ni el lunes, ni hoy, y no cantaron la canción que debían cantar juntas?

-Esas son muchas preguntas…

-¿Por qué se pelearon?- me vuelve a preguntar- no es como si me molestara realmente, ya sabes, amo ver a Vega sufrir y parece estar pasándola mal también.

-¿Tú crees?

-Sí, lo disimula bien, pero se nota que anda…- suspira esta vez- igual que tú. Así que supongo que en algún punto ya no es tan divertido de ver… así que ¿Qué paso con tu novia?

-Pues… ni siquiera sé si es mi novia- me resigno finalmente, estoy cansada.

-¿Terminaron?

-No lo sé… no lo sé, espero que no.

-¿Por qué pelearon, entonces?

-Por sexo- contesto y puedo ver la cara de Jade algo rigida.

-¿Por sexo? Oye, sabía que Vega era idiota, pero no ese tipo de idiota. ¿Te presionó o algo así para que lo hicieran? ¿Se enojó porque no lo hicieron? ¡Que imbécil!

-Más bien yo soy la imbécil… yo la presione a que lo hiciera… y yo me enoje porque no quiso- admito, sintiendo que "imbécil" me queda más cómodo.

Ya lo había pensado antes, durante todas estas noches que estaba muy mal por no saber de Tori. Yo había comenzado a contestar de manera irritada y sin cuidado porque estaba molesta… porque Tori no había quería hacerlo conmigo… yo comencé la pelea… y si, aunque me cueste creerlo: Comencé una pelea por sexo.

Vuelvo a poner atención a la cara de Jade y esta es muy graciosa, me reiría si no fuera que aún estoy triste porque creo que mi, espero aun, novia no me quiere.

Jade parece debatirse internamente y luego larga todo el aire que estaba guardando.

-Whoa… okey, estoy perdida, eso no me lo esperaba- admite- ¿Así que la imbécil eres tú? No, lo siento Cat, esto es muy raro. Nunca me imaginé una escena así… dame tiempo- me pide mientras mira a la nada y parece estarse imaginando lo que paso- nop, no puedo. Cuéntame.

-No hay mucho que contar. Me sentí lista para hacerlo y quise hacerlo. Tori no quiso. Yo me enoje y le grite. Ella se enojó y me grito. Ambas nos gritamos. Ambas dijimos cosas que estoy segura no quisimos decir. Se comportó como una idiota. Yo me comporte como una idiota. Ambas nos comportamos idiotamente. Ambas dijimos que quizás era mejor no seguir juntas… y yo- tengo que hacer una pequeña pausa porque creo que me estoy sintiendo mal de nuevo.

No voy a llorar, definitivamente no voy a llorar. No porque me crea capaz de contener mis lágrimas, sino porque ya no me quedan ¿Qué quieren de mí? Soy dramática, me gusto lo intenso…. Lloro de la misma forma.

-Y yo le dije quizás tampoco tengamos que seguir ensayando la estúpida canción, porque quizás no deberíamos cantarla juntas- termino diciendo y no llore ni me quebré, bien por mí- pero no es una estúpida canción, la amo, la escribió Tori… ¡Y yo le dije que era estúpida! ¡La estúpida soy yo!

Quizás ya no pueda llorar, quizás ya no pueda quebrarme, pero darme golpes con mi palma a la frente sí que puedo.

-Okey, si suena como que eres idiota- dice Jade y realmente eso no ayuda- también parece que Vega tiene la culpa… pero parece que ninguna quiere dar el brazo a torcer. Esto no me pasa con Beck ya que él es el que suele venir a hablar… a veces soy yo, pero raramente tengo la culpa, ya sabes.

-Eso no es cierto.

-…y él viene, habla y luego todo está bien, hasta que alguna malnacida vuelve a aparecer cerca.

-Jade…

-Bien, lo tuyo con Vega… habla con ella- me dice como si nada.

-Tengo miedo de que ella no quiera hablar conmigo.

-¿Tú quieres hablar con ella?

-Sí.

-¿Entonces qué importa lo que Vega quiera?

Me quedo viendo a mi amiga por unos momentos y esta simplemente tiene el mismo rostro malicioso de siempre, se encoje de hombros como si lo que hubiera dicho fuera lo más obvio.

-Beck te debe amar muchísimo.

-Claro que sí.

-Okey… ¿qué hace Beck cuando estas enojada con él?- estamos hablando de Jade. Jade es muy irritable y sus enojos pueden durar años, pero con Beck no llegan ni a los dos días. Tori es mucho más tratable y dulce y comprensiva y cariñosa, menos caprichosa, tierna, huele muy diferente a Jade aunque ambas huelen rico y supongo que ambas besan bien.

No tengo idea de cómo besa Jade pero voy a suponer que bien, Beck parece muy complacido siempre… ¿También lo complacerá bien en la cama? Quizás le pueda pedir unos consejos a Beck y ¡No! Detente, no vayamos por ahí, no quiero imaginarme a Beck y Jade juntos de esa forma… no ¡No!

Sacudo mi cabeza con velocidad.

-Dime, rápido, que hace Beck- le digo- ¡Para que se arreglen las cosas! ¡No para lo otro!

-¿Qué?

-¡Nada! Tu solo dime.

-Pues… siempre me regala algo bonito, o viene con cara de derrota y dice que me extraña… a veces no dice nada, se sienta a la par mía y me mira, hasta que soy yo la que habla. Hace muchas cosas.

-Okey, las intentare todas juntas.

-Si… suena como un buen plan, Cat. Suerte, y por favor apúrate. Ya extraño molestar a Vega.

No sé qué parte de todo eso fue sarcasmo, pero Jade tiene razón. Yo quiero hablar con Tori… mucho más que solo hablar, pero primero hablar.

La quiero de vuelta… así que hagamos algo. Siempre hago algo, nunca me quedo de brazos cruzados… así que… lo hagamos todo.

La biblioteca de la escuela… no me gusta.

Ya me he acostumbrado a la biblioteca con Andrew. Debo llevar a Tori allí, seguro le gusta más que aquí… aunque eso no quite que está aquí ahora.

Está en un lado apartado en la parte de atrás, puedo verla a través de los estantes, en una graciosa mesa amarilla, con un par de libros de los que parece sacar unas anotaciones.

Una biblioteca, por más que sea la de Hollywoods Arts, donde el silencio no es necesariamente requerido, no es un buen lugar para hablar, pero sé que en lo que queda del día quizás no vuelva a ver a Tori y de verdad no quiero otra noche como las que vengo teniendo.

Aprieto más fuertemente la manga de mi mochila y suspiro dándome ánimos. Es mejor no pensar en el "Que pasaría si". Es realmente una tortura, así que ya basta de pensar, solo hagámoslo… voy a hacerlo.

Me acerco a Tori, y un chico me saluda, yo solo devuelvo el saludo con la mano, pero ya con ese "Hey, Cat" sé que Tori me ha detectado. No se ha movido de su lugar… eso es bueno.

Listo, ya llegue a la par suya. Sé que nota mi presencia, estoy a su par, justo al lado… pero no hace nada, sigue escribiendo… bien.

Agarro mi mochila, la abro y vierto todo su contenido en la mesa. Caramelos, chocolates, gomitas, galletas, dulces, todo lo que se puedan imaginar de esa índole llenan la superficie amarilla de brillantes colores, inclusive la rebalsan.

No me elegía que regalarle a Tori, y recordé que le gustan los dulces, bueno, no tanto como a mí, pero sí le gustan… y como no me decidía cual sería el mejor pues… los compre todo.

Lo juro, le hice la semana al encargado de la tienda.

Tori deja de escribir y parece ver los envoltorios que llegaron también a tapar su cuaderno. Quizás si reciba por lo menos uno, o eso pensé hasta que con su dorso limpia su cuaderno.

Me levanta la mirada y es la primera vez que creo que nos la mantenemos por lo menos más de un par de segundos en 5 días, pero no me dice nada… supongo que espera que le diga algo… ¿Qué le digo?

-Am… compre dulces- digo finalmente.

-Me doy cuenta- me contesta sin ninguna expresión que pueda identificar antes de volver a su libro.

-Son para ti- agrego, porque quizás no quedó lo suficientemente claro.

Por unos segundos temo que diga algo al estilo "No los quiero" pero no dice nada… no sé si eso es mejor o peor.

-Bien- digo bajito, quizás es lo único que pueda conseguir ahora. Me sentare por algún lugar cerca y esperare a que coma alguno, seguro se le antoja, y cuando lo coma quizás se sienta de mejor humor.

Me doy vuelta pero no llego a dar ni un paso cuando escucho un casi imperceptible "Gracias"

Me giro con velocidad para encontrarme con su rostro, pero sigue metida en su cuaderno.

-¿Po… podemos hablar?- le pregunto con esperanzas, quizás estemos iguales y solo necesite un empujón.

-Estoy ocupada estudiando.

O quizás no.

Me desanimo al escucharla decir eso, pero también puedo ver que está cerrando los ojos con malestar… terca.

-Pues, yo también debo estudiar-le contesto ahora también algo molesta- ¿Está ocupado este asiento?

Tori levanta la vista a mí, enarcando una ceja, luego ve a su alrededor. Yo también lo hago y creo que nota que casi todas las mesas cerca están vacías. Las computadoras son las que están ocupadas en la parte posterior de la biblioteca, nosotros estamos detrás de los estantes, así que podría sentarme donde me plazca… pero casualmente quiero sentarme en esta mesa.

-Puedes hacer lo que quieras- me dice y vuelve a su cuaderno.

-Bien, eso hare- contesto y con el puño limpio un lugar en la mesa amarilla y apoyo unos cuadernos allí, los abro y realmente me pongo a leer.

Pasada la primera media hora, siento sonar la campana. Uno por uno los ruidosos alumnos, repito que me acostumbre al silencio de las bibliotecas de verdad, se van.

Tengo clases de historia a esta hora. Tori no tiene clases en este periodo, recién en el siguiente. Yo conozco sus horarios, ella conoce los míos.

Me saltare la clase, Jade me podrá pasar los apuntes luego y…

-Llegaras tarde a tu clase de historia- me dice haciendo que la vea, pero sigue en su libro.

-Prefiero quedarme a terminar los apuntes- contesto también sin mirarla, pero noto que esta se inclina con curiosidad a ver si digo la verdad.

-Eso son apuntes de historia, Cat.

-Si ¿Y que con eso?

-¿Los apuntes de historia son más importantes que las clases de historias en sí?

-Sí…

-Claro… eso "sí" que tiene sentido.

-¡¿Qué se supone que significa eso?!

-Nada, nada…- me dice con mal humor sin mirarme.

-Cierto, tu nunca entiendes nada.

-¡Si, fuimos muy clara en eso!

-¡Si, lo fuimos! Y decidí hacerte caso ¡Voy a escribir un manual!

-¡Bien! Préstamelo cuando lo termines, pero por favor, que no sean más de un millón de palabras ¡Tengo mucho que estudiar!

-¡Pues en ver de estar gritando como idiota, ¿porque mejor no te callas y estudias entonces?!

-¡Bien!

-¡Bien!

¡Rayos! y ahora estoy viendo con bronca las letritas de un mini libro que no tienen la culpa de esto. Tori es idiota ¡Tori es idiota!

Okey, relájate. Quiero arreglar las cosas con ella, no empeorarlas, aunque tengo ganas de tirarle con algo... no, no… Tori es… Tori es idiota, sí, pero ya también lo fui. Tengo que arreglar esto, tengo que hablar con ella, yo quiero saber que le pasa, quiero…

Pero mis pensamientos se cortan al ver que Tori cierra su cuaderno haciendo ruido en todo el silencio que ahora nos invade.

-¡No hagas eso!- le digo intentando detenerla.

-¿Qué cosa?

-¡Huir!

-No estoy huyendo.

-Estas por irte.

-Porque no puedo estudiar aquí.

-¿Por qué? ¿Por mí? ¿Tanto te molesto?

-¡SI! Si por ti, siempre es por ti.

-Pues lo siento ¿de acuerdo?- eso es lo que vine a decir en un principio ¿verdad? Que lo lamentaba, lamento ser idiota también- ¡lo siento! lo lamento. Perdóname- yo sé que no soy yo la que tiene toda la culpa, pero si esto va a hacer que Tori ceda un poco, entonces está bien- ¡Perdóname!- esto esta tan mal, me siento sensible de nuevo- … por favor…

-¡No llores!

-¡No puedo evitarlo! Lo lamento, lamento eso también ¿sí? – Le digo secándome las mejillas- No sé qué hacer. ¡Dime que tengo que hacer!

-¡No! ¡Yo soy la que no sabe qué hacer! ¡Yo lo lamento!- levanto mi mirada y ella también tiene los ojos cristalizados… genial – perdóname tu a mi ¿De acuerdo?

-¿Qué?- pregunto cuando las dos ya estamos llorando.

Tori no me contesta, vuelva a sentarse y limpiándose su nariz toma uno de los caramelos. Lo desenvuelve y se lo lleva a la boca. Termina ese y toma otro, y luego otro, come varios.

-¿Me convidas?- pregunto, porque son sus dulces.

Asiente, acercándome varios de la mesa, no hace falta, como dije la mesa está llena de caramelos y dulces, pero tomo uno del bulto que me paso.

Pasa un rato en el que solo comemos. No se ella, pero yo ya me siento mucho mejor, el sabor dulzón de los caramelos que elegí hicieron pasar el nudo que tenía en la garganta y ella también ya parece más calmada.

-¿Están ricos los de cereza con chocolate verdad?- le pregunto rompiendo el silencio

-Sí, son mis favoritos- me contesta y sonríe finalmente

-Sí, también los míos, bueno tengo varios favoritos, pero esos también son especiales, bueno tengo varios especiales, pero definitivamente esos son uno de mis especiales favoritos.

Tori vuelve a sonríe y asiente. Voy a tomar esto como una muy buena señal

-¿Podemos hablar ahora? Sin enojarnos… o enojándonos pero… intentando arreglar esto- le pregunto aun con miedo al rechazo- ¿quieres?

-¿Tú quieres?- me pregunta viéndome a los ojos

- Claro que quiero… eres mi novia… quiero estar bien con mi novia.

-¡Gracias a Dios!- exclama con un suspiro de alivio- me estaba matando el no saberlo.

-Yo nunca… yo nunca dije que "terminábamos" solo… bueno, ambas dijimos que "quizás sería mejor no estar juntas" pero eso era como… ya sabes, una observación o suegerencia, nunca dije que… de verdad… no era en serio- le digo y veo que asiente también bajando la mirada.

-Yo… estaba muy molesta y… también dije cosas que no quería, que no iban en serio y… lo lamento- me dice y de nuevo se hace un silencio prolongado.

