Víspera de Navidad

Querido Diario:

Esta noche es Navidad. Llega uno de los momentos más esperados por mí en el año. El momento en que mis mortífagos vuelven a hervirse los sesos preguntándose qué deben regalarme. Y si deben regalarme algo. Y si deben envolverlo en papel rojo y dorado con moños. Mataré al que lo haga. Sé muy bien qué me gustaría recibir, aunque dudo mucho que alguno sea lo suficientemente inteligente como para saberlo y conseguirlo.

Por supuesto, y como no le conseguí aún, todavía quiero a Dumbledore atado de pies y manos con una manzana en la boca. Y la cabeza de Potter para utilizar de apoya pies.

Pero este año quiero algo más. ¿Me imaginas, Diario, escribiendo una carta a Santa? Me dio náuseas…

Ah, nada mejor que descargarse con Lucius para deshacerse de las náuseas. Sí, hoy Lucius volvió a ponerse el moño. La próxima vez no le echaré un crucio, le raparé la cabeza. Eso le va a doler más.

Bien, para este año quiero la profecía. ¿Por qué es un deseo de navidad? Porque es imposible que alguno de mis vasallos la traiga. También me gustaría una variedad de caramelos con gusto a vómito, mocos y pus. No para mí, para reenviárselos a Dumbledore. Eso le curará la adicción a los dulces. Me arriesgaría a entrar al colegio sólo para reírme en su cara. Aunque en realidad me conviene que sea caramelómano, una sobredosis de azúcar podría matarlo. Le diré a Snape que le coloque azúcar extra a los dulces de Albus 'moriré de diabetes' Dumbledore. Y que se apure con esos varénikes, todavía no me dijo si Dumbledore tuvo la indigestión.

También querría una nueva libreta. No pienso cambiarte, Diario, así que no me mires así. La libreta 'b' la usaré para registrar el comportamiento de mis mortífagos. Cómo reaccionan ante mis maldiciones, cuándo merecen más maldiciones, etc. La llamaré… 'El Diario íntimo de Lord Voldemort'. Nadie te está usurpando el título, tu nombre fue siempre 'mugroso cuaderno muggle'. Bueno, ya le encontraré nombre a la libreta b. si es que algún mortífago me regala una. Y quiero una entrevista con Rita Skeeter. Por supuesto, como mi regreso aún es negado por toda la comunidad mágica – y eso me conviene – no me conviene ser entrevistado como Lord Voldemort. Seré un brujo anónimo que se suma a la campaña 'Odiemos a Potter' y 'Llevemos a Dumbledore a un asilo para ancianos'. Luego deberé echarle una maldición de olvido. O matarla. Me quedo con lo de matarla. Hace ya medio año que no mato a nadie. Me estoy volviendo blando. Creo que es hora de mandar a matar alguien. Ése Bode, por ejemplo. Es otro de mis regalos de Navidad. Que maten a Bode, sabe demasiado. Lástima que no podré matarlo yo mismo…

Y por último, quiero una túnica nueva, que no pique. Y que Lucius use durante una semana seguida la que pica. Sin bañarse. No creo que sea tan difícil estar así una semana. Snape lo hace.

Pero con túnicas que no pican.

Ah, y que me haga el pollo al horno especial de Navidad. Es con la cabeza de Potter como centro de mesa.

Ya llegó Snape. En un rato comeremos. ¡Feliz Navidad!

Tuyo, Lord Voldemort.

Pd: Nagini me pidió a Colagusano. Vivo.