-¿Estás segura de lo que escuchaste Yuzu? -Preguntó el chico que viste de ninja. Ambos amigos estaban reunidos en el café propiedad de la esposa del Hondureño.
-Claro que sí. Ellas dijeron que son las hijas de Tachibana-san, y que se la llevarían de nuevo al Kólasi para que cumpliera su deber como la emperatriz además… -La gata mágica se quedó por unos minutos en silencio hasta que volvió a hablar sacando de sus ropas un medallón que fue puesto en la mesa-. -Creo que una de las chicas que visitaron el santuario buscando a Tachibana-san me dejo esto
-¿Un medallón en forma de luna? Crees que tenga algo que ver con que seas la hija de la luna -dice el ninja observando el objeto que estaba en la mesa.
-No tengo idea. Pero algo me dice que si voy a esas ruinas encontraré las respuestas que tanto estoy buscando.. Aunque tengo miedo de saber que encontraré -temerosa la gata mágica quien le hizo frente a la reina de las brujas bajaba sus orejas en señal de miedo e incertidumbre
-Tranquila Yuzu como tu amigo y compañero de armas. Iré contigo no voy a dejarte sola en este viaje -sonriendo como todo un heroe el chico que viste de ninja intentó con esas palabras levantar los ánimos de su amiga.
-Nin-chan.. -Susurró la maga.
-Así que las ruinas de Nuxvar ¿he? Supongo que la única persona que conoce el sitio es Asuka -mencionó el chico de pelo azul claro.
-Sí, ella debe saber cómo llegar hasta ese lugar pero no responde mis llamadas. Incluso cuando contestan es siempre una de sus esposas -de nuevo los ánimos de la Colombiana caen
-Te mentiría si no dijera que también estoy preocupado por ella. La he notado un poco rara y me imagino que debe ser por el trabajo o algo parecido.. Aunque no quiero imaginar que sea por ya sabes -mencionó el autor de pelo azul claro mirando a un lado antes de fijar su mirada en la chica que estaba frente a él.
-¿Crees que le esté pasando algo? Digo ¿hace cuánto que volvió a la psicologa? -Esa pregunta hizo que el chico reaccionara.
-No la vi allí desde que nos hicieron aquella operación del corazón. Pensé que ella volvería pero no regresó más -contestó el autor.
-Tal vez podamos hacerle una visita ella me escuchara quiera hacerlo o no. Es mi esposa y me preocupo por esa testaruda mujer -dijo la magita de pelo lila moviendo su cola de un lado a otro. Dejando su mirada a un lado para luego fijarse en su amigo quien estaba riendo- -¿qué pasa?
-Es solo que me parece gracioso que te tomes el papel de esposa tan seriamente aunque también me parece tierno verte de esa manera -el chico que viste como un ninja responde mientras reía divertido ante la actitud de su compañera de armas.
-Pues es mi esposa después de todo y debo preocuparme por ella aunque sea una berrinchuda, infantil, pervertida.. -antes de que la gatita dijera otra cosa la señora Shibuya pasó diciendo..
-Muy buena en la cama -la señora Shibuya se quedó detrás de la barra donde continuó diciendo- -sé qué fue solamente un desliz pero.. vaya no sabía que esa mujer pudiera aguantar tanto. Ya luego cambiaremos la cama por que casi la rompimos con mi demonio del amor -terminó diciendo la mujer de pelo naranjo con una sonrisa. Tan metida estaba en sus pensamientos que no se dio cuenta de que le estaban escuchando.
-Señora Mizuki ¿qué acaba de decir? -Preguntó un poquito sacado de onda el esposo de su hija mayor.
-Qué.. Este yo. No dije nada -riendo nerviosa la mujer lentamente se fue alejando del lugar dejando solos a los autores.
-Eso fue realmente extraño. Pero creo que si llega a pasar lo que estoy pensando Kanon y Aria-san serán hermanas mayores -Yuzu rió ante su comentario.