-Yo sé porque yo estaba molesta, pero no sé porque tú lo estabas- comienzo a explicar- así que… yo te diré porque estaba molesta… y tú me dirás porque lo estabas tú ¿está bien?- le pregunto, porque me parece una buena forma de arreglar esto, ella asiente.

Intentare no enojarme y si veo que me enojo me meteré varios caramelos a la boca, con eso debería bastar.

-Bien- le digo- me enoje y te grite porque estaba frustrada. Esa noche era la primera vez que me sentía con toda la confianza de avanzar contigo y tú lo detuviste, sin ningún motivo. Y luego temí que quizás no pueda luego… y tuve miedo… y me enoje. Y cuando quise saber cuál había sido el problema, ni me miraste y me sentí rechazada… y dolió. Por eso dije un montón de estupideces, como lo del chico ese que ni el nombre le sé, pero tampoco entiendo porque de repente tienes tantos celos y estas de mal humor de la nada. No lo entiendo, y si no me lo dices, aun menos lo sabré… y si es por lo que soy complicada, no lo sabía, intentare ser más… clara. Si me explicaras el problema quizás yo pueda… no lo sé… no ser un problema para ti- termino de decir, y con eso concluye mi parte por el momento.

-Tú no eres un problema, Cat. Lamento haberte hecho sentir así… el problema soy yo.

-No, no es cierto, nunca te he visto como un problema.

-Lo se… yo soy la que me veo como un problema… y por eso estaba tan molesta- me explica y baja su rostro.

Okey, vamos a cambiar eso primero.

Tomo su quijada y la obligo a verme. Sea lo que sea que me tenga que decir, que me lo diga de frente, a los ojos, yo puedo soportarlo, y quizás estoy siendo desconsiderada y ella no pueda soportarlo, pero quiero que confié en mí.

-Yo… tengo mucho miedo, Cat.

-¿De qué?

-De hacer las cosas mal contigo. De que cualquiera venga y lo pueda hacer mejor. De que… yo sé que todo sería más fácil si… si tu estuvieras con… con…

-¿Con un chico?

-…

-Tori…

-No, espera, ya sé que vas a decir que es una estupidez y todo eso, pero… no lo veo así- me explica y sé que está luchando por esconderse de mi mirada pero aún me la mantiene- todo me parece difícil, Cat. Y no es por ti, tú lo único que has hecho es… facilitármelo todo, esperándome, asegurándome que me querías y guardando el secreto… pero es… ¡difícil! Yo quiero que sea más sencillo, que sea… como todas las demás parejas perfectas, como Jade y Beck.

-Ese es un terrible ejemplo el que acabas de dar- le digo consiguiendo cortar un poco la tensión.

-Sí, lo sé, pero… no puedo dejar de pensar que… tú serias más feliz estando con un chico que te quiera, sin miedo a que lo beses en el medio del patio o… que puedas presentarle a todo el mundo y él te asegure que… tendrán un futuro.

Ahora es cuando recuerdo que le dije a Tori que ese chico "sí que sabía lo que quería" y como la compare y me siento terrible.

-Que podrán tener una familia y que nadie se meterá contigo o… nos dirán "raras" y que… no lo sé, tenías razón. Quizás un chico tenga más claro lo que deba hacer con… lo que quieren hacer.

-¿Estás hablando de sexo de nuevo?- le pregunto y esta asiente con timidez.

-Sí, quizás él no se ponga tan nervioso y no se preocupe de que todo salga perfecto y puedan avanzar.

-Tú no tienes por qué estar tan nerviosa. Yo soy la que debo estar nerviosa. Es mi primera vez y…

-Y justamente es por eso que… quiero que sea perfecto- me explica- yo no quiero arruinar tu primera vez, Cat. Desde el momento que supe que no lo había hecho con nadie… yo sola me puse mucha presión y… tenía miedo de que si lo arruinaba, no solo iba a arruinar nuestra primera vez, sino tu primera vez en general… y eso sería terrible.

-¡Claro que no!- la corto- tu jamás lo podrías arruinar. Siempre has demostrado tener confianza, que sabes lo que haces, que me cuidas. Se nota que tiene más experiencia y…

-No, no la tengo- me interrumpe ella esta vez. Veo que se muerde el labio y se toma su tiempo- Yo… bueno veras… yo nunca… nunca lo hice con nadie… tampoco.

Me cuesta unos par de segundos entender las palabras.

-¿Nunca lo hiciste con nadie… que sea mujer?- le pregunto aun sin entender.

-No, Cat… yo… soy virgen… también…

-…

-…

-¡¿Qué?!

-¡Espera! Cálmate… déjame explicarte- detengo mis pensamientos y recuerdo que debo comer caramelos para no enojarme. Así que tomo tres y me los meto a la boca.

-Esxflicathe- exclamo aun masticándolos.

-Bien, veras… yo, supuse que iba a ser más fácil para ti, todo este asunto, si pensabas que yo estaba "cool" con este tema, ya sabes, que sabía lo que hacía. Así ibas a estar más tranquila y no tendrías que pasar por lo que yo pasaba, eso de "saber" que la otra era virgen y que era importante. No querías que te preocuparas por eso ni que te sintieras presionada, así que dije que lo había hecho un par de veces, para quitarle importancia al asunto… pero la verdad es que me estaba muriendo de los nervios y no sabía cómo…

Okey. Esta chica, que tengo en frente… mintió sobre algo a lo que yo misma le estaba dando mucha importancia, a lo que le tenía miedo y decidió pasar por alto y esconder temas muy importantes para ella… solo para que yo no estuviera nerviosa… tenía pensado actuarlo hasta el final si era necesario… para demostrarme que si podía con esto… y se complicó sola al no poder.

Todas esas rabietas, inseguridades, ataques de celos, todo porque temía no poder estar a la altura… y se esforzaba por estarlo… para que yo esté segura, para que crea en lo nuestro… aun cuando a ella le costaba creer en ella misma.

-… y sé que es estúpido querer llegar a la perfección, pero creo que necesito que sea perfecto… y con solo desear eso me presione y sin darme cuenta le contestaba mal a Jade y a los chicos y a ti… y me siento tan mal de no haber notado que…

-Te amo.

Con esas dos palabras parece que aturdí completamente a Tori. De hecho yo también creo que estoy un poco aturdida.

No es la primera vez que le digo que la amo, pero es la primera vez que siento que de verdad de verdad de verdad esas palabras tiene mucho peso. No sabía que había varias formas de decir "te amo" pero algo me hace pensar que esta es la forma correcta de decírselo a ella.

Es diferente al "Te amo, Helado" o "Te amo, aplicación que hace que mi voz suene como ardilla" inclusive es diferente al "Te amo" que le doy a Jade a veces… inclusive es diferente al que me da mi mamá, se parece mucho, pero es diferente.

-¿Qué?- me dice finalmente Tori, sacudiendo un poco su cabeza.

-Te amo- repito, y nuevamente suena diferente a todos los "te amo" que le di ante.

-¿Por mentirte sobre temas importantes, gritarte, no llamarte en 5 días, no mandarte mensajes, no buscarte, decirte cosas hirientes y aun así esperarte y comportarme como una completa idiota?- me pregunta incrédula y me hace reír.

-Si- le digo aun sonriendo- Te amo porque eres idiota.

-Ammm… no entiendo.

-Te estas complicando mucho, Tori- le digo segura- te estas tomando muchas molestias, más de la cuenta, muchas más de la cuenta… y todo para conseguir mi amor y que yo esté segura de que quiero estar contigo… sin darte cuenta que ya tienes mi amor y que ya estoy muy convencida que quiero estar contigo… lo único que quiero es estar contigo. No quiero estar con nadie más. Nadie lo va a hacer mejor, Tori. Solo te amo a ti.

Me pongo de pie y me acerco a ella, tomándola del rostro y haciendo que mire hacia arriba, a donde está el mío.

-Todo lo que queda por hacer y lo que pueda pasar, todo, lo quiero solo si es contigo. No puedo ni siquiera imaginarme con alguien más. Nadie mejor que tú para pasar las primeras nevadas, nadie mejor que tú para besarme bajo el muérdago, nadie mejor que tú para mi primer beso de año nuevo, nadie mejor que tú para ver películas acurrucadas, nadie mejor que tú para amanecer al lado, nadie mejor que tú para tener mi primera vez. No hay nadie más que tú… de verdad- le aseguro y veo que aun analiza mis ojos- créeme.

-Te creo- me dice en un hilo de voz.

-Idiota- le digo con una sonrisa. Le beso la mejilla cálidamente y luego me acerco a su oído- Te amo, Tori.

Y con esto me abrazo a su cuello y con confianza me siento de costado en sus piernas. Ella corresponde a mi abrazo y deja descansar su cabeza en mi hombro. Me causa una pequeña risa cuando su espalda se hincha al tomar mucho aire y se hace chiquita de nuevo al soltarlo todo en un gran suspiro.

-Bien, ahora que ya estamos mejor, creo que debemos hablar de otros temas- le digo luego de compartir una barra de chocolate.

Seguimos en la biblioteca y realmente no sé en qué periodo estamos ya. El lugar está vacío así que debe ser uno de los últimos.

No me he levantado del regazo de Tori y ella aun me tiene abrazada de la cintura mientras terminamos el chocolate.

-Okey… ¿de que quieres hablar?

-Primero lo primero, basta de mentiras.

-Basta de planes ridículamente planeados para facilitar las cosas que siempre las complican más.

-Okey, me parece justo- admito- bien… hay cosas que quiero que sepas.

-Te escucho.

-Yo sé que… cuando estábamos en la sala de música dije cosas que…

-Las dos nos arrepentimos de eso y las dos dijimos cosas que quizás ni sentíamos.

-Cierto, pero igual quiero aclararlo- le digo aun- a mí no me molesta que lo nuestro sea un secreto.

-¿De verdad?

-Ammm bueno. Me preocupa el no saber hasta cuando- admito- porque hay una parte de mí que me dice que sea paciente y que lo harás a tu tiempo… pero me asusta pensar que quizás no lo hagas nunca.

-Si lo hare… pero no todavía- termina con algo de pena.

-Eso está bien, Tori. Cuando decía que podía esperar, lo decía enserio- le aclaro- de verdad no me molesta… es solo que no lo entiendo… de verdad creo que le voy a caer bien a tus padres y amigos, ya lo hago.

-Pero como amiga, Cat.

-También le caeré bien como tu novia, de verdad. Soy muy simpática y divertida y me gusta charlar y Holly y David me van a querer, estoy segura que puedo hacer que me quieran. Trina ni siquiera es un desafío, solo deberé comprarle un par de botas.

-¿Cat?- me corta mirándome con compresión- no eres tú el problema. Soy yo.

-Tú no eres un problema…- le digo y siento que suspira.

-Prometo que se los diré. Quiero hacerlo… solo… dame tiempo.

-Todo el que necesites.

-No es mi intención hacerte esperar por siempre.

-Lo sé.

-Bien… ¿Qué más?

-Pues… aun debemos hablar sobre sexo- le digo, sabiendo que si bien ya lo habíamos hablado antes, era mitad mentiras y no fuimos totalmente honestas.

-Cierto.

-¿Te parece si comenzamos desde cero?

-Sí, me parece lo mejor.

-Bien- le digo acomodándome mejor para poder mirarla- te amo.

-¿Vas a comenzar así?

-Sí, es lo más importante primero en aclarar. Te amo. Te amo y de verdad quiero hacerlo contigo, y solo contigo, y con hacerlo me refiero a tener relaciones, y con relaciones me refiero a tener sexo ¿Estoy siendo clara?

-Bastante- me dice asintiendo algo sonrojada pero mirándome.

-Bien, quiero hacerlo solo contigo, de verdad, pero solo si tú también lo quieres y estas listas. Si tú no lo quieres, entonces yo tampoco, si tu no estas lista, entonces yo puedo esperar. Inclusive, quiero que sepas, que si no pasa nunca, eso también va a estar bien- le digo con seguridad-… aunque mejor si sí pasa y sí quieres- le termino confesando y haciéndola reír- pero de verdad, solo si estas lista y quieres.

-Bien… pienso lo mismo. Me encantaría hacerlo contigo… Cat- mi turno de sentir que mis mejillas suben de temperatura- pero solo cuando estemos listas y queramos ambas.

-Okey, y quiero que dejes de presionarte y pretender que todo saldrá perfecto… no pasara, no saldrá perfecto… y eso también estará bien.

-Está bien… pero… estoy segura que lo voy a arruinar.

-Yo también lo voy a arruinar. Estaremos a mano entonces- le aseguro y esta vez ambas reímos- y también, Tori- le digo cesando nuestras risas- quiero que sepas, que por más mal que salga, que en realidad lo dudo, no importa que pase… te seguiré amando, eso no va a cambiar… no va a cambiar las cosas, seguirás siendo mi novia.

-Y tú seguirás siendo la mía, Cat.

-Bien, porque ya me tenías preocupada y no creo que pueda pasar otro día dudando si sigo o no con mi novia.

-Si… es terrible no saber.

-Lo es- le digo recordando esas noches.

-¿Cat?... sé que solo fueron 5 días pero- me comienza a decir escondiendo su rostro en algún lugar de mi espalda- No sabes cuánto te he extrañado.

Adoro esta época del año, ya se los dije como un millón de veces pero lo voy a repetir.

¡Adoro esta época del año!

Ya tuvimos las primeras nevadas, y solo en la primera que hubo, que comenzó bastante temprano, a eso de las 5 am, desperté a Tori. No podía ir hasta su casa ese día tan temprano, pero fui a primera hora.

De verdad que quería probar sus besos de nieve… ¡Y fue el mejor! ... ¡Los mejores! Y los seguí teniendo todas las veces que nevó.

Hoy también nevó por las mañanas y Tori ya me ha dado mi sesión de besos. Ya no nieva, pero igual nos estábamos besando hasta hace unos momentos… hasta que el padre de Tori llego a casa.

De verdad no la entiendo. David me adora, estoy segura que me adora, y Holly aún más. Estarán encantados de saber que soy la novia de su hija y que ella tiene una persona que de verdad la ama y la cuida y la hace feliz.

-¿Vienes conmigo, Cat?- me pregunta Tori desde la puerta de su casa- tengo que ir a buscar unas cajas en el supermercado "El barquito"

-¿Eh?

-¿No escuchaste a mi papá?- me pregunta, y supongo que mi cara de confusión le causa gracia- me acaba de pedir que buscara esas cajas por él ya que debe volver al trabajo inmediatamente y teme que nieve para cuando él salga. Si es así no podrá traer las cosas… así que iré yo ¿Vienes?

-Sí, claro.

-¿Estas nerviosa?

Giro mi vista de la carretera y veo a quien me lo pregunta.

