Capítulo 2
…
Oscuridad; eso era todo lo que alcanzaba a ver, su mano se desarrollaría hacia lo lejos sintiendo nada, eso era el tiempo antes del tiempo; antes de la creación conocida, cuando solo un par de figuras se prepararon para lo que pronto se convertiría en vida. La escena cambio mientras el tiempo se aceleraba con cada movimiento. Ante sus ojos desfiló la vida, la creación de las galaxias que por su mano se formaron, planetas y sistemas con especies que nacieron, crecieron y fallecieron. Almas, mundos, ideales, guerras, victorias, derrotas…
-¿Por qué? – Se preguntó consciente de que esto era parte de él, es quien era y lo que estaba dejando pasar por no ser capaz de ver más allá de lo que su propia necedad le permitía.
-Creíste que eras libre- Escucho la voz de su contraparte, -supusiste que una acción tan banal como cercenar tus alas y auto mutilarte te daría esa libertad. Omnipresencia, conocedor del destino y el futuro debe decirte algo antes de permitirte caer en esa trampa.
-Eso no…- Prosiguió Lucifer desconsolado.
-Sólo un movimiento diferente aquí, un cambio leve por acá y listo. No es necesario mentir para crear un patrón diferente- Explico la estrella de la mañana levantando un vaso con whisky para beber de él. A su espalda se vio su forma realizando acciones que le grabaron su propia vida, pero al mismo tiempo las de Michael (Su Michael) no el de Morningstar.
-Yo cometí muchos pecados, creí en mi libertad como tú; pero siempre había algo o alguien que me hacía ver la realidad y sin embargo después de convertirme en mi propio individuo note las referencias, cosas que al final eran una constante en muchos universos excepto el tuyo. Me dije que tenia que conocer el resultado de ese cambio. Al final él descubrió lo que necesitaba para derrotarme, fue tan simple que no hay palabras para describir mi decepción. Como sea tal vez ahora puedas ver el panorama completo aunque ya sea tarde- Finalizo levantando el vaso para terminar de consumir el liquido cobrizo.
-¿Por qué sigues atormentándome si ya tomaste lo que deseabas?- Le cuestiono el ángel de cabello oscuro.
-Lo siento, creí que buscabas la verdad. Si no, ¿Por qué habrías de visitarme en sueños?- Pregunto el güero con indiferencia.
-¿Qué?, ¡Yo no lo hice!- Replico su contraparte.
-Tu llegaste a mi puerta en este mundo que no es tuyo ni mio y su rey ha sido considerado en permitirnos hablar a solas. Como bien dijiste yo obtuve lo que deseaba, la pregunta es… ¿Tú también?- Finalizo tomando el picaporte de una puerta que acababa de aparecer.
Lucifer abrió los ojos levantándose de golpe, se hallaba en su cama la que reposaba en la réplica exacta de su pent-house de los ángeles en el infierno, de inmediato camino hacia la ventana para admirar ese sol falso, todo era tan similar y diferente , una trampa muy real.
-¿Yo obtuve lo que deseaba?- Se preguntó consiente de que la respuesta era NO.
…
-No- Una palabra que acostumbraba escuchar de parte de todos con los que utilizaron, sin derechos pero con muchas obligaciones esa fue la historia de su vida, seguir órdenes sin replicar y cuando creyó que podía ser más la realidad lo aplasto como si fuera nada .
-Un objeto creado para llevar a cabo un plan, un mero peón.
-A veces percatarnos de la verdad tiene ese efecto- Escucho una voz para él desconocido, sin embargo no sintió enojo o peligro de su parte, tal vez sólo… comprensión.
-¿Quién?- Quiso preguntar rompiendo sus palabras por una tos severa.
-Espera, bebe algo antes de hablar, Nuestro hermano no ha vuelto y necesitas descansar- Aclaro el ser, un hombre joven de cabello negro pero a diferencia de él lacio. A su espalda un par de alas oscuras reposaban haciendo armonía con sus ojos grisáceos.
-Tu- Murmuro.
