Capítulo 5
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El grupo de 3 localizo al menos 11 piedras dejando la última para el propio mundo de Michael, un arcángel que a pesar de sus diferencias parecía haberse adaptado bien a su estilo de batalla, aunque el deje de dolor seguía como una constante latente en su alma cada que interactuaba con la contraparte de su gemelo. Morningstar lo entendía mejor que nadie, en especial porque cada que convivían sentía en su interior una necesidad por reestablecer un vínculo que parecía irrecuperable. Ambos estaban sufriendo, por lo que decidió tratar el tema antes de la búsqueda de la última piedra.
-Es difícil aceptar que no está más contigo- Comento acercándose sirviendo algo de beber para ambos en la barra cercana, algo tan familiar que hizo doler el corazón de la ex espada.
-En especial cuando ha formado parte de ti desde que tienes memoria- Susurro su interlocutor.
-Quien mejor para entenderlo que la otra parte afectada- Río la estrella de la mañana quitándose la corbata, abriendo levemente la camisa para adoptar un toque más informal, esto mientras tomaba asiento en su barra personal.
-Supongo- Resonó la réplica.
-Dime, ¿Realmente cercenaste ese vínculo?- Lo cuestiono la estrella de la mañana directo al punto como siempre. Michael lo miro con seriedad antes de hablar.
-Lo intenté, de verdad lo hice; pero siento tanto dolor en mi interior, al principio pensé que era el vacío que llenaba el espacio. Pero ahora es como si hubiese algo ahí llamando y no puedo evitar ligarlo con él- Respondió el general con desconcierto.
.Ya veo, es probable que yo sea el causante de esa sensación. Aunque debes entender que no es de manera consiente- Explico. –Hace mucho tiempo que mi hermano tuvo un desenlace triste, su fe termino con su vida y aunque al final comprendió la verdad ya era demasiado tarde.
-Al menos sé que murió libre- Finalizó.
Michael no dijo nada enfocando toda la atención en el vaso frente a él, escucho con atención pero no supo cómo reaccionar, él no era de los que confortaban no tenía experiencia; más considerando que la mayoría de los seres vivos le rehuían por su poder base seguido de cerca por su lengua y actitud. Un ser filoso hasta lo más profundo, una criatura diseñada para dañar a otros y nada más.
-Ninguno se tomó el tiempo de tratarme o conocerme- Exclamo poco después. -Sam era el único que daba algo por mí; sin embargo luego de la caída, de la herida que marco mi forma. La soledad hizo mella en mí ser deformado y horrible, representaba todo lo que odiaban; asegurando que todo se trataba de la corrupción de mí alma. Solamente Gabriel se tomó la molestia de hablar conmigo, lo que salvo hasta cierto punto mi sanidad mental. Al final ni siquiera eso fue suficiente, caí en la trampa me deje manipular, el resto lo conoces. –Prosiguió sin levantar la mirada juzgando sus propias decisiones.
-Soy un criminal a los ojos de todos, la sangre de una hermana y de un humano recae en mis manos; no merezco perdón ni oportunidades. Lo más irónico es que asesine durante mi existencia a infinidad de seres en nombre de dios. Mortales o de origen divino, a nadie pareció importarle hasta ahora. Fui culpado por las acciones de padre, pero adopte el manto con orgullo sin importarme el final; creí que la muerte era lo mejor a lo que podía aspirar después de la derrota. Alguna vez le dije a mi hermano que era complicado vivir a la sombra del iluminado- Dijo sonriendo antes de beber de su trago.
-Tan tonto e ilusos los dos; al final no importa lo que haya dado pie a toda esa situación, el resultado es lo que estamos viviendo. Lo extraño no voy a negarlo, no sé si él lo hace tal vez si pero lo dudo. Aun así la necesidad ha comenzado a consumirme; me duele admitir que necesito una luz para guiarme o perderé el camino de nuevo- Finalizó avergonzado.