-Mejor cambiemos de tema. No quiero quedar con traumas que después no puedo pagar el terapeuta -susurró el semi-demonio de pelo azul claro. Bajando un poco su cabeza teniendo en su mente un millar de imágenes donde la señora Shibuya cargaba a una bebé de pelo naranja con pequeño cuernos y cola de demonio.
-¿Qué sabes de Franco? Tampoco lo he visto últimamente después de lo que pasó en el torneo pareciera como si la tierra se lo hubiera tragado -Yuzu dijo para luego beber un poco de su café. Tras tomar un poco de aquella bebida dejó la taza sobre el plato.
-Conociéndolo debe estar buscando una forma para que no le sigan llamando pasivo o que Askella deje de chuparle la sangre -en eso el chico que viste como un ninja rió recordando como su amigo se quejaba por ser tratado como un banco de sangre para la pequeña vampiro.
-Cuando lo veamos tendremos que hablar con él sobre esto quiero decir, es nuestro amigo y quizás pueda ayudarnos ¿qué me dices? -dice la chica de cabello lila con un tono optimista.
-Sí, los cuatro somos un grupo, mejor dicho una familia y tenemos que apoyarnos. Esto nos concierne a nosotros a todos -responde el autor esbozando una pequeña sonrisa que fue correspondida por su gran amiga.
-Es cierto. Esto no solamente me afecta a mí sino también a todos nosotros y saldremos victoriosos -dijo confiada la maga aunque luego pensó- "¿qué cosas encontraremos en esas ruinas y por qué me siento tan mal? Habrá algo que no me has dicho sobre el pasado de las gatas mágicas…"
Los dos amigos quienes compartían más que su gusto por la escritura continuaron charlando de varias cosas. Al final poco a poco se fueron olvidando de los problemas sin embargo una nube negra se cernía sobre ellos y una nueva amenaza pronto llegaría para destruir su felicidad
[...]
Mientras tanto en el centro de la ciudad la improvisada cita del pasivo y la linda rubia siguió su curso hasta que..
-Y bien cuéntame sobre ti, Hinata-chan -habló el chico del parche sonriendo de tal forma que el rubor en las mejillas de su nueva amiga se hiciera presente de nuevo.
-Este.. Veamos tengo 19 años recién cumplidos.. Soy de Aries y estoy estudiando ingeniería además de un poco de diseño gráfico pero mi pasión es la danza y el cosplay como puedes ver -la jovencita dejó escapar una pequeña risita acomodando un mechón rebelde de su cabello detrás de su oreja.
-Parece que la influencia de Marín llegó incluso a otras personas -comentó el chico del parche levantando la taza que tenía frente a él. Solo para beber lo que había pedido antes de escupirlo en el piso debido a que no era muy fan del café.
-Muy amargo -Hinata dijo ladeando un poco su cabeza parpadeando un par de veces intentando no reír debido a la expresión del chico que estaba frente a ella.
-No soy muy fan de las cosas amargas.. prefiero algo más dulce pero veo que tú no tienes problemas con ello por lo que veo -Franco miró a la chica con quien estaba teniendo una pequeña cita improvisada quien tenía frente a ella un humeante taza de café de la cual bebió un poco para luego dejar su taza en el pequeño plato que había quedado vacío por unos minutos.
-Me gustan las cosas amargas aunque también me gustan mucho los dulces. En especial los chocolates -dijo la rubia desviando la mirada un poco apenada por alguna razón.
-Vaya entonces ya sé que podría regalarte cuando cumplas años -comentó el chico del parche haciendo que su cita del día empezará a tartamudear debido a los nervios que le invaden.
-No, no creo que debas preocuparte por ello ya que, apenas nos conocemos.. Yu-Yuzaki-kun -murmuro Hinata toda roja pareciendo una pequeña manzana madura.
-Es cierto apenas nos conocemos pero siento como si ya te conociera, Hinata-chan -Franco rió nervioso debido a la tontería que había dicho pero este fue correspondido por una leve risita de su acompañante.
