—Argh…

Ahí estaba ella, tirada en el suelo, en un cráter, en medio del camino.

Para Ruby, este día se estaba convirtiendo en uno de los peores hasta el momento. Al principio estaba bastante emocionada al igual que su hermana, ¡iba a asistir a la escuela de sus sueños! Claro, eso significaba ser el centro de atención de muchos que se darían cuenta de su edad, y podrían considerarla una suerte de prodigio. Pero eso no importaba en su momento, dentro de poco estaría en Beacon, ¡qué emoción!

Poco a poco toda su emoción se fue desvaneciendo.

Ni siquiera había pasado un minuto desde que llegaron y su hermana la dejó atrás, chocó con una princesa (perdón, heredera), generó una gran explosión al estornudar, y estuvo en medio de una discusión entre la heredera y una chica, que usó el accidente como una excusa para insultar a la heredera.

Yang le había dicho que hiciera amigos, pero esta corta "interacción" realmente no la ayudó mucho.

Estupida Yang.

—¿Todo bien?

Una figura entró en su campo de visión, no podía ver quién era porque el sol le daba justo en la cara. Agarró la mano que se le ofreció, se levantó, y se limpió el polvo que se había juntado en su vestido.

—Ah, sí sí, todo está bien. Gracias…

—Jaune.

Cuando el sol dejó de darle en la cara, Ruby pudo ver con claridad a Jaune. Era una de las tantas personas con las que estaba en la aeronave. De hecho, él estaba sentado cerca de donde estaba con su hermana.

—Gracias Jaune —Agradeció, Ruby con un poco de vergüenza—. Soy Ruby, mucho gusto.

La primera impresión que dió de seguro no fue buena, después de todo, ¿Quién hace un cráter con solo un estornudo? Claro, había Dust en medio de todo, pero eso no quitaba el hecho de que causó un cráter, no muy pequeño, con solo ese estornudo.

Ella esperaba que ese no fuese el caso.

—Así que… ¿Esa es tu semblanza?

Viendo la sonrisa en su rostro, Ruby sabía que desde ese entonces él nunca le dejaría olvidar eso.