KARMA PARA DOS
THE REVERSE
CAPITULO 17: EL ÚLTIMO DESEO
¿Dónde estoy? – Break estaba confundido, momentos atrás se encontraba en un espacio en donde estaban las almas de las personas que habían muerto y quedado atrapadas en este mundo por la falta de tiempo. Lo curioso del caso era que el lugar que estaba antes sus ojos no era más que la mismísima organización Pandora. Caminó curioso hacia la entrada, desde hace quince años no veía este sitio, no desde que todo el mundo había cambiado.
¡Break! ¡Hasta que por fin llegas! – Dijo la voz de cierto pelinegro que conocía bien.
¿Gilbert? – Break volteó sorprendido, ese tono de reclamo no lo escuchaba desde hace rato.
¿A dónde te habías metido? Sharon lleva horas buscándote, tenemos que discutir cierto asunto. – Dijo Gil jalándolo hacia el edificio.
No, espera. Tengo algo que hacer primero. – No había forma de resistirse, Gil casi lo arrastraba hasta el despacho. ¿De verdad estaba dentro del alma restante de Vincent? ¿Por qué estaba esto aquí? Las preguntas comenzaban a formularse en su cabeza.
¡Break! ¿Se puede saber dónde has estado? – Preguntó algo molesta Sharon mientras daba un sorbo a su té.
"¿Cómo se supone que responda eso? ¿Es necesario hacerlo?" – Pensó el albino algo impaciente.
Tus malas actitudes nunca cambian, Sombrerero. – Dijo otra voz en la habitación, Break volteó hacia la dirección donde había escuchado a la persona extra.
¿Vincent? – Sintió un nudo en la garganta al decirlo.
¿Vincent? Normalmente me dices Vincent-sama. ¿Acaso hoy te levantaste con mucha confianza en ti mismo? – El rubio se burló de él de forma disimulada.
Algo así… - Dijo en tan baja voz que nadie alcanzó a escucharlo.
Bueno, revisemos el asunto que nos trae aquí ya que el Sr. Nightray debe irse pronto. – Dijo Sharon fríamente, Gil suspiró ante la interrupción de la joven.
Ahora que ya terminamos, Nii-san. ¿Podemos ir a algún lado? – Preguntó Vincent algo emocionado.
"Aquí vamos." – Pensó Break, ya estaba acostumbrado a ver esas típicas escenas en que Vincent intentaba interactuar con Gil sin éxito, ¿Cuántas veces había fracasado en ello?, había hecho de Gil el espía perfecto que no se rendía al lado engatusador de Vincent. Había veces en que se sentía culpable de ello, aunque también sabía que la frialdad que mostraba Gil hacia el rubio era propia de él y no algo que le había obligado hacer.
Buena idea, yo tenía ganas de dar una vuelta por la ciudad. – Dijo Gil con una sonrisa como si se tratara de Oz.
"¡Imposible!" – Gritó en su mente Break por la impresión, incluso podía ver un leve sonrojo en el rostro del pelinegro. Los dos hermanos se iban agarrados de la mano como si nada, era como ver a una pareja feliz y eso le hacía hervir la sangre a Break.
Yo preocupado por esa sabandija y miren lo que ha estado soñando… - Break estaba en son de guerra, se llevaría a Vincent de ahí y después lo mataría.
¿Y a este que le pasa? – Sharon vio el repentino comportamiento de Break sin entenderlo ni un poco.
"1) Puede que encuentres muchas sorpresas allá adentro."
Este parque de diversiones es genial. – Dijo Vincent viendo la tienda de helados que estaba en frente.
Qué bueno que aún quedaba un día más para venir. Al parecer va a cerrar mañana por un tiempo por mantenimiento. Quería mostrártelo. – Gil miró a Vincent de una manera extraña.
¿Ah, si ~? ¿Y eso por qué? - Vincent ya lo tenía donde lo quería.
Bueno, y-yo…pues…etto… ¡Voy a comprar un helado jajajajaja! - Gil fue corriendo hacia el puesto de helados que Vincent miraba hace un momento.
Ya decía yo… - Vincent suspiró.
