KARMA PARA DOS

THE REVERSE

CAPITULO 11: ATRAPADOS


ANTES

Rawr aprisionó con su cola a Ren para evitar que escapara, pero no iba a durar mucho el agarre, esta comenzaba a soltarse usando sus brazos como palanca contra la sombra de Kai. El filo de las espadas de Kevin y Break descansaba sobre el cuello de Ren ahora, aunque el problema era que Alice no podía proceder con el siguiente paso si Ren no volvía, si no el esfuerzo era inútil. Ahora parecía un animal salvaje que buscaba comer como sea, no le iba importar lastimar a quien sea solo para conseguir lo que quiere.

¡Lo siento Ren, pero esto es por tu bien! – Law apareció por detrás de Ren sorprendiéndola porque no lo sintió cerca, en un movimiento rápido el pelo grisáceo posicionó sus manos sobre el pecho de Ren haciendo que esta se quedara pasmada y roja por la vergüenza.

¡¿Qué demonios te pasa pervertido?! - Alice notó que estaba roja y por eso pensó que había regresado en sí; Alice con un movimiento rápido puso una gargantilla en el cuello de Ren haciendo que la fuerza descomunal con la que estaba apartando la cola de Rawr desapareciera mágicamente, la pelinegra se desmayó al instante.

Funcionó… - dijo Law sintiendo que su vida correría peligro los próximos días, sintió una sombra sobre él y levantó la vista inocente de lo que le esperaba.

Break… pu-puedo explicarlo – dijo Law aterrado por la forma en que Break lo miraba.

Creo que no estiré las piernas lo suficiente… - dijo Break con muchas venas de fastidio en la cara, la espada caía de una sobre él, Law lo esquivó por poco y comenzó a correr por su vida, era terrible que el instinto de padre de Break hubiera elegido el peor momento para aparecer, ya no solo tenía que cuidarse de Ren…


AHORA

Tenían horas corriendo por el bosque desesperadamente, una extraña niebla había aparecido cubriendo todo, por más que intentaron sobrevolar el área algo les evitaba pasar de cierta altura. Estaban atrapados de alguna forma, ni siquiera sabían si estaban avanzando o no, todo era confuso y extraño. Will se tiró al suelo junto con Frank, ya estaban cansados de correr por todos lados sin llegar a ningún sitio, Clif por su parte se debatía a lo interno sobre lo que debían hacer.

Escucharon unas ramas quebrarse y se taparon sus bocas para evitar que saliera algún sonido de susto, Clif se puso en guardia mientras una gota de sudor frío caía a lo largo de su mejilla, intentaba no tener miedo pero era inevitable, era como si los estuvieran cazando como animales, siempre que pensaban que estaban lejos de peligro aparecía uno como para decirles que no se confiaran. La criatura de madera salió de los matorrales corriendo hacia ellos con gran velocidad, Clif hizo aparecer al manto de Joker Cross que usaba de transporte para escapar, pero el monstruo mordió su brazo para atraparlo.

¡Clif! – gritó asustado Will al ver lo que estaba pasando con su líder.

¡Dame la mano! – gritó ahora Frank con expresión de miedo.

¡Váyanse, los alcanzaré después! – Clif extendió su mano libre para darle la orden a Joker que se los llevara de ahí lo más rápido posible, el manto salió con ambos niños volando dejando a un adolorido Clif atrás. Si no hacía eso, era probable que vinieran más de esas cosas para subirse al manto, lo mejor era alejarlos y servir de señuelo. Con un movimiento rápido de su mano, sacó el revólver de su cinturón y dio varios tiros certeros en la cabeza de su captor, este se desplomó soltando su ensangrentado brazo.

¡Duele! – se tiró al suelo por el dolor, quitó los pedazos de tela para ver que la piel se estaba poniendo morada alrededor de la mordida. Otros ruidos se sintieron cerca, tenía que moverse, ya tendría tiempo para curarse. Como pensó, varios monstruos venían detrás de ese que los atacó, pero si no sabía hacia a donde iba era imposible salir de ese bosque y ahora que se fijaba, no veía cerca a sus acompañantes por la niebla y tampoco sentía cerca a su cadena.


¿Qué pasa? – preguntó Frank al ver que Will se quedaba pensativo mirando hacia abajo.

De repente, Joker Cross se siente raro… - dicho esto, el manto que los transportaba comenzó a desaparecer dejándolos en el aire. Ambos gritaron al verse cayendo desde esa altura rumbo a un edificio que estaba debajo de ellos, el estruendo que hicieron fue tan grande que vinieron a recibirlos algunos monstruos.

