Capítulo 9 – No estoy preparado, para tu partida

"Aún no estoy preparado para no tenerte, y solo recordarte. Aún no estoy preparado para poder oírte. o no poder hablarte, no estoy preparado para que no me abraces y para no poder abrazarte.

Aún te necesito Y aún Y aún no estoy preparado para caminar por el mundo preguntándome ¿Por qué? No estoy preparado hoy ni nunca lo estaré.

Te necesito"

Pablo Neruda

-¿Qué pasó Theo? – pregunto el castaño en la enfermería -Lo que escuchaste Blaise, nosotros íbamos llegando a Gryffindor cuando vimos desquiciado a Ron entrando a la sala común luego de eso nos contó a grandes rasgos lo que había pasado y salió corriendo de ahí porque lo esperaban para ir a San Mungo -¿Está en San Mungo? – pregunto el castaño preocupado por el pelirrojo -Sí Blaise él lo encontró, creo que se desmayó en las duchas de los camerinos y lo ayudo a reanimarlo – Neville estaba junto a Theo mientras este lo abrazaba y acariciaba su pelo – no estaba muy bien Blaise -Me imagino, pero no puedo dejar a Draco solo – dijo el castaño mirando a su amigo que estaba dormido en una de las camillas de la enfermería -Ve – Theo se acercó a Blaise y lo abrazo – Ron te necesita yo me quedo aquí cuidándolo -Theo…Gracias - Blaise se levantó de la camilla en la que estaba se acercó a la de Draco y dejo un beso en su frente – te quiero amigo, nos vemos Theo, Longbottom – se despidió y salió de la enfermería corriendo

Ambos chicos se quedaron mirando el lugar por donde salió el castaño sin creer aun por todo lo que estaban pasando. Nev aún no creía que Harry estuviera en San Mungo en la situación en la que se encontraba y Theo trataba de encontrarle una explicación a todo eso pero, nada, nada cabía en su cabeza que pudiera explicar la situación

El castaño se removió de los brazos de su novio y se puso de pie y fue a la camilla de su amigo donde comenzó a acariciar su cabello para luego acercarse a Nev y abrazarlo

-¿Qué pasa mi amor? – pregunto el Gryffindor al ver tan frágil a su chico

-Nada…voy a Slytherin, iré a buscar a unas cosas para Draco e iré a hablar con la directora para ir a San Mungo – Theo miro a Nev y se acercó a él para besarlo suavemente y luego acaricio su cabello – Te amo -Yo también te amo – respondió el Gryffindor para luego sonreírle – ve, yo cuido a Draco -Está bien

Theo era un chico que se caracterizaba por ser callado y el que menos llamaba la atención, tanto en Slytherin como en Hogwarts, eso no quería decir que no fuera bien parecido todo lo contrario era un chico atractivo y como buena serpiente interesante, pero así como tenía sus lados buenos que solo le pertenecían a su león, al chico era mejor no molestarlo y menos hacerlo enojar cosa que no pasaba seguido pero cuando pasaba era mejor estar lejos de él. Si bien el tomo la marca tenebrosa, más por decisión de su padre que por decisión propia, y ahora el malnacido se pudría en prisión, por ningún motivo le daba orgullo mostrar su brazo, o decir que había sido un mortifago, esos habían sido tiempos duros tanto para el como para sus amigos, tiempos que le encantaría borrar pero si algo había aprendido en ese tiempo y que no olvidaría, era a ser vengativo y un sin número de magia oscura pero la lealtad a Blaise y Draco era algo que si bien no aprendió con los mortifagos lo aprendió con en su casa, Slytherin eso nunca lo olvidaría ya que estos fueron la única compañía que tuvo y la única familia que ahora tiene junto a Neville.

En ese minuto Theo caminaba a su sala común esperando encontrar a esa chica en la sala o por lo menos topársela en el camino, lo único que quería con ella era confirmar o no sus sospechas, porque si así fuera ni el propio Merlín la salvaría de la furia de él o de Blaise y menos de la Draco.

Blaise llego a la parte de emergencias de San Mungo donde lo ´rimero que vio al entrar fue cuatro cabezas pelirrojas y como supuso que era ahí donde estaba Potter y su novio se acercó al lugar. Al hacerlo lo primero que sintió fueron llantos y reclamos, era lo único que se podía oír en el lugar.

