Capítulo 2

Dolor, eso era todo lo que sentía en ese momento. Como pudo se giró tratando de hallar algún modo de detener ese sentimiento que no le permitía descansar, su dolencia se convirtió en algo crónico que en lugar de disminuir aumento día a día hasta convertirse en la tortura que estaba experimentando. Desesperado se volvió una y otra vez incapaz de encontrar una posición soportable. Sus manos sujetaron la extremidad dañada como si deseara arrancarla tan sólo para encontrar paz. Las lágrimas volvieron a caer sin que él pudiese hacer nada para evitarlo. Aun así evito emitir sonido alguno, aguantando todo con la mandíbula apretada, dejando escapar respiraciones profundas que resonaban en el interior del habitad.

Katashi observo con atención maravillado por la fuerza de voluntad de la tortuga al evitar hablar a pesar de su dolor; sin embargo su intención jamás fue torturar a la criatura al punto de hacer su existencia un martirio. De inmediato tomo el teléfono para comunicarse con el médico encargado, tenían que hacer algo para detener los dolores antes de que impulsaran a su Aoi hacer algo más drástico.

Leonardo abrió sus ojos exhausto, las ondas de dolor que recorrían su cuerpo le hicieron temblar levemente mientras se dejaba caer al piso sobre su caparazón. –Por favor déjame morir- Pensó enfocando las lámparas de calor que acariciaban su figura con un calor que en su infancia fue tan anhelado. Ahora más que nunca estaba seguro de que jamás volvería a ser una criatura libre, no sería capaz de buscar a su familia en ese estado. Ni siquiera podía sentarse derecho sin experimentar un dolor devastador.

-Lo siento tantos chicos- Continuo en su mente perdiéndose en sus pensamientos, buscando escapar de la tortura.

–Nunca quise fallarles de modo tan espectacular, yo sólo quise ser el mejor líder, el que se merecían. Pero como Rafa siempre dijo, era un error tras otro- Prosiguió medrando su confianza con ese sentimiento de inutilidad que le embargaba. Si no fuese así no habría terminado aquí- Finalizo sintiendo a la oscuridad dándole la bienvenida, su cuerpo finalmente se estaba rindiendo al dolor.

El humano observo a la tortuga con suma atención. Su kame sufría debido a una mala decisión suya, algo que no podía permitirse cometer dos veces.

Un equipo entro a la celda levantando al espécimen poco después para trasladarlo al consultorio donde sería atendido. El médico veterinario comando a sus ayudantes solicitando unas radiografías para analizar la razón del padecimiento. Era cierto que el conocimiento del que disponían conforme a la especie era sumamente escaso y cualquier falla podría implicar repercusiones como las que estaban experimentando.

-¿Qué puede ser?- Pregunto el dueño de la criatura con un leve toque de preocupación.

-Necesito sacar las placas para confirmar, pero podría ser que su velocidad de recuperación está causando más daño que bien. Si la extremidad comienza a sanar mal es probable que se presenten esos dolores tan severos.

-Pues si es el caso arréglalo, no me importa si hay que romper la extremidad de nuevo, piensa un método diferente de restricción. Jamás debí aceptar tu propuesta- Refunfuño el hombre angustiado.

-Entiendo Katashi, admito que fue mi error por suponer las cosas, pero sabes de lo que esa criatura es capaz, lo viste el día de su captura. La cantidad de hombres que derribo antes de ser sometido es impresionante, más considerando su estructura. Hay cosas concluyentes como el hecho de que su caparazón esta fusionado con su columna lo que debería hacerlo lento y poco ágil. Sin embargo como pudimos apreciar era todo lo contrario, este ser es una contradicción tras otra- Explico el médico estresado.

-Ya se, por eso acepte tu propuesta, pero no puedo seguir viéndolo sufrir de ese modo. Es un niño que está siendo torturado por nuestra incompetencia. Trata la rodilla lo mejor que se pueda, permitiremos que sane adecuadamente y buscaremos otro método de restricción. Por cierto coloquen el bozal de nuevo, no quiero que se rompa la mandíbula por tratar de contener sus gritos. Será más fácil así hasta que se recupere. El veterinario asintió buscando sus herramientas de trabajo de inmediato.

