"Decepciones Y Besos Sorpresa"

Fin Flash Back…

Edd está hecho un ovillo en su cama, llorando a mares, en sus manos se encuentra esa primera camisa prestada por Kevin después de su maravillosa primera vez, aún tenía ese delicioso aroma que emanaba su Kevin… ¿su Kevin? ¿Cómo podría seguir llamándolo suyo después de lo sucedido? Su casa se sentía enorme, no quería llamar a sus amigos por no molestarlo con su deprimente caso de "abandono", sus padres tenían demasiadas ocupaciones como para preocuparse por su ridículo problema de adolecente, el único que lo comprendía era se vecino del frente, su ex novio.

«Extrañaba tanto esos días en los que despertaba junto a él, extrañaba sus abrazos, sus besos, esas palabras tan lidas que decía, extrañaba su compañía cuando se encontraba en esas circunstancias; solo.

—¡Bombón, bombón!

—O-oye, tranquilo. ¿Qué necesitas?

—Tengo un examen importante en tres horas y… ¡no eh estudiado! Tienes que ayudarme, te lo pido —Nat se inca mirándolo suplicante, sus amnos están juntas, dándole un aire más dramático.

—Po-por favor levántate.

—Solo si prometes ayudarme a estudiar "Estudiar", "Estudiar", "Estudiar". Su pecho de pronto se comprime, sus ojos se llenan de lágrimas, esas palabras las utilizó Kevin cuando aún no salían, cuando la magia comenzó a surgir, cuando ambos pertenecían a esos dos mundos totalmente diferentes.

—Y-yo…

—Lo lamento, no quería hacerte sentir mal.

—N-no, e-está bien —seca las traviesas lágrimas y sorbe por la nariz —. Te ayudaré —su sonrisa es tranquilizadora aunque aún se puede sentir su tristeza, Nat estira su mano, atrapando una lágrima con su dedo pulgar —. T-te veo en la biblioteca —cierra su casillero antes de retirarse, el peli aqua lo mira partir, se siente tan mal por él, no es el mismo Edd que conoció, ese muchacho tímido pero a la vez sonriente, ese muchacho enamorado de su mejor amigo. Ya nada era como antes, y lo extrañaba, extrañaba pasar tiempo con Kevin, hacer locuras, entrenar juntos, salir, coquetear con chicas, extrañaba a su mejor amigo.

Ahora no quedaba ni la sombra de ese Kevin enamorad de un hombre totalmente diferente a él, ya no quedaba ese Kevin divertido, ese Kevin bueno, simpático, ya no quedaba nada de esas dos almas gemelas unidas accidentalmente por el profesor de gimnasia, ya no quedaba nada de La pareja perfecta.

—¡Bombón! ¡Bombón! —los cyan miran como un peli aqua se acerca rápidamente a él —. ¡Mira, mira, mira! Saqué un hermoso ocho —presume mostrando las hojas con el C+ en color rojo en lo alto del examen.

—Te doy mis más sinceras felicitaciones Nathan, de verdad.

—Y todo gracias a ¡TI!

—N-no tienes que agradecerme, l-lo hice con mucho gusto.

—Mis padres estarán orgullosos, ¡de verdad muchas gracias! —Nat abraza fuertemente al "cerebrito"; con la gran sonrisa plasmada en su rostro se aleja unos centímetros del cuerpo contrario, se miran a los ojos, no sienten un cosquilleo, no sienten atracción, no sienten que su corazón se desboca por la cercanía del otro, pero hay algo que hace que se acerquen, con el solo objetivo de sentír los labios sobre los otros.

Y simplemente sucede, sus labios se unen en un lento beso, cargado de cariño y agradecimiento, agradecimiento por la buena nota, agradecimiento por el apoyo, cariño de amigos…

Algo los separa bruscamente, uno de los dos se queja y el otro exclama un chillido de susto.

—¡Eres un desgraciado Nat! ¡Mal amigo hijo de…!

—¡Kevin, para por favor! ¡La violencia no arregla nada, lo sabes! ¡Por favor déjalo! —algunos alumnos salen de sus aulas, arremolinándose alrededor de la pelea; Kevin no tiene compasión, quiere desquitar su coraje, esto era todo, ya no lo consideraba su amigo, era un golpe muy bajo, una gran traición.

—¿Qué pasa?

—Al parecer, el chico Nat beso a Doble D —contestó Rolf con su extraño acento que remarca la "r".

—Aaah. ¡¿QUÉ?! —a empujones Eddy llega al frente, viendo a su amigo llorar, tratando con palabras inútiles de separar al pelirrojo y al beisbolista.

La escena cambia, Nat sobre Kevin, golpeándolo y es en ese momento cuando los del equipo de fut bol intervienen.

—¡Eres un maldito desgraciado, lo sabía, lo sabía!

—¡Yo no hice nada, tú fuiste el que lo lastimo!

—¡Y quisiste consolarlo ¿no?! —se suelta con brusquedad, saliendo del tumulto. Los estudiantes comienzan a dispersarse, dejando a un pelinegro, un peli aqua y un peli azul.

El de ojos miel abre sus ojos con sorpresa, no se esperaba ver al de estatura baja ahí, tartamudea algunas cosas sin sentido, el más bajo se da media vuelta, alejándose de las dos personas.

—Nathan, estás sangrando, ¿te encuentras bien?

—S-sí, v-voy… N-nos vemos —a paso rápido sigue los pasos del peli azul; lo ve a unos cuantos metros.

—¡Eddy, espera por favor!

