Nota: ¿Qué puedo decir? Más adelante entenderán porque los capítulos de esta saga se llamarán "Atrapados" 83


KARMA PARA DOS

THE REVERSE

CAPITULO 12: ATRAPADOS

PARTE II


ANTES

Clif se levantó como pudo y se pegó a la pared espantado al ver de quien se trataba – imposible… ¿tú? – dijo el pelirrojo extrañado.

Deberías decir "Gracias por salvarme, Lauren-sama"– espetó la chica guardando sus Sai en su cinturón, eran como dos tridentes, claro, más pequeños para poder llevarlos en las manos.

¡Eres la loca que quería crear un Abyss en Caislean! – Clif le apuntó con un arma que ya no tenía balas, pero ella no sabía eso. Era increíble que esa mujer estuviera ahí y que lo hubiera salvado. Se supone que habían sido capturados por el gobierno, era imposible que estuviera en ese mundo.

¡¿Loca?! ¡Ten más respeto! – la rubia estaba indignada con una vena en la frente.

¿Cómo quieres que te tenga respeto? Intentaste matarme al menos tres veces… - dijo Clif suspirando.

Eso fue hace cinco años, estamos del mismo lado por ahora – dijo ella tratando de buscar las palabras correctas para explicarle al tonto que tenía en frente.

¿Ahora? – no confiaba en sus palabras, hace cinco años casi todos mueren por culpa de su grupo en la "Madriguera", era imposible que creyera en sus palabras, ¿quién aseguraba que no eran ellos los culpables de que estuvieran atrapados en ese lugar? Se alejó un poco sin dejar de mirarla, era peligrosa.

Dary y yo fuimos enviados para rescatarlos por el pelirrojo– dijo Lauren sentándose en una silla para empezar a explicarle todo a Clif, que parecía que no cooperaría a menos que le dijera todo lo que sabía.

Dime qué diablos está sucediendo aquí… - Clif tomó otra silla para escuchar lo que tenía que decirle Lauren, solo así tomaría una decisión.


AHORA

¿Ese otro sujeto también está aquí? – preguntaba Clif preparándose para saltar el siguiente techo de un conjunto de edificios que estaban uno junto al otro.

Si, solo que lo perdí al entrar a la ciudad, él es el único que podría decirnos donde se encuentran esos dos mocosos en este momento – Lauren aterrizó en el techo – ahora simplemente andamos a ciegas – la mejor forma de ganar terreno era por aire, mejor dicho desde los techos de las estructuras que aún no habían sucumbido al fuego, además de que encontraban menos monstruos ahí.

Al menos – aterrizó con molestia Clif, su brazo comenzaba a doler de nuevo. Lauren le hizo seña para que dejara verlo, tal vez podía hacer algo con eso.

Está totalmente infectado – las manchas purpuras habían pasado a ser de color marrón y se notaba a simple vista las venas, ahora que lo observaba estaba muy pálido, tenía que ver a un doctor o algo.

Se me pasará, ahora solo busquemos a esos chiquillos – dijo Clif quitando el brazo – una de esas cosas me mordió, no sabemos si es contagioso o algo – advirtió.

¿Te mordió? – sonaba sorprendida – espero que no te vuelvas uno de ellos – Lauren bromeó mientras se preparaba para saltar el siguiente edificio.

¡No bromees! ¡No lo soportaría! – él sonaba espantado, solo de imaginar ser una de esas cosas se traumaba.

Era solo una broma… - dijo ella, Clif de repente volteó rápidamente para empujarla hacia un lado, ella iba a reclamarle pero vio porque lo había hecho eso. Delante de ellos un hombre que no aparentaba más de 25 años los miraba de una manera muy fría, a duras penas se habían salvado de un corte tan letal, el piso había sucumbido ante el impacto. El hombre de cabellos marrones hasta la nuca los miró con molestia y con espada en mano se abalanzó hacia ellos, Clif tomó el brazo de Lauren para saltar al siguiente edificio.

Pero el recién llegado no les iba a dejar la oportunidad de escapar, levantó su espada en el aire y con una concentración que llegaría a causar envidia al mejor de los maestros de las katanas, blandió su espada contra el aire con una sola mano. Lauren y Clif sintieron que no había nada debajo de ellos para aterrizar, el edificio se había partido en dos con un solo movimiento de espada.

¡¿Lo cortó cof cof con una espada cof cof?! – ella tosia por todo el polvo que se había levantado al caer. Estaba sorprendida, no sabía que eso se pudiera hacer. Había tenido la suerte de aterrizar sobre algo blando, no veía a Clif por ningún lado.

