"La Graduación"

—Esto es una mierda —pronuncia Kevin paseando sus manos por sobre la ropa de Edd, quien se encuentra sobre él mirándole soñador, enredando sus dedos entre las hebras naranjas.

—Mi padre es muy conservador Kevin, dime, ¿qué dirá tu padre cuando se enteré de lo nuestro?

—Bueno… él hará lo que yo quiera —el pelinegro queda extrañado ante la respuesta —; se siente culpable por la muerte de mi madre así que… —se encoje de hombros —, podemos estar juntos sin problema alguno —Doble D se sonroja al sentir el indise travieso de Kevin levantar la camisa prestada –para utilizarla como pijama-.

—K-kevin, sería mejor… dormir.

—No seas aburrido —bufa frunciendo el ceño con notable molestia. Edd arruga el entrecejo, tenía que ser un chico nuevo ahora que estaba fuera de su hogar. Suspira profundamente para armarse de mucho, mucho, mucho valor; se inclina un poco para besar a su chico, metiendo al instante su lengua en la cavidad contraria, sorprendido el pelirrojo corresponde, sus manos se posan en la cintura ajena, los sonidos de la otra habitación hace que sus pieles se erizan.

—Creo que Nat y Eddy se están divirtiendo más que nosotros —el comentario hace reír levemente a Eddward, ante esto el pelirrojo cambia de posiciones —. A la próxima que quieras tomar la iniciativa espero que no te detengas y lo hagas bien —advierte con voz seductora, moviendo sus caderas para rosar sus miembros semi erectos y acomodarse mejor entre las piernas de su amado. Edd jadea entre el beso, arquea la espalda al sentir las manos de Kevin acariciar su pecho y su entrepierna.

—Ke…Kevin… —Jadea.

—Mmm, y pensar que esto lo vamos a vivir todos los días hasta que nos hartemos —aquello hace sonrojar a Edd, removiéndose avergonzado y ansioso. Sin querer ser tierno ni esperar más tiempo Kevin despoja a su pequeño de su calzoncillo, tantea la cama y toma –de la mesita de noche- el frasco de lubricante, unta el liquido en su mano y dedos sin cuidado, con esto comienza a preparar a su chico.

—Aaah, K…Kev

—Perfecto —se relame los labios, saboreando aquel agujero listo para recibir su carne. Se coloca un condón antes de entrar en Eddward de una sola estocada, provocando que la espalda de esté choque con la cabecera y está golpee fuertemente la pared.

—¡Aaah, Kevin! —sus manos se aferran a la espalda del pelirrojo, arrugándole la camisa.

—Cielos, oh Edd… eres… mgh, te amo —el pelirrojo lo besa profundamente, comenzando a dar estocadas fuertes, salvajes y certeras, haciéndolos delirar. Aquella posición los beneficia a ambos, los golpes de la cabecera hacen el encuentro más excitante.

XXX

El resto del mes pasa con rapidez, el día de la graduación llega como una exhalación. Nat, Edd y Kevin se encuentran en la casa del último, arreglándose para el "Gran Día".

—¿Te parece? —pregunta Nat girando a ver a su amigo, mostrando su extraño traje azul cielo y su moño rosa mexicano.

—Como que estas demasiado llamativo, ¿no te parece? —frunce los labios examinando detenidamente a su amigo.

—Quiero ser el centro de atención para no pensar en… y-ya sabes —desvía la mirada rascando su nuca.

—I-iré con Doble D a que me… coloque la corbata —escapa con rapidez, evitando el sentimentalismo del nuevo Nathan. Una vez lejos de su habitación suspira ruidosamente, encaminándose al cuarto de sus padres, donde se hallaba su chico –que todo ese tiempo ha estado viviendo con él-. Al llegar a su destino ve a su pequeño frente al espejo acomodando alegremente su corbata verde césped, se ve adorable con ese traje a la medida color azul marino, sus zapatillas brillosas, su cabello bien peinado formalmente sin ese estúpido gorro.

—Oh, Kevin ¿aún no estas listo?

—Mis disculpas cariño —se burla acercándose al otro, le da un beso en los labios y estira su cuello para que le haga el nudo a su corbata —. Te vez hermoso —murmura colocando sus manos en las caderas ajenas.