El hombre salió del consultorio dirigiéndose a su oficina, sabía que el avance que hasta ahora habían logrado se perdería obligándolos a empezar de nuevo lo que era un dolor de cabeza, pero al menos Aoi no estaría atrapado en ataques continuos de dolor. Tenían tiempo para trabajar una vez que estuviese mejor.

Donatello analizo las grabaciones registradas por el teléfono de su hermano. Después de lo que ocurrió con el tecnodromo se decidió a instalar en los Cell Shell un dispositivo de emergencia que permitía realizar grabaciones continuas, mismas que se desechaban a menos que el dispositivo sufriera algún daño fuera de lo común. Como un golpe muy fuerte o caída. Sin embargo nunca le menciono a nadie sobre dicha función, pues era un arma de doble filo ya que podría revelar información al enemigo si sabían cómo y dónde buscar. Aun así luego de la sensación de perder a Leonardo en la nave Krang, no dudo en instalar la aplicación para asegurarse de su seguridad.

La pantalla revelo finalmente los últimos momentos de libertad de su hermano, donde sin que se percataran observo las formas de ellos marcharse para dejarlo atrás. Él nunca fue tras ellos, probablemente herido por las palabras emitidas momentos antes. Pero lo peor apenas comenzaba cuando la voz de la tortuga desaparecida se hizo presente.

"Honestamente no sé qué estaba pensando"

El escenario cambio lentamente hasta llegar a otra azotea en sentido contrario al que ellos tomaron.

"Debo hablar con el sensei"

El tono depresivo en la voz de su hermano le hizo pensar en lo tontos que habían sido, probablemente el mayor estaba pensando lo peor de su persona mientras buscaba una explicación del porqué de sus acciones.

-A veces Leo es tan serio- Susurro para sí el maestro del Bo cuando algo más llamo su atención.

Otro sonido se hizo presente, Leonardo dejo de moverse; al parecer él también lo había escuchado.

-¿Fue provocado por quien te ataco?- Se preguntó Donatello angustiado, a sabiendas de que esto fue justo lo que el mayor vivió, podría estar a punto de ver la muerte de su hermano. -¿Tienes el valor para enfrentarlo a sabiendas de que tú estabas por ahí ignorando todo lo que estaba pasando cuando debías estar con él?- Continuo armándose de valor para seguir observando, era lo menos que podía hacer por quien fuese su líder.

"No sonó como un ruido casual del ambiente" Escucho el susurro en la voz de Leo distinguiendo las figuras oscuras que rodearon la forma de la tortuga. Tensión, Donnie sintió la tensión como si fuese él quien lo estaba enfrentando. Sin aviso los ataques comenzaron, el filo de las katanas se hizo presente en la batalla, mientras él miraba los hechos desde el punto de vista de Leonardo, analizando como cada movimiento se enfocaba en no asesinar.

-Estos agresores eran humanos que obviamente no pertenecían al PIE- Exclamo Donatello angustiado, consiente de cuál sería la reacción de su hermano mayor. -Oh Leo, obviamente estabas en clara desventaja y aun así no nos llamaste- Prosiguió aturdido por la eficacia del ataque.

"¡Déjenme en paz!"- Resonó la advertencia de su hermano retrocediendo para buscar una ruta de escape.

"Maldición ¿Quiénes son esos sujetos?". Una pregunta que su hermano compartió buscando algo en la grabación que pudiese indicarle de donde provenían. La oscuridad se hizo presente. Leo optó por permanecer oculto a sabiendas de su desventaja numérica. El tiempo continuo transcurriendo hasta que Donnie pensó que sería seguro salir, cuando un suspiro fue acompañado de una nueva emboscada. Escucho con atención los golpes aterrizar en su hermano, el dispositivo debió caerse porque todo lo que vio fue un muro mientras los golpes resonaban con claridad, dejándolo imaginar lo que estaba sucediendo. Una espada voló aterrizando cerca del teléfono indicando el final de esa batalla. La tortuga de menor edad contuvo el aliento, ¿Escucharía la muerte que tanto se anunciaba?, por un instante rogo a todas las deidades conocidas consiente que esto era algo pasado.