-¿Qué no soy tan impresionante en tu universo?- Le cuestiono el arcángel sonriendo ofreciendo su mano. Michael la observo sin tomarla, no estaba acostumbrado a esa clase de tratos llenos de amabilidad a menos que vinieran de…
-¿Gabriel?- Pregunto finalmente recordando los últimos sucesos, su colapso mental en medio de los dos Lucifer. En antaño se habría enfurecido por la muestra tan extrema de debilidad, pero ahora parecía ser algo sin importancia, la verdad es que no tenía modo de explicar su sentir o la decepción que experimentó al escucharlos.
-Entonces es verdad- Prosiguió pasando una mano por su cabello ahora limpio, lo que lo confundió. Notando finalmente sus manos libres de infecciones cubiertas por vendajes, así como la ropa de cama blanca e inmaculada.
-Eres rápido- Continuo el mensajero sentándose en la orilla de la cama revelando toda clase de detalles antes de que pudiese decir algo, otra constante de GABRIEL.
-Si bueno Lucifer no habría querido que se ensuciará todo, deberías ver como se pone cuando algo no sale como quiere, pero imagino que lo sabes; digo…se lo que te hizo.- Aclaro poco después de desviar de inmediato el tema.
-No hablemos de eso, dime ¿qué tan diferente soy?-Pregunto lleno de curiosidad. Ahí soy rubio, pelirrojo, castaño…
-Eres una chica- Interrumpió el ángel del miedo sin consideración alguna.
-¿Qué?, ¿En serio?, wow no me visualizo- Continuo para sí imaginando y haciendo señas con sus manos sobre su pecho de modo cómico.
-Pero es la única diferencia al parecer- Confirmo la espada con suavidad. -Ella es una de las pocas que fue realmente una hermana- Finalizo cerrando sus manos las cuales reposaban en su regazo.
-No te ves alterado, he conocido otras versiones un poco más intensas de ti- Replico su interlocutor. Michael asintió sin más, era lógico y aunque se supone que los universos deben tener cosas similares no es una regla que todo sea exactamente igual.
-Supongo que mis otras versiones tienden a exaltarse con mayor facilidad- Exclamo en voz baja.
-Es una manera de ponerlo- Fue la respuesta acompañada de un toque de tristeza, pero Michael no tenía interés en ahondar el tema. De hecho no tenia interes en nada.
-Despertaste- Intervino otro. La fuerza que emanaba eclipsaba con facilidad casi cualquier cosa dejándolo un poco mareado.
-Lucifer Morningstar- Susurro el viejo general enfocándolo por primera vez, notando al fin lo distinto que era, podía percibir el poder que rodeaba esa figura como el aire a su alrededor, sin embargo no se sintió sofocado, al contrario algo en su interior le estaba aproximarse a permitir la entrada de esa energía a…conectarse…
-No sé qué es lo que buscas, pero creo que no soy quien puede dartelo- Explico el ángel del miedo sin inmutarse, aprovechando esos breves instantes de paz recordando tal vez la grandeza que alguna vez poseyeron él y su hermano.
-Eso es algo que yo debo decidir- Respondió su anfitrión quitándose el saco para colocarlo en el respaldo de una silla. Sus alas hermosas iluminaron la habitación con su gracia dejando al gemelo oscuro desconcertado. Era algo que notó de todos ahí, no buscaron esconder su especie.
-¿Qué uso puede haber para un arma destrozada?- Murmuro poco después de incapaz de mantener la mirada, a pesar de verse mejor las heridas aún se dibujaban en una serie de cicatrices que contaban su historia de fracasos y victorias, siendo el primero el más acentuado a su parecer.
Estaba un poco catatónico cuando llegamos, por lo que no fui capaz de ayudarte como deseaba; al menos hasta que recuperaras la conciencia. Ahora que estas despierto podemos terminar lo que comencé- Explico el iluminado ignorando el gesto de incredulidad en el rostro de su invitado.
-¿Para qué?- Recalco Michael derrotado.