—Tú te vez guapísimo —sonríe radiante rodeando el cuello del más alto, se alza de puntitas para alcanzar aquellos labios y probarlos.

—Mmm, eres un mentiroso —Edd ríe, ambos se mecen en el abrazo mientras se besan con movimientos lentos, acariciándose como un niño mimando a su mascota.

—¡Tortolos! No coman pan frente al que quedará hambriento en unas horas —hace un puchero, ese gesto entristece a los otros, se separan un poco avergonzados.

—Bueno, es hora de irnos —los otros dos asienten, todos se dirigen a la salida, Nat cargando su túnica y Kevin la propia y la de su chico. El trío se dirige a la casa del chico faltante. Eddy

—¡Déjenme en paz maldición! ¡Es mi último día aquí y no lo arruinarán! Ya consiguieron lo que querían ¿no? —es lo que escuchan al llegar a la casa del más bajo, a Nat se le hace un nudo en la garganta, Edd toma la mano de su novio y la aprieta fuertemente, esos gritos hicieron que los recuerdos de "esa noche" llegaran a su mente, haciendo añicos su interior.

La puerta se abre feroz dejando a la vista a un colérico Eddy

—O-oye…

—Larguémonos de aquí —pronuncia, Kevin y su chico se miran, el más bajo comienza a caminar para salir del barrio y tomar un taxi, los demás le siguen en silencio, lamentándose tempranamente de lo que sucederá en unas horas más.

—¿Qué te parece? —Nat y Kevin posan para una foto que tomará Nazz, haciendo algo extraño con sus rostros y sus manos.

—Son unos dementes —ríe la chica tapando su boca.

—Esto es una burla para el hijo del pastor —se queja Rolf mirando por todos lados la túnica verde limón —; ¡Rolf no usa vestidos! —Kevin y Nat estallan en carcajadas, doblándose y llorando.

—Rolf, esto no es una burla, representa un grado de res… —sus palabras se cortan al notar que el campesino se distrae con Nat y Kevin —- Al parecer algunas personas no les gusta el conocimiento —se cruza de brazos dándole la espalda al trio que bromea y ríe escandalosos.

—Chicos, necesito una fotografía de la pareja más linda de Peach Creek

—A un lado Kevin, este es nuestro momento de triunfar —hace gestos al pronunciar eso rodeando los hombros de su pequeño.

—Sigue soñando "Golberg" —se burla, camina con suficiencia hasta donde está Doble D parado, repasando su discurso —. Oye, Nazz quiere una foto —le susurra al oído haciéndolo estremecer. Se gira para mirar a su novio quedando de una pieza al ver lo guapo que se ve con ese gorro de graduación; ambos se quedan ahí, admirándose con amor, y es el momento perfecto para que Nazz –y otras personas- tomen fotografías del momento.

—Te vez hermoso —susurra Kevin acariciándole la mejilla, Edd se sonroja ante las palabras y el gesto.

—T-tú… —sus palabras son interrumpidas por un par de labios que le roban el aliento, todo mundo con cámara en mano toman foto tras foto guardando recuerdos de "La pareja más extraña y linda de toda la Peach Creek".

—Compañeros, hoy es un día de celebración, estamos aquí gracias a nuestros esfuerzos por superarnos. Hoy, en este día, le decimos adiós a nuestra querida escuela… —su discurso es interrumpido un momento por el grito y los aplausos de Nat.

—Cállate idiota —ordena Kevin dándole un golpe en la cabeza.

—Ammm. C-com… compañeros, espero que… después de e-este día, todos sus sueños se hagan realidad —termina mostrando una radiante sonrisa. Todos hacen vítores, gritando, aplaudiendo y chiflando; Edd baja de la tarima sonrojado, no fue el mejor discurso de su vida, pero esa interrupción lo había puesto nervioso.

—Ey, lo hiciste increíble.

—Soy un idiota.

—Pero eres MI idiota —el pelinegro sonríe ante esto, Kevin lo toma de las mejillas, acercándolo y plantándole un jugoso beso, a si alrededor e escucha un coro de "Owwws"; tal vez… Edd se equivocaría más seguido.

—Nazz Van Bartenschmear.

—¡Eso es Nazz!... ¡Whooo! —los chicos gritan después de cada nombre pronunciado por la aburrida voz del rector.

—Nathan Kedd Goldberg.