¿Acaso eso era un intento de confesión? – Dijo Break justo al lado de él con una expresión de extremo aburrimiento.
Quizás. Tal vez solo quería un helado… ¡¿Tú de donde saliste?! – Vincent después de unos segundos se percató que no estaba solo.
Eso no importa. Ven. – Break tomó su mano sin decir más.
¡Espera, no quiero ir! – Vincent se resistió inútilmente, Break optó por cargarlo como saco de papas mientras huía del parque con todas las personas mirando la escena sin saber qué decir.
¡Tenemos que hablar! – Break no tenía tiempo que perder.
¿Eh? ¿Vince? – Gil regresó al rato con dos helados, pero no encontró a Vincent por ningún lado.
¿Y de qué supuestamente venias a hablarme? Aunque me suena a una amenaza de que no me acerque a tu "oujo-sama". – Vincent dijo molesto mientras miraba donde estaba. Break lo había llevado hasta un callejón que estaba completamente solitario. Break recordó la segunda advertencia de Sory, si no quería que algo malo le sucediera a Vincent tenía que proceder con cuidado.
"2) Su alma puede sufrir una impresión si le recuerdas repentinamente lo que sucedió. Podría autodestruirse."
¿El ratón te comió la lengua? – Nuevamente habló Vincent al no ver que Break dijera algo, comenzaba a impacientarse. No podía obligarlo a recordar a la fuerza, podía ponerlo en peligro y eso era lo que menos quería. ¿Pero qué podía decir? No quería dejarlo en ese lugar atrapado, la única forma de salir los dos de ese sitio era que Vincent reaccionara, sino ambos se quedarían ahí para siempre.
Siempre me pones en estas dificultades… - Vincent fue jalado por Break hacia sus brazos, fue tan rápido que el rubio no pudo reaccionar a tiempo para evitar recibir un beso justo en los labios.
¡MMMMhhh! – El Nightray trató de resistirse pero Break casi clavó sus muñecas en la pared. Unas manos sujetaron ahora el cuello de Break y lo empujaron contra otra pared.
¡¿Qué crees que haces, Break?! – Se trataba de Gil, su semblante serio denotaba que estaba enojado con lo que acababa de ver. El pelinegro tomó la mano de Vincent y se lo llevó de ahí.
Tch… al parecer alguien está interfiriendo. – Podía ver la sonrisa en el rostro de Gil mientras se retiraba con la persona que venía a buscar.
No puede ser… - Break no lo creía.
¡Break! ¡Hasta que por fin llegas! – Decía Gil impaciente.
¿Eh? – Contestó el albino.
¿A dónde te habías metido? Sharon lleva horas buscándote, tenemos que discutir cierto asunto. – Dijo Gil jalándolo hacia el edificio.
Se está repitiendo el mismo día otra vez. – Pensó en voz alta, era algo con lo que no contaba, todo su esfuerzo del día anterior había sido en vano.
Es inútil, él no te va a recordar. Resígnate a quedarte aquí atrapado toda la eternidad. – Dijo una mujer de cabello violeta en frente de él. Gil sujetó a Break por la espalda, inmovilizándole al instante.
¡¿Quién eres?! – Break exigió saber.
¿Están tardando, no? – Dijo Vincent mientras caminaba hacia la ventana y se encontraba con la escena que se estaba dando en la entrada, su expresión se contrarió al ver lo que sucedía.
Ya deben de estar llegando, no te preocupes. – Sharon sacó un cuchillo de un gavetero y caminó hacia donde estaba Vincent.
Soy Pandora. – Dijo ella caminando hacia él.
Uno de los objetos sagrados… - Era un momento inoportuno para encontrarse con uno, si Etiopía había sido difícil de manejar y acababa de despertar. Esta sería aun más problemática.
El amo Lavangi me dijo que debía resguardarlo a él para evitar el avance del tiempo. – Dijo Pandora sacando una espada. Ella lo pondría a dormir en ese lugar por siempre si no hacia algo.
Me temo que no puedo permitir eso. – Un cuchillo atravesó el pecho de Pandora y acto seguido Gil recibió un tiro en medio de los dos ojos.