"Lo tenemos"

La voz desconocida acabo con la tensión, antes de que el dispositivo se apagara. Sin querer la tortuga de purpura había visto y escuchado la captura de su hermano. El dolor de saber que todo fue por sus tonterías le embargo como lo hizo con Rafael momentos antes, ahora comprendía las repercusiones de sus tonterías. Ellos no eran adolescentes comunes, eran mutantes, criaturas no humanas en un mundo que sólo los veía como especímenes y no seres racionales.

-Al menos sé que él está vivo- Susurro cerrando la computadora, debía hablar con su familia cuanto antes.

El Veterinario realizo una nueva intervención, efectivamente la velocidad de sanación de la tortuga era sorprendente, por lo que tuvieron que volver a romper los huesos para realinearlos con unos clavos metálicos incrustados dentro de la carne. La rodilla debía permanecer inmóvil al menos unos días, por lo que colocaron al animal en una especie de arnés, mismo que evitaba movimientos bruscos de parte suya mientras evitaba la incomodidad de la plancha metálica contra el caparazón. La criatura estaría atrapada en ese dispositivo por un lapso de tiempo, por lo que el médico tendría libre acceso al mismo; impresionado por los resultados obtenidos por accidente en esa curación fallida se dio a la tarea de aprovechar la oportunidad tomando más muestras y porque no, realizando otras pruebas. Mientras Aoi estuviera en sus manos nadie tendría porque darse cuenta.

Leonardo despertó encontrándose atrapado en una especie de red con su pierna rodeada por un dispositivo metálico fuera de lo común, el cual mantenía la extremidad inmóvil, al menos no estaba experimentando dolor. Sus manos se mantenían sujetas a su caparazón con otro objeto metálico, aunque este contenía unas almohadillas que evitaban roces con la superficie de la concha. La tortuga estaba completamente atrapada en ese raro aparato suspendido por poleas y sogas. El bozal regreso dejándolo aturdido.

-No te muevas demasiado si deseas que la pierna sane- Escucho la voz del médico, la figura humana se hizo presente poco después revelando la identidad del hombre.

-Vas a tener que esperar ahí por un tiempo mientras te repones, sin embargo con la velocidad de sanación que cuentas es probable que no sea mucho, lo cual debo admitir es sorprendente como todo tú- Afirmo el sujeto pasando una mano por su brazo sintiendo la textura fría con claridad. El cautivo le miro por un instante, antes de volver la atención a su figura sujeta.

-No te preocupes, como dije es temporal. Probablemente recuperes la movilidad de esa extremidad por completo con algo de trabajo- Confirmo el médico invocando la atención del espadachín.

-Órdenes de Katashi- Confirmo el veterinario.

Leo se sintió confundido, fue ese hombre el que ordeno la ruptura de su rodilla originalmente; sin embargo no se iba a quejar si le ayudaba a recuperar la movilidad de su pierna.

-Ahora mi querido Aoi, vamos a realizar algunas pruebas más, no podemos permitir que cosas como estas vuelvan a suceder ¿Verdad?- Prosiguió el médico sacando un bisturí. La tortuga se incomodó al verlo ¿No habían tomado pruebas antes?

-Descuida, sólo tomare más muestras de tejido, necesito analizar algunas reacciones específicas de tu organismo y lo que obtuvimos originalmente no será suficiente- Explico el humano procediendo a realizar cortes aleatorios, tomando piel y demás tejidos. Su cautivo observo fascinado al percatarse de que no sentía absolutamente nada.

-Descuida, la anestesia pasara, mientras tanto aprovechemos- Confirmo el sujeto. La escena le recordó a Leo algo que vio en una película de terror que Mikey encontró alguna vez por casualidad, algo que seguramente su padre habría prohibido de haberlo sabido, pero la curiosidad de los jóvenes siempre es tan extensa. Se vio a si mismo de 8 años sentado en el sillón al lado de Miguel Ángel mientras Rafa solo refunfuñaba por la mala calidad del video. A sus pies Donatello hablaba sobre algunos comentarios que había leído del filme, fue entonces cuando la escena comenzó, con un hombre comiendo parte de su propio cerebro sin saberlo, debido a las drogas en su sistema ni siquiera sentía.

