ENCUENTROS

Disclaimer: One Piece no me pertenece, es obra del maravilloso Eiichirou Oda, uno de los mejores mangakas que he tenido el privilegio de leer. Esta historia es sólo obra de una fan que le gusta el yaoi.

Advertencia: Este fic contiene yaoi, es decir, relaciones entre hombres. El rating es M, así que es probable que a lo largo del fic encuentres escenas de sexo explícitas, así como de violencia (sin llegar al gore… creo). Si esto no es lo tuyo, te aconsejo que des click al botón de atrás, para evitar sorpresas desagradables.

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Capítulo II

"Búsquedas y encuentros"

Afueras del Bar de Shakky

10: 47 pm + 30 segundos

Toda una conmoción se había armado en las afueras del famoso bar de Shakky. Frente a la destruida puerta, se hallaba el misterioso hombre pelirrojo. A sus pies, yacía el infame Scratchmen Apoo, con el rostro ensangrentado. Alrededor de ambos, se había formado toda una horda de curiosos.

-Ma...dito… - intentó hablar Apoo desde el suelo, pero no era capaz de pronunciar las palabras de forma correcta.

-¡Apoo-san! - exclamaron los amigos del de brazos largos, sorprendidos de ver a su líder en un estado tan deplorable.

-¡Maldito, lo pagarás!

Al unísono, los amigos de Apoo se abalanzaron contra el hombre pelirrojo. Sin embargo, no llegaron a tocarle ni un pelo. Sin mucho esfuerzo, el extraño se hizo cargo de todos. En cuestión de segundos, todos los amigos de Apoo se encontraban en el suelo, completamente derrotados. Todos los presentes observaban la escena con los ojos muy abiertos y expresiones que iban desde la sorpresa hasta el terror, excepto cierto doctor, en cuyo rostro se percibía una gran sonrisa. Había visto mucha gente fuerte en su vida, pero aquel pelirrojo tenía algo especial. Su estilo de pelea, tan tosco, carente de gracia pero brutal, y sus ojos ambarinos que brillaban como los de una fiera al tener acorralada a su presa, le hacían recordar más a una bestia que a un simple peleador.

Luego de terminar con los amigos de Apoo, el de cabellos rojos empezó a caminar en dirección al hombre de brazos largos, que a rastras intentaba alejarse.

- E-espera… Po-por.. favor… Pe-perrdóname… - empezó a suplicar, no obstante, sus ruegos no fueron escuchados por el pelirrojo, que lo cogió del cuello con brusquedad y lo levantó hasta que sus pies se despegaron del suelo.

Decenas de ojos observaban la escena aterrados; todos los presentes parecían sorprendidos y a la vez asustados por el poder del extraño pelirrojo, todos menos unos cuantos personajes sospechosas que mostraban sentir cualquier cosa menos miedo.

Mientras Apoo agitaba sus pies con violencia, en un intento por soltarse del fuerte agarre del pelirrojo, un tumulto empezó a formarse en la distancia. En pocos segundos, el sonido de las sirenas de policía invadió el lugar. Las prostitutas de la zona y los microcomercializadores de drogas empezaron a correr, generando un gran caos en la estrecha calle.

-¡Es el jefe Smoker! ¡Ese hombre, es el único que tiene las agallas de venir aquí! - gritaba la multitud.

Ante tal conmoción, el joven de los labios pintados soltó a Apoo, que cayó de bruces en el suelo. El pelirrojo pudo ver a cierta distancia a un hombre alto, musculoso, de tez clara y cabellos blancos acercarse al lugar, acompañado de una bella policía mujer y de un grupo de uniformados.

-¡Idiota, no te quedes mirando! - la joven de cabellos rosados cogió al pelirrojo de la mano y junto con él, empezó a correr en dirección contraria a los policías. El corpulento muchacho se dejó llevar sin entender claramente la razón. Parecía encontrarse en una suerte de trance. El único pensamiento que surcaba su mente, era que la muchacha que con tanto ímpetu le ayudaba a escapar, tenía más fuerza de la que aparentaba.

Ambos jóvenes corrieron por varios minutos hasta que finalmente lograron escabullirse en un angosto y oscuro callejón.

- Gracias por ayudar a Bonney de ese imbécil. - en cuanto los dos recobraron el aliento, fueron abordados por un hombre de larga cabellera rubia, cuyo rostro estaba cubierto totalmente por una máscara.

- Yo no salvé a nadie. - espetó el pelirrojo.