-Eres muy raro, Yuzaki-kun pero algo me dice que no será la última vez que nos veamos -Hinata habló sonriendo de lado.
-Ya te dije algo sobre mí ahora quisiera saber algo sobre ti -preguntó la joven acompañante del chico.
-Pues no hay mucho que decir.. Soy solamente alguien normal quién tiene un trabajo para nada normal. Debido a que cazo demonios con algunos amigos que hice en la agencia donde laboro, hace poco deje un empleo en un karaoke, tengo este parche por cosas que han pasado. Veamos tengo varios hijos y cuando digo varios son varios pero no me quejo aunque hay veces que quisiera tirarme por una ventana tengo que hacerme responsable de mi gran familia -finalizó el chico. Por la vergüenza quizás terminó rascando su mejilla evitando la mirada de su cita del día.
-Vaya, no tenía idea que tuvieras hijos y tantos como dices, debió ser muy duro para tu esposa tener tantos niños -dijo la chica de ojos ámbar sorprendida por lo que acaba de escuchar.
-Pues la verdad.. Me he casado con muchas mujeres. Sé que suena raro pero las cosas se dieron de esa forma fue un poco duro también vivir en una casa no tan grande ya que tuve una gran cantidad de niños pero gracias a Laura ese problema se soluciono -el chico del parche mencionó riendo un tanto nervioso ya que era la primera vez que se sentía tan cómodo con una desconocida.
-Es la vida de cada quien y puede hacer con ella lo que quiera. Me gustaría algún día conocer a tu familia -eran las sinceras palabras de Hinata quien miraba al chico del brazo irregular. Al sentir la mirada de su cita el autor miró a la chica. Ella le dedicaba una tierna sonrisa que fue correspondida por su nuevo amigo.
[...]
Mientras tanto con la demonio y su esposa de cabellos rojos. Ambas mujeres seguían su camino charlando de muchas cosas hasta que..
-Darling hay algo que quiero decirte -Mei dijo en un tono bastante rudo o más bien se mostraba seria por primera vez mientras caminaba junto a su esposa e hija.
-Dime soy toda oídos, cariño -confundida por el radical cambio de actitud de su esposa la demonio de ahora pelo blanco responde esperando lo siguiente que diría su mujer.
-Es sobre Shiki -ante la mención de la chica. Asuka prestó un poco más de atención. Hubo un pequeño silencio que luego fue roto por la misma pelirroja- -sabes.. ella ha estado pasando mucho tiempo con tu amigo, Yuzaki
-Ya veo.. -fue lo único que dijo la demonio quien tenía sus ojos ocultos entre los mechones de su cabello.
-Debe haber alguna explicación para ello. No creo que ella y él ya sabes.. Ella te quiere además tienen a Soji-kun.. -con palabras entrecortadas habló la chica amante de las idols mirando a su esposa quien miraba al frente dejando solamente uno de sus ojos azules a la vista de su amada-. -Sí fuera el caso de que.. ¿Dejarías ir a Shiki? -Preguntó Mei.
-... -La diablesa de pelo blanquecino se quedó por unos momentos en silencio hasta que por fin pudo encontrar las palabras justas-. -Supongo que tendría que hablar con ella pero si es su decisión irse con él, no me interpondré, es su vida después de todo y si es feliz con él.. les deseo la mejor de las suertes
-Darling tú.. -Susurró la ex idol viendo como el color del cabello de su mujer cambiaba a negro. Ella se apartó del cuerpo ajeno mirando como la mujer que era su heroína cuando era pequeña se iba-. -Shiki.. Eres una idiota.. Dijiste que ibas a cuidar de ella también que la amabas y ahora.. nuevamente no puedo hacer nada por ti.. Asuka-chan..
[...]
Hace algunos años atrás. Se puede ver a una pequeña pelirroja sentada en el césped llorando. Ocultando sus ojitos con sus manos
-Por qué.. Por qué siempre me molestan.. No les hice nada para que me hagan esto -decía entre sollozos una pequeña Mei.
