Lemento mucho la tardanza y espero que les guste el capitulo
A/N: Inazuma Eleven no me pertenece.
Capítulo 5- Un despertar
Fuera del cuarto del peli azul un chico bastante guapo esperaba con desesperación, los enfermeros habían tenido más fuerza que él y lo pudieron sacar de aquel cuarto, alejarlo de aquella persona que lo necesitaba más. No podía creer que al frente de sus propios ojos su pequeño…su amado Ichirouta se rindiera, que su corazón dejara de latir, no quería admitirlo pero…pero podría ser que su pequeño se le escapara de las manos que lo dejara y ya no pudiera disfrutar los planes…esos planes que había ideado junto a el, los planes que había ideado para que ese chico los disfrutara junto a el.
-Ichirouta…Ichirouta no me dejes por favor- murmuraba aquel chico mirando hacia la puerta- Ichirouta…
Se arrepentía no haber hablado ese día pero tampoco quería que todos vieran esas imágenes que aquella persona había tomado, ese video donde solo se veía la cara de su pequeñín pero no de su atacante, ese maldito lo tenia todo bien planeado pero esas imágenes ahora estaban en su poder después de jurar que no hablaría pero si eso no hubiera pasado ese video…esas horrendas imágenes estarían en internet y Ichirouta estaría destrozado.
-Joven…-dijo una enfermera saliendo del cuarto- puede pasar, ya está controlado y según el doctor no tardara en despert…- antes de que pudiera terminar el chico ya había entrado al cuarto sin escuharla.
-¿Cómo esta?- pregunto cuando vio que el doctor estaba todavía en el cuarto.
-Estará bien, pudimos estabilizar su corazón –dijo el doctor con una sonrisa- despertara muy pronto puedes quedarte aquí no te preocupes ya no te sacaran Fudou kun.
-Muchas gracias Doc.
-¿Cuánto lo amas Fudou kun?
-…Más de lo que podría amar a alguien…-murmuro dando un suspiro, paso su mano por la frente de aquel chico que de verdad amaba- quiero decirle eso y que confié en mi- el doctor asintió con una sonrisa para salir de la habitación dejando a los dos chicos solos- Ichi chan por favor háblame, despierta por favor…. -Bajo la cabeza, las lágrimas empezaban a salir de nuevo, no era como si esas horas que antes del paro no hubiera llorado, si, el gran Fudou Akio lloraba como un pequeño tratando que su querido niño no se fuera de su lado, diciéndole cosas lindas…tratando de convencerle…pero así minutos…largos y dolorosos minutos pasaran antes de que las lágrimas se detuvieran dejándole los ojos hinchados y rojos.
-uhm….-murmuro un poco el peli azul, empezó a abrir levemente los ojos pero rápidamente los volvió a cerrar quejándose nuevamente- …donde…. ¿Don-donde…estoy?
-Estas en el hospital Ichirouta…-el peli azul le miro…sin entender, cerro y abrió los ojos de nuevo tratando de aclarar su vista- ¿Cómo te sientes?
-M-me du-duele el cu…cuerpo y…y la cabeza-murmuro con debilidad mirando a la persona a su lado, ladeo la cabeza mirándole con atención-… ¿q-quien….
-¿Quién?
-¿Quién eres tú? ¿C-como llegue aquí? –su voz se oía confundida y asustada.
-… ¿no me conoces?- Kazemaru negó con la cabeza un poco asustado- ¿Qué nombre te viene a la cabeza?
-El peli azul lo pensó un memento- …Ma…Mamoru kun….
Fudou mordió su labio al oír aquel nombre… ¿Por qué de tantas personas solo se acordaba de esa persona? –mi nombre es Fudou Akio, soy tu amigo y te voy a cuidar de ahora en adelante.
-Oh…- sonríe- me acuerdo de ti…oí tu voz…me decías muchas cosas lindas…mami me dijo que debía seguir adelante…
-El peli marrón lo pensó un poco, la madre del chico debía estar muerta pero ¿Estaría bien decirle eso? Miro a Kaze con cariño el chico le sonreía felizmente ¿Debía decirle la razón de sus actos? ¿Sería lo mejor decirle la verdad?- ¿Qué más?
-Bueno mama estaba muy linda y te oía diciendo cosas lindas… ¿Eran verdad?
-Claro que eran verdad y gracias por volver a mi Ichi chan, te voy a cuidar mucho, saldrás del hospital y veremos el mundo juntos ¿Te acuerdas? ¿Tu sueño?
-Una casa muy grande, lejos de todo y ¡Con un gran patio! También con mascotas y…y ¿Tu vendrás conmigo? –el peli marrón le miro sorprendido, asintió con gran felicidad chocando suavemente su frente con la de Kaze -…Kio-Tan…gracias por todo…-dio un bostezo acomodándose un poco en la cama, cogió la mano de Fudou con mucho cariño y le sonrió, se negaba a dormir de nuevo, tenía miedo que el chico se fuera de su lado…que lo dejara solo en la oscuridad de su cabeza.
-Duerme un poco, debes de estar cansado, el doctor vendrá de nuevo a verte más tarde…duerme hasta entonces, te prometo que estaré aquí cuando despiertes, cuando vuelvas a abrir tus ojos todo estará más claro en tu cabecita te lo prometo –con un bostezo más los ojos almendra de Kaze se cerraron con tranquilidad volviendo a la tierra del sueño por unas horas más.
Fudou dio un suspiro recordando aquel Gracias por todo, sabía que había más detrás de ese gracias, le agradecía por ser su ángel guardián, por las rosas, por las cartas llenas de amor…si, todo eso había sido él desde lejos, sin querer ser rechazado, tratando de no salir lastimado, tan egoísta que no se dio de cuenta que su pequeño Ichirouta caminaba por un acantilado y poco a poco se acercaba a la orilla sin que nadie se diera de cuenta…lo inevitable sucedió, se había tirado a él, había caído a las puertas del suicidio por solo escapar de esa persona, del dolor y del rechazo. Se preguntaba en su cabeza si merecía un alma tan amable e inocente, sin importar eso era su pequeño, alguien con tal personalidad no se merecía ser tratado como fue tratado su pequeño Ichi.
-No te preocupes, que si no me quieres sé que te puedo dejar en manos de unas personas que te quieren demasiado…así que nunca te rindas Ichirouta…te amo- dio un suave rose entre sus labios, uno tan delicado y lleno de cariño pero no paso de un simple rose que por tan tenue que fuera le hacía sentir más completo y relajado que nunca, de verdad… sin importar que… amaba a ese chico con cada fibra de su ser.