¡Corre, imbécil! – Gritó Vincent con un revolver en la mano. Break no perdió tiempo para escapar y alcanzó a Vincent que ya había comenzado a huir lejos de Pandora.
¿A quién llamas imbécil, idiota? – Dijo Break molesto.
A ti, imbécil. – Contestó él desdeñosamente.
Pensé que no me recordabas. – Dijo Break.
Pensaba que eras uno de ellos. Recuerdo el atrevimiento del día de ayer, maldito pervertido. – Contestó Vincent miraba para atrás.
Si no fuera por eso, no hubieras reaccionado, malagradecido. – El albino estaba por dejarlo abandonado ahí.
No te distraigas, aun no me has salvado. – Vincent señaló a Pandora que venía volando hacia ellos.
Se supone que cuando recordaras todo saldríamos de este lugar. ¿No me digas que has recordado a medias? – Preguntó Break con temor.
Algo así… No recuerdo porque estoy aquí. Solo recuerdo estar con Maya en esa isla y ya, es todo. No sé qué pasó después. – Vincent disparó en contra de las personas que aparecían en frente. Break paró de correr repentinamente, Vincent volteó para verlo y entonces vio la expresión que tenía en su rostro. Podía darse cuenta de que se trataba de pesar.
Solo hay una posible razón para que esté en este lugar. ¿Verdad? – Vincent solo podía pensar en una sola posibilidad, le parecía aterradora pero era la única explicación.
Ya estoy muerto… - El silencio de Break le respondió. El suelo comenzó a temblar con gran intensidad, la visión de la realidad empezaba a distorsionarse hasta casi quedar en oscuridad. Este era el momento que Break estaba esperando.
¡Vincent! ¡Aun puedes volver! – Sujetó su mano. - Tú eres el único que decide que quiere hacer en este lugar.
Quiero volver. – Vincent apretó su mano. – No quiero estar más nunca en este sitio… - Un torbellino los absorbió hasta llevarlos hasta donde estaba Lina con cara de sorpresa.
Bienvenidos. – Ella sonrió.
"3) Una vez logres sacarlo de ahí el tiempo será libre."
¡Faye! – Gritó Law corriendo donde había caído el cuerpo de Will.
Estoy bien… - Dijo Faye, ahora sería más difícil enfrentar a Desmon y a Tara a la vez.
Ha llegado el traidor. Ya sabemos que trajiste aquí aquellos que no pertenecen a este mundo. ¿Piensas que aún puedes resistirte al jefe? – Dijo Desmon fumando un cigarrillo.
Para su mala suerte ahora ambos cuentan con un objeto sagrado. – Dijo Lavangi haciendo aparición.
Su alteza, la ciudad por fin está alineada con la puerta de Tártaros, puede comenzar cuando lo deseé. Dijo Tara haciendo una reverencia con su gran cuerpo ante el niño de ojos negros.
Es hora de liberar a la familia. – Un círculo mágico se dibujo debajo de Lavangi, Tara para asegurarse de que no intervinieran usó su peso sobre ambos.
¡Will! ¿Dónde estás? – Una voz se acercaba gritando. Y ahora otro estruendo volvió a sentirse dentro de la capilla. Frank y Dary llegaron sobre Esmer en su forma de Grifo.
¡No sé qué pasa pero atácalo, Esmer! – Frank ordenó al ver a Will debajo de Tara. Esmer sin pensarlo dos veces de un colazo empujó contra la pared de la capilla a la Quimera haciéndola salir despedida hacia el exterior. Esmer se agachó para dejar en el suelo a sus dos acompañantes, ella se encargaría de lidiar con el otro monstruo.
¡Will! ¿Estás bien…? – Frank se detuvo en seco al notar algo extraño, no sentía la presencia de su amigo en el cuerpo que se suponía era el de su amigo de la infancia.
Faye-sama ha sido capturado dentro del cuerpo de tu amigo. – Dijo monótonamente Dary, al ser también un niño de la desgracia era fácil para él darse cuenta de la situación.