-Soy un adicto a la voluntad, sin ella estoy perdido; existiendo sin un objetivo. Mi fuerza siempre estará presente pero el objetivo es la clave para la supervivencia. Tú mejor que nadie entenderás que sin eso no soy nada. Es por eso que soy yo quien debe marcharse si es el caso- Susurro finalmente terminando el líquido cristalino.
-Eso pensé- Aclaro Morningstar enfocándolo de frente. Ambas marcas tan similares, una cicatriz detrás de una larga historia para cada uno.
-Tu seguiste en cierta forma mis pasos, es increíble, especial, inaudito- Continuo pasando la mano por el rostro dañado trazando la marca que Lucifer hizo en él antes de tocar la suya.
-Pensé que si trabajaba con ustedes calmaría esa ausencia; pero no lo hace, sigo sintiendo el vacío que carcome mi alma, soy oscuridad consumiéndose a sí misma, como un hoyo negro en medio de una galaxia. Presente para ver el brillo de las estrellas e incapaz de alcanzarlas, destruyéndolas cada que se una se aproxima- Aseguro buscando la botella para tomar un poco más.
Su anfitrión lo analizo antes de liberar un suspiro, temía que algo como eso sucediera; por mucho que le doliera admitirlo eran verdad las palabras de Michael. Él era la mitad de un todo y en ese universo parecía aún peor.
-No tengo derecho a decir esto, nunca será igual; pero si deseas que te ayude deberás permitir que mi esencia se una a la tuya, la verdad no tengo idea de lo que podría pasar; ya que no pertenecemos al mismo universo- Murmuro con una seriedad única, el tema era sumamente delicado. –Sin embargo si haces esto y aún hay esperanza de recuperar a tu gemelo todo eso se perdería- Confirmo la estrella de la mañana.
El general asintió consiente de las consecuencias, su mano acaricio el mueble de madera repasando las vetas que se hacían visibles en su superficie, eso era algo que debía pensar bien. A pesar de la rudeza de sus palabras no se veía a sí mismo a la par de otro Lucifer que no fuera su gemelo.
-No es algo que debas decidir de inmediato, aún contamos con un poco de tiempo; sin embargo analiza bien las opciones- Afirmo el iluminado levantándose. -Mañana partiremos de vuelta a tu mundo por la última piedra, tienes hasta el final de esta misión para tomar una decisión- Finalizo saliendo del cuarto.
Michael lo dejo marcharse sin responder, esa era la respuesta que necesitaba. Podría recuperar la luz, el camino, no volvería a trastabillar siendo reconocido como parte de un todo. Aun así se sentía extraño. Como dijo Gabriel las cosas se dan a su tiempo pero realmente, ¿Tenía suficiente? Una vez que recuperarán la última roca enfrentarían a la presencia y este no sería magnánimo con ninguno de ellos, si muriera con Morningstar al menos lo harían como uno ente completo.
-Hermano no quiero perderte, pero tampoco puedo darte esperanza para que la pierdas por completo, si tan sólo las cosas fueran diferentes- Se dijo decidido, no arrastraría a su gemelo de nuevo, no podía hacerlo. Sin quererlo las lágrimas cayeron por su rostro sin siquiera percatarse e incapaz de detenerse.
-No sé qué pasa conmigo, ¿Por qué soy tan débil?, ¿Por qué?- Se preguntó, con el consuelo de que nadie más vería su reacción.
A las afueras en el pasillo Gabriel se recargo en el muro, escuchando el sonido, por lo que prefirió resguardar la puerta protegiendo a su hermano de sorpresa alguna, ese Michael se había ganado su amistad en el poco tiempo que llevaban juntos y para él era más que suficiente.
-Desahógate hermano, sólo así serás capaz de tomar la decisión correcta- Pensó
…
Lucifer camino por la calle admirando el cielo, permitiendo que los rayos del sol su creación calentaran su figura. Una suave sonrisa se dibujó en su rostro mientras admiraba a las aves que volaban sobre él. Era tan hermoso, como la persona que andaba a su lado o las niñas que jugaban al frente emocionadas de que "Su padre" estuviese ahí.