-No, claro que no. ¿Por qué debería estarlo?- le pregunto a Tori, aunque sí sé a qué se refiere.

No hace más de una semana que Tori logró sacar su licencia de conducir. Estábamos muy feliz por eso y la invite a comer algo a cualquier bar apartado de la ciudad. Donde nadie nos conociera y hasta donde ella se hartara de conducir.

Se había puesto algo nerviosa por tener que conducir tanto pero la convencí de que todo estaba bien, que si finalmente había sacado la licencia significaba que podía manejarlo… literalmente manejar.

Fue una buena noche, nos comportamos como novias sin miedo a las miradas que podríamos haber tenido. Fue genial.

Pero sé a qué viene esa pregunta de nuevo y más bien estoy segura que es porque es ella la que está nerviosa.

Esa vez de la cita, fuimos en el auto de su mamá, que es compacto y lindo. Esta vez, sin embargo, estamos yendo en la enorme camioneta nueva de su padre, que es asistida y fácil de manejar, lo sé porque mi hermano tiene una parecida, pero supongo que lo que intimida a Tori es el tamaño del vehículo.

No tiene nada de malo, de hecho es una hermosa camioneta, es plateada, con vidrios polarizados, unas fuertes y seguras yantas… si algo nos chocas casi seguro se lamentara, pero nosotras estaremos bien. ¡No que crea que Tori va a chocar! Solo digo… por si acaso, pero no estoy nerviosa.

El olor a nuevo del vehículo todavía se siente. Aún recuerdo la cara de felicidad de David cuando le mostró la camioneta a su familia. Parecía que la navidad había llegado mucho más antes para él.

-Bueno, llegamos- anunció mi novia. Realmente quedaba lejos. Sí me dijo que estaba ubicado fuera de la ciudad, pero nunca imagine que tanto.

El supermercado era enorme. De eso que tienen de todo ubicado al lado de las rutas, otros minis mercados y un bar junto con una gasolinera se encontraban a los lados.

El señor que nos debía dar las cajas parecía habernos estado esperando. Reconoció a Tori al instante.

-¡Oh, la hija de Vega!- saludó el hombre que parecía tener la edad de Sikowitz.

-La misma- dijo Tori sonriendo.

-Tú debes de ser la linda y simpática de las hijas, conocí a tu hermana antes- siguió comentando.

-Lo lamento tanto…

El simpático hombre nos llevó hasta adentro del enorme supermercado. Cosa que ambas agradecimos porque una vez adentro el calor nos recibió y estuvimos más cómoda.

El lugar tenía un techo alto, fue lo primero que note, lo segundo fue que era muy espacioso y la gente podía concurrir con mucha comodidad y lo tercero y más impórtate, ya estaba lleno de colores verdes, rojos y blanco, lo que me recordaba que la navidad estaba a la vuelta de la esquina.

Ni siquiera era aún diciembre, pero se notaba que el lugar se estaba preparando para esas ventas. Me distraje bastante viendo las cosas brillantes que ofrecían. No había notado que me había apartado mucho del lugar a donde nos había dejado el señor.

Me gire al recordarlo, pero Tori estaba detrás mío también viendo algunas cosas, más específicamente la sección de ropa del lugar.

-¿No deberíamos…?

-No, descuida. Jeremías- dijo asentando el nombre del señor, el cual me causa gracia cuando se presentó- dijo que le tomaría un tiempo traer las cajas y que si queríamos podíamos dar una vuelta, él nos encontrara cuando estén listas.

-Oh… bien- dije poniéndole más atención a lo que veía- deberías probártela.

-No… ya tengo como 5 camperas muy parecidas a esa.

Y creo que es verdad. Tori tiene una manera muy peculiar de vestirse. Rara de vestirse, muy parecida a la manera de Beck de hecho, exceptuando por contados casos que se mucho más… ammmm bueno, a veces usa vestidos.

Y no sé si la forma de Beck es hasta femenina a veces, pero Tori tiene una manera muy peculiar, rara y femenina de vestirse. Le queda bien igual.

Como ahora, que tiene unos Jeans celeste gastados, que se adhieren muy bien a sus piernas y su encantadora cola, una remera purpura lisa mangas largas y un saco negro abrigado… y como no, unas botas largas negras. Diferentes a las de Jade. Jade usa botas negras mayormente de estilo militar que dan miedo… porque sabes que la chica puede dar fuertes patadas, las de Tori siempre son más estilizadas, me gustan más las botas de Tori… son más amigables.

-Tú podrías probarte ese de allá, Cat- me dice interrumpiendo mis pensamientos y veo un hermoso vestido en verde.

Supongo que Tori también piensa que tengo una forma peculiar de vestirme, predominante en vestidos y colores llamativos… no que se equivoque del todo.

-Ah, ¿así que piensas que ese vestido me gustaría?

-No, no lo pienso, yo "se" que ese vestido te gusta- me dice con gracia.

-Pues, quizás si me pruebe algo- le digo, mientras sigo mirando por ese sector. Tomo algunas cosas cuando esta distraída y me dirijo a un probador cerca- ¿Qué tal luzco?- le pregunto y veo que se gira buscando a donde me encuentro.

Veo que no puede evitar sonreír y largar algunas risas mientras desvía la mirada divertida.

-Apuesto a que te acaba de enamorar un poco más de mi- le digo muy segura, pues estoy disfrazada de nuevo. Esta vez con un jean suelto, unas botas marrones y una remera lila hombreada a un lado. Para terminar un bolso de lado, también holgado y marrón. Toda una Tori.

-Pues, es muchísimo mejor que esa vez que te disfrazaste de Jade- me dice acercándose y viendo el bolso- no es justo, yo no tengo un estilo tan marcado, tú en cambio… pues, puedo señalas todas las cosas aquí que seguro encontraría también en tu placar.

-¿Ah sí?

-Totalmente.

No tardo en volver al probador y sacarme el disfraz de Tori. No me gusta cómo me queda su estilo, lo amo en ella pero en mi no. Me gusta más lo que traía puesto.

Me doy una nueva mirada en el espejo, para quedar satisfecha de nuevo. Me termino de subir las medias negras hasta arriba de la rodilla y acomodo mi pollera también negra. Esta tela me gusta, es abrigada y ligera, especial para una pollera corta de invierno. Me acomodo mi camisa blanca justo antes de ponerme encima mi saco rojo brillante. ¡Amo este saco! Es más claro y brillante que mi cabello, y eso es decir mucho, pero amo este saco... no tanto como amo mi gorrito blanco, el cual también acomodo antes de salir de probador.

Puedo ver a Tori mirando más vestidos y luego, al notar que ya salí, se gira, dándome una disimulada mirada de arriba abajo, antes de poner atención nuevamente a los vestidos.

-Creo que este, este y estés- me dice señalando algunos con estampados coloridos- serian regalos perfectos para ti.

Típico de ella, querer tomar una conversación rápida de escape cuando prácticamente que suspira al verme. Sé que le gusta como estoy hoy, se le escapó un comentario de lo linda que me vio apenas llegue a su casa… y luego rápidamente comento del clima. Es tan tierna cuando ella misma se pone en evidencia.

-Sí, bueno, quizás… pues yo creo que este, este y este otro- le digo señalando una campera, un bolso y un jean- serian perfectos para regalarte a ti.

-Puede ser…

Seguimos señalando más prendas que creíamos que a la otra le gustaría, hasta que mi mirada se posó en una en específico y ahí ya deje de jugar. Tori lo notó y se acercó también sin decir nada.

-Ese es un vestido realmente bonito- dijo al ver el mismo que estaba viendo- ¿Por qué no te lo pruebas?

-No… no es mi talla- dije, reconociéndola al instante- y… tampoco me gusta para mí.

-¿Ah no?

-No… me gusta para ti.

-¿Para mí?

-Si- le contesto y veo como, con una cara extrañada, vuelve a ver el vestido.

Es un vestido corto casual con mangas cortas también. Blanco apagado con delicados estampados en negro. La parte de sus mangas, el cuello y la parte baja está adornada por tela de encaje negra. Es un vestido muy bonito.

-Pruébatelo- le digo sin más.

-Ammm si, está bien- me dice. Creo que le dio curiosidad mi comentario.

Espero del otro lado de la puerta del probador, cuando creo que ya se está tardando demasiado.

-¿Tori?

-Un momento…- finalmente la puerta se abre y se queda adentro, esperando por mis comentarios. Pero yo solamente puedo sonreír mientras la miro una y otra vez. Se ve realmente hermosa así- ¿Co…como me veo?- me pregunta y noto que no estoy diciendo nada.

No puedo evitarlo, no tengo palabras. Y sé que es un vestido casual y nada extravagante, pero ¡Maldición! Que bien le queda el estilo relajado a esta mujer. No necesita prácticamente nada para verse así de linda… y es tan linda.

Me acerco a ella invadiendo su espacio en el probador y le robo un cálido beso.

-Vaya… ¿Así de bien?- me pregunta luego de nuestro beso, sonriendo y yo asiento.

-¡Oh! Hasta que las encuentro- dice Jeremías y ambas nos volteamos a verle- vaya, ese vestido te queda muy bien. Lástima que ya estamos fuera de temporada con esas prendas.

Es verdad, este vestido es más bien para otra época que no sea esta tan fría por la que estamos pasando. Supongo que lo cálido del lugar no nos lo hace notar, pero en cualquier otro escenario Tori estaría muriéndose de frio.

-Solo estábamos viendo- contesto con una sonrisa- y probando…

-Sí, ya veo, bueno. Las cajas están listas. Dos de mis hombres con gusto las ayudaran a llevarlas a su vehículo.

-Sí, muchas gracias. Cat ¿Puedes guiarlos hasta la camioneta? Yo tengo que cambiarme.

-Sí, seguro.

Los amables encargados no tardaron nada en subir tres cajas en la parte de carga de la camioneta. Podrían haberlas puesto en la parte de atrás, ya que es un vehículo de dos cabinas, pero Tori creyó que quizás las cajas dañen los asientos de atrás, igual la vi poner una bolsa.

-¿Quieres ir a tomar algo caliente?- me pregunto señalando el bar a la par de la estación de servicio.

-Claro- y ella comenzó a caminar hacia allí. Yo sin embargo le di una nueva mirada a la bolsa desde afuera por la ventana. Apenas pudo notarlo, pero vi un poco de tela blanca… con detalles negros.

-¡Oh, vamos!- me dijo luego de terminar su café con leche- ¿Qué es tan gracioso?

-Nada… nada- le conteste, pero no había podido evitar que cada tanto, en nuestras charlas, una sonrisa se me saliera- está muy rico mi chocolate caliente, hubieras pedido uno.

-¿Cat? ¿Te causa gracia tu chocolate?

-Claro.

-Cat…

-Vi el vestido en la parte de atrás de auto- le confieso finalmente. Ella abre la boca un par de veces y ay puedo notar que se sonroja.

-Bueno… si… es un lindo vestido, después de todo. Dijiste que me quedaba bien, yo también lo creo… quizás lo pueda usar cuando no haga tanto frio… ya sabes, creo que con medias de seda negra se vería bien y… si, quizás pueda usarlo.

-Me encantaría que lo hicieras- le digo y ella sonríe con pena- idiota- comento con cariño.

Mi atención se pone luego en la ventana, está comenzando a nevar afuera. Me emociono y se lo hago notar a Tori, pero está lejos de alegrarse me dice que es mejor irnos.

Sé que a Tori le preocupaba la carretera y que esta esté resbaladiza, pero no tiene que. Va muy lento y la nieve apenas cae, estamos realmente bien.

-Relájate- le recomiendo, viendo que está muy concentrada en el volante.

-Sí, perdón. Se nos hizo tarde- comenta, intentando relajar sus hombros.

-No te preocupes, era muy lejos y tus padres entenderán que nos demoremos un poco- le digo con la voz más calmada y amable que consigo, se nota que eso ayuda.

Veo por la ventana y es verdad, ya es de noche y la nieve se ve más claramente, peor como ya dije, no es mucha. A los alrededores se nota la nieve, pero de más temprano, quizás a la mañana. Cuando estamos llegando, también la vi. Seguramente esos camiones que limpian el camino trabajaron más de una vez ese día. La calle esta despejada y limpia.

Estamos apenas comenzando el tramo de regreso. Por lo que las casas se notan muy alejadas una de otras y a lo lejos puedo ver un barrio. Las luces de los faros también son muy alejadas las una de las otras. Creo que nunca había venido por aquí.

Suele ser una zona donde trabaja el padre de Tori, vigilando en algunos turnos. Sabía que Holly pasaba largas noches a solas, Tori me comento un poco… tema largo y complicado de tratar, de hecho…

Mis pensamientos son interrumpidos por algo moviéndose más adelante a un costado de la ruta y por unos momentos todo se vuelve en cámara lenta.

Un animal no muy grande se cruza desde un costado a estar en frente de la camioneta e intento advertir a Tori, pero esta ya había pegado un giro con el volante.

No sé qué paso con el animal pero la camioneta dio una sacudida y comenzó a vibrar bruscamente hasta que se paró de golpe, haciendo que mi cabeza golpeara en alguna parte.

-Ohhhummmp- digo con malestar tocándome la frente.

-¡¿Estas bien?!- giro mi rostro para ver a Tori que tiene ambas manos sobre su pecho y respira de manera acelerada. Parece muy asustada.

-Sí, descuida- contesto de inmediato- ¿Tú estas bien?

-Sí, si... lo lamento, Cat. No sé qué paso.

-Un animal se cruzó- le digo, abriendo la puerta. Tori me imita y ambas salimos de la camioneta.

Apenas apoyo un pie, este se hunde en la nieve. Veo hacia el frente del vehículo y puedo ver un árbol de madera muy oscura en frente. Me acerco y puedo comprobar que ni siquiera lo tocamos. La nieve acumulada cerca amortiguo el capó, así que no se dañó.

Eso debería ser un gran alivio para Tori, la camioneta está realmente impecable… si no fuera porque tiene un pequeño montículo de nieve arriba.

-No veo nada- escucho decir a ella, que se había acercado a la ruta de nuevo.

Sea lo que sea que se cruzó, no lo chocamos. La camioneta esta como a unos 10 metros de la ruta. Supongo que el impulso y la nieve, ayudaron a que se desvié hasta el árbol.

-Ven, subamos- me indica luego de mirar minuciosamente el vehículo.

Por más que la camioneta si arranca, cuando intentamos dar marcha atrás, las ruedas se hundían más en la nieve. Luego de algunos intentos era evidente que no saldríamos de allí por nuestra cuenta.

Ha comenzado a nevar un poco más.

-Iré a buscar ayuda ¿sí?- me dice muy segura- quédate aquí, volveré enseguida.