-Hola… ¿Ron? – saludo el castaño al acercarse y lo primero que sintió al estar entre los Weasley fue unos brazos que se abrazaban fuertemente a su cuerpo y unos sollozos – amor ¿Qué pasa? -… Es Harry Blaise está muy mal – dijo el pelirrojo en su cuello -¿De qué hablas? – Blaise miraba a los otros y solo veía más tristeza, Fred estaba en una de las bancas apartado de ellos mientras la Sra. Weasley era abrazada por su marido, ella no se veía muy distinta a Ron en ese momento – ya, Tranquilo quieres, Fred… Hola… - saludo el castaño al otro hermano – oye ¿Qué pasa, como este él?... -Fred lo miro y lo saludo para luego ponerse de pie y acercarse - ¿Qué quieres que te diga… las cosas no están marchando bien con Harry -¿Pero qué pasa? – Blaise estrecho más a su novio entre sus brazos y miro al chico – ¿está muy mal? -Sí, aun no despierta desde que lo trajeron que no lo hace y el mendimago cree que podría no hacerlo y ponerse peor

-… - eso sí que no lo esperaba, Draco se iba a morir cuando se enterara de lo que estaba pasando – ten a Ron un momento, iré a hablar con el mendimago – Blaise dejo a Ron en los brazos de su hermano y se dirigió donde se encontraba la sala de mendimagos que se supone estaban atendiendo a Harry Potter

Blaise ya en la sala lo primero que hizo fue hablar con la enfermera encargada y ahí le dijeron que el mendimago que lo estaba viendo era el mendimago Wells ya con él.

-Sr. Zabini bueno es una sorpresa tenerlo aquí – dijo el mendimago sorprendido -Para mí no, estoy acompañando a mi novio por eso le vengo a pedir que me explique ¿qué está pasando? – dijo cortante el castaño -Bueno… no son buenas noticias… el señor Potter al parecer ha estado tomando Belladona en grandes cantidades – dijo el mendimago sin dejar de mirar al chico -Pero esa planta es medicinal he incluso se usa para belleza, - dijo el chico aun sin creer que el moreno haya estado ingiriendo ese tipo de sustancias -Si Sr. Zabini pero como usted al parecer conoce esta si se consume de forma desmedida y en grandes cantidades tiene muchas consecuencias y el señor Potter por lo que me conto el Sr. Weasley ha padecido de varias

Blaise miraba al mendimago aun sin creer lo que este le decía él conocía esa planta porque su madre la usaba como medicina cuando él se enfermaba ya que sufría de asma cuando era un niño y la madre de Draco como artículo de belleza para sus pupilas, por ende conocía más o menos sus efectos cuando se tomaba en exceso, pero jamás pensó que los dolores de cabeza del moreno, los dolores de estómago, su visión borrosa podrían ser producto de esto.

-las convulsiones que tuvo son producto de esto y el que este inconsciente también – dijo el mendimago bajando la voz, pero esta vez miraba a Blaise de una forma que al chico no le gustó nada -Pero… -Pero no le puedo asegurar que despierte – afirmo el hombre mirando a los ojos al castaño -¿Qué está diciendo? -Lleva más de tres horas inconsciente y entre estas sigue convulsionando y eso no le hace bien a su cerebro, el chico tiene demasiada de esa sustancia en su sangre si el no despierta de aquí a tres o cinco horas más tenemos que inducirlo a un coma, lo siento – el mendimago lo miro y le dio una sonrisa triste -¿es la única solución? -Lo siento pero si -Está bien… gracias – el castaño se dio la vuelta y se dirigió donde la familia de su novio que comenzó a escuchar lo que el mendimago le había contado

Theo caminaba por no de los pasillos de Hogwarts con un a rabia que hacer mucho no sentía, al final se encontró con ella y la malnacida como si nada le confirmo todo, no si la mataría, pero tenía que ver a Draco. No alcanzo a dar ni dos pasos luego de dar la vuelta un pasillo cuando unos brazos se tiraron a su cuello