-¿Cómo deje pasar todo esto?, ¿Cómo pude hacer lo mismo que Yahveh?- Se preguntó notando a un heladero cercano.
-¿alguien gusta un postre?- Exclamo aproximándose al vendedor. Las chicas asintieron acercándose al hombre para elegir el sabor cuando algo llamo su atención.
-No puede ser- Susurro notando la forma de su padre al otro lado de la calle.
-El no debería estar aquí- Se dijo pagando antes de aproximarse a Chloe para informarle sobre su hallazgo, ella volvió su atención al mismo punto pero no logro ver nada; aunque no le sorprendió considerando de quien se trataba.
-No tardo- Comento alejándose, ella sostuvo su mano pero él sonrió asegurándole que no pasaba nada.
-Te esperamos en el parque, por favor amor no hagan nada de lo que puedas arrepentirte- Le aconsejo tomando la mano de Aurora e indicando a Beatrice su destino, la adolescente miro al ángel antes de enfocar al hombre mayor.
-Suerte- Susurro siguiendo a su madre y hermana.
-¿Qué haces aquí?- Pregunto aproximándose. Su padre le sonrió con amor, - Oh mi querido hijo, sólo quería ver como estabas- Dijo antes de caminar, seguido de cerca por el arcángel de la luz.
-No es que critique tu atención padre, pero ¿Desde cuándo tanto interés?, es decir pensé que estabas con mamá- Replico Lucifer. Dios asintió deteniendo el paso, como antes el tiempo se congelo antes de que lo mirara de frente.
-No hagamos más rodeos querido hijo, se dónde está Michael y lo que está haciendo- Dijo con frialdad, -Ahora la pregunta es ¿Harás algo al respecto o me dejaras solucionar las cosas sin entrometerte? – Le cuestiono. -Bien sabes cuál será el destino de tu gemelo traidor y todos los que están con él- Advirtió, -Después de todo tienes una buena vida, con una familia amorosa y un gran futuro, tal vez estoy un poco decepcionado de las elecciones que tomaste al final, pero nada es perfecto- Prosiguió con un toque dulce, creando un efecto perturbador en su creación.
-¿Estas amenazándome?- Le cuestiono el caído al escucharlo e incapaz de creer de todo lo que salía de la boca de su "padre". Él sabía que era cruel, pero no se imaginó que llegara a caer tan bajo, es decir amenazar la vida de meros mortales. Inaudito.
-Puedes tomarlo como quieras, sólo ignora lo que está a punto de pasar y me encargare de que las cosas sigan como deben- Confirmo desvaneciéndose. Lucifer se quedó atónito sin entender qué diablos había pasado, pero con el mal presentimiento de lo que estaba por venir.
-Debo hablar con Amenadiel ahora- Susurro sacando las alas para elevarse; Chloe entendería su retraso.
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Morningstar observo el cielo claro con nubes blanquecinas y el océano bajo ellos; con las alas abiertas sobrevoló la superficie de ese mundo seguido de cerca por los otros celestiales; esta vez incluso Rafael quien evitaba esa clase de conflictos se unió al grupo, no arriesgaría de nuevo la vida de Lorin su compañero con la existencia de esa criatura. Bastante jugo con su libre albedrio la primera vez, por lo que cuando supo de qué se trataba esa misión se unió esperando darle fin a esa maldita pesadilla.
-Cuando encuentre la roca realizare la invocación y él aparecerá; entonces la verdadera batalla se llevará a cabo- Aclaro el ángel de alas blancas elevándose buscando el lugar marcado. La piedra resalto en un banco de arena en medio de la nada.
-Aún no ha sido activada- Susurro Gabriel notando el brillo de la misma.
Michael empuño su lanza, una otorgada por el mismo líder del pequeño grupo; el mensajero saco la espada de fuego y lucifer aquella espada de filo negro como las alas de Michael. La misma arma que uso la última vez que lo enfrento.
