Navidad, 1995.

Querido Diario:

¡Feliz Navidad!

Ah, debiste ver ayer las caras de mis vasallos cuando me daban mis regalos. Crabbe (o Goyle) lo envolvió en papel dorado y un moño.

¡Crucio! Y gracias por las dagas venenosas, Goyle.

Soy Crabbe, mi Lord.

¡Crucio! Desde ahora eres Goyle.

Vi que mientras tanto Colagusano forcejeaba con su paquete. Cuando llegó ante mí, de su bolsillo asomaba papel verde. Con arbolitos. Arbolitos sonrientes. Sólo porque me gustó su regalo no lo asesiné allí mismo.

Hermosa libreta, Colagusano.

G-gracias, se-se-ñor. Es mágica, se abre sola cada vez que usted agarra la pluma.

Nagini supo en ese momento que no obtendría lo que deseaba. Se fue a cazar muggles.

Lucius me regaló otra túnica. Espero que no pique. Mcnair me dio un hacha y Jugson unos libros de Artes Oscuras. Ya me los sabía de memoria. Snape no murió porque su pollo estaba delicioso y porque me dijo que Dumbledore pasaría la noche en la enfermería. Según él, la enfermera de Hogwarts despotricaba contra 'la cocina extranjera, primero los franceses y ahora esto'.

Snape se cercó a mí con un bulto envuelto en verde oscuro. Era blando. Lo abrí rápidamente creyendo que sería el cuero cabelludo de Potter. Por un momento hasta sonreí, hasta que…

¿Medias, Severus? Medias de lana rojo oscuro. Explícate. (Snape ya estaba más bordó que las estúpidas medias)

P-perdón, mi Lord, ése era el de Dumbledore. Eh- ¿Más pollo, mi Lord?

Decidí dejarlo pasar. Tendrá lo que merece cuando el viejo ridículo reciba por error el paquete que me pertenece a mí. Lo obligará a comer dulces, le dará un sermón y le hará prometer que será bueno. Conociéndolo a Severus, creo que preferirá un cruciatus.

Tuyo, Lord Voldemort.

Más tarde…

Querido diario:

Dumbledore me envió un regalo. La tarjeta decía un montón de estupideces sobre el amor, el arrepentimiento y un montón de palabras cursis que no reproduciré aquí.

Era una caja de dulces. Me pregunto, querido diario: ¿Por qué lo probé? ¿Por qué me vacié la bolsa? Ahora me estoy deshidratando de tanto vomitarlos. Mandé llamar a Snape para que lo solucione con una de sus pociones anti-vómito.

Estúpido viejo ridículo, metido e iluso.

En el fondo del paquete decía: 'Hechos con amor en el Polo Norte'.

Payaso. Ojalá se muera de disentería.

Tuyo, Lord Voldemort.