- No eres de por aquí, ¿verdad? Díme, ¿qúe haces en el 'Nuevo Mundo'? - quiso saber el de la máscara y de inmediato sintió la presión de los ojos ambarinos del pelirrojo, que por un instante se detuvieron sobre él, como si quisiera atravesarlo con la mirada.

Tras una breve pausa, el pelirrojo decidió sacar de su bolsillo una foto, la cual terminó entregando al rubio.

- Estoy buscando a esta mujer. - habló. - Se llama Kiara, ahora tiene 21 años. ¿La has visto?

El rubio enmascarado depositó sus ojos sobre la foto. En ella se veía a una joven de no más de once años, de intenso cabello rojizo y grandes ojos de un tono ambarino.

- Es difícil relacionar a esta niña con una mujer adulta. - empezó a hablar el rubio, pero al ver la mirada de impaciencia del otro joven, se apresuró por contestar la pregunta. - No, no la he visto.

- Entonces no tengo nada que hacer con ustedes. - el joven de cabellos rojizos se dio media vuelta.

- Espera, - lo detuvo el rubio - salvaste a mi chica y le rompiste la cara a mi enemigo. Estoy en deuda contigo. No conozco a la persona que buscas, pero sí conozco a gente que podría ayudarte.

El pelirrojo se detuvo en seco. La mujer de nombre Bonney le dedicó una mirada de incredulidad al enmascarado.

-¿¡Qué!? - exclamó sorprendida - No tienes porqué ir tan lejos. Ya hicimos suficiente para ayudarlo.

- No tiene nada de malo ser generoso a veces. Ya te dije que estoy en deuda. - explicó el rubio, y luego sevolvióo a dirigir al joven pelirrojo. - ¿Cómo te llamas?

- Eustass Kid. - respondió, con voz firme.

- Yo soy Killer, y esta mujer se llama Bonney. - el rubio sacó un papel de su bolsillo y escribió una nota para Kid. - Búscame aquí mañana y prometo ayudarte.

Kid cogió la nota sin decir nada. La joven pareja empezó a alejarse cuando de pronto Killer se detuvo en seco.

- Eustass Kid. - habló Killer, encarando una vez más al pelirrojo. - ¿Tienes donde quedarte?

Restaurante Baratie

11:05 pm

Nami y Usopp observaban con la boca abierta y ojos llenos de incredulidad como el flacuchento muchacho ,que los había salvado minutos antes, devoraba platillo tras platillo que el mozo Sanji le llevaba. La de cabello naranja agradeció que a esa hora casi no hubiera nadie en el lugar, porque no habría aguantado la vergüenza de que los demás la vieran acompañada de un hombre con semejantes modales.

- Eso es lo último que nos queda. - habló el rubio mozo, mientras dejaba un enorme tazón de sopa sobre la mesa.

Apenas vio el platillo, el muchacho se abalanzó sobre este y en cuestión de segundos vació su contenido.

-¡Quiero más! - exclamó, alegre.

- ¿No me oíste? ¡Te dije que era lo último que teníamos! ¡Te has acabado todo! ¡Por suerte ya vamos a cerrar! - gritó el rubio, perdiendo por completo la paciencia.

- Cielos, no sé como tanta comida entra en un cuerpo tan pequeño. - comentó Usopp.

- Lamento todo este embrollo, Sanji-kun. - se disculpó Nami. Apenas la oyó, el rubio mesero se tiró a sus pies.

- ¡No te preocupes, Nami-swan! - exclamó, con un exceso de emoción que terminó incomodando a la joven mujer. Ante los reclamos de la joven, el mesero y también chef del pequeño pero famoso restaurante Baratie se puso de pie. - Pero dime Nami-swan, ¿de dónde has sacado a este especimen tan raro?

- Luffy nos salvó de la banda de Buggy. - explicó Nami.

-¿En serio? - Sanji le dedicó una mirada llena de incredulidad al joven flacuchento. - No parece tan fuerte.

- Luffy, ¿cierto? - empezó Usopp. - ¿Qué hacías dormido en ese callejón? ¿No sabes que las calles del 'Nuevo Mundo' son muy peligrosas? Aún para alguien fuerte como tú.

- Buscaba a alguien. - explicó Luffy. - Pero no importa. He decidido que antes de encontrarme con esa persona, quiero tener mi propia banda.

- ¿Intentas formar una banda? - inquirió Sanji, con el ceño fruncido.