—Déjame en paz —a cada paso Nat se quejaba, le dolía todo el cuerpo, pero quería, por alguna extraña razón, explicarle lo sucedido a ese enano. Al fin lo alcanza, lo toma de la mano volviéndolo.

—Déjame, ¿qué es lo que quieres?

—L-lo del beso…

—¿Qué? ¿Me vas a decir que te besuqueas con todo el mundo?

—N-no. Bu-bueno, fue s-solo un b-beso de amigos, no sentí nada, lo juro, y-yo… creo que… t-tú m-me gustas —Eddy siente el rostro arder.

—Q… ¿qué?

—N-no sé qu-qué es lo que siento, p-pero… cuando nos besamos, s-sentí… n-no sé, u-un cosquilleo.

—Mientes.

—¡N-no! D-de verdad —ambos se quedan en silencio, se miran unos segundos —. Q… ¿quieres intentarlo d-de nuevo? —Eddy no responde, Nathan sonríe —. Tomaré tu silencio como un —se acerca lentamente, osa una mano en la mejilla roja, mira esos labios, lo llaman a gritos, y la magia sucede.

Unen sus labios, con lentos movimientos; sienten algo encenderse en su interior, no saben que es lo que sienten por el otro pero se siente bien, Ahora sus labios danzan más rápido, el cuello de Nat es aprisionado por unos cortos brazos, los propios bajan hasta rodear su cintura, acercan más sus cuerpos, le beso se más apasionado, ahora las lenguas juegan en una amistosa lucha, sus respiraciones van aumentando, sus corazones laten frenéticos, pero no es amor, tal vez tracción o cariño, tal vez solo deseo carnal, no les importa pero… quieren averiguarlo.

—Ajam —escuchan un carraspeo, ambos se separan rápidamente, Eddy le da una bofetada al peli aqua.

—¡A-atrevido! —se va con pasos pesados hecho una furia, su rostro está más que rojo, Doble D ríe tras su mano.

—Wow, que chico.

—¿Te gusta Eddy?

—No es nada todavía. Se molesto porque te bese —infla las mejillas haciendo un puchero; el rostro de Eddward se colorea de un rojo intenso, baja su mirada apenado.

—De-deberías ir a la enfermería.

—Oh, sí. Se me olvidaba que estoy mallugado —hecho una carcajada, soba su nuca, ninguno de los dos sabe que decir o hacer, es un momento algo incomodo.

—E-espero que funcione .-lo suyo, a-ambos son unas personas m-muy buenas.

Nathan sonríe melancólico, apiadándose del chico frente a él, se acerca con lentitud y lo abraza, Edd corresponde.

—Mgh, no tan fuerte, ya paso la anestesia.

—L-lo siento —el de gorro se deja abrazar y consolar por el contrario —. D-de verdad espero que lo suyo funcione.

—Gracias, pero no es nada seguro —el pelinegro asiente aún pegado al pecho del contrario.

—¡Vamos Nathan, tú puedes!

—¡Ese es nuestro amigo cara de pez! —el peli aqua sonríe arrogante, su mirada se conecta con la de Eddy, sonríe cariñoso guiñándole un ojo, los colores se le suben a la cabeza, se unde más en la grada.

—Vamos Eddy, anima a Nathan.

—N-no quiero, e-es vergonzoso.

—¿El atrevido y coqueto Eddy tiene vergüenza?

—¡Cállate! —Doble D sonríe, ya han pasado un par de días desde el incidente de la pelea, Nathan ya podía entrenar, sus heridas estaban casi curadas, lo que aún le pesa es el dolor de su codo. Doble D suspira al ver al pelirrojo en tercera base, preparado para robar la cuarta, aun recuerda los torneos, donde siempre le dedicaba sus carreras, las porristas gritan y hacen versos.

El entrenamiento pronto termina, los Ed´s se acercan al túnel donde los jugadores entran para llegar a los vestidores.

—¿Me esperaran?

—Claro —Nat sonríe a Eddy, quien más rojo que una fresa se acerca a su rostro, el de ojos miel también se acerca, dándole un casto beso en los labios.

—¡Nos vemos! —se despide agitando la mano, el "pelos necios" suspira cerrando los ojos, al abrirlos se encentra con las miradas acosadoras de sus amigos.

—¿Qué?

—Hacen bonita pareja.

—¡Cállense! —se tapa el rostro, lo siente arder por la vergüenza, escucha como sus amigos se burlan.

—Oh, lo lamento Kevin, no creí encontrarte aquí.

—¿A quien buscas?

—A Rodny.

—Oh, se fue temprano —mete unas cuantas cosas a su casillero y lo cierra girándose a ver a la rubia.

—Ah, qué lástima. Bueno, aprovecho para hablar contigo de Doble D.

—Por favor Nazz, tú no —se queja el pelirrojo tallándose la cara.

—Kevin, no es justo que lo trates tan mal, está muy triste y…

—Deberías estar feliz.

—¿P-por qué?

—Tú siempre estuviste enamorada de mi ¿no? Así que, si los dos estamos solteros —se va acercando a la rubia, aprisionándola en los casilleros —, ¿por qué no lo intentamos?

—Ke-Kevin, n… —es callada por los labios del deportista, el beso comienza lento, pero después se intensifica.

En el marco que conduce a las duchas unos orbes miel observan la escena, estaba decepcionado de su ex amigo y la rubia, quien se decía ser amiga del pelinegro, si Edd los viera… su frágil corazón de cristal se desmoronaría más.


ADVERTENCIA: De aquí en adelante DRAMA *O*

¡PREGUNTAAA!: ¿Que prefieren KevEdd Normal O R!KevEdd? ¡ESPERO SUS REVIEWS(?)!