Puedo ver como se aleja rumbo a la casa más cercana, que en realidad no queda tan cerca. Desde donde estamos puedo ver lo pequeño que parece el supermercado donde salimos… y sé que es enorme, así que también estamos muy lejos de allí.

Tori tarda más de lo que esperaba en regresar.

-Cat, ya hable con mi papá, le explique lo que pasó y dijo que seguramente necesitaría una grúa u otro auto que nos remolque hasta la carretera de nuevo.

-Bien… no parece complicado.

-Si… pero debido a que está nevando más es peligroso que alguien venga a buscarnos ahora.

-Oh… ya veo ¿Y qué hacemos?

-Pues, mi papá intentara buscarnos con uno de los vehículos especiales de policía. Esos tienen ruedas para la nieve y son más seguros, pero tardara una hora en llegar, quizás un poco más. Mira, ya hable con uno de los vecinos de por aquí. Y esa casa que esta allá- me señala la casa alejada a la que se fue- es de una pareja de tiernos ancianos. Me dijo que encantados estarían que esperáramos allí con ellos. Yo tengo que quedarme a cuidar la camioneta, como veras es algo alejado y desde allí no puedo verla. Pero ve tú.

-¿Qué? No, no voy a dejarte sola.

-Está bien, Cat. Su casa es muy agradable y calentita.

-Aquí también está bien por la calefacción. No me hace frio- le digo muy segura, y es verdad. Es una enorme camioneta, con un buen equipo de calefacción. Se está muy bien aquí- me quedo- le digo sin darle lugar a mas discusión sobre el asunto.

-No, si, entiendo- escucho que Tori habla por su peraphone.

Estoy recostada en la cabina trasera. Desde esta posición puedo ver el cielo por la ventana de la camioneta, aunque el vidrio está cerrado. El cielo es un fondo negro con manchas pequeñas en blanco que van cayendo.

-No, papá, estamos bien, de verdad. No te apures, tomate tú tiempo, seguiremos aquí cuando llegues- sigo escuchando y también nota el tono despreocupado y calmado con el que está hablando- sí, descuida. Tomate los cuidados necesarios, de verdad estamos bien… yo también… adiós.

Tori corta la llamada y la escucho suspirar. Me reincorporo sentándome y viéndola por el retrovisor noto que esta algo agobiada.

-¿Qué dijo?- le pregunto.

-Dice que…- vuelve a suspirar- que donde él se encuentra está nevando más insistentemente y que tardara… más de que lo que esperaba en buscarnos.

-Eso está bien. Podemos esperarlo, estamos bien aquí- le aseguro con calma.

-Sí, si… le dije que no se preocupe, que todo está bien y que aquí no nieva tanto… que cuando venga, lo haga con cuidado.

-Hiciste bien- le aseguro, viendo hacia afuera de nuevo.

Es verdad, aquí nieva pero no tanto, constantemente, pero definitivamente no tanto. La nieve apenas si forma una capa en la camioneta y los alrededores solo están un poco cubierto. Estoy segura que cuando el padre de Tori llegue nos podrá remolcar sin ningún problema.

Vuelvo mi vista a Tori y noto que esta tiene ambas manos en el volante, su mirada perdida en alguna parte del vidrio.

-¿Tori?- la llamo, sospechando lo que piensa. No me contesta- No fue tu culpa.

-Cat, era la única que estaba conduciendo ¿De quién más va a ser la culpa?

-Fue un accidente, cuando los accidentes ocurren no es culpa de nadie- le explico y veo que me mira por el retrovisor también- no me paso nada, a ti tampoco, a la camioneta tampoco y tu padre vendrá a buscarnos pronto.

-… perdón.

-¡No, basta!-la detengo- yo no te culpo de lo que paso, de verdad. No te culpes ¿sí?- le digo acercándome a su asiento desde atrás.

-Sí, pero… me asuste y perdí el control, debí haber estado más atenta y… no lo sé… podría haber salido peor de lo que…

-¡Pero no pasó nada!- la detengo- podrían haber pasado un montón de cosas, pero nada paso. Ibas muy lento y con cuidado, hiciste lo mejor y estamos bien ¿De acuerdo?

Vuelve a levantar su vista al retrovisor y nos miramos por un tiempo. Parece que estar por decir algo cuando se detiene para verme mejor.

Se gira en su asiento y veo que su rostro parece preocupado y atento mientras frunce el ceño.

-¿Qué?

-Tienes sangre.

-… ¿Qué?

Lo siguiente que veo es como Tori baja del auto y abre la puerta a la par mía, sentándose a mi lado en la parte trasera. Toma mi rostro entre sus manos y me hace girar un poco de perfil.

Me saca el gorro con cuidado y sigue viendo en algún lugar cerca de mi oreja. Al recibir mi gorrito blanco veo que este tiene una pequeña mancha roja a un costado.

Por acto reflejo alejo a Tori y me tapo la oreja.

-Déjame ver- me pide.

-No…- creo que más me tapo la oreja por miedo a que Tori se ponga aun peor más que por la impresión que me da. No me duele, pero definitivamente estoy lastimada. Debió ser cuando la camioneta freno en seco. Ahora recuerdo que mi cabeza había golpeado con algo.

-Déjame ver, Cat- me vuelve a pedir, y su tono tiene tanta culpa que termino cediendo.

Luego de que me examina de nuevo, se hace para adelante, pasando su mano por el asiento del conductor y saca una botella de agua, busca en su bolso y saca un paño. Veo que tiene un espejo de mano y también lo saco para verme.

No es la gran cosa, mi oreja tiene un pequeño corte en la parte de arriba al costado. Hay un pequeño hilo de sangre ya bastante seco, de verdad, ni siquiera me duele.

-Permíteme- me pide, ya con el paño mojado y yo alejo el espejo y mis manos, dejando que me limpie.

-Auch- suelto sin querer, mientras cierro los ojos. Ahora que Tori me ha tocado la herida, esta se resintió.

-Lo lamento- siento que contesta mientras vuelvo a abrir los ojos, y no sé si lo dice por el pequeño dolor que me provoco su toque o de nuevo por lo que paso con la camioneta.

Termina de limpiarme y no vuelvo a sentir dolor, como les dije, no fue nada, es una herida muy pequeña.

-¡No! no hagas esto- le advierto mientras siento como me acaricia la mejilla, pero ya es tarde, ya tiene los ojos vidriosos- ¡Tori! ¡No fue tu culpa!

-Lo siento tanto, Cat.

-¡No! ¡Basta!- le digo, abriendo la puerta de la camioneta.

-¿Qué haces?

-No pienso pasar todo el tiempo adentro contigo viendo cómo te culpas de algo que no hiciste- le digo segura y ella aun me agarra del brazo.

-Pero es…

-¡No, sin peros! O te dejas de culpar o te juro que me sentare en la nieve y moriré de frio. De eso si vas a tener la culpa- la veo dudar- ¡Bien!

-No, está bien, está bien- me dice y yo cierro al puerta de la camioneta, realmente hace frio afuera.

Veo que lucha por su instinto de auto-culparse por todo, pero creo que va ganando.

-¿Cuánto tiempo paso?- le pregunto luego de unos momentos de silencio, para aliviar un poco mi enojo por su actitud y su tristeza por… por ser tan ella.

-No más de 20 minutos.

-¡¿De verdad?!

-Si.

-¿Y cuánto tiempo piensas que tardara tu padre en llegar?

-¿Sinceramente?

-Por favor.

-Creo que entre una hora u hora media… quizás dos horas.

-Ya veo…

-Si…

Ya llevábamos otros 20 minutos jugando a diversos juegos de adivinanzas y charlando. Afuera seguía nevando insistentemente. El padre de Tori mandaba mensajes cada tanto y ella le contestaba al instante para decirle que estábamos bien.

Aun parecía que nos tocaría esperar por un buen tiempo.

-¡Ya se!- le digo luego de estar bastante cansada de jugar al "Veo, veo" y que todo sea blanco- cuentos.

-¿Cuentos?

-Sí, cuentos- afirmo- una vez me quede atrapada con Jade en la azotea de su casa y estuvimos horas hasta que su padre llego a casa. Ella me contó cuentos y yo también… tenemos un gusto muy diferente y marcado por cierto. Inventa un cuento, Tori.

-Cat… Jade escribe guiones… y tú tienes la imaginación más despierta y creativa que conozco… yo… yo se cantar.

-¡Oh, vamos!

-Está bien, está bien… comienza tu primero.

-No, tu primero.

-No… tú propusiste esto, vas primero- dice y se acomoda en el asiento esperando a que comience.

-Está bien… veamos… esta es la historia de…- digo mientras miro hacia el techo de la camioneta pensando a toda velocidad- una chica muy pero muy linda.

-Una chica linda… ¿y cómo se llama?

-No te diré el nombre.

-¿Qué? ¿Por qué no?

-Porque no es importante en la historia.

-Ammm está bien…

-Bien, esta chica muy pero muy linda, vivía en New York.

-Adoro esa ciudad.

-Lo sé- le digo siendo muy consciente de eso- vivía en New York y lo tenía todo: Un buen trabajo, un hermoso departamento, era muy linda, llena de buenos amigos, de verdad lo tenía de todo… pero tenía un solo problema.

-¿Cuál?

-Tenía mucha, pero mucha mala suerte en el amor.

-¿Cómo es eso?- pregunta con gracia.

-Siempre que un guapo pretendiente aparecía pasaba algo. Si la invitaban a salir, la cita salía muy mal y el chico terminaba en el hospital o a veces ella terminaba en la sala de emergencia… ¡O a veces ambos! Y si evitaba las citas y buscaba una relación por internet, siempre se trataba de un hombre granulon adicto a los videojuegos… él mismo siempre.

-Vaya- me dice riendo.

-Sí, inclusive acercarse a hablarle a algún compañero que le parecía lindo terminaba mal. Con el café hirviendo en la camisa de quien se acercaba o manchándolo de tinta… y ella siempre pidiendo disculpa. Era tan marcada su mala suerte que los que la conocían ya directamente antes de saludarla le decían "Hola, pero solo como amigos"

Tori rio ante este último comentario. Seguro se lo está imaginando y seguro se imagina a ella misma, yo también me la imagino, así que está bien.

-De verdad era muy linda, y simpática y talentosa y tenía una hermosa sonrisa, lo tenía de todo, pero su mala suerte no la dejaba encontrar el amor- seguí relatando- se resignó a pasar el resto de su vida sola.

-¿Pero…?- preguntó con genuina preocupación por la protagonista.

-Pero un día apareció un gato.

-¿Un gato?

-Sí, un gato apareció en su departamento. Uno totalmente negro- explique- la hermosa chica intento ahuyentarlo, sabiendo que ya tenía demasiada mala suerte como para tener un gato negro. Pero no lo logro, el gato insistía en quedarse.

-Un gato muy persistente.

-Si. Fue tanta la persistencia del gato que ella término aceptando su compañía y se volvieron buenos amigos. Inclusive lo sacaba a pasear con una correa.

-¿Sacaba a pasear el gato con una correa?- me pregunto entrecerrando los ojos

-Sí, con una correa roja- aclaro también riendo- Un día, que ambos salieron a pasear, el gato se le escapó de la correa. La hermosa chica lo persiguió hasta encontrarlo nuevamente, pero cuando lo halló, lo vio en los brazos de otra chica, de su dueña.

-Oh.

-Sí, lo mismo exclamó ella- digo rápidamente- vio que el gato estaba muy feliz de encontrar a su dueña y que su dueña también lo estaba. Se sentía mal pero creyó que era lo mejor, se dio la vuelta y regresó a su departamento.

-¿Pero…?- vuelve a preguntar Tori al notar que no sigo hablando, nuevamente preocupada por la protagonista.

-Al llegar a su departamento, se sorprendió mucho de encontrar al gato esperándola en la puerta. El gato vi que la hermosa chica llegaba y corrió a sus brazos. Solo estuvo acariciándolo por unos momentos cuando sintió la voz de una chica a sus espaldas, era la dueña del gato. Ella se acercó, pero entonces tropezó cayendo en los brazos de la hermosa chica y el gato saltó para no quedar atrapado. Se vieron por unos segundos y…

-¿y…?

-Un tarro lleno de pintura les cayó a ambas en su cabeza.

-¿Un tarro de pintura? ¿De dónde?

-Estaban remodelando el lugar y había una escalera cerca, el tarro estaba arriba.

-Oh.

-La dueña del gato pidió perdón y le explicó a la chica que todas las personas que estaban cerca de ella siempre terminaban con pintura encima. La hermosa chica la invitó a limpiarse en su departamento. Luego de que ambas estuvieran limpias, le explicó que también había sido su culpa, que siempre les pasaban cosas malas a todas las personas en las que se fijaba. A la dueña del gato le pareció gracioso que la otra chica acaba de decir que se había fijado en ella, pero no parecía notarlo.

Tori sonrió seguramente sintiéndose identificada.

-La dueña creía que era imposible que la hermosa chica aun no tenga novio o alguien que la ame, le parecía tan linda y simpática y todo, que sencillamente le pareció imposible. Ella le explicó lo de la mala suerte y como todos se le alejaban con miedo. A la dueña le pareció ridículo y la invitó a salir para demostrarle que no era tan terrible.

-¿Y qué paso?

-Salieron y la cita fue un desastre. Ambas terminaron llena de pegamento y de barro… inclusive una paloma les había echo encima.

Conseguí más risas de Tori. Todo rastro de culpa o preocupación ya se habían ido.

-La hermosa chica le dijo a la dueña que esto pasaba siempre y que lo lamentaba, pero la dueña le dijo que ella no lo lamentaba en lo absoluto. Que todo fue muy divertido. La hermosa chica se sorprendió mucho cuando le pidieron una segunda cita, nunca había llegado tan lejos.

-¿Y luego ya tuvieron suerte?

-Nop, la mala suerte las seguía a cada una de sus citas, pero la dueña del gato siguió saliendo con ella… y un día, le pidió que sea su novia y ella aceptó.

-¿Por qué?- pregunto Tori sin entender.

-Porque se gustaban mucho, Tor- le conteste con su petname haciendo que se sonrojara- se mudaron juntas y la mala suerte se acentuó mas, pero permanecieron unidas, hasta que un buen día, la dueña del gato le pidió que se casara con ella.

-¿De verdad?

-¡Lo mismo pregunto ella!- le digo señalándola- no podía creer que su novia quisiera seguir con la mala suerte exponensiada toda su vida, y entonces la dueña le dijo que hace tiempo que la mala suerte no la sigue, lo que extrañó a la hermosa chica porque solo ayer un perro le había hecho pis en sus botas nuevas. La dueña le explicó que en realidad es la más afortunada del mundo, que quizás tenga mala suerte en muchas cosas pero tuvo mucha suerte en conocerla a ella, y la sigue teniendo cada día que está a su lado a despertar y que quiere tener esa buena suerte toda su vida. Le dijo que teniéndola en su vida no se puede quejar de tener mala suerte, tiene la mejor de todas.