No tengo idea – Clif tosió mientras trataba de levantarse de debajo de ella, le "alegraba" haber servido para hacer el impacto de ella más suave. Lauren se puso de pie para sacar sus Sai y Clif tomó su ballesta que era lo único decente que pudo encontrar en la armería de esa estación, su contrincante se acercaba a ellos con lentitud mientras les indicaba con una mano que vinieran hacía él.


¡Ven aquí mocoso! – gritó Break en medio de la exasperación, llevaba un día completo persiguiendo a Law que no se dejaba atrapar, el no le haría nada "malo", no entendía ese comportamiento.

¡Por supuesto que no lo haré! ¡Va a matarme! – dijo Law aumentando la velocidad, el único talento que podía decir que tenía era el de escapar, era lo mejor que se le daba gracias a Mina y sus constantes intentos de casamiento.

Ya me rendiré por hoy…- dijo Break al borde de la deshidratación, vio que había un restaurante cerca en el que se podían apreciar algunos postres que le llamaban la atención. Ahora que lo pensaba hace años que no comía uno, desde lo de Vincent había perdido el interés en todo, se podía decir que incluso había entrado en una especie de estado de depresión en que todo le daba lo mismo ya, pero fue desde que escuchó que él no había muerto que de repente se sintió libre. A decir verdad era una libertad muy extraña, era como si se hubiera liberado de una culpa y eso como que no le agradaba.

¿Quieres comer algo? – le preguntó a Law más que todo por cortesía, tenía la esperanza que bajara la guardia interiormente.

¿De verdad? Está bien – dijo Law, Break se sorprendió de lo confianzudo que era. Ambos entraron al restaurante que estaba plagado de chicas con traje de maid, una de ellas se acercó para pedir su orden.

Quiero una tarta de chocolate - dijeron ambos al unísono para luego mirarse mal.

Muy bien, la traeré en una instante con dos cafés – dijo ella retirándose enseguida.

¿Te gustan los postres? – preguntó Break algo curioso.

mmm quizás - Law estaba un poco extrañado por su propia respuesta y petición a la mesera, o eso le parecía a Break, este muchacho era demasiado extraño a su parecer, aunque él mismo no era la persona más normal del mundo.

Ahora que recuerdo, pareces tener la edad de Ren pero… ¿Cuántos años tienes en realidad? – preguntó Break a un sorprendido Law, este pareció pensar un poco la respuesta. Era obvio que no tenía quince años, por más que se comportara como de esa edad, el mundo se había congelado en el tiempo por quince años, así que podía pensar que quizás raspaba los 30 años.

Pues debería tener alrededor de 30 años, pero no suelo contarlos, no tiene sentido de todas formas – dijo Law sin más esbozando una sonrisa que le decía que mentía, era lógico que tuviera esa edad que dijo, pero sentía que era una mentira a pesar de parecer ser verdad. Pero el hecho no era tanto la mentira, lo que le asustaba un poco era la forma en que lo decía, le era algo familiar. La maid regresó con la orden de ambos interrumpiendo los pensamientos de Break, Law miró emocionado el enorme pastel que tenía en frente.

¿Quiere tanto a esa persona que todos mencionan? – preguntó Law, la verdad era que todos hablaron sobre ella, de que no estaba muerta y todo eso, pero no entendía a quién se referían, incluso los recién llegados sabían algo del asunto. Break pareció pensar su respuesta por un momento, era cierto que él era casi ajeno al asunto a pesar de haberlo propiciado desde un principio, tenía el derecho de saber.

Esa mujer es la madre de Ren, creímos que estaba muerta…más bien yo la vi desaparecer hace quince años – tomó un bocado de su pastel – la usaron para robar el tiempo de este mundo y por eso es que estamos aquí, aunque yo siempre supe que no podía estar muerta – terminó. Law entendió con eso que no le dirían más cosas además de eso, así que dio un bocado a su pastel.

Ya no necesitas estar aquí, ¿por qué no sigues con tu vida? – preguntó Break.

No puedo, necesito esa corona, todo depende de ello – dijo él.

¿Depende? Recuerda que esa corona ahora es una víbora malhumorada – Break le recordó.

Lo sé, pero es que no tengo opción…tengo que salvar a mi país con eso…mi hermana mayor espera por ello – dijo Law revolviendo su café- ella está muriendo, si no llevo esa corona no podrán atenderla, necesito regresar el tiempo usando esa corona.

¿Por eso contrataste a Ren? – Break preguntó, Law solo asintió. Independientemente de lo que sucedía con Ren, él no se alejaría del asunto porque tenía muchas de que perder si lo hacía, estaba más o menos en la misma situación de él.

Sí, pero ahora las cosas son diferentes – hizo una pausa para beber su café – ahora tengo otro objetivo, quiero ayudar también… - Break abrió el ojo desmesuradamente por la última oración y miró algo sonriente al chico de cabellos desordenados y grises que tenía en frente. Tal vez podía ser un gran aliado.


