KARMA PARA DOS

THE REVERSE

CAPITULO 16: EL LADRÓN DEL TIEMPO

PARTE II


ANTES

En estos momentos solo tenemos su cuerpo, Law robó el sentimiento de recelo de ella, si ella murió debió desaparecer de este mundo en circunstancias normales, pero Law robó aquello que formaba parte de su alma, quiere decir que ella está entre este mundo y el otro – dijo Sory.

Al morir Lina me dejó el poder suficiente para abrir esa puerta por mis propios medios desde aquí, solo uno puede pasar una vez abierta y así mismo solo se podrá abrir desde adentro – agregó.


AHORA

¡¿Estás loco?! – Dijo molesta Ren con lo que le había pedido Law.

¡Es lo que quiero! – Contestó Law.

¡¿Pero qué pasará contigo?! – Replicó aun más furiosa.

Esta es la única manera de ganar esta guerra. Por eso cuando el tiempo comience a correr de nuevo lo harás. – Dijo él.

Está bien… - No podía hacer nada para convencerlo, estaban en una situación en la cual esa era la única salida, pero aún sentía que esto estaba mal. Comenzó a correr totalmente iracunda dejándolo solo, ella tenía que buscar el sitio correcto para ejecutar el plan final.

Ojala nos hubiéramos conocido en otras circunstancias, lo siento. – Tomó un rumbo diferente al de Ren, tenía que hacer una última cosa antes de que acabara todo.


He escuchado que has tenido que sacrificar muchas cosas para poder regresar a esta dimensión y tiempo. – Dijo con una sonrisa de autosuficiencia mientras le daba una patada desde la espalda a Faye, este con mucho dolor a duras penas pudo evitar el impacto contra el muro de la capilla para ponerse de pie y escupir sangre que ya llenaba su boca.

Vaya, estás bien informada… - Faye miraba alrededor en busca de una forma de escapar, estaba preocupado por lo que estaba sucediendo afuera, había una presencia que le incomodaba y solo podía ser la de Lavangi.

No te queda mucho de vida, ¿no? – Dijo ella soltando su espada, era obvio que si seguía la lucha cuerpo a cuerpo estaba batalla no tendría fin, así que lo haría con algo diferente. Faye la miró poniéndose a la defensiva, el cuerpo de Tara comenzó a cambiar, se agrandó tanto que no encontraba espacio libre en la capilla.

No puede ser, es la Quimera de Rhode. – Faye tuvo que quitarse para evitar ser aplastado, el pelear con semejante criatura no había estado contemplado en sus planes, lo menos que podía era perder tiempo valioso. Pero su error fue el no ver en su escape que otro contrincante se había ubicado detrás de él.

¡Auxilio! – Gritó Will al sentirse que era arrojado por Desmon en dirección a Faye. El pelirrojo no entendía la acción del recién llegado al lanzarle a Will, pero poco tiempo tuvo para pensarlo ya que debía salvarlo antes de que se lastimara. Sin darle mucha atención al asunto logró atraparlo antes de que se golpeara con algunos escombros, fue entonces que una luz extraña apareció entre los dos.

En realidad no queríamos un contenedor para Sares si no para ti. – Dijo Desmon sentándose a ver como Faye era atrapado dentro de Will.

¡He llegado demasiado tarde…! – Law quien estaba parado en la entrada veía con molestia que Faye había sido capturado por Desmon.


Escuché un gran estruendo por ese lado de la ciudad. – Clif se detuvo para buscar cualquier cosa que le indicara la posición de aquellos dos niños, eran su responsabilidad y debía encontrarlos antes de que les sucediera algo.

Deben ser esas cosas causando destrozos… – Lauren sujetó de la cintura y brazo a Clif, ya notaba que comenzaba a debilitarse cada vez más. Incluso si podían encontrar a los niños, no había forma de poder luchar en esas condiciones, Clif muy a su pesar tenía más fuerza de batalla que ella que solo podía pelear cuerpo a cuerpo en esos momentos. Mientras seguían caminando sigilosamente unos pasos se hicieron sentir, venían del frente y ellos con miedo no disimulado esperaron a que apareciera la persona, no había donde esconderse ahora.

¿Quién anda ahí? – Preguntó Clif tragando saliva.