-Hmmm, no puedo culparte, supongo que incluso yo llegaré al límite alguna vez; sin embargo creo que la creación es razón suficiente para seguir viviendo. Porque sabes que al morir todo eso que tienes dentro creará un caos de proporciones catastróficas o era esa la razón por la que estabas tan empeñado en ello, ¿La última venganza?, el fin de su universo como pago por haberte olvidado. Creo que si amo ves de ese modo es algo interesante. Una versión algo oscura de Michael y debo admitir que me agrada- Comento retirando los vendajes.
El viejo general lo observo impactado, ¿Cómo podría imaginar algo así?, la verdad es que desde hace eras que se sentía incompleto, casi vacío. Supuso que se debía a la pérdida de su poder; lo que lo hizo ser él fue extirpado por su padre el día que su hermano cayó, pensó que Lucifer había sufrido el mismo destino al ser condenado, hasta que lo encontró en la tierra. Cuando diviso toda esa energía latente, pero para su hermano era como si no estuviese ahí.
-Ah ya entiendes los juegos- Sonrío la estrella de la mañana entre cerrando los ojos. –Como dije antes un movimiento aquí, toco el pecho del arcángel herido –Otro allá- Continúo moviendo su mano hacia su espalda sosteniendo el hombro que llevaba el área del ala dañada, concentrándose.
-Padre mintió, lo hizo una y otra vez, sus instrucciones crípticas que dejo en su lugar de trabajo, su supuesta perdida de memoria. Michael creyó que todo era culpa suya, pero en realidad ¿Quién es capaz de engañar a dios? Fui un tonto al seguir el acto, pero él sabía que las teclas apretar para que siguiera su plan, siempre fue así- Exclamo observando el brazo lesionado.
-Nunca sane no porque pensará que era lo peor, sino porque era imposible si él no lo permitía- Continuo para sí cuando un dolor atravesó su cuerpo, los espasmos tan familiares recorrieron el hombro dañado y los muñones se movieron buscando liberar la tensión. Un grito ahogado fue todo lo que alcanzó a exclamar antes de liberar la energía acumulada durante tantos años, todas las mentiras que sus hermanos soportaron y mientras el creyó que eran sus pensamientos en realidad era lo contrario, patético y débil. Buscando ser visto a través de la oscuridad cuando la oscuridad era él. Cayó en el juego perdiendo su visión.
Padre se lo dijo a LUCIFER, le insinuó que Michael lo hizo desertar, su propia espada defectuosa, quebradiza, débil ¿Realmente podría hacerlo en ese estado? Su autoestima por los suelos debido al trato de sus hermanos quienes lo vieron mal por el defecto que jamás sano y las palabras de Amenadiel al asegurar que la autorrealización eran la clave lo empeoraron. Lo juzgon afirmando que jamás sanaría porque no era digno, su propio cuerpo era la muestra de lo dañado que estaba y él se dejó llevar.
-Fui tan estúpido- Murmuro con cansancio. –El manipulador manipulado, seguro que lo disfruto- Afirmo
-No es tu culpa, es parte de quien eres; no serías Michael si no creyeras en sus palabras y esa fue la clave- Confirmo Gabriel, si te contará mi historia, créeme se lo que es caer bajo.
Lucifer aprovecho la oportunidad al verlos distraídos tomando parte de la energía del portador reformando las alas perdidas.
Hermosos oscuros como la noche, elegantes y tan suyos. La espada sintió la reacción e Incapaz de detenerse se dejó caer de frente tan sólo para sentir las manos de su hermano menor en él.
-Te tengo- Murmuro el mensajero mientras lucifer terminaba.
Michael no pudo decir nada, algo que se había roto desde hacía mucho se reformo con una velocidad sorprendente, la energía de cada ente en la existencia latió en su interior como lo hizo en el principio del tiempo, sus ojos se abrieron mientras observaba nuevamente la habitación con una perspectiva distinta. Sin pensarlo admiro su cuerpo flacucho y desgastado preguntándose en qué momento cayó así de bajo.
-Bienvenido de vuelta hermano- Sonrió Gabriel soltándolo.
-Ahora viene lo más interesante- Confirmo Morningstar, -Es momento de darle la vuelta al tablero-
…
Continuará…