-Yo cuidaré el perímetro- Aclaro el ángel de la curación consiente de que su trabajo era prevenir que nadie más se viera envuelto en esa batalla.
-Que así sea- Finalizo la estrella de la mañana concentrándose. Las piedras se elevaron a su alrededores con el canto del arcángel renovando su fuerza para llamar aquel que las creo. El agua del océano comenzó agitarse y los cielos a oscurecerse; el viento surgió de la nada creando remolinos que se elevaron desde la superficie a sus alrededores.
-No puedes evitar mi llamado- Exclamo el iluminado en enoquiano escuchando al fin el rugido del ente. Los truenos azotaron los mares asesinando a las criaturas que ahí habitaban, la lluvia cayó con fuerza y las olas se convirtieron en tsunamis.
-Destruirás este mundo sólo por invocarme- Resonó la voz de la criatura a la que conocieron como padre; o al menos eso pensó el general notando la figura amorfa de tonos oscuros.
-Te advertí que te marcharas- Exclamo Lucifer furioso -Pero no pudiste evitarlo, seguiste haciendo de las tuyas sin importarte las consecuencias- Prosiguió.
-NO soy alguien a quien subestimar ni amenazar; debiste saber que las palabras no me detendrían, en especial aquellas citadas por una criatura deshonrosa como tú, así como todos los que te acompañan. Seres contaminados que no merecen representar mi dicha, ni recibir mi amor- Respondió el ente con ira.
-Y sigues siendo tan tonto como siempre- Contesto la estrella de la Mañana, -Sigues creyendo que eres él, tal vez su esencia es tan fuerte que corrompió tu ser y no al contrario- Argumento el iluminado revelando la espada oscura nuevamente. La última vez te corte en fragmentos; mismos que han ido desapareciendo por mi mano, aun así te atreviste a seguir adelante con tus tontos planes de limpiar el universo para recrearlo- Prosiguió el arcángel de la luz.
-A diferencia de esa vez esta batalla será la última y aquí habrás de caer- Respondió aquel que se hizo llamar la presencia.
Un pico cual espada salió disparado de la forma buscando atravesar a su rival; pero el bloqueo por parte del ángel del miedo lo detuvo, la lanza giro con una velocidad sorprendente volviéndose un escudo contra los ataques físicos del ser.
-Tú aquel que debía ser mi espada me ha traicionado y por eso morirás- Gruño enfocándose en el nuevo enemigo; al mismo tiempo Gabriel se lanzó aprovechando la agilidad que lo distinguía para rebanar varias de las extremidades de la criatura, sólo que esta vez al cortarse se desvanecieron.
-No, ¿Qué está sucediendo?- Se preguntó el ente notando como Morningstar sostenía las piedras invocando poder infernal en ellas, manchando su fuerza y corrompiéndola.
-¡MALDITO DEMONIO!- tu corrupción se esparce como una enfermedad que carcome mi ser- Susurro comprendiendo al fin el plan de su rival. La última vez él tenía todo para salir victorioso, pero ahora la debilidad lo hacía susceptible a todo lo que iba en contra de aquello que lo mantenía con vida.
-Una vez pensaste que robando el libre albedrio de todos los seres reconstruirías la perfección, pero la lucha por la libertad es tan grande como la vida misma, la voluntad no puede doblegarse ante un ser desdichado como tú quien aparenta ser nuestro padre; pero solo es una triste sanguijuela viviendo de despojos- Recalco Morningstar.
-Michael aprovecho la distracción del ente para arremeter junto con su otro hermano cortando otro fragmento del ser espectral, el monstro que resultó ser una imitación de su padre se elevó buscando alguna salida a esa trampa. No era la tierra, no había vida cercana que le permitiera recuperarse con velocidad a menos que huyera ni tampoco había ángeles fieles a quienes recurrir. Todos los presentes se habían corrompido con la oscuridad del diablo.