Will abrió los ojos pesadamente para encontrarse con uno de los monstruos de madera que lo miraba atento, el niño ahogó un grito de terror, no era uno solo el que estaba ahí, pudo contar al menos 10 de ellos y eso que no estaba mirando afuera del recinto. Miró a los lados en busca de Frank, estaba un poco más lejos de él, cubierto de cajas y otras cosas que no podía decir que eran, al parecer no lo habían visto.

"Ven con nosotros, el amo te espera" – uno de ellos dijo.

¿Y si me niego? – dijo Will observando con atención, la criatura abrió la boca y rugió sonoramente en contra de su cara, haciendo que sus cabellos se movieran por la intensidad con que lo hacía.

Ok…me queda claro el mensaje – dijo Will mirando de reojo a Frank, solo lo querían a él, si se daban cuenta que el estaba ahí lo devorarían o algo así. Se levantó y la criatura solo se agachó para que él subiera a su lomo. Este obedeció y se subió sin decir otra palabra, solo esperaba que Frank se mantuviera escondido hasta que Clif lo encontrara; con esto en mente fue llevado lejos de ahí rumbo a la guarida del jefe de esas cosas.


No puede ser… - Clif estaba delante de la ciudad que días atrás había visto arder y ser devorada. ¿Cómo diablos había llegado de nuevo ahí? Si se supone que había ido en dirección opuesta cuando huyó de ese lugar, ahora si se paraba a pensar eso explicaría porque no llegaban a ningún lado, alguien había hecho algo para que caminaran en círculos durante días.

Eso quería decir que era probable que Will y Frank estuvieran dentro de la ciudad, se golpeó la frente por la frustración, esto no mejoraba en absoluto, todo ese esfuerzo que había hecho para mantenerlos lejos de este nido de monstruos había sido en vano. Su brazo volvió a dolerle, se estaba haciendo molesto ese dolor punzante, era como si le arrancaran el brazo con cada movimiento, miró la herida con preocupación, la mancha morada se había hecho más grande; la envolvió con tela algo nervioso para empezar a caminar hacia la ciudad.


Sory entró junto a Kai y se sentó en la silla más cercana a la cama de Ren, Kai la miró mal pero terminó tirándose al suelo para darle atención a su espada que ya tenía muchos daños por las batallas del camino. Aún no había aparecido el sujeto que le había dado la misión de escoltarla a ella hasta la ciudad del Límite, aunque no es que tuviera prisa ahora. Levantó el rostro con sorpresa.

"¿Qué diablos acabo de pensar?" – Kai se recriminó a sí mismo espantado mientras la conversación de Lina y Sory comenzaba.

La actitud asesina de Etiopía me pareció extraña… – suelta de una vez Sory mirando a Lina.

Ella no es así, siempre fue pacífica y tranquila, es la primera vez que la vi matando personas… - dijo Sory haciendo que Kai recordara irónicamente como ella mataba personas de esa forma. Sory lo pateó muy leve para que Lina no la viera. Kai la miró mal de nuevo y esta le devolvió la mirada, aún cuando solo lo podía hacer con un solo ojo, ya que el otro lo había perdido quince años atrás.

Además esa cobra dorada… ¿qué es? – Sory dijo, Lina pasó su vista hacia ella con una leve sonrisa. La cobra dorada dormía sobre el brazo de Ren, era una vista perturbadora si no se supiera que Ren la trataba como su mascota desde hace un tiempo.

El poder de Etiopía es el tiempo, controla el tiempo de todas las cosas vivientes pero no la forma de ellas como hace Pandora y ese otro sujeto… ¿qué significa esto?- preguntó la rubia esperando alguna respuesta.

Y además…lo que más me inquieta eres tú ¿quién eres? Hay algo en ti muy extraño - Sory la miró con cautela, Kai no entendía por qué la última pregunta, pero recordaba que Sory mencionaba que ella le daba escalofríos por alguna razón, pero no podía ver nada, por más que se esforzara en hacerlo. Sus visiones no tiraban ningún dato de ella, era algo enigmático.

Vaya, te distes cuenta, no por nada eres Sory la bruja – dijo Lina sonriendo – aunque deberías saberlo a estas alturas…

Sory volvió a mirarla con su único ojo azul, concentró todo para descubrir su identidad, al rato apareció una imagen algo borrosa, unas manos se envolvían alrededor del cuello de Lina y con una espada cortaban la carne de esta haciendo que la sangre corriera a borbotones. Sory bajó la cabeza por la repentina visión, era una premonición de muerte, era todo lo que pudo ver de Lina.

Oh, lo siento – Lina comenzó a tejer en ese momento – vistes algo desagradable por mi causa, ¿no? – ella esbozó una sonrisa amarga que dejó algo intranquilo a Kai que observaba curioso todo.