Su hermanito se asustó mucho pidiendo que apagarán el video, algo que Donnie hizo en cuanto escucho el gemido del menor. Esa noche los cuatro durmieron juntos en su habitación arrepentidos de haber desobedecido a su Sensei. Leonardo abrazo con fuerza al pequeño pasando su mano por su cabeza mientras murmuraba una vieja canción de cuna. Sus otros hermanos lo rodearon buscando el consuelo que él como mayor les dio.

Leo estaba completamente aterrado preguntándose si algo así era posible, pero guardándose sus miedos. Su papel era protegerlos, brindarles seguridad, no intensificar sus miedos.

El recuerdo se rompió cuando el sonido de la puerta se hizo presente, Katashi había llegado y se encontraba atrapado en una discusión con el veterinario, argumentando sobre los cortes donde pedazos de piel y escamas hacían falta.

-No es un experimento- Grito el dueño de la instalación.

-No, pero debemos conocer todo para evitar futuras reacciones, ni siquiera sabemos si tiene alergias, necesito material para trabajar y asegurarme de que este en perfectas condiciones- Recalco el médico con un argumento convincente.

-¿Es eso o sólo quieres probar tus teorías?- Le cuestiono el hombre de mayor edad.

-Aunque fuera el caso, la tortuga debe estar en perfecto estado o serían datos falsos- Confirmo el veterinario con seriedad, -Tú sabes que estoy en contra de todo eso- Susurro liberando su frustración.

-Lo siento Kenji- Confirmo Katashi, es sólo que estos días han sido complicados- Prosiguió, -Mi socio sigue presionando con que le entregue a Aoi, pero como le dije, este espécimen es mío.- Comento volviendo su atención al cautivo el cual miraba el techo incapaz de moverse.

-No te preocupes Kame, ese hombre no pondrá sus manos en ti, tu eres mío y solamente mío- Afirmo dirigiéndose a la salida.

-Avísame cualquier cosa fuera de lo normal- Recalco marchándose.

"Socio", no era la primera vez que Leonardo escuchaba al humano hablar sobre dicho socio, ¿Quién era y que quería de él?, Por malo que fueran estos sujetos no quería imaginarse en algo peor.

-Pero Leo ¿Qué es peor que estar atado incapaz de moverte, hablar y siendo cortado en pedacitos mientras eres un testigo consiente?- Pensó, odiando a veces su propio cerebro.

-Quiero irme a casa- Finalizo para sí añorando el contacto con sus hermanos, no tenía idea de cuánto tiempo pasaría así inmóvil atrapado en esa cosa metálica espantosa que más que un aparato médico parecía de tortura

Donnie se encargó de comunicar la situación a su familia incapaz de mentir sobre su origen. Le mostro el video a la familia despertando la esperanza en el pequeño grupo de mutantes; por primera vez Rafael se sintió con un toque de vida desde el supuesto sepelio. Quería partir de inmediato y buscar a esos sujetos para golpearlos esperando obtener la ubicación de la tortuga desaparecida.

-Debemos ser sumamente cuidadosos, primero será un reto ubicarlos y cuando lo hagamos no tomaremos medidas drásticas a menos que sea necesario, no sabemos porque esos sujetos capturaron a Leonardo, pero por la manera en que dejaron su mensaje de despedida es obvio que no deben ser tomados a la ligera- Confirmo Splinter. –El trabajo de un ninja es pasar desapercibido; es por ello que necesitamos ser lo más cuidadosos posibles.

-Lo seremos Sensei- Recalco Donatello mirando con seriedad a su hermano mayor. –Estamos conscientes de que esto no es un juego, la vida de Leo está en peligro y no podemos darnos el lujo de titubear con ello- Dijo adoptando el mando sin pedirlo, naturalmente este debía recaer en su hermano mayor pero la culpabilidad seguía empujándolo a tratar la situación con la mayor seriedad posible.

Miguel Ángel no podía evitar pensar en lo que la grabación les mostro, sabía que debían hallar a su hermano, entonces podría ser capaz de disculparse por la manera en la que actuó, el generalmente no era así y al final a pesar de todo era Leo quien se tomaba el tiempo para cuidar de él cuando los demás lo veían demasiado molesto.

-Tenemos que encontrarlo chicos, sé que no toman mi opinión en cuenta, pero de verdad necesito disculparme- Susurro aumentando el sentimiento de impotencia y culpa en el resto de la familia.