—¡Hay está malditos! —grita el nombrado subiendo al escenario improvisado para recoger su titulo.

—Rolf Hidalgo Troulens Yonick

—Los sacerdotes de Rolf están orgullosos de él —lloriquea.

—Kevin Sabaganni

—¡¿Quién es el hombre?! ¡Es nuestro capitán! ¡Gaaay~! —se escucha por todos lados haciéndole reír.

—Ed Horace

—¡Muy bien cerebro de gallina!

—Eddy Skipper Dominguez

—¡Ese es mi chico, muévelo para mí!

—¡IDIOTA! —Nat frunce el ceño

—Eddward Marion McShane —el nombrado se sonroja, Kevin sonríe siguiéndolo con la mirada.

—¡Guapo! ¡Lindura! ¡Hermoso! —Kevin giró matando con la mirada a los chicos que habían gritado esas cosas, comienza a gritarles casi llegando a los golpes, Edd baja a tiempo de la tarima, tranquilizando los humos de su novio.

—¡Por favor muchachos, agrúpense para tomar la foto! —todos se van reuniendo, acomodándose como se les plazca —. Uno… dos… ¡TRES! —toma la foto y los chicos lanzan sus sombreros, estos van cayendo, con la mirada brillosa de enamorado toma su amado por la cintura para plantarle un beso francés, de esos que lo dejan sin aliento, transmitiéndose gérmenes por toda la saliva que se pasan.

—Oigan, esperen a llegar a su casa —propone divertido uno de los compañeros de equipo del pelirrojo. Ambos se sonrojan, el de ojos verdes le regala otro pequeño beso en los labios antes de posar para otra foto.

—¡Oh Eddward! —Una mujer lo abraza repartiendo besos por todo su rostro, plantando uno más en la mejilla de esté antes de separarse.

—M-madre, p-por favor —se queja con dificultad ya que lo abraza con fuerza, sacándole todo el aire.

—Estoy tan orgulloso de ti cariño —limpia uno de los besos solo para pintar otro en su frente. Kevin frunce el ceño al notar a un hombre acercarse a ellos, más especifico: el padre de Edd.

—Saliste con honores Eddward. Me da gusto —curvea sus labios en una retorcida sonrisa.

—Gr-gracias —baja la mirada avergonzado, la madre del pelinegro le hace un gesto extraño a su esposo.

—Aaah… Eddward yo… bueno… quería pedirte… pedirles una disculpa —mira a ambos, su gesto se había suavizado notablemente —: sé que actué de una manera muy poco ética y me avergüenzo en demasía por ello.

—Sabemos que lo has cuidado en nuestra ausencia —sigue su madre —, que ha sido bastante. Espero que nos disculpe —con lágrimas en los ojos Edd abraza a su madre.

—No tengo nada qué perdonar —Kevin desvía la mirada.

—Puedes volver a casa hijo —dice su padre volviendo a ese gesto frío; Nat y Eddy miran la escena, el segundo envidiando a los progenitores de su amigo, ¿por qué sus padres no eran como ellos?

—Cariño, tu novio es muy atractivo —susurra la mujer en el oído de su hijo haciéndolo reír y sonrojar.

—Entonces…

—Ya no hay problema hijo, pueden seguir con su relación —de nuevo muestra ese intento de sonrisa, a Edd le brillan los ojos por la emoción, sus padres eran lo mejor del mundo. Claro, a parte de su querido, maravilloso, atlético y amado Kevin.

Padres, alumnos y docentes se reúnen en el lugar del evento, la música ya sonaba algunos bailaban y otros simplemente hablaban mientras bebían ponche con un toque de alcohol –cortesía de algunos alumnos-. Kevin abraza posesivamente a su chico ya que muchas miradas hambrientas se posaban en él.

—Kevin, por favor.

—¿Acaso te avergüenzo?

—N-no es eso amor solo… es que…

—Está bien cariño, pero me molesta que todos te miren.

—Kevin, no seas celoso —ríe divertido tapando su boca con la mano, adoraba tanto cuando su novio se volvía posesivo, es adorable verlo celoso.

—Iré por ponche, ¿te parece? —Edd asiente. A unos metros de él se encuentra Eddy, solo, buscando con mirada preocupada a su novio, desde que llegaron había desaparecido y no lo encontraba por ningún lugar. Oh Nat.