Mi nombre es Ran, sirvo a Lavangi-sama. Estoy aquí para exterminar a los estorbos. – El antiguo rey de Pendragón alzaba su espada con mirada fría que helaba el alma de aquellos que tenía en frente, era como un halo de muerte que estaba próximo a cernirse sobre ellos si no escapaban. Lauren sin pensarlo mucho jaló de un tirón a Clif hacia un lado para evadir el primer ataque que terminó fragmentado un edificio entero de un solo movimiento.

Clif, vete. Yo lo voy a entretener. – Lauren se puso en guardia con sus sai.

¿Estás loca? Tenemos que huir, este tipo se ve que es fuerte. – Justo cuando dijo eso más de las bestias de las que habían estado huyendo durante horas hacían aparición sobre los edificios a su alrededor.

Ya decía yo… - Clif se lamentaba ya sin esperanza de sobrevivir.

Mátenlos. – Ordenó Ran a las bestias y estas se lanzaron hacia ellos. Clif intentó cubrir a Lauren para protegerla de alguna forma pero sabía que sería inútil. El ruido de algo siendo cortado en miles de pedazos los hizo atreverse a mirar a su alrededor.

Que persona más cruel hace que sus mascotas hagan el trabajo sucio. ~ - Dijo una voz que resultaba irritante para aquellos que acababan de ser salvados.

¡Kevin! – Clif se animó a llamar al fin.

Hola, asistente inútil del cabeza de algas y la loca de hace cinco años. – Saludó el albino con una sonrisa llena de provocación.

¡No le pongas nombres extraños a la gente! – Gritaron ambos desde abajo.

Hai, hai, quisiera seguir discutiendo con ustedes pero este sujeto al parecer no está de acuerdo. Vi la araña de Faye a dos calles de aquí. – Kevin caminó hacia Ran quien también desenvainada su espada.

Está bien. – Lauren se apresuró por huir de ahí, si podían usar la araña sería más fácil evitar las demás bestias que estuvieran en el camino.

He escuchado que eras un rey. ¿Sabes? Tengo un recado de tu esposa. – Dijo Kevin con una sonrisa.


Debes ir y buscarla mientras aún se pueda. – Sory tocó la puerta que estaba dibujada en aquella pared, no era una puerta real si no parte de unas muy antiguas inscripciones.

¿Buscarla? – Break se acercó a la puerta que estaba abriéndose de par en par, caminó hacia su interior sin dudar, ya tendría tiempo de pensar lo demás con respecto a Vincent. Kai le entregó en sus brazos el cuerpo vacío de Vincent para que pudiera irse de una vez, sentía que se acercaban los enemigos.

Lo que queda de su alma. – Sory cerró la puerta después de que Break pasó por ella, sin dejarle preguntar más sobre el asunto.


¡Oh, hasta que al fin llegaste! - Dijo una rubia de ojos azules quien parecía tener rato esperando por su llegada sentada en una silla. Break miró un poco desorientado, la persona que estaba al frente de él era idéntica a Sory, solo que no tenía un parche en el lugar donde le hacía falta un ojo.

¿Sory? – Preguntó Break algo dudoso.

Estás en un error. Soy Lina. Recuerda que acabo de morir, todos los que consiguen morir quedan atrapados en este sitio. – Contestó ella.

¿Quedan atrapados? – Break no entendía.

Si, aquellos cuyos cuerpos ya no resisten la falta del tiempo terminan aquí. No pueden ir a ninguna parte más y caen en un sueño profundo. – Explicó Lina mientras comenzaba a caminar, el sitio parecía como una vieja fábrica llena de capsulas por todas partes, habían tantas que no le alcanzaba la vista para visualizar el final.

Eso incluye un poco a Vincent. Por cierto, debes encontrarla por ti mismo, yo no sé en qué parte está. – Dijo ella.

¿Buscarla? – Nuevamente esa pregunta surcaba su cabeza.

Eres el único que es capaz de saber dónde está. ¿Break, cuál de estas capsulas contiene su alma? – Lina volteó hacia él con una sonrisa. Break sintió el sonido de un aleteo de un ave que se movía a lo largo del sector izquierdo a él. Quizás podía pensar que era su imaginación pero ahí persistía el sonido llamando su atención.

