Agosto 27, 1994. Yo no fui.
Querido Diario:
Ayer, la poción multijugos estuvo a punto de echarse a perder por segunda vez. Esta vez no fue culpa de Colagusano, exactamente. Fui yo. Aunque jamás lo admitiré ante nadie, por supuesto. Si alguien pregunta, diré que fue Colagusano. Siempre es él. ¿Está mal el tránsito? Colagusano. ¿Llueve? Colagusano.
Estaban ambos trabajando junto al caldero. Los crisopos llevaban 18 días cociéndose. La piel de serpiente estaba a resguardo. O sea, lejos del alcance de Colagusano. Estaban los dos muy concentrados observando el contenido burbujeante del caldero. Barty fruncía el ceño ligeramente, concentrado en su tarea. Colagusano permanecía con la mirada perdida. Se turnaban para revolver la cocción cada tanto. Estaban tan silenciosos y concentrados que hasta parecían eficaces. No pude resistir la tentación. Súbitamente les pregunté:
¿CÓMO VA TODO MIS FIELES MORTÍFAGOS?
Si pudiera me hubiera reído. Barty soltó la cuchara dentro del caldero. Y Colagusano saltó medio metro al quemarse… cuando metió la mano para recuperar la cuchara. Parecía una marioneta enredada en sus propios hilos. Mi alegría se acabó cuando vi cómo empezaba a volcarse el caldero, empujado, cuándo no, por el brazo de nuestro idiota oficial. Como Lord tenebroso excepcionalmente brillante que soy, detuve la caída antes de que fuera demasiado tarde. Me las arreglé para echarle la culpa a Colagusano, como siempre. Hice lo usual: una combinación de cruciatus y gritos sin sentido del estilo ¡Cómo pudiste! ¡Idiota! ¡Y te llamas mortífago! Ahora lo va a pensar dos veces antes de meter la mano en una poción hirviendo.
Tuyo, Lord Voldemort.
Agosto 29, 1994.
Querido Diario:
Extraño a Snape. Estaba pensando en el incidente de hace tres días, cuando casi se echa a perder la poción. Y fue casi por mi culpa… no me quito la imagen de encima: Barty perdiendo la cuchara en el caldero, Colagusano metiendo la mano para sacar la antedicha cuchara… Con Snape no hubiera ocurrido. Podrías hacer sonar un clarinete junto a su oído y no se inmutaría. Seguiría revolviendo pacíficamente su caldero. Luego, como mortífago malhumorado que es, se daría vuelta y lanzaría maleficios a los cuatro puntos cardinales. Sería divertido verlo al darse cuenta que el clarinetista era yo. Era un mortífago muy eficaz. Demasiado eficaz. Colagusano me dijo que es profesor en Hogwarts. Yo nunca me compadezco pero… pobres niños. Yo ya sabía que estaba en Hogwarts. Lo vi cuando intentaba hacerme con la piedra filosofal. Y el muy metido no me dejaba en paz. También, tener que convivir con la cabeza de Quirrel. No sé que pensar de Snape. Creo que se aburguesó. Ahora, cuando Barty llegue a Hogwarts bajo la imagen de Moody, podrá decirme sus impresiones. No creo que sean buenas. A Júnior (¡si me viera llamarlo así! Pero el sobrenombre ya le quedó) no le gustan los mortífagos arrepentidos. Ni los que se hacen los arrepentidos. Creo que va a divertirse de lo lindo mortificando a Snape.
Nagini sigue ofuscada por lo de la piel de serpiente. Cree en las próximas horas podrá convencerme sobre los derechos de los reptiles a conservar su piel. Y su dignidad. Le respondí que ningún ser que se arrastra por el suelo la tiene. Y si no, que se fijara en Colagusano. Desde esta mañana que no me habla, creo que la ofendió la comparación…
Tuyo, Lord Voldemort.
Septiembre 1, 1994.
Querido Diario:
Ya tenemos a Moody. Muchos dirán que es un viejo senil y paranoico, pero esta vez tenía razón. Realmente estaba siendo atacado. Peleó, pero Colagusano lo desmayó de un golpe de varita. Literalmente. Como no le salían los hechizos aturdidores le pegó en la cabeza con la varita. Sorprendentemente, funcionó. Le cortaron un mechón de pelo (la pesadilla de cualquier estilista) y lo agregaron al caldero. De haberlas tenido, me habría comido las uñas, mientras esperaba para ver si había salido todo bien. Como no las tengo, me dediqué a repasar los más atroces maleficios. En caso de que la poción fallara, podría descargarme con mis vasallos. Todo Lord malvado sabe que eso es lo correcto. ¿Tus planes salen mal? Tortura a tus servidores. Los planes seguirán estando mal, pero te sentirás mejor.
Por suerte para todos, la poción estaba bien. Ahora Júnior se fue a Hogwarts, provisto con poción multijugos para un mes y medio, más o menos. Luego tendrá que saquearle los armarios a Snape. Me gustaría decirle que se deje agarrar in fraganti. Sé que Júnior sabría arreglárselas, no le permitiría arriesgar la misión. Es sólo que me gustaría ver el berrinche que armaría Snape si se llegara a encontrar a un Auror revisando su preciosa oficinita de docente honesto y arrepentido. Ya me lo imagino amenazando a Júnior con acusarlo con Dumbledore. Era ciertamente un mortífago muy eficaz. Pero también muy infantil. Tendré que pedirle a Júnior que me diga si sigue así.
Ahhh… ahora somos otra vez Colagusano y yo. Éste será un año aburrido…
Tuyo, Lord Voldemort.