-¿Qu…Que pasa? – Pregunto el ojiazul preocupado – mientras veía a su novio caminar lentamente hacia ellos – Draco ¡¿Qué pasa?! -dime que es mentira – dijo el rubio entre sollozos y abrazándose más al castaño -¿Neville que paso? – El castaño mira a su novio que solo agacho su cabeza y no también boto un par de lágrimas – amor -¡¿Por qué Theo?! – Draco callo de rodillas al frio suelo mientras el otro lo tomaba y miraba al castaño tratando de recibir una respuesta -… ¿Qué paso Neville? -Es Harry Theo, la directora fue a la enfermería para informar a Madam Pomfrey que hace una hora… - el castaño guardo silencio un momento y miro al ojiazul tratando de tomar fuerzas de ahí para decir lo que tenía que decir, porque aún no creía que el moreno estuviera en esa situación -¿Qué Neville? -Que hace un hora Harry entro en coma – respondió el rubio – que no fue necesario inducirlo que lo hizo solo – dijo el rubio mientras su llanto se hacía más fuerte -… Si Theo creyó que la confirmación de la chica lo pondría furioso eso que había escuchado lo despertó en el toda la ira, que guardaba en él, veía a su amigo sufrir en sus brazos a su amor sufriendo también delante de él y quizá Blaise estaba en la misma situación con Weasley -Theo… - escucho el castaño de labios de su amigo que no eran más que una súplica -La voy a matar – el chico e levanto y dejando al rubio ahí comenzó a caminar -¡Theo!... – Neville seguía a su novio mientras Draco se había levantado y miraba a su amigo de una forma extraña -¿Qué sabes Theo? –pregunto el rubio -Ella fue la que provoco todo esto Draco -¿De qué hablas? – pregunto el rubio deteniéndose mientras se limpiaba la cara y se sacaba el ultimo rastro de lágrimas del rostro -Astoria junto con tu padre fueron los que provocaron lo que le paso a Potter – Theo miro a su amigo mientras este solo agachaba su cabeza y trataba de procesar lo que recién había oído -Estas bromeando ¿verdad? -No Draco, ella misma me lo dijo hoy El rubio lo miro y sin darle tiempo de reaccionar paso por su lado y corrió a su sala común -¡Draco! Theo y Neville entraron tras el rubio y lo que vieron los dejo sorprendidos, el rubio estaba con su varita apuntando a Astoria mientras esta se encontraba amarrada en el suelo retorciéndose de dolor. -¡Eres una mierda ¡¿Cómo pudiste!? – el rubio apunto a la chica mientras esta lo miraba desde el piso – ¡Crucio! – dijo el rubio para el horror de Neville que miraba todo desde la entrada de la sala -¡haaaa! – la chica sin poder moverse se retorcía en el piso aun amarrada -¡Draco detente! – Theo fue donde el rubio y se puso delante de el – detente, por favor no es bueno que uses tu magia así -cállate – el ojiplata miro a la chica y luego a su amigo y tuvo miedo de esos ojos carentes de emoción, como hace tanto no veía. – dile que se valla -¿Qué?

-Saca a Longbottom de aquí, ahora – ordeno el rubio sin quitar la vista de la chica -Draco no -¡Hazlo! -Theo se acercó a su novio y tomo rostro para besarlo suavemente – Neville sale, espérame afuera -Theo no hagas nada – suplico el castaño -El no hará nada – afirmo el rubio -el castaño miro a Theo y sin dejar de temer salió de ahí – te amo -Draco se agacho a la altura de la chica que se había sentado afirmándose por una silla cercana y le hablo – sufrirás lo mismo o más de lo que le hiciste sufrir a él – dijo antes de apuntar a la chica con su varita y esta comenzara a gritar -Theo por su parte solo miraba su amigo y a la chica que lo más probable es que estuviera sufriendo con uno de esos famosos hechizos de magia negra que tanto dolor provocaban y que muy bien se sabían tanto el, cómo Blaise y Draco y que habían aprendido durante su estancia con los mortifagos

Blaise ya no sabía que más hacer para tranquilizar a esa familia ni a su novio, menos para aguantar la presencia de Granger en el hospital pero lamentablemente ella su amiga y no podía negarle la visita, solo esperaba que Theo y los demás llegaran luego, después de que él moreno callera en un coma mágico que según el mendimago no tenía fecha de retorno ya no sabía cómo enfrentar la situación.