Solo debes seguir tus instintos. – Le instó a que lo hiciera. Break caminó hacia donde seguía escuchando el sonido hasta que una pluma color marrón cayó en frente de él indicándole que había llegado a donde debía llegar.

Es esta… - Adentro de la capsula no se veía nada, estaba totalmente oscura como si en realidad no hubiera un límite de espacio dentro de ella.

Debo hacerte tres advertencias que debes tener en mente una vez que entres a ese lugar, así que escucha cuidosamente. – Lina se había puesta seria de repente.


Así que este era su plan desde el principio. – Una voz que Sory y Kai reconocían muy bien se hizo escuchar detrás de ellos.

Lavangi. – Dijo la rubia con rabia disimulada pero muy evidente, Kai volteó de inmediato para prepararse para pelear si era necesario, sabía que podía no salir librado, ya que su fuerte no era la magia.

Sory, quédate atrás…- Antes de que Kai siguiera hablando sintió como los grilletes que los mantenían juntos era liberados por arte de magia.

Para Faye, la bruja de Pendragón era de vital importancia, ella era la única que podía abrir esta puerta cuando estuviera cerca de la ciudad del Límite. Qué astuto de su parte adivinar que este sería mi plan con antelación. Incluso se tomó la molestia de ponerle un guardián. – Dijo él con burla mientras seguía caminando hacia ellos con su figura infantil y su tétrica sonrisa.

Vete. – Kai ordenó.

¿Qué? Vete tú. Viene por mí, ya no es necesario que me defiendas, tu vida ya no está atada a la mía. – Sory se puso a su lado con su usual semblante frío.

Pues no me da la gana de irme. Ya te he dicho que yo elijo que hacer y que no. Y ahora he elegido quedarme, así que no me digas nada. – Contestó él.

¿Acaso eres idiota? ¿Vas a desperdiciar tu vida aquí? – Sory sonrió mientras tomaba una barra de metal que había quedado por ahí tirada. Su mente se puso en blanco, la visión de la muerte de alguien cercano llegaba justo en ese momento.

¡Cuidado! – Sory empujó a Kai a un lado antes que una ráfaga de luz diera con él, el impacto de aquel potente rayo dio contra el muro que servía de puerta hacia el mundo el que Break había entrado minutos atrás.

Supongo que no debo preocuparme por nada ahora. – Lavangi caminó hacia la salida no sin antes dejar varias bestias hambrientas de las que habían visto por todos lados.

¡No! – Sory corrió hacia la pared de escombros que acababa de caer, habían perdido la única forma para que Break y Vincent pudieran regresar del más allá.


Ren abrió una gran compuerta que llevaba a una recamara que estaba detrás del cuadro de una mujer que parecía ser la reina de esa ciudad fantasma.

Así que es ella... – En su voz había un tono de tristeza, gracias a que sabia la identidad de aquella mujer y la historia detrás de este gran lio que los envolvía a todos en estos momentos. Law le había contado todo antes de que se separaran, sus motivos para llevar a este desenlace y lo que debía hacer para solucionarlo. Casi se podía decir que había nacido para ello, su existencia era única y exclusivamente para que Law diera termino a esta tragedia que había afectado a tantos.


FLASHBACK

"Como el hermano menor de la reina de Rhode solo podía limitarme a observar. Mi hermana mayor se había comprometido con el actual rey en un matrimonio arreglado. En nuestra sociedad eso era algo común, tan común como la pobreza que devoraba esta ciudad. La corrupción había tragado parte de las buenas cosas que aún quedaban en el ambiente, por eso mi hermana era algo innovador y eso era por el simple hecho de tener mucho dinero."

¡¿Cómo que el rey de Rhode está en banca rota?! – Dijo una anciana bastante enojada a una joven de cabello plateado que apenas se mostraba tranquila, ya que se veía que en cualquier momento rompería a llorar.

Madre, ellos aceptaron este matrimonio por esa razón. Debemos romper este compromiso ya. Solo se están aprovechando de Elyse. – Dijo un niño de cabellos grises que no aparentaba más de 7 años.

¡Debes estar loco, Ethan! ¡He invertido mucho en este matrimonio para tener una buena posición política! ¡Al menos eso nos debe ese maldito rey! – Ella lo abofeteó.

¡Madre no te metas con Ethan! – Elyse se levantó de donde estaba para ver su rostro, en ese momento miró a su progenitora con furia.