Termino diciendo y Tori tiene una expresión rara en su rostro.

-Awww- exclama finalmente, tapándose su nariz- eso es muy tierno.

-¿Verdad que si?- le pregunto riendo- La hermosa chica aceptó y… un nuevo tarro vertió su contenido en ellas... pero esta vez fueron flores las que cayeron. Y desde ese día la suerte las dejo en paz… fin. ¡Oh! Y le compraron una novia al gato, y ahí si los 4 vivieron felices… sin y con suerte.

-¿Sin y con suerte?

-Claro, te dije que la suerte las dejo en paz.

-¿Y cómo es eso?

-No lo sé- contesto y me pongo a reír, al lado mío escucho que Tori hace lo mismo.

Las risas cesaron a los pocos minutos y nuevamente el silencio se hizo presente entre nosotras. Vi por la ventana y todo estaba oscuro afuera, excepto por las luces de la ruta que se veían a la distancia. Aun nieva.

-¿Tú… tú tienes mucha suerte?- escucho que me preguntan y vuelvo mi vista a Tori, que mira hacia sus rodillas- ya sabes… crees… ¿Crees que eres afortunada, Cat?

-Muy- contesto sin ninguna duda, haciendo que Tori me mire. No pasa mucho hasta que me golpea amigablemente con su codo, algo avergonzada.

-Eres tan… dulce- me confiesa.

-Lo sé- le digo sin más, encogiendo los hombros y dándole una sonrisa pícara.

Ella me mira y parece que va a sonreír también, pero luego veo como su mirada se vuelve a posar en mi oreja lastimada y su expresión cambia a triste de nuevo.

A veces me pregunto "¿Qué pasara por esa cabeza que siempre piensa que tiene la culpa de todo?" "¿Qué le preocupa tanto?" "¿Por qué siempre se aflige?"

Ella extiende su mano y me aparta un mechón para ver mejor la herida, es entonces cuando agarro con ambas manos la suya.

-Muy afortunada, Tori- le aclaro viéndola y consiguiendo que vuelva su mirada a mis ojos y no a mi herida- la más afortunada de todas.

Y ahí es cuando consigo finalmente esa sonrisa que tanto me gusta… y no pierdo más tiempo, la beso cerrando fuertemente los ojos.

Me separo y ambas nos sonreímos. Esta vez es Tori la que se acerca y me da más cortos besos, jugando. Me abrazo a su cuello y evito que siga el juego de darme esos pequeños picos para finalmente poder besarla sin interrupciones.

La siento reír por mi poca paciencia, pero no me importa, amo a esta chica.

Sus manos abrazan mi espalda mientras profundizamos el beso. Nunca imagine que en un beso como este nos de tiempo para reírnos y hacer que nuestras narices se mimen tanto entre ellas.

Finalmente consigo que Tori se concentre más en el beso cuando nuestras lenguas se encuentran.

Nunca me ha importado irme en los besos con ella. Es como si todo se desconectara y nada más importara. Me gustaría hacerlo más seguido y más a gusto, pero no son muchos los momentos en lo que podemos estar así, sin tener que preocuparnos por… "cosas"

-Mmmm.

Abro los ojos al escuchar ese leve gemido saliendo de ella y me alejo un poco de su cara. La sensación que estoy experimentando en mi estómago me confunde. Ya la había sentido antes, me hace escarmentar.

No es que me molesten este tipo de besos, en lo que nos vamos solo por sentir, pero me siento algo confundida y estoy segura que mi rostro lo refleja porque Tori también parece analizarme con confusión.

Vuelvo a unir nuestros labios porque vuelvo a sentir esa urgencia. Besarnos así no es nada nuevo, acomodarme encima de sus piernas y pegar más mi cuerpo a ella no es nada nuevo tampoco. Ni siquiera lo es quitarme mi saco y quedarme con mi camisa y quitarle también el abrigo a Tori. Suele molestarme cuando lleva mucha ropa porque amo sentir su piel y tenerla cerca.

No es nada nuevo para mí ni para ella.

Este tipo de besos, entrecortados y con urgencia; este tipo de caricias donde meto mi mano por debajo de su remera y toco la piel de su estómago y cintura; Este tipo de acercamiento de mi cuerpo y el suyo donde no cabe ni un alfiler… nada de esto es nuevo para nosotras.

Tenemos mucha confianza haciendo y explorando sobre estas situaciones porque sabemos que no van a ningún lado, que todo está bien, que lo haces por amor a sentirnos.

-Cat…- mi nombre sale en un jadeo que hace que me detenga en seco.

Abro mis ojos y puedo ver el rostro de Tori muy sonrojado y jadeante, mi mano se estremece y es cuando bajo mi vista hasta encontrarla.

Aguanto la respiración cuando descubro que esta encima de uno de los pechos de Tori, por debajo de su sudadera. He estado masajeando esa zona. Puedo sentir la tela de su sostén y la piel que sale por encima de este.

Mis dedos acarician con curiosidad de nuevo esa suavidad y siento que el cuerpo que esta abajo mío escarmienta.

Estoy a punto de pedir perdón y comienzo a retirar mi mano, cuando Tori me detiene tomándola. Su sudadera está muy levantada gracias a nuestras manos y me cuesta apartar la vista de allí, pero termino haciéndolo para encontrarme con su vista.

-Tori, perdón, yo no…- pero mis palabras se detienen cuando su mano presiona la mía haciendo que se hunda un poco más en su pecho. Ella cierra los ojos y un leve jadeo sale.

Solo abre los ojos por unos segundos para volver a besarme, y entiendo que esto que estamos haciendo, aunque es nuevo, está bien.

Correspondo el beso y sigo explorando y acariciando esta nueva zona. Logro que mis dedos bajen y vuelvan a subir, metiéndose por debajo de su corpiño… y sigue besándome, así que este movimiento supongo que también está bien… y el que siga frotándola… también.

Siento mis oídos zumbar al tiempo que parece que mi palma se volvió mucho más sensible, haciéndome imaginar como son los pechos de Tori. Es muy suave, al tiempo que su botón esta duro, sobresale.

No pasa mucho hasta que siento esa urgencia entre medio de mis piernas, tampoco nada nuevo, pero de verdad esta vez necesito hacer algo por ella.

Me es incómodo acercarme a Tori en esta posición, siento que quiero hacer presión con mi centro en ella, como si eso bajara el repentino dolor que la necesidad me produce.

Logro hacer que se recueste en el asiento, cayéndose de lado. Así es más fácil entrelazar mis piernas en la de ella. Sí funcionó, presionar sobre su muslo satisface esa necesidad.

Mi mano deja de jugar con su pecho y comienzo a acariciar la piel de su estómago, zona que ya muy bien conozco y es más familiar para mí.

No se cómo seguir con esto. Ya tengo algo nuevo a lo que siempre hacíamos. Nuevas zonas que explore y que siento que a partir de ahora están a mi alcance cada vez que nos volvamos a besar y acariciar y talvez… Oh.

La cadera de Tori se mueve hacia arriba buscando más contacto conmigo. Aun nos estamos besando pero no puedo evitar concentrarme en ese detalle. Quizás a ella también le duele ahí y quiere hacer presión con mi cuerpo, pero no lo va a lograr en esta posición.

Y sé que dije que me sentía afortunada de haber dado un paso en nuestra intimidad y lo que estoy por hacer es dar otro paso y que es arriesgado… pero quiero… quiero que sepa que está bien, que puede contar conmigo para calmar esa urgencia que yo también tengo, que la entiendo.

Solo estoy nerviosa porque rechace mi movimiento, pero al mismo tiempo todo en mi cabeza es acelerado, no encuentro como pensar correctamente en esto… no, ya no quiero seguir pensando en esto.

Mi mano se desliza nuevamente hacia abajo, por arriba de su jean y encuentro su centro. Comienzo a acariciar la tela del pantalón y veo que nada sucede, no se queja y sigue concentrada besándome… es cuando mis caricias comienzan a ser más persistentes, haciendo que mis dedos la presionen más.

Nuestro beso se corta debido a los jadeos de ambas y paso mi rostro a un lado. Tori me abraza del cuello, pero no puedo escuchar más que jadeos de su parte… así que está bien ¿Verdad?

Ya no sé cómo llegamos a esto, pero lo único que sé es que me estoy moviendo rápido y presionando cada vez más, y no puedo parar. Mis dedos me están comenzando a doler debido a lo duro de la tela, aunque quiero, de verdad que quiero, no puedo seguir así por mucho tiempo.

Mi otra mano baja y aunque comienzo a acariciar su vientre, no es lo que busco. Me familiarizo fácilmente con el botón de su jean y no me cuesta nada desprenderlo.

Quiero hacer esto tan mal que temo que proteste, así que vuelvo a incorporar un poco mi cabeza y beso con apremio su boca, lo mejor que puedo, de todas las formas que ya conozco como le gustan, lo más profundo que se jugar con ella… y lo consigo.

Mis victorias que amo siempre que beso a Tori: esos gemidos de placer y escarmientos que da en nuestros besos fogosos… y cuando ya siento que la tengo, es cuando termino de desprender su pantalón y cuelo una de mi manos en ello.

Ambas nos separamos del beso, jadeando y sé que esta igual que yo, que quiere esto igual que yo, que está bien que avance, que está bien que lo haga.

Aun estando muy atenta a su rostro, en señal de algún malestar, comienzo a acariciar su zona por arriba de su ropa interior, igual a como estaba haciendo arriba de sus jean, pero esto es mucho más cómodo para mí, la tela es suave y esta húmeda, mis dedos no se sienten adoloridos en lo absoluto.

No sé qué esperar de esto, así que no espero nada. Solo estoy muy motivada al ver las reacciones del rostro de Tori. Ella tiene los ojos fuertemente cerrados, jadeando y gimiendo cada vez que paso mis dedos por ahí. Puedo sentir como sus muslos tiemblan y de vez en cuando sus rodillas se flexionan intentando buscar con sus pies en donde afirmarse mejor.

-Cat…- nuevamente mi nombre entre jadeos- más rápido…- me pide en un susurro totalmente avergonzado, que por la personalidad que conozco en ella, sé que le apena, pero esto solo genera en mi cierta adoración en ella que me es imposible no besarla a pesar de toda la situación.

No me olvido de su pedido y mis dedos comienzan a moverse más rápido sobre esa tela.

La humedad y los escalofríos de su cuerpo me comienzan a aturdir de nuevo. Quiero más, mucho más pero no sé cómo conseguirlo, lo quiero todo.

Si no fuera porque nuestro beso es interrumpido por Tori cortando su respiración de manera abrupta, creo que me hubiera llevado más tiempo darme cuenta de lo que acabo de hacer.

En un rápido movimiento aparte la tela de su ropa interior a un costado y con la misma presión y velocidad que llevaban mis dedos, la penetre sin más.

Estoy entrando en pánico. No, no, no entres en pánico… no entres en pánico.

Mis dedos siguen dentro de ella, mientras siento como mi mandíbula comienza a temblar y mis ojos buscan su mirada.

Esto es enorme, esto es grande, esto nunca antes lo había hecho… la habíamos hecho ¿Cómo fue que llegamos a esto? Estaba contándole un cuento y ella se preocupó por mi herida, nos besábamos, reíamos y ahora esto… esto y yo… no sé qué hacer. ¿Qué estoy haciendo? ¿Qué hice?

-¿To… Tori?- la llamo y escucho como mi propia voz es dudosa y llena de miedo. Ella está temblando debajo de mí y su ojos y labios están fuertemente cerrados- ¿Tori?

Comienzo a retirar mi mano pero entonces uno de sus brazos se desliza de mi cuello y toma mi muñeca.

Ella vuelve a respirar por su boca mientras ahora sí me mira. Investigo en su mirada si hay alguna huella de enojo o tristeza, pero solo parece nerviosa.

-No… no mires hacia abajo ¿Si?- me susurra y no entiendo sus palabras. Ella deja de mirar a mis ojos y baja su vista a donde esta nuestras manos.

Quiero saber que observa pero recuerdo su pedido y me concentro en mirar su rostro.

A pesar de no estarla viendo puedo saber lo que está haciendo. Está bajando su pantalón aún más, junto con su ropa interior.

Vuelve su vista a mí con duda y se acerca para depositar un corto beso que me deja perpleja. Me vuelve a besar esta vez dejando una palma en mi mejilla. Parece intentar que reaccione y lo entiendo, creo que me quede de piedra aun intentando comprender lo que esta pasando.

A medida que más besos van llegando más se va derritiendo mi nerviosismo y soy capaz de comenzar a corresponderle, haciendo que todo se vuelva más cálido de nuevo.

Tori ha comenzado a mover sus caderas hacia arriba, buscando más roces con mi mano que aún permanece en su centro.

Sigo sintiéndome confundida y tengo algo de miedo, pero también me siento ansiosa y llena de expectativas, así que simplemente me dejo llevar por Tori y comienzo a mover mis dedos dentro de ella.

Intento no pensar, pensar solo en el pensar me asusta… si pienso demasiado las cosas me asustare aún más, y no quiero estar asustada. Siento muchas cosas ahora y estoy segura que en algún lugar tengo miedo, pero no sé de qué y no quiero pensar en qué.

Así que no voy a pensar, solo quiero… esto. Quiero estar haciendo esto, me gusta, me gusta Tori y como me hace sentir… así de bien… quiero hacerla sentir bien también.

En alguna parte de mi cabeza, pienso que Tori debe estar igual que yo… debe de estarlo. Así de nerviosa, así de cálida, así de aturdida por esto que se siente tan bien al mismo tiempo que da miedo, y quiero que no tenga miedo, quiero que sepa que está bien, que yo estoy bien estando con ella.

Corto el beso y mis labios se dirigen a su oreja mientras los esfuerzos de mi mano se vuelven más seguros, acompañados de la presión que mi propio centro está ejerciendo. Pienso que quizás pueda decirle algo, pero nada pasa y mi boca ya está muy ocupada jadeando e intentando respirar, así que solo atino a besar su oreja.

Puedo sentir sus gemidos y su respiración entrecortada justo en mi oído, hace que esta urgencia que siento en el centro solo palpite y duela más. No sé qué hacer con ella, me desespera un poco.

Los movimientos de cadera de Tori han comenzado a ser menos distantes y mi mano solo está empujando hacia adentro.

-¿Tori?- no sé cómo preguntar esto, me siento desorientada a niveles impresionantes, pero creo reconocer este momento como los que alguna vez tuve a solas en mi habitación- ¿Estas… estas cerca?