No había pensado gastar mucho tiempo en esa pelea, pero parecía que su oponente tenía bastante habilidad para hacerlo sudar la gota gorda en "un mano a mano". El Rey de Pendragón estaba igual de cansado que Kevin, no había forma de resolver esta batalla de un solo golpe.
Puedes rendirte y así resolveremos esto rápido. – Sugirió Kevin con una sonrisa.
Tomaré eso como una broma. – Los ojos de Ran brillaron de color azul intenso, su espada se convertía en una ramificación enorme que comenzaba a envolver todo lo que atrapaba en el camino. Kevin esquivó varias ramas para evitar ser capturado y miró con rabia a Ran.
¿Así que esta es tu sugerencia? –Sería problemático acercarse a él. Si Ran estaba bajo la hipnosis de alguien en estos momentos no podría responder a las cosas que le dijera, eso quería decir que probablemente era hechicería de algún tipo. Si la persona que lo controlaba no estaba ahí, eso significaba que había un objeto mágico de control en alguna parte de la vestimenta de Ran. La pregunta era: ¿Dónde?
Si seguía así no podría cumplir la promesa que le hizo a Rose, si no salvaba a Ran no se lo perdonaría. La promesa a una mujer hermosa era algo más importante que la vida misma. No podía darse el lujo de perder, aunque eso significara salvar el esposo de alguien más.
(N/A: Este Kevin es algo mujeriego y sinvergüenza XD.)
¿Esposa? – Ahora que se fijaba bien, Rose no llevaba ningún anillo y por eso había tratado de flirtear con ella sin saber que estaba casada.
Él si tiene un anillo… - Kevin se lanzó en contra de Ran y antes de que pudiera reaccionar cortó en dos el anillo que llevaba en el menique. El rey de Pendragón cayó inconsciente en el instante, las plantas que se habían formado a su alrededor comenzaron a desaparecer al igual que las bestias que buscaban comérselo luego de la pelea.
Estoy agotado… les dejo el resto. - Kevin se tiró a lado de Ran completamente cansado.
¿Y cómo piensan encargarse de mí? – Dijo Desmon interrumpiendo la reunión.
Desmon… - Dijo Dary poniéndose en guardia.
¡Dary, yo me encargo de ese infeliz! – Dijo Lauren bajándose de la araña de Faye.
¡Frank! ¡Will! – Clif cayó casi de cara al bajarse de la araña monstruosa.
¡Clif! – Exclamó Frank feliz de ver alguien conocido.
¡Váyanse, esto se pondrá peligroso! – Ordenó Faye.
¿Will? – Clif no comprendía.
Hagamos lo que él dice, luego te explicaré. – Dijo Frank subiendo a la araña junto con Dary, ambos ayudaron al debilitado Clif a subir al vehículo.
¿Aún no han salido? – Preguntó Faye.
No, aun no salen, pero el tiempo está comenzando a moverse. – Contestó Law entre dientes.
¿Qué alguien destruyó la puerta? ¿Cómo se supone que saldremos ahora? – Break tanteaba la puerta con desesperación, se había tomado la molestia para venir cuando prácticamente se había suicidado para buscar a Vincent y ahora resultaba que se quedaría muerto. Vincent por su parte parecía estudiar la situación con una calma que daba miedo.
Oye. ¿Cómo es que no estás en una de esas capsulas como estaba yo? – Vincent se dirigió a Lina.
Pagué como precio mi clarividencia para poder esperar a Break aquí. – Contestó ella.
Ya veo. – Ella miró a Break ahora.
¿Qué? – Preguntó Break.
¿Me amas tanto como para no importarte la apariencia que tenga? – Preguntó ella muy seria.
La puerta se está reconstruyendo… - Dijo Kai al ver que los escombros se elevaban por los aires y retornaban al sitio donde habían estado siempre como si nada hubiera sucedido. Fue en ese momento en que la puerta se comenzó a abrir para asombro de Kai y Sory.
¡Ya están afuera! – Avisó Law elevando una bola de luz al cielo para darle la señal a Ren.
¡Amo Lavangi! ¡El tiempo ha retornado! – Pandora apareció detrás de Lavangi.