Puedes golpearme a mí, madre, pero no lo hagas con él. – Reclamó alzando la voz, la señora la tomó por el cabello haciendo que la corona que representaba su posición social cayera al suelo.

No olvides quien los sacó de la calle a ambos, sin mi ustedes no sería más que unos míseros esclavos. Tenlo en mente cuando vayas donde el desperdicio de espacio que llamas rey y le pidas lo que me pertenece sino revelaré la verdadera identidad de su reina. Me pregunto qué pensarán de una prostituta de mala muerte que ahora pasa como mujer de alta clase. – La anciana tomó su bolso y caminó hacia la puerta muy tajante, sabía que presionando a Elyse conseguiría algo valioso.

"Madame Dalila era una anciana acaudalada que adoptaba a jóvenes y los unía a su gran familia. A simple vista eso podía ser visto como un acto de buena fe, pero la realidad era otra, ella solo los usaba para casarlos con familias con mucho dinero, siempre en el trato solía exigir una dote, ya fuera mujer u hombre y así aumentaba su fortuna. En este caso, mi hermana había sido elegida por aquella malvada anciana, solo fui adoptado también porque Elyse se rehusó a dejarme a mi suerte en ese momento."

No te preocupes, Ethan. Ya conseguiré lo que ella quiere para que nos deje en paz de una vez por todas. – Elyse trató de tranquilizarlo con una débil sonrisa.

Estoy bien. – Él también sonrió, lo menos que quería era agregar otra preocupación a su hermana mayor.

"Pero las cosas estaban muy lejos de mejorar. Al cabo de 6 meses lo inevitable ocurrió…"

¡Muerte a la monarquía! – La gente gritaba encolerizada, al estar completamente en la pobreza, ya no podían ser convencidos de la manera usual.

¡Queremos otro rey que sirva para algo! – Todos juntaban sus quejas en ese mismo coro. Estaba claro lo que querían los ciudadanos de su país. El rey en esos momentos se encontraba aterrado, estaba en riesgo de ser llevado a la horca si era capturado.

Su majestad, Madame Dalila ha venido. – Dijo su consejero real.

Hazla pasar. – Dada la orden Madame Dalila pasó a la habitación con una sonrisa.

Debo suponer que su visita se debe a algo muy importante, ya que en estos momentos no dispongo de tanto tiempo libre. – Dijo el rey.

Más o menos estoy enterada de su situación y por eso vengo a compartirle el plan que he ideado para que pueda salir airoso de esto. – Dijo la anciana.

¿Ah, sí? ¿De qué trata ese plan? - - Preguntó el rey ahora más interesado.

"Y esto sería el comienzo de nuestra pesadilla."

¡¿Por qué mi hermana está bajo sospecha de malversación de fondos?! ¡¿Qué pruebas tienen de eso?! – Ethan le reclamaba al rey de Rhode en su despacho.

¿Pruebas? Hay pruebas de sobra. Tu hermana obligó al tesorero a darle una gran cantidad de dinero para quién sabe qué. ¿Acaso no escuchaste la declaración en la corte de esta mañana? – Dijo él restándole importancia al asunto.

¡Eso no es verdad! ¡Nadie en esta maldita y sucia ciudad es más honesto que Elyse! ¡¿Cómo puedes dejar que le suceda esto?! – Ethan estaba alzando la voz y con la mirada el rey le hizo señas de que se lo llevaran.

¡Déjenme! ¡No he terminado de hablar! – Gritó mientras forcejeaba con sus captores.

Mira niño, no hay nada que puedas hacer, tu hermana pagará por el pecado que hizo en dos días en la horca. Al menos que puedas conseguir una enorme cantidad de dinero equivalente a la que tu hermana robó no hay forma de que puedas ayudarla. – Dictaminó haciendo que los guardias lo lanzaran afuera del castillo.

"Descubrir que tu hermana había sido traicionada y usada como chivo expiatorio ante todos. Aún así, en ese momento tenía la esperanza de poder conseguir el dinero para salvarla."