Frank abre los ojos con suma pereza, estaba bajo muchas cajas que no parecían muy pesadas, con sumo cuidado las tiró a un lado para salir y buscar a Will, pero su sorpresa fue ver que no estaba con él. Caminó hacia afuera en busca de pistas del paradero de su compañero de juegos, lo único que estaba a la vista era un letrero en el suelo árido de la vía principal.

Re…Reino Rhode – pudo leer con algo de dificultad a causa de lo desgastado que estaba, parecía que ese letrero hubiera estado abandonado por 20 años ahí. Recordó que Clif había mencionado que la ciudad se estaba quemando hace unos días, pero esto parecía tener más tiempo aquí, dudaba que alguien hubiera dejado ese letrero ahí porque "sí" en medio del camino. Era extraño, pero como no era algo importante de momento, siguió caminando como si nada.

Oye tú - alguien lo llamó y el volteó.

Pensaba que quien estaba escondido era Will, pero parece que se trataba de ti –dijo Frank volteando con poco interés. Delante de él había un joven de no más de 20 años, sus cabellos verdosos y oscuros tapaban uno de sus ojos, el otro ojo le llamó la atención al instante, era rojo como los de él.

Eres el niño que Desmon se llevó con Rolan hace 5 años ¿no? – se acercó al infante - Frank ¿verdad?

(N/A: recuerden que hablan del Vincent de la otra dimensión que ahora es un niño, no de Vincent/Vineth de acá.)

Si, ese mismo y tú debes ser Dary ¿no?, Rolan me habló de ti – lo miró directamente.

Si y tu amigo está en la plaza principal – Dary le indicó caminando hacia esa dirección mientras Frank lo seguía.

Si, lo sé, está en esa capilla que se ve al fondo – contestó Frank, Dary lo miró algo sorprendido pero no se demostraba en sus facciones, era tal como "F" le había contado, Will y Frank eran auténticos niños de la desgracia y era probable que fueran los únicos que a diferencia de sus antecesores, pudieran detectar a otros como ellos. La razón principal por la que habían hecho que Rolan llegara a este mundo como un niño, el plan era llevarse a esos dos niños a la ciudad del Límite para protegerlos y usar a Rolan como señal de referencia, por así decirlo.


Will abrió los ojos lentamente, en algún momento del viaje había sido noqueado para ser amarrado en donde estaba, vio debajo de sus pies con sumo terror, estaba colgado en el aire a quién sabe cuántos metros de altura. Observó los alrededores para darse cuenta que se encontraba en medio de una capilla. Pero eso no era lo más impresionante del asunto, lo que más lo hacía abrir los ojos con terror era la enorme tarántula que caminaba por el techo rumbo hacia él, intentó soltarse, pero el escape no estaba entre sus grandes "talentos".

No te preocupes, no te va a atacar – un encapuchado estaba debajo de él, sentado en una de las bancas, con un movimiento ligero de una de sus manos una daga cortó la soga que lo tenía en el aire, cuando pensó que se golpearía contra el suelo la araña lo sostuvo con sus patas peludas y lo subió a su lomo como si nada, esta saltó y aterrizó sobre el suelo.

¡Wao, eso fue genial! – Will quería volver a hacerlo.

Will debes irte – el encapuchado se quitó el manto que tapaba su rostro dejando ver a un joven de cabellos rojos y largos, amarrados en una cola de cabello, tenía un cigarrillo en la boca y parecía tener una expresión algo agria pero se notaba tranquilo. Su mirada estaba centrada en la persona que estaba en la puerta de salida de la capilla, una chica rubia caminaba hacia ellos con total lentitud como si no fuera importante perseguirlos.

Oh, pero que tenemos aquí, si es el mismo "F" – sonrió la mujer de ojos amarillo pálido – corrección "Faye El pelirrojo" – se detuvo en su caminar.

Al fin te dignas a aparecer después de haber estado interponiéndote en nuestros planes por más de… ¿10 años? ¿20 años? ¿80 años? Ya he perdido la cuenta a decir verdad – dijo ella con expresión de molestia, echó a un lado intrincada trenza que le llegaba hasta la cintura para esperar una respuesta por parte de Faye.

¡Corre! – Faye le gritó a la tarántula para que emprendiera la huida, debía alejar de esto a Will lo más que podía. El arácnido no perdió el tiempo para tratar de huir por uno de los agujeros de la estructura, Faye pasó su vista a la rubia.

Y tú debes ser Tara, la mujer que tiene el control sobre el rey de Pendragón ahora – terminó Faye, le esperaba una dura batalla.


Hasta aquí el capítulo, al fin aparece el dichoso pelirrojo.

Recuerden también que Maya hace mención de él varias veces :3, de todas formas recapitularé esas partes en el siguiente 83

DEATH GOD RAVEN :3