No me contesta pero puedo sentir su cabeza asintiendo justo al lado de la mía.

Aunque mi mano y muñeca ya han comenzado a sentir los efectos del cansancio, me concentro en esforzarme aún más por hacer más presión y masajear más incesantemente su zona.

¡Por Dios! No sé lo que estoy haciendo…

Tori me aprieta mucho más a ella con su abrazo y sus piernas se cierran en una de las mías apretando también mi mano. Siento vibrar su cuerpo por unos segundos y luego permanece en esa posición muy quieta.

Escucho en mi oído como libera finalmente el aire de sus pulmones y como este sale de forma corta y con un ritmo constante aunque raro.

Una parte de mí se relaja al saber que Tori ya acabó. Es como haber llegado a algún lugar que aspirabas sin darte cuenta, con delicadeza retiro mis dedos y parece estar bien… pero la otra parte de mi…

Vuelvo a cerrar los ojos cuando mi centro vuelve a hacer presión en el muslo de Tori. Esto es vergonzoso ahora, porque si bien antes también hacia presión, Tori estaba concentrada en sus propias sensaciones, ahora que ella paró, sentirá lo que estoy haciendo, casi seguro que lo siente, pero no puedo evitarlo.

Mis caderas se mueven en contra de su pierna y son esas pequeñas descargas eléctricas las que hacen que vuelva cada vez a presionar de nuevo, con otro roce.

Esto segura que estoy muy húmeda, puedo sentirlo, y la parte en la que me estoy refregando del muslo de Tori esta sin la tela de su jean.

No sé qué pensara de mí, pero seguro siente mi humedad sobre su piel, de alguna forma la estoy ensuciando con eso… y me apena, pero no puedo evitarlo, se siente muy bien.

-¿Cat?- me llama y ceso mis movimientos. Esto está mal, que horror, ni siquiera me puedo controlar, debe ser muy incómodo para Tori y…- ¿Cat?

Alejo mi rostro de su costado y no quiero abrir mis ojos por la vergüenza. Cuando lo hago Tori me mira con todo el cariño del mundo y acaricia mi mejilla.

-Lo siento, yo…- me apuro a decir, pero ella besa mi mejilla con calidez y me hace callar.

Se reincorpora, llevándome con ella y haciendo que ambas estemos en una posición de sentada, yo aún arriba de ella.

Su mano toma mi cuello y hace que mi cabeza descanse en su hombro nuevamente. Luego sus manos se dirigen a nuestras cinturas y acomoda nuestras piernas. Luego se abraza a mi cadera y hace que me acerque más a su cuerpo.

Cuando siento que ya no se mueve me alejo de su hombro y la miró pero ella no me mira, está observando a un costado hacia abajo y parece dudar.

Mi vista se posa entonces hacia abajo y veo que mi pollera negra cubre su desnudez en el centro.

Entiendo, desde un principio, que Tori tiene vergüenza a estar desnuda frente mío, permite que la toque pero aun parece estar incomoda con que la vea. Está bien, no tengo problemas con eso, lo haremos a su tiempo.

Su vista finalmente vuelve a mí y parece ver un interrogante en ella, pero aún me siento acalorada y mareada por todo lo que pasa, no logro entenderla y…

-¡OhPorDios!- exclamo todo junto agarrando fuertemente sus hombros con mis manos

Ella acaba de mover sus caderas de manera sugerente hacia mí, solo un movimiento y luego paro, pero fue lo suficiente para que sienta su cálido centro rozando el mío aun por arriba de la fina tela de mi ropa interior.

Jadeo cortamente cuando vuelve a repetir el mismo movimiento y clavo mis dedos en sus hombros, temblando. Es como las descargas eléctricas de hace rato pero intensificadas.

Vuelve a repetir un tercer movimiento y siento a mis ojos abriéndose muy ampliamente buscando su mirada.

Esta sensación me está matando, es nueva, como nada de lo que haya sentido antes, no se puede comparar a cuando te tocas y sabes lo que sigue… no hay forma de saberlo y es tan excitante y se siente condenamente bien ¿Esto era lo que le hacía sentir? ¡¿Así?!

Quiero que lo siga haciendo pero me siento muy aturdida y exaltada como para moverme, y no es hasta que ella me devuelve una mirada calmada y apoya su frente en la mía, que soy capaz de volver en mí.

La escucho tragar con pesadez y aunque ya tiene los ojos cerrados puedo adivinar su nerviosismo cuando un cuarto movimiento de su cadera vuelve a arremeter contra mí.

Reprimo un chillido que sale en forma de gemido agudo de mi boca, mientras cierro mis ojos también. Finalmente reacciono a lo que quiero y mis caderas se mueven buscando la proximidad de Tori, solo que yo ya no me detengo.

El movimiento, que era lento y titubeante en un principio, comienza a ser más incesante y rápido, acelerado.

Cada roce lleva más presión de mi parte y Tori también se mueve ayudando a la fricción. Siento como nuestros alientos se mezclan hasta que ya no soy capaz de seguir manteniendo mi frente en alto y tiro mi cabeza escondiéndola en su cuello.

-Tori…-su nombre comienza a escapar de mi boca muchas veces, más de las que quisiera, pero es lo único en lo que está ocupada mi mente, en ella.

Estoy cerca, lo siento venir y me abrazo más firmemente a su cuello, mis uñas se clavan en la tela de su sudadera y mi mandíbula tiembla, no sabiendo que hacer con ella muerdo su cuello. No reconozco a mi cuerpo, no puedo contralarlo del todo tampoco.

Siento sus manos agarrando mi cola, presionando para acercarla lo más que puede a ella y solo necesito de unas cuantas embestidas más cuando siento que todo mi cuerpo se sacude y se presiona con violencia, aferrándola.

No puedo pensar en nada, es como si me hubieran desconectado y solo puedo sentir como si olas de placer viajaran hacia mi desde mi centro hasta la punta de los dedos.

Me quedo estática en esa posición, siento que Tori sigue moviéndose con sugerencia pero de manera más lenta. Las ondas siguen recorriendo mi cuerpo y gradualmente van desapareciendo, junto con los latidos de mi centro que cada vez se van calmando más y más.

La primera respiración que puedo dar luego de eso es amplia y por mi boca, donde me doy cuenta que realmente mordí fuerte a Tori en el cuello. Al abrir los ojos puedo ver mis manos aun aferradas a su espalda, mis dedos tiemblan y me obligo a abrazarla más cálidamente hasta que la sensación termine.

Nos quedamos así hasta que nuestras respiraciones se normalizaron… y luego de eso también seguimos así por varios minutos.

Estaba tan a gusto con ella y mi cabeza descansaba tan cómodamente en su cuello, que por unos segundos creí que me iba a dormir así.

Ella fue la que se movió primero, escarmenté cuando su centro se separó de mí.

-Lo siento- escucho que me dice y luego alejó su rostro, obligándome a verla- no mires… ¿de acuerdo?

Asiento rápidamente, pero en realidad no entendí a qué le dije que sí. Solo cuando ella se separó un poco más es que recuerdo su vergüenza a la desnudez y rápidamente tapo mis ojos con mis manos mientras me giro al lado contrario de la camioneta.

Mi cuerpo ya no toca el suyo en ningún punto y también tengo la necesidad de acomodar mi ropa. Sé que tengo la camisa hecha un desastre y la pollera levantada… sin mencionar que mi ropa interior está… sucia.

-Ya… ya te puedes dar vuelta.

Al escuchar esto me quito las manos con lentitud y descubro mi rostro, girando para verla.

Ella está sentada, mirando hacia el frente de la camioneta. Ya tiene su jean puesto y acomodado al igual que su sudadera más arreglada. Aunque toda su ropa esta arrugada, supongo que esta presentable de nuevo y está más cómoda así, aunque no me mira.

Yo aprovecho para acomodar mi ropa. No me molesta que Tori me mire. He estado en frente suyo en bikini varias veces, y aunque esto se siente diferente, tampoco me molestaría que me vea completamente desnuda.

Me siento linda y cómoda frente de ella, de ese modo también. Y Tori es hermosa, y sé que amaría verla desnuda de la misma forma que amo verla arreglada, no tiene por qué tener vergüenza, ante mis ojos ella es… es muy perfecta. La más hermosa de todas. La única realmente linda.

Es un pensamiento raro, pero no tengo mejor forma de describirlo.

No se cómo siguen las cosas luego de… lo que hicimos.

Las películas interrumpen la escena antes de que "eso" pase o luego de que "eso" pase. La pornografía también, te muestra como comienzan las cosas y como siguen… inclusive como terminan… pero no lo que sigue luego de que terminan… si eso que acabo de pensar tiene sentido.

Supongo que si ambas estuviéramos en una cama podría… no lo sé… ¿dormir? Porque siento sueño, pero no puedo dormir, y no estamos en una cama.

Seguimos sentada en el compartimiento de atrás de la camioneta nueva de su padre, ella en la parte derecha y yo en la izquierda, ambas mirando los asiento de adelante y sin decir nada.

¿Y que se supone que digamos? ¿Qué se supone que hagamos? ¿Nos abrazamos? ¿Nos decimos que nos amamos? ¿Nos besamos? ¿Lo hacemos de nuevo?

Miro hacia la ventana y me pongo a pensar algo inteligente que decir. Debe haber algo que pueda decir, lo que sea, cualquier cosa que nos saque de este silencio en el que estamos, no que no me guste el silencio, con Tori aprendí que el silencio puede ser cómodo, solo que ahora se siente como si tuviéramos que decir… ¡Lo que sea! Pero ninguna lo hace.

Quizás le pueda comentar sobre la nieve, o sobre el clima en estos días, o sobre esas luces que alumbran la camioneta.

-Un auto- dice y creo que no es mejor tema de conversación, no se mucho sobre autos, André y Beck si saben, de marcas y clases… yo solo los diferencio por el color y…- es mi papá.

Tori sale de la camioneta y me doy vuelta mirando por el vidrio de atrás. Su padre la recibe y la abraza. Hablan y Tori vuelve rápidamente a la camioneta. Cuando sube lo hace temblando y abrazándose a ella misma.

-Olvide el abrigo- me dice mientras se pone su tapado y ambas reímos por esto.

El viaje fue también muy silencioso para ambas, no dijimos nada. Lo únicos que hablaban en la camioneta era su padre y su compañero.

David había venido a nuestro auxilio con dos de sus compañeros. Nos remolcaron con un auto especial de la policía sin ningún problema. Tanto la camioneta como su vehículo estuvieron listos para seguir en un santiamén.

El padre de Tori le dijo que ya podía volver a conducir, pero ella no quiso. Parece que aún está asustada por todo lo que paso y vi culpa también en ella.

Su padre la entendió muy bien y dijo que él conduciría la camioneta de vuelta, uno de sus compañeros se subió al asiento de acompañantes mientras el otro fue a dejar la patrulla en su lugar.

Aunque las dos estábamos sentada juntas en la parte de atrás, era imposible para nosotras hablar. El único gesto que atiene a hacer fue tomar la mano de Tori. Esta me miró sonriendo y la sostuvo durante todo el viaje.

Llegamos a su casa muy tarde, alrededor de las 2 de la mañana. Previamente ya había avisado en mi casa la situación en la que estaba y le dije a mi mamá que si se hacía muy tarde me quedaría en lo de Tori, ella debe trabajar temprano así que no quise molestarla ni preocuparla.

Aun así cuando mande el mensaje diciendo que ya estaba a salvo en casa de mi novia me contestó al instante. Supongo que lo estaba esperando.

-¿Quieren comer algo?- nos preguntó Holly luego de recibirnos. Al parecer también se había quedado despierta a nuestra espera.

-Sí, muero de hambre- contestó Tori con una sonrisa y curiosamente siento lo mismo, tengo mucha hambre, así que también asiento agradecida.

-Bien, les prepare unos sándwich calientes- contesta está dirigiéndose a la cocina.

-¿Tori?- la llamo y esta me mira. Le hago seña para que se acerque y lo hace- Ammm estoy algo… sucia ¿crees que podría…?

-Sí, sí, totalmente, perdón, claro- me contesta todo muy deprisa, cerrando los ojos y castigándose por no tenerlo en cuenta- yo… yo también necesito un baño. Báñate primero, puedes usar el baño de aquí abajo pero te recomiendo mejor usar el de mi pieza.

-Sí, gracias… ammm

-¡Ropa! Ropa, claro- se adelanta a mi pregunta- puedes usar unos de mis piyamas. Vamos.

Subimos a la habitación y la miro buscar en su placar. Me extiende unos pantalones sueltos en gris y una remera roja.

-Cuando salgas de bañarte y cambiarte, baja, así comemos. Yo tomare una ducha en el baño de abajo ¿Esta bien?

-Si.

-Bien- me dice y veo que se está por retirar.

-¿Tori?

-¿Si?

-Ammm… bueno… mi ropa interior también está sucia.

-¡Claro!- repite golpeando su frente son su palma y regresando a su placar para buscar lo que necesito.

Okey, tuvimos sexo, estuvo bien… ¿Qué se supone que es lo que tenga que decir ahora?

Me siento en la cama de Tori y me quedo viendo a la nada. Ya nos bañamos, cada una por su cuenta, nos cambiamos, cada una por su cuenta, comimos juntas y me dijo que suba que ella terminaría de limpiar y se me uniría.

Y aquí estoy. Casi convencida de que cuando llegue y me encuentre se formara nuevamente ese silencio que teníamos en la camioneta, porque ambas sabemos que hay algo por hablar… ¿pero qué? ¿De verdad hay algo que decir?

De acuerdo… pensemos. Nuestra primera vez estuvo bien, es decir, súper bien, es decir… no es nada de lo que esperaba… realmente nada de lo que esperaba… ¿Cómo rayos se supone que iba a esperar algo así?

¿Me gusto? Sí, me encantó… estaba nerviosa como el infierno, pero sí me gusto. ¿Me dolió? No, para nada, no me dolió… Tori no hizo nada para que… ¡Oh por Dios! ¡¿Lastime a Tori?! Yo sí "hice" algo, y lo hice sin darme cuenta y sin cuidado… ¡Dios! ¡Lastime a Tori!

¿Y si a ella no le gusto porque la estaba lastimando?

No, no, no, no, espera… Tori… a ella si le gustó, estoy segura… ella… llegó ¿verdad? Sí, estoy casi segura que si… ¿verdad? … ¡¿Verdad que si la hice llegar?!

¡Dios! ¿Y si lo hice tan mal que ella tuvo que fingir?

Yo no fingí, estaba muy nerviosa y exaltada y ansiosa y… estaba muy "todo" como para actuar, ni siquiera se me paso por la cabeza… y no hizo falta. Yo si llegue… si lo que me paso no es "acabar" entonces no sé qué es. ¿Qué puede ser mejor que eso?