¿Ves el futuro también? – preguntó Sory intrigada.

No, pero puedo darme una idea de lo que me pasará por lo que estoy haciendo – dijo Lina tomando a la serpiente por el cuello para mostrársela a Sory, a esta le brillaron los ojos. Kai se puso en guardia, pero Sory puso su mano en su hombro para que no hiciera nada.

Hay algo que tengo que decirte antes de que llegue el momento de mi muerte, la razón por la que deberás sobrevivir cueste lo que cueste de ahora en adelante – Lina la miró muy seria mientras la serpiente comenzaba a enroscarse en su brazo.


¡Maldición! ¡¿Estas cosas no tienen final o qué?! – Clif acababa de disparar su última bala, sin pensárselo mucho entró a un edificio que parecía ser la estación de los guardias de la ciudad, tendría que haber algo ahí para poder defenderse de alguna forma. Estaba preocupado por los dos mocosos que había perdido antes, si él era perseguido de esta forma, no quería imaginar cómo estaban ellos.

Hizo silencio al llegar a la armería, contuvo la respiración un momento mientras uno de ellos pasaba por el piso arriba de él, actualmente estaba escondido en un sótano que estaba debajo de la oficina principal, esto era demasiado aterrador, se pegó a la pared para esconderse en la oscuridad. Cada paso que daba la criatura hacia que la madera soltara polvo hacia él, estaba a punto de estornudar. Se tapó la nariz, no podía hacer el más mínimo ruido o estaría muerto.

Para su fortuna pudo contener el estornudo hasta que sintió que estaba solo, ahora era solo tomar algo que pudiera usar indefinidamente y que no se demorara en cargar. Una rata que estaba al frente por estar buscando algo que comer empujó algunas balas de cañón de barcos al suelo, esto provocó que al caer golpeara la débil madera que terminó por caer más abajo haciendo mucho ruido.

No… - un golpe lo sacó de su shock, el monstruo de madera se lanzó sobre él, rompiendo el piso de madera que lo cubría, quedó bocabajo entre el suelo y él; estaba acabado, en esa posición no se podía defender y con ese brazo en ese estado no había mucho que pudiera hacer, moriría de esa forma, sin conocer una hermosa chica que no fuera una loca con afán de crear un Abyss o algo así, su vida había estado llena de mujeres locas, lloriqueaba mentalmente mientras recordaba, había tenido una vida muy injusta.

Sentía como un aliento fétido se acercaba a él, estaba a punto de ser devorado para dejar este mundo sin poder hacer nada, cerró los ojos. El sonido de algo metálico atravesando madera lo hizo volverlos a abrir, una chica de cabello rubio y corto hasta la nuca que no pasaba de los 23 lo miraba con fastidio, el atacante se convirtió en cenizas al instante dejándolo libre.

Clif se levantó como pudo y se pegó a la pared espantado al ver de quien se trataba – imposible… ¿tú? – dijo el pelirrojo extrañado.

Deberías decir "Gracias por salvarme, Lauren-sama"– espetó la chica guardando sus Sai en su cinturón, eran como dos tridentes, claro, más pequeños para poder llevarlos en las manos.

¡Eres la loca que quería crear un Abyss en Caislean! – Clif le apuntó con un arma que ya no tenía balas, pero ella no sabía eso. Era increíble que esa mujer estuviera ahí y que lo hubiera salvado. Se supone que habían sido capturados por el gobierno, era imposible que estuviera en ese mundo.

¡¿Loca?! ¡Ten más respeto! – la rubia estaba indignada con una vena en la frente.

¿Cómo quieres que te tenga respeto? Intentaste matarme al menos tres veces… - dijo Clif suspirando.

Eso fue hace cinco años, estamos del mismo lado por ahora – dijo ella tratando de buscar las palabras correctas para explicarle al tonto que tenía en frente.

¿Ahora? – no confiaba en sus palabras, hace cinco años casi todos mueren por culpa de su grupo en la "Madriguera", era imposible que creyera en sus palabras, ¿quién aseguraba que no eran ellos los culpables de que estuvieran atrapados en ese lugar? Se alejó un poco sin dejar de mirarla, era peligrosa.

Dary y yo fuimos enviados para rescatarlos por el pelirrojo– dijo Lauren sentándose en una silla para empezar a explicarle todo a Clif, que parecía que no cooperaría a menos que le dijera todo lo que sabía.

Dime qué diablos está sucediendo aquí… - Clif tomó otra silla para escuchar lo que tenía que decirle Lauren, solo así tomaría una decisión.


DEATH GOD RAVEN :3