-Esos abusivos te estuvieron molestando de nuevo -la voz de una mujer se escuchó y los brazos de una persona que era bien conocida para la futura idol rodearon su cuerpo.
-Onee-chan.. Yo no les hice nada y.. y ellos comnezaron a molestarme a decir cosas feas.. -Continúo llorando la menor estando en los brazos de la adulta.
-Son unos tontos. A personas así les gusta molestar a otros, no les hagas caso mi pequeña manzanita, tú eres miles de veces mejor que ellos. Además tu hermana mayor siempre estará aquí para ti y lo sabes -dijo la mujer tras separarse del cuerpo ajeno mirando con una pequeña sonrisa a la infante que correspondió.
-... -Mei miró a otro lado evitando la mirada de su hermana mayor.
-Mi manzanita. Estaré contigo pase lo que pase y si quieres llorar puedes hacerlo no te juzgaré. Eres la persona más importante en mi vida y te lo haré saber todo el tiempo -dijo la mujer que estaba frente a la infante cuyos ojos se abrieron como un par de platos al escuchar lo que decía su heroína. Tan pronto como miró hacia el frente pudo encontrarse con esos hermosos ojos de color azul que tanto le gustaban.
-... -Sin decir nada. Ni una sola palabra la jovencita de pelo rojizo se lanzó a los brazos de su hermana mayor y heroína todo mientras escondía su carita entre el pequeño espacio que quedaba entre la cabeza y el cuello de la misteriosa mujer que le acompañaba.
-Vamos a casa. Seguramente tus padres deben estar preocupados y no me gustaría recibir un sermón de tu madre -al ponerse de pie esta misteriosa mujer cargo el pequeño cuerpo de la pelirroja.
-No quiero que me dejes, onee-chan. Quiero que estés conmigo.. No quiero perderte también a ti.. No quiero.. -Susurró Mei quien rompió en llanto rodeando con sus brazos el cuello de su hermana mayor quien sonrió mientras le abrazaba con fuerza pero sin llegar a lastimar a su pequeña manzanita.
-Me quedaré contigo esta noche, Mei-chan. Tampoco me separaré de ti lo prometo y aunque el tiempo o la distancia nos separen yo encontraré la forma de poder estar contigo -respondió la mujer misteriosa al darse la vuelta llevando consigo a la menor quien sollozaba aferrándose más a las ropas ajenas como si no quisiera apartarse o perder a la mujer que tanto quiere.
[...]
-Y cumpliste tu promesa. Onee-chan me cuidaste siempre.. Me enseñaste muchas cosas y ahora juntas tenemos a una pequeña. Ahora somos madres, algo que no pensé ni en mis más locos sueños que llegaría a pasar.. pero no me arrepiento de haberte escogido.. Es mi turno para ser tu pilar -dijo por lo bajo la amante de las idols. Con ese pensamiento en su mente Mei corrió hasta llegar donde su amada idiota.
-¿Qué sucede Mei? -Pregunta la pelinegra un poco sacada de onda por la actitud de su pareja.
-Nada o es que acaso no puedo caminar tomada de la mano de mi esposa -con una tierna mirada que hizo a la demonio sonrojarse habló Mei quien había tomado la mano de su pareja. Para luego mirarle como un cachorrito recién castigado provocando que la diablesa de ahora mechas negras se pusiera roja por la cercanía de la ex idol.
-Tío.. Franco -moviendo su colita la pequeña dinobebé como le llama la diablesa a su pequeña hija llamó a su niñero o mejor dicho a su tío medio pasivo.
-¿Tienen un radar o algo para saber dónde está Franco-kun? -Preguntó la pelirroja mirando a la pequeña Albal-chan que seguía moviéndose en los brazos de su madre como queriendo ir donde estaba el peli celeste.
-Parece sí.. aunque es graciosa la forma en que ellas actúan cuando están con él. En especial la pequeña Askella-chan -Asura quien había tomado control del cuerpo de Asuka rió- -no Albal-chan no puedes solamente irte volando dónde está tu tío tenemos que ir las tres. No querrás que mami se ponga triste ¿cierto?