- Sí. ¿Y qué dicen? ¿Aceptan unirse? - preguntó Luffy, con una gran sonrisa dibujada en el rostro.

- Ni hablar. - respondió tajantemente Nami. - No estoy interesada en pandillas.

….. …..

Calles del 'Nuevo Mundo'

11:05 pm

-¡No puedo creer que lo hayas invitado a quedarse con nosotros! ¡Es un completo extraño! - exclamaba furiosa Bonney. Ella, Killer y Kid caminaban por las calles del 'Nuevo Mundo' en dirección a la casa que la mujer compartía con el enmascarado.

- Y es aterrador como pelea. - añadió la joven.

- Quizás pienses que es una tontería, pero me recordó mucho a mí cuando llegué a esta ciudad.

-¿Quizás? ¡Por supuesto que pienso que es una tontería!

Killer no respondió. Más que pensarlo, sabía que su amante tenía razón al decirle que era una tontería. Simplemente, por algún extraño motivo, no había podido resistirse a sus corazonadas. "Eustass Kid, ¿tienes donde quedarte?", le había preguntado sin siquiera pensarlo. Y el pelirrojo había contestado sin rodeos que no.

"Si quieres puedes venir con nosotros. Mañana te ayudaremos a buscar a esa persona."

- Mi motocicleta. - habló de repente el pelirrojo. - La dejé cerca del bar.

- Olvídala. Los alrededores del bar deben estar infestados de policías. - respondió Killer. - Por nada del mundo quiero cruzarme con la gente de Smoker. Iremos por ella mañana.

Luego de varios minutos, los tres jóvenes llegaron hasta la casa de Killer. En el piso de abajo había un pequeño taller, donde se encontraban autos desmanteladas y piezas.

- Espero que no te moleste quedarte aquí. Arriba no tenemos mucho espacio. Te traeré un futon.

Kid no respondió, pero su silencio era prueba suficiente de su conformidad. Mientras Killer fue al piso superior por el futon, Bonney se quedó junto a Kid en el taller. Con la mirada, seguía cada movimiento del pelirrojo, que parecía entretenido observando las piezas mecánicas desperdigadas por el lugar.

… …

- No tenías por qué echarle llave. - reclamó con suavidad Killer a su compañera, que acababa de asegurar la puerta que conectaba el segundo piso con el taller del primer nivel.

- No puedo creer que seas tan malditamente confiado. Metes a cualquiera a tu casa.

-¿No llegaste de forma parecida? Te ayudé cuando lo necesitabas y ahora estamos juntos.

-¡No me compares con esa bestia!

Killer no pudo evitar reír al ver el rostro exasperado de Bonney.

- Todos en esta ciudad lo somos. Y aunque sea una bestia, te ayudó, ¿recuerdas? Aunque nosotros queríamos robarle.

- No necesitaba su ayuda. Si no lo hubiera hecho él, yo habría golpeado a Apoo. Recuerda que no soy ninguna muñequita delicada.

- Lo sé. - el rubio rodeó a la de cabellos rosados con sus fuertes brazos. - Y por eso mismo no deberías preocuparte tanto. Además, he decidido hacer una apuesta.

- ¿Una apuesta?

- La fuerza de ese chico no es ordinaria. Quiero hacerlo mi aliado. Podría ser muy conveniente en el futuro.

- Tú siempre pensando en el futuro. ¿Qué tal si las cosas no salen como las planeas? No hay forma de saber si funcionará.

- Es por eso que se le llama apuesta. Pero… - Killer llevó a Bonney hasta la pared. Sus fuertes brazos seguían rodeando el cuerpo de la joven. - ¿Por qué mejor no te relajas un poco y nos divertimos?

Bonney no respondió. Con ambas manos retiró la máscara de su amante, para luego depositar un suave beso sobre los labios de este que al cabo de un instante se volvió tan intenso que rozaba lo violento.

Casa de Usopp

11:20 pm

Luffy dormía plácidamente sobre una cama. Usopp lo observaba con el ceño fruncido, mientras que Nami se disponía abandonar la pequeña habitación del joven de la nariz larga.

- ¿Por qué lo trajimos aquí? - preguntó Usopp, mientras intentaba empujar a Luffy para que le dejara espacio en la cama.

- Ya te dije, no podíamos dejarlo solo sin un lugar a donde ir después de que nos salvó la vida.

- Eso lo entiendo, pero… ¿Por qué tenía que ser en MI CASA?

- No seas tonto, sabes que en mi casa no se puede.

- ¿Por qué?