-Amor ve a comer algo – el castaño estaba sentado al lado de Ron con su mano tomada y con su cabeza en su hombro -No quiero – replico el pelirrojo -Ron… - amenazo el castaño

-¿Blaise? – una voz suave interrumpió la réplica de Ron he hizo sobresaltar al castaño que miro a la mujer frente a él -Narcissa -… -Hola… -La mujer veía y no creía lo que veía, el chico frente a ella se paró y beso su mejilla – ¿Qué haces aquí? -Lo mismo te pregunto yo madre ¿Qué te trae por aquí? – la voz de cierto rubio se sintió detrás de la mujer que dio la vuelta y miro a su hijo que en ese minuto traía una mirada fiera y tan fría como nunca. El rubio venía acompañado de Theo y Neville estos dos de la mano para sorpresa de la mujer -Draco – dijeron Ron, Blaise y Narcissa al mismo tiempo -Amigo llegaste – Blaise lo abrazo mientras este ocultaba su rostro en su cuello -… -¿Qué haces aquí Draco? – pregunto la mujer sin entender aun la cara de su hijo y la tristeza del ambiente -Vengo a ver a mi novio madre, ¡el novio que tu marido quiso matar! – grito el rubio con furia en sus ojos

-… Era de eso de eso de lo que hablaban ese día entonces – dijo la mujer mirando a su hijo -Sí madre, Harry Potter es mi novio y estoy esperando un hijo de él – dijo el rubio a lágrima viva -Draco – su madre se acercó a él y sorprendiendo todos los presentes abrazo a su hijo – hijo porque no me dijiste nada, te podría haber ayudado -El rubio lloraba en brazos de su madre mientras los otros miraban la escena conmovidos y algo preocupados por lo que estaba pasando – Está muy mal madre -Ya tranquilo, todo estará bien – dijo la mujer mientras llevaba a su hijo a una de las butacas

-¿Qué paso Theo? – Para Blaise no paso desapercibido la cara de Draco menos la de Neville y Theo – Theo responde -Fue ella Blaise, ella y Lucius los que provocaron esto – dijo el castaño provocando que el de ojos ámbar se pusiera de pie dejando a Ron y a Nev sentados juntos – es una broma ¿verdad? -No, lo peor de todo es que Draco uso mucha magia, cuando se enteró lo primero que hizo fue dejarle un pequeño regalo lo más probable es que aun este amarrada en la sala común con el hechizo de magia negra, ese punzante que producía dolor durante una larga cantidad de tiempo, ese que aprendimos cuando estuvimos en la mansión -¿La Crucio, también? -Sí, y no solo eso también le marco el brazo como lo hizo Umbridge en sus castigos, Blaise estaba desquiciado – Theo miro a su amigo que solo miro a Draco que aun conversaba con su madre -Déjalo -¡Pero Blaise! -Theo… Potter no va a despertar y lo más probable es que este así de esta forma durante todo el tiempo que nos quede en Hogwarts, y ella se merece toda la ira de Draco que agradezca que no estaba ahí, y que tú no te metiste porque tenías que ver que Draco porque estoy seguro que hubieses hecho lo mismo -Por supuesto -Entonces déjalo – el castaño se acercó a Ron y lo abrazo mientras apoyaba su barbilla en uno de sus hombros - ¿Cómo estas amor? -Mal, aun no puedo creer lo que está pasando -Pronto pasara – dijo el castaño mientras lo apretaba más contra él. Theo por otro lado tenia de la mano a Nev mientras este apoyaba suavemente su cabeza en el pecho del ojiazul

Draco recibió la noticia de Harry y aun no podía creer que este no tenía una fecha o algo que le asegurara que despertaría, la última noche juntos al parecer le hablaría de su hijo y ahora como hablarían ¿cómo el moreno se enteraría?, ¿Cómo?.

-El rubio luego de explicarle todo a su madre y de llegar a un acuerdo con ella decidió ir a verlo - … - cuando entro a la habitación lo primero que vio fue al moreno acostado en una de las camillas conectados a múltiples hechizos – Harry – el rubio se acercó a la camilla y pudo ver al chico con su piel tan blanca como la de él frio como nunca y tan… lejano – mi amor – el rubio acaricio su mejilla y dejo un suave beso en sus labios – Aun no estoy listo para sepárame de ti, Aun no – suplico antes de caer de rodillas al lado de la camilla con la mano del moreno entre las suyas