-Tendrás la oportunidad de hacerlo hermanito, nos aseguraremos de que así sea- Confirmo Rafael, siguiendo de cerca a su hermano inmediato cediendo la estrategia al mismo.

-Mi sugerencia es partir al punto donde el Cell Shell indica que fue su desaparición y no donde apareció el equipo, si hay alguna pista aún existente será en ese lugar, logre localizar la ubicación de la grabación, por lo que podríamos comenzar desde ahí- Explico Donatello obteniendo un asentimiento de parte del grupo.

-Sólo exploración chicos, sin enfrentamientos- Recalco su sensei. El grupo asintió saliendo tan pronto como pudieron, realizando una formación uniforme, tan silenciosa y coordinada que habría hecho sentir orgulloso al miembro faltante.

-Vamos a salvarte Leo- Pensó Rafa liderando nuevamente, sin importar lo que cueste volverás a casa.

Katashi maldijo su suerte cuando de la nada, recibió la visita del hombre que le hizo saber de la existencia del mutante.

-¿A que debo tan repentina aparición?- Pregunto formalmente tras su escritorio después de una sencilla reverencia, la forma del sujeto el cual tenía la cicatriz de una quemadura en la mitad de su rostro le miro con seriedad; vestido con un atuendo formal de origen japonés resaltaba con elegancia a pesar de la gran marca.

-Tengo entendido que la criatura vestía elementos con el logotipo de un antiguo clan enemigo- explico el hombre yendo directo al punto.

-Así es; sin embargo como le explique el espécimen no es más que un animal con habilidades excepcionales bien entrenado. Mi médico en jefe ha deducido con las pruebas que hasta el momento se han realizado, que su nivel de inteligencia llega al punto de la compresión básica de conceptos; por lo que puede ser entrenado para ejecutar ordenes pero incapaz de reaccionar ante situaciones extraordinarias como lo haría un humano- Explico abriendo el archivo general que hasta el momento Kenji había creado para ese uso particularmente.

-Quiero verlo- Exclamo su Socio con seriedad.

-Pensé que usted estaba más enfocado en trabajar con la tecnología que con la biología; pero si desea verlo se lo mostraré, sígame- Replico el dueño de la instalación encaminándose por el pasillo, seguido de cerca por el otro hombre de origen oriental.

La puerta del consultorio se abrió justo después de que el veterinario aplicará un nuevo sedante que mantuvo a la tortuga tranquila y complaciente.

-Aquí esta- Exclamo Katashi adentrándose junto con Oroku Saki su Socio.

-Kenji hizo una reverencia formal para ambos mostrando su trabajo, colocando otro fragmento de piel en un molde especialmente diseñado para contener la muestra retirando los guantes y cubre bocas.

-Necesitamos una actualización sobre el estado de la criatura- Comento su jefe.

-Hai- Fue la sencilla respuesta mientras encendía una pantalla, con una explicación un poco más detallada de sus descubrimientos. –Cómo podemos apreciar este espécimen en particular es una Malaclemys de la familia Emydidae- Comento girando levemente a su prisionero para revelar las marcas en el caparazón. Leonardo tenía dificultades para enfocar algo más que no fuera la voz más cercana, dirigiendo su atención a la misma como si estuviera siguiendo algo por instinto.

-El animal cuenta con gran resistencia y agilidad a pesar de su forma; aun así puntos clave de su especie como la columna vertebral siguen presentes que en animal común. –Al parecer está bien entrenada; aunque no cuenta con la habilidad del habla, pero sí de la mordida dura- Bromeo señalando el bozal.

Los guardaespaldas de Saki rieron al escucharlo.

-Llevaba consigo un arnés- Dijo sacando una réplica exacta sin el soporte de las espadas. El cual estaba cargado de estrellas ninja y bombas de humo caseras, entre otras cosas; suponemos que se dueño logro domar a tan esplendido animal para entrenarlo- Prosiguió acariciando a la tortuga la cual busco el toque como lo haría cualquier animal callejero habido de amor.

-Puedo ver que el Kame está dañado- Comento Saki observando el dispositivo en la pierna.

-Desafortunadamente en su captura nos vimos obligados a romper la rodilla de la tortuga, una fractura que no le permitirá volver a caminar- explico el médico colocando las placas que rebelaban a ruptura original. Oroku Saki no sabía de la velocidad de sanación que Leonardo poseía.