¡Ahora! – Law y Faye en el cuerpo de Wil se lanzaron contra el círculo mágico que Lavangi había levantado para abrir la puerta de Tártaros y fueron trasladados junto con Pandora a otro espacio.
Esto no es bueno… - Dijo Alice en la ciudad del Limite al ver la puerta de Tártaros aparecer en el centro de la ciudad.
Cuando al fin ya habíamos acabado con esas molestias. – Se quejó Rolan.
¡La puerta infernal! ¡Vamos a morir! – Min corría en círculos con angustia.
¡Lauren! ¡Sube! ¡Tenemos que salir de la ciudad ahora mismo! – Grito Clif.
¿Qué? – Lauren se acercó a la araña que venía de regreso.
Va a sucederle algo a esta ciudad, no debemos estar aquí cuando eso pase. Ese era el plan de ese sujeto de gris. – Dijo Dary ayudándola a subir.
Ha llegado el momento. – Ren levantó los brazos y un reloj de arena apareció sobre la ciudad. Se cercioró de que todos se hubieran ido de la isla a excepción de los contenedores y Lavangi. Con una orden de su mano el artefacto se dio vuelta haciendo que la arena comenzara a correr a la inversa de abajo hacia arriba. Se tocó la frente, sentía que estaba siendo arrastrada hacia otro lugar.
¡Ren! – Escuchó la voz de Law al frente, estaba en un gran salón lleno de niebla y con una puerta roja abierta bajo sus pies.
¿Qué es este lugar? – Preguntó Ren.
Es el límite de este mundo y lo que está en Tártaros, el lugar donde está sellada la familia de Lavangi. – Contestó Faye.
De improviso una descarga de electricidad los atacó a todos separando los contenedores de sus huéspedes.
¡Vuelvo a tener el control de mi cuerpo! – Gritó Will emocionado pero se paró en seco al ver a Ren.
¡Tú eres la que vi en mi sueño! – Dijo él.
¿A mí? – Ren no lo recordaba de ningún lado.
Ah, tu eres ese niño. – Dijo una joven que había pasado desapercibida desde hace un rato, su apariencia era la de una joven de 20 a 25 años, sus cabellos celestinos hacían juego con sus ojos azules que denotaban inocencia.
Etiopía. – Dijo Faye al reconocerla, la dueña de la corona que poseyó a Ren todo este tiempo.
¡Lavangi-sama! – Gritaba Pandora.
Ya veo, las ratas estaban trabajando juntas por un bien mayor. – Se notaba cierta ira por parte del titán.
Y esa es Pandora. Estamos reunidos todos los que tenemos que estar aquí. – Dijo Faye un poco triste.
Ese niño y tú se tienen que ir justo cuando la puerta se cierre, no antes. Ella puede confundirlos con nosotros y tomarlos prisioneros a ustedes también. – Advirtió Law con algo de dolor, el tiempo rebobinándose comenzaba a afectarle.
Antes de eso tengo una petición. – Dijo ella, Ren ya podía sentir que ya no era dueña del tiempo como antes, por eso había tomado una decisión.
¿Qué está sucediendo? – Gruño Tara mientras sobrevolaba la isla a distancia prudencial.
La isla está retrocediendo. – Contestó Esmer. Debido a que sus instintos animales le advirtieron que debían detener la batalla antes de que algo les sucediera.
Los objetos sagrados en su forma inerte flotaban alrededor de su dueño que al estar encadenado no podía escapar.
¡Déjenme ir! ¡Yo soy su amo! – Gritaba este tratando de escapar.
¡Es nuestro deber encerrarte! ¡Has roto la promesa que hicimos con nuestros sucesores! – Dijo una vez desde abajo, venía del otro lado de la puerta que intentaba entrar. Una gran mano apareció y llevó hasta el interior de Tártaros a Lavangi.
¡Ustedes han sido despedidos de sus puestos de objetos sagrados! Pueden hacer lo que quieran de ahora en adelante… - La puerta se cerró sin dejar salir otra palabra de su interior, el espacio en donde se encontraban se iluminó totalmente, cegándolos por completo.
DEATH GOD RAVEN :3