- Porque yo soy una dama, y se vería muy mal que dejara a hombres extraños entrar a mi casa. Sé que lo entiendes. Gracias.

Antes de que Usopp pudiera replicar, Nami abandonó la casa de su amigo y se dispuso a retornar a su hogar. Ya muy cerca de su casa, se encontró con un panorama que le heló la sangre. Su hermana Nojiko se encontraba sentada en el suelo. Un feo moretón en el rostro opacaba su belleza. En frente de ella se encontraban varios hombres altos y fornidos; uno de ellos, tenía una larga nariz que se asemejaba a una zierra.

-¡Arlong! - exclamó Nami enfadada, mientras corría para auxiliar a su hermana.

- Pero si es la pequeña gata ladrona. - comentó el hombre, con una maliciosa sonrisa dibujada en el rostro. - Tu hermana y yo discutíamos nuestros negocios. Al parecer se le ha olvidado que ya se venció la fecha para la cuota de este mes.

Nami apretó los dientes.

- ¡Te he dicho que esperes unos días más! ¡Aún no tenemos el dinero! - respondió.

- ¿Esperar? - Arlong y sus hombres intercambiaron miradas antes de soltar una sonora carcajada. - Ya esperé suficiente, Nami. Necesito mi dinero, o si no, me veré obligado a tomar medidas drásticas.

Los hombres de Arlong empezaron a remangarse las mangas y a mostrar sus puños de forma amenazadora. Resignada, Nami sacó de su bolsillo el dinero que había conseguido sacarle a los hombres de Buggy y se lo entregó a Arlong.

- Es todo lo que tengo.

Arlong revisó los billetes con una mueca de satisfacción.

- Esto te servirá. Pero recuerda, si en dos días no tienes lo que falta, prepárate para lo peor. A mi no me costaría nada encontrar 'clientes' más puntuales.

Sin dejar de reír, los hombres de Arlong abandonaron el lugar. Nami sentía que la sangre le hervía por la rabia. Le había dado todo lo que tenía a Arlong. ¿Cómo conseguirían sobrevivir si seguían siendo extorsionados por el temible Arlong y su poderosa banda?

…..

Al otro lado del 'Nuevo Mundo'

11:35 pm

El joven doctor se adentró en su espacioso y lujoso departamento. Dentro de este se encontraban sus dos amigos muy concentrados viendo una película de terror.

- ¿Qué hacen aquí todavía? - preguntó el hombre de ojos grises, con cierto tono de exasperación.

- Lo siento, capitán, no esperábamos que llegara tan temprano. - se excusó Shachi.

- No me llamen capitán. - Law se dejó caer sobre uno de los sillones de su sala.

-¿No encontró con quien jugar? - preguntó Penguin.

- Al contrario. - los labios del doctor se torcieron en una siniestra sonrisa. Sus ojos grises brillaban de la emoción. - Creo que finalmente encontré un juguete digno de mi atención.

Continuará...

Lamento haber tardado tanto con un capítulo de transición. Lamentablemente no creo que mi ritmo con esta historia sea mejor, por lo que sólo podré actualiza veces al mes. Lo siento. Aún así estoy comprometida con acabar esta historia, tengo un par de ideas que me gustan. Además de KidxLaw, ¿qué parejas les gustaría ver? Además del KillerxBonney, claro… ya que metí a Sanji, pensaba meterle también un poco de ZoroxSanji, ya que es una pareja que me gusta. Me gustaría oír sus opiniones :)

Hay otra cosa que quería comentar. Me he dado cuenta que mi Kid es un poco distinto al original, es más serio, algo taciturno… aunque igual no aguanta pulgas y es violento xD Estaba pensando que en un fic AU, suele ocurrir que los personajes se salgan un poco ps… de personaje, que sean un poco ooc, puesto que sus historias son distintas. El pasado moldea mucho del personaje, y la historia de mis personajes es algo distinta que la historia de los originales, y es por eso que puede que me desvíe un poco de sus personalidades. Este Law, por ejemplo, se asemejará un poco más al de Shabondy que al de Punk Haxard, aunque tendrá cosas propias, como un aire más seductor y manipulador. Espero que eso no moleste. Igual intentaré mantener lo más cerca posible a los personajes de sus versiones originales. Espero que les guste este cap y que me tengan paciencia. Prometo que pronto vendrá lo mejor, el romance y… también, el yaoi de lleno jeje saben de lo que hablo. Esto es rating M.

Bueno, es todo. Saludos a todos :)