-No.. Mami.. Triste no.. -Balbuceo la bebé mirando a su madre de cabello negro y luego de acomodarse un poco pudo ver donde su madre de ojos azules estaba para luego sonreír de forma tierna.
-¿En serio quieres mucho a tu tío, cierto? -Correspondiendo al gesto de la bebé Mei sonrió también para luego volver a sujetar el brazo de su amada.
-Tío.. Franco.. -Balbuceo de nuevo la pequeña dinobebé moviendo de nuevo sus alitas como queriendo separarse de su madre.
-Ellas son incorregibles -rió por lo bajo la demonio de pelo negro- -solamente espero que ese idiota de Hinata no haya hecho nada raro
-Espera como que "ese" no será esa después de todo es tu prima ¿cierto? -Mei dijo notándose algo confundida por lo que había escuchado decir a su pareja.
-Puesss… Verás..
[...]
Con Kochis y su nueva amiga
-Todo muy bonito pero Franco-kun tengo que ir a donde se va sola -decía la rubia vestida de maid. Ella corrió su silla y se dispuso a ir al trono pero como todo caballero u hombre que se respeta el chico medio pasivo quiso acompañarla alegando que tenía que ir también
-Te acompañaré -mencionó Franco quien también se había puesto de pie. Al tiempo que se estiraba un poco tras estar sentado un largo rato en aquella silla.
-Ay pero que caballeroso eres. Seguramente que por eso tus esposas o amantes te quieren tanto además -Hinata la chica cuyo pasatiempo también era hacer cosplay se le acercó peligrosamente al pasivo de pelo celeste quien se sonrojo por el contacto del cuerpo ajeno que cayó junto al suyo- -sí sigues siendo tan lindo.. creo que me terminare enamorando de ti
-Ah.. Este.. Solo lo hago por cortesía a parte también como dije tengo que ir -el chico quien poseía el brazo impuro miró a un lado sintiendo sus mejillas rojas.
-Pues si eres cortés yo seré un poco más atrevida -ante estás palabras y el tono en que fueron dichas al joven Yuzaki unos cuantos cables se le fundieron. Aunque fue peor ya que sin que este lo esperara su cita del día tomó su mentón haciendo que la cara de Franco quedará al frente. Sin decir otra palabra los labios del Argentino fueron tomados por los pequeños pero tiernos labios de la chica que viste como una maid. El beso en sí no duró mucho ya que al poco tiempo se separon- -kyaa.. mi primer beso real.. qué vergüenza.. qué vergüenza
-Espera Hinata-chan nunca habías besado a un chico antes -el joven del parche dijo..
-No, nunca había besado antes a un chico quiero decir, he tenido algunos novios o parejas pero.. pero.. ¡Ay no me hagas decirlo! -Exclamó una sonrojada chica quien sin darse cuenta le dio un fuerte golpe a su cita del día. Por la fuerza del golpe el pobre Franco fue derribado todo mientras la chica que viste de maid daba pequeños saltitos en su lugar.
-¿Qué será que come para tener tanta fuerza? ¿Acaso será luchadora mexicana? -Susurró el pobrecito chico del brazo irregular desde su lugar antes de ponerse de pie e ir a su asiento.
-Ah, perdón Franco-kun. A veces no mido mi fuerza ¿estás bien? -la jovencita quien viste de maid se acercó donde el autor quedando frente a este Hinata cerró sus ojos y sacando un poco su lengua le dio una pequeña lamida a la mejilla del cazademonios quien se puso más rojo que un tomate maduro- -con eso bastará. No es mucho pero espero puedas perdonarme -al alejarse del rostro ajeno aquella chica de pelo rubio le dio un fugaz beso en los labios al chico con el que dio su primer beso
-Descuida. Soy muy resistente aunque no lo parezca, Hinata-chan no tenías que ir al tocador -Franco al decir esto hizo que la chica de pelo rubio cayera en cuenta de que debía ir a atender el llamado de la naturaleza.