¡Nada! ¡Nada! No se me puede ocurrir nada que sea mejor que eso. De hecho de solo recordarlo ya estoy sintiendo que me pongo algo… ammm… "alegre"

Okey, no, concentración ven a mí.

Lo hice con Tori, bien.

Fue la primera vez de ambas, bien.

Ya no soy virgen, lo perdí con Tori, bien… No.

Espera…

¿Cómo funciona esto de la virginidad?

Yo penetre a Tori, ella no… bueno a mí no. No me tocó así, es más, nunca me saque mi ropa interior… de hecho ambas estábamos con mucha ropa… bueno, no tanta ropa, pero con ropa en fin.

¿Sigo siendo virgen? ¿Me siento como una?...

¡¿Cómo se diferencia a alguien virgen de alguien que no lo es?!

Bueno, alto, no… debería buscar en un diccionario hasta cuando uno es virgen y cuando ya no. Si te pones a pensar, yo, roces con Tori, tuve muchos, nunca así como esta vez, pero si varias… caricias fogosas, de nuevo ¡Nunca así! Pero si hubo. ¿Eso me quita mi estado de virginidad?

No. Es decir, nunca dude de esto. Siempre creí que "nunca lo había hecho con nadie" Hoy… hoy si lo hice con Tori… pero lo hicimos de manera diferente… entonces… las dos ya lo hicimos.

Ninguna puede decir que "No lo hizo nunca" porque ya paso… eso nos deja con…

"¿Yo soy más virgen que Tori?"

¿La virginidad se mide?

Me está comenzando a doler la cabeza.

Mi vista se posa en la puerta al sentir que giran de la perrilla. Tori aparece por ella y cierra la puerta a sus espaldas.

-Hola- me dice con una sonrisa.

-Hola.

Luego de unos segundos de silencio lamento haberme desconcentrado tanto y no solucionar lo que se supone tenemos que decir.

La veo caminar muy lentamente por su habitación, viendo las paredes o a cualquier lugar menos a mi… oficialmente me desesperó.

-¡Hey Tori!- le digo con tono alegre y se voltea a verme- ¡Tuvimos relaciones!... finalmente…

Luego de mi observación ella se queda con la boca abierta por unos segundos pero luego ríe y yo me le uno.

-Sí, es verdad- termina diciendo aun parada a unos metros de mí. Okey, comencemos a abordar el tema.

-¿Estas bien?- pregunto, creyendo que lo que más me preocupa debería ir primero.

-Sí, si… estoy bien… ¿Tu estas bien?

-De maravilla- contesto de inmediato.

-¿De verdad?

-Sí, de verdad… ¿Por qué dudas?- pregunto con curiosidad.

-Bueno porque… todo fue tan… inesperado y… quería que fuera especial… estaba muy nerviosa y no sabía que hacer… no se… siempre me lo imagine en tu cama o mi cama… en un lugar agradable y cómodo y… bueno, quería que sea especial para ti.

-¡Lo fue!- la corto de inmediato- Es decir, te entiendo, pero si fue especial, fue contigo y… si, yo me harte de imaginarme como seria y nunca creí que se iba dar en la parte trasera de la camioneta nueva de tu padre pero- digo de corrido riendo- pero si fue especial. Estaba nevando afuera, el interior era cálido y cómodo y… estaba contigo. Fue especial, definitivamente. Tú… ¿No piensas igual?

-Si, claro, tienes razón- contesta también rápidamente- si lo fue… fue… fue increíble, tu eres increíble es decir, tu… Whoa…- exclama al parecer recordarlo, me rio de su expresión.

-Tú también fuiste muy "Whoa". Me hiciste sentir mucho. Me hiciste llegar. Estuviste muy bien, Tori, más que eso, mucho más que bien, gracias.

Es taaaaan raro estar felicitando a alguien por sexo y más aún dar las gracias. Solo… estoy diciendo lo primero que se me pasa por la cabeza, estoy siendo honesta… espero que ella haga lo mismo, aunque este sonrojada y apenada por mis extraños cumplidos.

-¿Tu llegaste?- le pregunto y puedo verla asentir.

Whoa, que orgullosa me siento de repente.

Soy capaz de darle orgasmos a Tori y ella a mi ¿Cómo es que este no es el gran descubriendo y logro del año? Puede competir con el hecho de que tengo una novia muy linda, simpática, talentosa y sexy… son dos grandes acontecimiento… no se cual elegir como el mejor.

Hago que mi novia se corra. ¿Cómo es que eso no es lo más genial del mundo?

Luego de sentir mi inmensa sonrisa de orgullo, puedo notar que Tori sigue parada a unos metros aun, sigue con sus ojos perdidos en alguna parte.

-¿Tori?

-¿Si?- me pregunta volviendo a mí.

-¿Crees que pueda… besarte?

¡Eso! ¡Eso es lo que tuve que hacer luego de terminar todo! ¿Cómo es que no se me ocurrió antes? Bueno, mejor tarde que nunca, supongo.

-¿Besarme?... ¿Ahora?- me pregunta y me toma unos segundos captar el porqué de su duda.

-¡Oh! No, no, no. Solo besarte, solo tenía ganas de un beso. No quiero hacerlo de nuevo contigo.

-¿No… no quieres?

-¡Ahora!- me corrijo con rapidez- no quiero hacerlo contigo ahora, claro que quiero hacer eso de nuevo, pero no ahora… ¿Por qué? ¿Tú quieres hacerlo de nuevo ahora?

-No, no… claro que no.

-¿Ahora no, pero otro día sí?

-Si, claro, otro día si, ahora no. De verdad me encantaría hacerlo contigo de vuelta… que se repita… otro día- dice y yo sonrió, veo que se comienza a poner incomoda.

-¿Qué tanto te encantaría que se repita?

No puedo evitarlo, es muy divertido ponerla incomoda. Totalmente entiendo a Jade, aunque seguro ella no conoce esta forma de ponerla incomoda. Es tan adorable.

-Lo lamento- le confieso al ver que no sabe qué cara ponerme, estoy segura que si seguía esperando haría que me diga cosas que al dejaran en más evidencia aun, pero no es mi intención que sufra- estoy jugando contigo.

-Te juntas mucho con Jade- me dice a tono de reproche pero luego ríe.

-¿Entonces?- le pregunto, volviendo a lo que quería- ¿Mi beso?

-Eres mi novia, Cat. No necesitas mi permiso para esas cosas.

-Claro- digo poniendo de pie, pero no me acerco a ella. Es cuando descubro lo que en verdad quiero.

-¿Qué pasa?- me pregunta al notar mi quietud.

-Quiero que tú me beses- le contesto con seguridad.

-¿Quieres que yo te de un beso?- me pregunta sin entender y yo asiento.

Ustedes se preguntaran qué diferencia hay en lo que estoy diciendo. Pues… no mucha. Pero quiero que sea ella la que venga a darme un beso y que lo comience… es diferente, en algunos sentidos, no sé cómo explicarlo.

Tori camina hacia a mi hasta que queda cerca, me mira y se muerde el labio. Sonrió ante esos gestos, quiere hacerlo bien… no hay forma de que lo haga mal, de verdad ¿Qué pasa por su cabeza?

Con sus manos agarra mi cadera y nuestras cinturas se unen. Sube una mano y me acomoda un mechón detrás de la oreja. Sus ojos recorren todo mi rostro pero yo nunca aparto mi vista de esos orbes que tanto me gustan.

Sí, tenemos formas diferentes de besar, y ahora deseo que me bese a su forma… eso debe ser.

Finalmente conecta su vista con la mía e inclinando su cabeza hacia abajo me besa. Mis brazos se abrazan a ella tirando de su cuello.

Amo sus besos.

No pasa mucho hasta que un bostezo me obliga a separarme.

-¿Muchas emociones para un solo día?- me pregunta con una sonrisa. Ahí está mi Tori. Asiento sonriéndole muy de cerca también- Vamos, ya es muy tarde.

Con su mano me guía a su cama y acomodándome y tapándome con su frazada primero, se recuesta a mi lado. El sueño me toma casi inmediatamente.

Me despierto sintiendo algo de frio en mi espalda, me giro y me doy cuenta que estoy sola en la cama.

Sentándome, refriego mis ojos, largando un nuevo bostezo. Las 4:30 am ¿Dónde está Tori?

Sintiendo que la curiosidad puede más y extrañando mucho su cuerpo, me dispongo a buscarla saliendo del cuarto.

Apenas puse un pie en el pasillo vi que todo estaba oscuro, excepto por una débil luz por las escaleras, seguro de la parte de la cocina. Quizás le dio hambre y fue a buscar algo que comer.

Logro bajar algunos escalones cuando escucho unas voces.

-…lamento lo que te paso hoy, pero debes entender que fue solo un accidente, yo he tenido muchos y no por eso he dejado de conducir- dice una voz que reconozco al instante, es David.

-Sí, lo se… pero igual preferiría no conducir por un tiempo ¿Sabes?- Y esa que habla ahora es Tori.

Bajo unos escalones más, a escondidas, la oscuridad de este sector de la sala ayuda a que no me vean.

Tori está sentada, dándome la espalda al igual que su padre. Ambos parecen estar tomando algo, quizás un vaso de leche, no puedo saberlo.

-Sí, entiendo- vuelve a hablar David- pero mira, ni tu ni Cat resultaron heridas. Estoy seguro que manejaste muy bien la situación y cuidaste de ella. Eres responsable Tori, no dejes que este accidente te haga pensar lo contrario.

-Gracias Pa- contesta Tori y la veo suspirar ampliamente- la verdad es… la verdad es que fue Cat la que cuido de mí.

¿Qué? ¿Yo cuide de ella? Yo ni siquiera tenía control de mi cabeza…

-¿Cat fue la que cuido de ti?- escucho preguntar a David con gracia. No lo culpo, hubiera hecho lo mismo.

-Si… ella… ella siempre está cuidando de mí. Siempre trata que me sienta bien, que este bien. Suele regalarme caramelos todos los días cuando me ve porque cree que comenzar con algo dulce es una buena forma de empezar la jornada… y se encarga de que yo tenga un buen comienzo… todos los días. Ella… ella no solo se encarga de cuidarme… me hace muy feliz.

-Sí, parece que es una buena amiga. Se nota que te quiere mucho, me alegra saber que tienes amistades tan buenas cerca, hija.

-No… Cat no me quiere.

-¿Ah no?- escucho que dice David con confusión, yo también estoy confundida.

-No- contesta Tori segura para dar otro suspiro- ella me ama... Y yo… yo no solo la quiero, yo… siento mucho más que eso.

Siento que el aire que tengo en los pulmones se me congela y todo pasa lento, excepto mi corazón, a ese lo siento latir muy deprisa.

Tori está nerviosa, sé que está nerviosa, me lo está contagiando. Debo parar esto, no tiene por qué hacer esto. Le dije que podía esperar. Puedo esperar toda la vida, no tiene porque…

-Papá, Cat es mi novia.

Y al escuchar esas palabras, siento que todo el tiempo se congela. Solo cuando veo que la espalda de Tori se eleva y se encoge de manera rara es que percibo que el tiempo no se congelo, que sigue pasando… y que ella está sollozando.

Por varios segundos, que me parecen años, nadie hace nada. Tori no se mueve más allá de sus sollozos, su padre no se mueve, yo no me muevo, nada cambia.

Finalmente veo el brazo de David moviéndose, hasta llegar a apoyarse en la espalda de su hija y refregarla un poco.

-Te amo, hija- y con esto veo como ella se abraza con rapidez a su padre y comienza a llorar.

Creo que ya vi demasiado… y ella va a estar bien… supongo que tendrán cosas que hablar… y espero que eso también salga bien.

Vuelvo a mirar el reloj, y ya han pasado como 20 minutos desde que regrese a la habitación. Abrazo mis rodillas, sentada en la cama y tapada.

Quise volver a dormir pero estoy muy nerviosa para eso.

¿Qué si el padre de Tori le dijo que la amaba pero que no aceptaba esto? ¿Qué si lo reconsidera y no ama tanto a su hija? ¿Qué si me comienza a odiar a mí? ¿Qué si esta "okey" con que a su hija le gusten las chicas pero no está "okey" conmigo?

¡¿Qué si era todo un engaño para distraer a Tori y matarla por la espalda cuando este con la guardia baja?!

Me tiro de espalda a la cama y me giro cerrando los ojos cuando siento que la puerta se abre.

Puedo sentir a mis espaldas como esta se vuelve a cerrar y como unos ligeros pasos se acercan, luego el colchón se hunde y el aroma que siento me tranquiliza, es Tori.

-¿Cat?- me llama en un susurro. Su voz parece tranquila, no triste ni enojada, me llama con cariño- ¿Cat?

No sé qué hacer, pero se supone que estaba dormida, así que mejor sigo así. No quiero que piense que la estuve espiando… sí la espié, pero no me quede a escucharlo todo, solo me había preocupado y la busque… no quería meterme en sus asuntos o algo por el estilo. Si me quiere contar algo, lo hará, yo lo se… no tengo porque estarla espiando… si, mejor… "estoy dormida"

Al no recibir mi respuesta, supongo que ya la convencí de que duermo. Ella deja de llamarme y se recuesta a mi lado, puedo sentir como se tapa con la misma manta y sabana que me cubre.

Intento no sobresaltarme cuando pasa sus brazos por mi cintura, abrazándome y pegándose a mi espalda. Acurrucarnos así tampoco es nuevo, es más, lo adoro. Aunque mayormente soy yo la que termina abrazando y usando a Tori de almohada cuando nos quedamos a dormir.

Su respiración cerca de mi oreja me hace cosquillas.

-Cat…- vuelve a susurrar mi nombre- gracias por enamorarte de mí, Cat.

Siento que besa mi oreja con cuidado mientras yo abro los ojos.

-Yo también te amo, Cat… te amo mucho.

No puedo evitar que se me forme una sonrisa, mi corazón está latiendo con una calidez muy acogedora y la sensación es tan… linda que no puedo describirla.

A Tori se le ha escapado un millón de veces lo mucho que me quiere y que me ama, no debería ser nuevo lo que está diciendo para mí… pero se siente diferente.

Quizás es como mi "Te amo" que le di en la biblioteca… a pesar de habérselo dicho antes, ese se sintió como la primera vez… y este definitivamente se siente especial… aparte agrego "Mucho"

Suspiro y me giro para verla. Parece sorprendida de verme despierta, no la culpo, soy buena actuando, siempre lo fui.

Su mirada me huye con incomodidad y solo puedo pensar en una sola cosa cuando mi mano acaricia su mejilla, obligando a que me vea de nuevo.

