Potter y compañía le pertenecen a Rowling, Warner y todos esos. A mí sólo me pertenece la diversión. Y también a ustedes.
Junio 24, 1995.
Querido Diario:
Me estoy despidiendo. Ya sabías que esto ocurriría. Cuando comencé a escribir te dije que extrañaba a mi antiguo Diario, el que escribí a los 16 años. Cuando vea esta noche a Lucius le pediré que me lo devuelva. Y relataré mi renacimiento donde se debe. Ah, he volcado mi alma en ese Diario. Era un adolescente muy complejo.
Pero este Diario no es menos importante. Éste es el Diario de mi renacimiento. El que me ayudó a atravesar estos tediosos días como un ser menos que humano, con la aburrida compañía de Colagusano, los preparativos para mi vuelta. Soy un lord agradecido, Diario, así que tendrás el honor de ser el cuaderno en el que vuelque mis últimas memorias como feto despellejado.
Hace apenas unos minutos Júnior envió una nota vía lechuza. El Viejo le permitió a Júnior llevar la Copa al centro del laberinto. Ahora sólo tiene que deshacerse de los otros competidores y lograr que Potter llegue sano y salvo a la Copa. Eso es lo único que me intranquiliza. Potter es capaz de perder aun sin competencia ni obstáculos.
Ah, en un rato tocará la tan preciada Copa, y caerá directo en mis manos. Y será conocido entones como 'el niño que por fin murió.
Adiós, mi querido Diario.
Tuyo, Lord Voldemort.
Notita mía: No se preocupen, Voldi no se va, sólo se despide de su 'sucio cuaderno muggle'. Ya lo veremos en breve, con nueva cara, mayor estatura y menos pulgas!