Según este viejo mapa, el tesoro debería estar por aquí. – Había seguido un viejo pergamino que había encontrado entre los libros de la biblioteca privada del rey, como el mandatario no era de leer no conocía de la existencia de aquellos escritos que señalaban que había un tesoro en alguna parte de Rhode. Todo ese gran estudio lo había llevado hasta la capilla abandonada de la ciudad, según las indicaciones debía existir una entrada secreta debajo del altar de madera, si tenía suerte podía comprar la libertad de su hermana mayor. Bajo el altar había un cofre que abrió de inmediato emocionado, su decepción fue encontrar solo una corona que parecía estar bastante desgastada.

No me sirve. – La lanzó a un lado bajo un ataque de plena decepción.

¿Qué dices que no te sirve? – Dijo una voz detrás de él.

¿Q-Quién eres tú? – Ethan se pegó a una banca del susto y alzó su antorcha para ver de quien se trataba.

Oh, disculpa por asustarte, Law Ethan. – Un niño de cabellos negros hacia una referencia como disculpa por el gran susto.

¿Cómo sabes mi nombre? ¿De dónde saliste? – Ethan sentía un extraño miedo que no podía explicar.

Salí de la corona que acabas de arrojar. – El niño tomó la corona y se la puso en la cabeza.

¿De la corona? ¿Acaso eres un genio o algo? – Había algo de ilusión y desesperación en la mirada de Ethan.

¿Genio? Podría decirse… ¿Tienes algún deseo? Tal vez pueda ayudarte. Ah, por cierto, mi nombre es Lavangi. – Sonrió mientras lo ayudaba a levantarse.

Si, lo tengo. Deseo liberar a mi hermana. – Dijo Ethan.

Bien, con este espejo podrás cumplir tu deseo, pero cuando lo logres yo tomaré mi pago. – Dijo él.

"Si tan solo lo hubiera sabido…

Que mi deseo afectaría tantas vidas."

Había pasado un día desde que tenía el espejo consigo, por alguna misteriosa razón todos solo se encontraban en discusiones que terminaban en golpes. La policía ya no sabía qué hacer con todos los pleitos que se daban en el día, pronto esta tendencia se pasó a la corte y a la alta clase que ya no tenía nada de alta. Al cabo de algunos días más tarde, en los que se suponía que darían la sentencia de Elyse ya no quedaba nadie para dictar aquella decisión final.

¿Por qué estás aquí, Ethan? – Preguntó Elyse desde su celda, él se apresuró para abrir la puerta y liberarla de los grilletes.

Todos se han vuelto locos en la ciudad, se están matando entre sí. Debemos irnos rápido de aquí mientras están distraídos.- Ethan tomó su mano y comenzó a subir las escaleras, estaba seguro que la situación de la ciudad no era para nada normal, temía que tuviera algo que ver con el espejo que estaba en su poder. Había tratado de deshacerse de él, pero siempre regresaba.

¿A dónde vas tan apurado, Law Ethan? – Una voz al frente los detuvo.

L-Lavangi. Me voy de aquí, ya he liberado a mi hermana, no tengo razones para quedarme aquí. – Contestó él.

Eso me alegra. Ya que todo está resuelto… ¿Puedo tomar mi pago? – Dijo Lavangi.

¿Cuál es tu pago? – Ethan comenzaba a sudar frío.

¿Ethan de qué está ese niño hablando? – Elyse no entendía la conversación.

Mi pago es que mates a tu hermana. – El espejo empezó a cambiar de forma hasta envolverlo y hacerse transparente para entrar en él. Sus ojos cambiaron a rojo intenso y su mirada se volvió fría como el hielo, de sus manos brotaron dos espadas en dirección de Elyse.

¿Ethan? – Ella volteó hacia su hermano menor cuando sintió algo frio atravesando su vientre.

"¡No! ¡Detente!" – La mente de Ethan gritaba mientras mutilaba a su hermana mayor.

Te he dejado consciente para que veas que estoy cobrándote, así no dirás que te hice trampa. – Lavangi se retiró mientras la fiesta de sangre continuaba.

"Nunca he podido olvidar esa noche. Lavangi siempre me dejó consciente porque de todos los objetos sagrados yo era el más débil. Lo único que podía controlar era el corazón de las personas, podía ser dueño de sus emociones. Aún así, quería vengarme, quería destruir todo lo que ese maldito demonio había planeado por siglos. Jugaría en la oscuridad mis cartas, no importaba a quien tuviera que manipular o incluso esperar."

"Al fin al cabo, la venganza es un plato que se sirve frío."