-Idiota- le digo antes de darle un corto beso en los labios.

Luego de eso me acurruco en su pecho hasta quedar cómoda. De verdad estoy muy cansada y tengo firmes intenciones de dormir todo lo queda hasta volver a clases, no me importa.

Lo último que siento antes de caer rendida son los brazos de Tori tomándome nuevamente de la cintura y como sus labios besan mi cabeza.

Soy feliz…

-¿Así que… le besaste cerca del ombligo y gimió?

-Sí, totalmente, esa es una zona sensible para ella. También su cuello… bueno, tiene muchas zonas sensibles a mis besos.

-La próxima vez prueba besando más… húmedamente.

-¡Si! Qué buena idea…

-Bueno... y que más, detalles, detalles, quiero detalles.

Sonrió mientras retomo mi relato de la última vez que estuve en intimidad con Tori. Andrew es un excelente escuchador. No sabía que una persona te podía poner tanta atención por tanto tiempo.

Desde la primera vez que lo hice con Tori ha pasado un tiempo, y si, como dijimos, lo íbamos a repetir… ¡Y sí que lo repetimos! … ¡Varias veces más!

Las primeras veces, fue parecido a la primera vez, pero cada vez con más confianza y seguridad, hasta que finalmente ya estaba totalmente cómoda con el asunto.

Con esa confianza vinieron mis curiosidades y ansias de seguir explorando y con todas las letras puedo decirlo: El sexo es una de mis actividades favoritas.

Tori también lo disfruta, lo sé, y ya la vi totalmente desnuda. Ella también me vio a mí, pero lo que aquí importa, que también lo describí con lujos de detalle a Andrew, es lo linda, sexy, encantadora y despampánate que es mi novia.

Se lo dije antes de todo, es bellísima.

¡Oh! ¿Y recuerdan que tenía dudas sobre mi grado de "Virginidad"? Bueno, Tori ya se ha encargado de disipar todas esas dudas… y no fue hablando.

Aún así, estoy en etapa de exploración, descubriendo lo que más le gusta… Andrew es buena oreja para estas cosas y también me ha dado consejos muy útiles que he usado.

Si no fuera por lo emocionada que me tiene todo este asunto, diría que él se muestra más entusiasmado que yo… pero es muy poco probable.

-¿De qué están hablando?- nos giramos y podemos ver a Sofía con unos libros, dejándolo en la mesa del recibidor de la biblioteca.

-Le contaba a Andrew lo que hice con Tori anoche- contesto honestamente.

-¿Qué cosa?- me pregunta enarcando una ceja.

-Ya sabes, tener relaciones- le digo sin más- Andrew me dio unos consejos y me hizo prometer que le contaría si funcionaba, pero parece que quiere más detalles, así que se los estoy dando.

Sofía deja de mirarme y vuelve su vista a su novio. este de repente está muy pálido.

-¿Ah sí?- pregunta acercándose a él.

-Si…- quiero seguir contándole todo, pero mi peraphone vibra en mi bolsillo. Lo saco y veo que es un mensaje de Tori.

[¿No crees que el día está encantador para un chocolate caliente a la par de la persona que amas? ¿Dónde estás, Cat? Vamos a tomar algo]

Termino de leer el mensaje con una sonrisa y estoy a punto de contarle que se trata de Tori…pero la imagen de Sofía jalando dolorosamente la mejilla de Andrew mientras lo reta, me hace desistir.

Vuelvo mi vista a la pantalla y le contesto a Tori. Claro que quiero verla y claro que se me antoja un chocolate caliente con ella.

Le envió el mensaje y el destinatario me hace sonreír. Finalmente Tori ya tiene un nombre en mi lista de contactos.

"Mi Idiota"


Epilogo


-Bueno, y aquí obviamente será el comedor ¿lo ves? Cerca de la cocina- me dice Tori mientras veo el lugar y puedo imaginármelo, pero no sé si ella se imagina lo mismo.

Para que visualicen mejor. Estamos en un departamento totalmente "pelado" alias vacíos, alias no hay un mueble y las paredes son blancas. Ambas nos encontramos de pie en lo que vendría a ser la sala principal de un departamento de dos habitaciones.

Es una sala amplia y a la derecha puedo ver un pequeño pasillo con dos puertas, cada una con una habitación diferente. Detrás mío esta la puerta del baño y la sala principal cuanta con a un costado con las cosas para armar la cocina… así que sí, que Tori quiera poner el comedor aquí es lo más lógico, supongo.

Oh, para orientarlos aún más. Estamos en New York. No es la primera vez de ninguna aquí en New York, de hecho ya perdí la cuenta de la cantidad de veces que estuvimos yendo y viniendo de aquí.

Les contare las novedades emocionantes.

¡Ambas conseguimos becas aquí! … pero no en la misma universidad.

Sé que dije que nunca planeaba las cosas con muchos años de anticipación, pero sí de tener que ir a una universidad respecta, siempre me imagine solo una… y entre a esa misma: "Juilliard"

De hecho me pareció muy divertido todo el proceso, quede fácilmente me enorgullece decir.

Tori había hecho audición en varias universidades también en New York. Sabía que quería seguir con su carrera musical y artística… pero no quedo en la misma que la mía. Me puse muy triste al enterarme, pero pronto llego la carta de recibimiento a otra universidad: AADA.

Me emocione mucho con la noticia, Ambas estudiaríamos en New York, no estaremos en la misma universidad pero podríamos vernos de manera recurrente.

No le tengo mucha fe a las relaciones a distancia, aunque estaba más que dispuesta a intentarlo por Tori, pero ahora que no hace falta y saber que poder verla todas las semanas es un alivio.

Y eso nos ubica aquí. El padre de Tori, quien me adora, por cierto, busóo rápidamente el departamento para su hija y ahora que aprovechamos para dejar unos papeles de inscripción, decidí venir a conocerlo.

Trina estudia en una universidad privada en LA para mala fortuna de sus padres que pensaban descansar un poco, pero no. Así que este departamento es solo de Tori… lo que es genial, puedo pasar tiempo a solas con ella aquí… a solas, solas, si saben a lo que me refiero…

Yo aún no he buscado un departamento. Me preocupa y se lo he dicho a mis padres, pero estos parecen querer postergar esto hasta el último momento.

-¿Y?- me pregunta Tori- ¿Te gusta?

-Es muy lindo- le contesto- tiene una linda vista- eso también tiene, un hermoso balcón.

-Qué bueno que te guste.

-Sí, aparte esta no está muy lejos de mi universidad, puedo venirte a visitar tanto como quiera.

-Más vale que lo hagas, debes bañarte, comer y dormir para ir bien a la universidad.

-Tontita, si te vendré a visitar- le digo, pensando que quizás quiera asegurarse que la vea- tengo muchas razones para venir aquí, pero la principal siempre serás tú. Puedo hacer las demás cosas en mi departamento, descuida.

-Si… bueno… justamente es eso. Este es tu departamento también- me dice y no entiendo.

-¿Cómo lo que es mío es tuyo y lo que es tuyo es mío?- pregunto aun confundida.

-No… como que de verdad… este es tu departamento- me dice acercándose a mí- hable con tus padres… hace tiempo y todos estamos de acuerdo que nos convendría que… vivamos juntas, aquí…mientras estudiamos. Como Roommate… ya sabes. Así que este "Es" tu departamento… bueno, nuestro… el departamento viene conmigo- aclara riéndose- no te dije nada porque era una sorpresa así que… "Sorpresa"

No digo nada por varios segundos y Tori aun analiza mi rostro.

-¿Te… te gusto la sorpresa, Cat?

-¡La mesa ira aquí y será negra lisa! La adornaremos con un florero que seguro contrastara mucho, bueno, no tiene que ser un florero, puede ser otro centro de mesa, pero adoro como contraste con el negro- digo girándome y esta vez sí que estoy viendo el departamento- debemos pintar estas paredes, no puedo seguir viéndolas de blanco. Y colgaremos varios cuadros, y aquí pondremos un juego de living, aquí- le digo señalando cerca del balcón- con un enorme sofá, necesitamos un enorme sofá.

-Okey- me contesta Tori riendo, pero esto es serio, quiero un sofá para poderme sentar a gusto con Tori e inclusive dormir en él.

-Hay dos habitaciones así que podemos ornamentar como quisiéramos según nuestros gustos cada una… pero…

-En realidad… pensaba que tengamos la misma habitación, con una sola cama grande- me interrumpe- y sé que tenemos gustos diferente pero creo que podemos… hacer un cuarto bonito que nos guste a ambas y quizás…- no dejo que termine, ya la estoy besando.

-Sí, hagamos eso- le digo apartándome nuevamente de ella- y la otra habitación puede ser una sala de estudio o lo que se nos ocurra. Mejor una sala de estudio, podemos grabar y dejar los instrumentos allí, será genial.

-Sí, será genial…

-Y podemos tener un juego de jardín en el balcón, donde podremos desayunar y mirar el amanecer, o mejor unas reposeras o mejor una pequeña mesa y esas sillas reclinables que parecen muy cómodas. ¡Y flores! Amo las flores, podemos decorar el borde con masetas y ponerle flores, olerá riquísimo y no tienes que preocuparte, yo cuidare de ellas, mi nona me enseñó cómo y créeme, las flores son súper felices conmigo.

-Estoy segura que si- me vuelve a consentir con una sonrisa mientras asiente.

-¡Oh! Y la cocina, podemos comprar un enorme refrigerador de esos que son plateados, creo que quedan mejor y nunca parecen sucios, es él que más nos conviene, creo, pero si te gusta otro también puede ser, el jugo de cocina tiene que combinar con este, igual. Amo cocinar, tu sabes cómo me gusta cocinar y no creo que tenga mucho tiempo por los horarios de la universidad, pero si tenemos una cocina linda ¡cocinare! ¡Me hare tiempo! ¡Y la cama! También sabes cómo adoro dormir… así que eso es lo más importante que compraremos primero, y tenemos que ir a buscarla juntas ¡Porque compartiremos la cama! Nos tiene que gustar a ambas, es súper importante que nos guste a ambas, y las camas de agua son divertidas, pero créeme, la terminaras odiando en menos de una semana.

No sabía que comer en un departamento totalmente vacío, sentadas en el suelo, fuera tan divertido.

Buscamos comida china y volvimos enseguida, todavía veo cada esquina del lugar imaginándome como será amueblar y llenarlo todo, va a ser genial, va a ser genial, será el departamento más genial, tierno, amoroso y encantador de todos.

-… si, tu cara de desilusión cuando tire ese libro fue impresionante- sigue narrando Tori, y si se preguntan de qué libro habla… pues sí, habla de "ese" libro.

-No puedo creer que hayas tirado ese libro al estanque- le digo recordándolo- era una buena guía.

-Créeme que tuvo suerte de que no le prendiera fuego luego de enterarme que seguiste sus consejos.

-Los de allí, los de internet y lo de desconocidos.

-Por favor, Cat, no vuelvas a hacer algo así.

-Pero salió muy bien, estamos juntas- le digo en defensa- y ahora ya no tengo nada de eso… bueno, puedo llamar a Andrew por teléfono… y aun puedo buscar cosas en google… ¿Quién usa bing? … pero… ¿Qué hare para guiarme con las cosas nuevas que pasen?

-Ya te las ingeniaras- me dice Tori empujándome con su hombro- eres brillante y creativa, seguro lo resuelves… igual podrías... ya sabes, hablarlo conmigo antes de… no sé, caerme con un stripper o una caja de marihuana porque se te ocurrió que eso mejoraría las cosas

Rio ante ese comentario, pero luego todo por lo que pasamos… quizás si termine siendo capaz de cosas parecidas… ahora que lo menciona… siempre quise conocer un StrippClub, parecen divertidos. Espero que me acompañe... seguro que si… pero mejor se lo pido en otro momento.

-Cat, debemos volver al hotel en el que nos estamos quedando, no podemos pasar la noche aquí.

-Sí, entiendo.

-Pero tenemos toda la mañana para hacer lo que queramos, nuestro vuelo sale a la tarde. La próxima vez que regresemos aquí será para empezar la mudanza… va a ser agotador, pero seguro nos divertimos- me dice y le sonrió- Luego veremos la cosas que nos faltan e iremos de compras.

-¡Yehi! adoro las compras.

Tori se pone de pie y guarda los restos en una bolsa, me extiende una mano y me ayuda a pararme.

La espero en la puerta de entrada mientras ella apaga las luces y deja todo en orden.

No me cansare de decirlo y pensarlo nunca: Tori es realmente muy linda, y el departamento que compartiremos por estos años es muy lindo también.

Quizás algún día le pida que se case conmigo, como en el cuento de la chica hermosa con mala suerte y al dueña del gato, y ella acepte… y entonces tendremos algunos bebes, no muchos, solo algunos. Entonces nos mudaremos a una casa grande donde estemos todos más cómodos… y seguro compraremos un perro, no un gato, o quizás ambos, y les enseñaremos a convivir… y Jade será la madrina de nuestros bebes y les enseñara como hacerle imposible la vida a Tori… puedo imaginarme eso.

Y sé que dije que no soy de las que piensa a largo plazo… pero Tori siempre me pone de cabeza las cosas que pensaba que sabía de mi… pero es verdad… mejor vamos paso por paso, día por día, hora por hora.

-Bien, ya está- me anuncia juntándose conmigo en la puerta y cerrando el departamento- Entonces… ¿Ya sabes lo que quieres hacer mañana por la mañana?

Asiento con una enorme sonrisa porque lo tengo muy en claro. Ella me mira expectante, esperando mi respuesta con nuestros planes próximos, pero me pongo de puntas de pie y le robo un rápido beso, haciendo que su mirada cambie un adorable rostro de confusión.

-Quiero seguir muy enamorada de ti.

Fin


Nota del autor:

Bueno *Llora de emoción mientras le pasa un pañuelo a su muso inspirador para que también se seque las lágrimas* Este proyecto se acabó.

Muchas gracias a todos lo que me brindaron su apoyo, este último capítulo es para ustedes, espero que lo hayan disfrutado.

Si les gusto este trabajo, que hasta aquí considero que se llevó lo mejor de mí, déjenme un comentario, un Review, no les pido nada más que unas palabras para saber su opinión.

Miren que es su ultima oportunidad de alentarme :,)

Es lo que me ayuda a crecer y la única forma que hay de retribuir mi esfuerzo.

Yo estoy muy feliz con mi trabajo, me gustó mucho escribirlo… estoy realmente muy contenta.

Ansió poder seguir trabajando y superándome, así que seguirán sabiendo de mí.

Bueno… y eso. Que nos leemos en otra ocasión, y pronto, espero… sí, eso…

Mi naturaleza es fuego y yo incendiare este mundo.

AndyPain