-Eso puedo ver, sin embargo si es el caso ¿Por qué desperdiciar recursos?, es obvio que el animal no volverá a ser de utilidad.

-Tal vez- Intervino Katashi,- Como sea, su estado único puede revelarnos mucho y me gustan las tortugas. Es una criatura amigable por lo que puede ser un buen animal de compañía- Comento acariciándolo.

-Aoi será una linda adhesión a mi colección de animales raros, no necesito que camine; sólo que luzca bonito y sea obediente- Recalco rascando el cuello de la tortuga la cual libero un suave ronroneo acompañado de una mirada perdida llena de satisfacción.

-Veo que te encariñaste con el pequeño monstro- Comento el Sr. Oroku.

-Tal vez, tal vez creo que me atrae su peculiaridad- Finalizo el dueño sonriendo de un modo muy particular, como si se tratase de un asunto personal. Su socio conocía el sentimiento, sabía de las excentricidades del hombre con el que se había asociado. Tan enfermo como él en sus propios términos.

-Bien, supongo que ganaste el derecho de quedártelo, además a mí no me sirve un animal dañado- Recalco.

-Mientras pueda proporcionarme lo que necesito, no me importa lo demás- Replico Katashi. Alejándose de su cautivo.

-Entrégame su equipo y los detalles de la investigación, tal vez haya más de su tipo por ahí, por lo que quiero estar preparado- Explico. Al momento Kenji obedientemente abrió un compartimento sacando las estrellas y demás objetos, así como una tarjeta minúscula con la información mencionada.

-Esto es todo lo que logramos recopilar- Murmuro los objetos en la mesa frente a sus jefes.

-Perfecto- Dijo permitiendo que uno de sus guardaespaldas tomara el paquete por él. Los dos hombres salieron dejando al médico atrás para continuar con sus pruebas.

Las zonas sin piel y demás tan sólo revelaron la investigación que en ese momento se estaba llevando a cabo.

-Supongo que eso es todo, será un honor seguir trabajando contigo a futuro- Comento Saki una vez en la oficina.

-Lo mismo digo Oroku San- Recalco su contraparte.

-Espero disfrutes al Kame, se ve que está bien…entrenado- Susurro el socio antes de desaparecer de su vista. Katashi realizo una reverencia antes de volver a sus actividades.

Leo no pudo entender la mitad de lo que habían hablado, su mente confundida navegaba por puntos indistintos sintiéndose pesado y adormecido. No tenía idea de lo que estaba sucediendo; sólo que alguien parecía darle algo de cariño, por lo que se sintió atraído por dicho contacto. Hacía mucho que lo único que sentía era dolor por lo que cualquier cosa amable le atraía de inmediato llamando su atención.

-Ya, ya pequeño Kame. Esto te permitirá descansar por un rato- Exclamo el médico tomando sus muestras para continuar con su investigación.

La tortuga continúo colgada, inmóvil y delirante. No sería prudente permitir ningún movimiento por el momento, podrían nutrir al espécimen por vía intravenosa hasta que el hueso estuviese en mejores condiciones.

-Te dejare descansar, mañana seguiremos en lo que nos quedamos- Susurro el humano apagando las luces para marcharse con sus archivos, dejando a su cautivo atrapado en sus ataduras. Leonardo no sería capaz de reaccionar ni hacer nada hasta que su cuerpo procesara la droga.

Por su parte el equipo de tres había revisado nuevamente el lugar marcado por Donnie, parecía como si nada hubiese sucedido en el punto y de no ser por la grabación jurarían que estaban errados en sus conjeturas; o al menos eso fue lo que pensaron hasta que Mikey encontró un kunai con una imagen grabada en su empuñadura, era un símbolo desconocido para él, pero seguro que su sensei podría ubicar el origen. Alentados por el descubrimiento se marcharon tan rápido como llegaron, sin rastro de su presencia. Esta vez estaban actuando como verdaderos ninja.

-Vamos avanzando Leo, sólo ten un poco más de paciencia- Se dijo Rafa admirando el arma que reposaba en su mano. Te demostraremos que podemos hacer las cosas bien.

Al fin la situación comenzaba a tener un tinte positivo por primera vez.

Continuará…