Otro corte lo regreso a la realidad sacándolo de sus pensamientos, el tiempo seguía y él se debilitaba más. Desesperado lanzo un sinfín de agujas mortales esperando encajar alguna para robar la fuerza del enemigo; tal vez si implementaba esa energía corrupta podría aprovechar el ataque de Lucifer y revertir el resultado. Sólo necesitaba conectar una aguja. La última vez Morningstar estuvo al alcance, pero estaba bien protegido, aunque conociéndolo no se abstendría de ir al frente.
-Cuidado con los aguijones son lo último que veras si uno te toca- Explico Gabe evitando algunos antes de cortarlos con su espada, la velocidad se transformó en la clave de la supervivencia junto con la fuerza. Las agresiones aumentaron conforme la desesperación de su creador. Picos oscuros atravesaron los cielos buscando objetivos mientras el escudo se hizo presente de nuevo con los movimientos de Michael; a lo lejos Rafael observo parte de la batalla mientras trataba de contener los efectos de la pelea con su propio poder, nada entraba ni salía de esa barrera.
…
Lucifer no espero audiencia mientras corría en dirección al trono de su hermano exaltado.
-Amenadiel, algo está sucediendo y si no puedes sentirlo entonces todo fue una mentira al igual que el resto- Grito llamando la atención de todos.
-¿De que estas hablando?- Le cuestiono el mayor confundido.
-Algo está moviendo los hilos de la creación mientras hablamos; la fuerza de cada acción se siente aquí- Prosiguió señalando su pecho. El joven Dios asintió pero no hizo nada, los otros ángeles les miraron confusos pero el gesto despreocupado de su líder los hizo volver a sus actividades.
-Lo sé- Recalco el mayor con desinterés.
-¿No tomaras medidas al respecto?- Le cuestiono su hermano al escuchar el tono tan pasivo en los labios del guardia de esa dimensión.
-Padre me pidió que no lo hiciera, es por eso que la batalla no se está librando cerca de ninguna raza inteligente él lo arreglara- Prosiguió
-¿Acaso estas escuchando lo que dices?, Tu trabajo es guardar todo en este universo, es tu creación y por lo tanto tu responsabilidad- Respondió Lucifer.
-No Luci, no es mi creación, sin embargo si resguardare aquellos que me necesiten, aun así es el trabajo de padre y el aún tiene derecho a tomar decisiones- Confirmo Amen. –Además no entiendo porque te preocupa, no te está afectando ni a tu familia; así que no debería importarte- Prosiguió.
-Yo no comprendo- Susurro el iluminado con desconcierto.
-Siempre ha sido así hermano, tus necesidades se ante ponen a las de los demás y lo entiendo eres la voluntad por lo que es normal; sin embargo es extraño que reacciones de ese modo- Prosiguió. –Pero descuida lo entiendo, padre me explico que esto pasaría pero que sabías el valor de las cosas y comprenderías el porqué de sus acciones- Finalizo esperando la respuesta de su interlocutor.
-Más mentiras, más verdades, más manipulación- Pensó el menor frustrado, ¿Así se sentía Michael siempre cuando trataba con él?-
-Supongo que tienes razón- Replico abriendo sus alas; -Sin embargo no soy de los que se quedan con los brazos cruzados.
-Discúlpame Chloe- Se dijo saliendo, amaba tanto a esa mujer humana que le rompería el corazón lo que estaba a punto de hacer; pero finalmente entendio que su papel no era de un ser pasivo y debía traer ese equilibrio al caos que creo esa entidad a la que no pudo reconocer.
Su padre jamás haría algo así o eso pensó, volando para llegar al punto donde esa inestabilidad crecía a cada momento.
…
Michael detuvo otro golpe, su compañero termino con las piedras abalanzándose contra el enemigo. Los ataques cruzados parecían funcionar mientras el ente llegaba al punto de la desesperación; la lluvia torrencial empapo la forma del ángel que mantenía la barrera externa, cada golpe lo debilitaba y honestamente no sabía cuanto podría aguantar, pero era imperativo que ese mundo no muriera. O la fuerza de ese planeta caería sobre el enemigo vigorizándolo.
-Esto está tomando tiempo- Comento el arcángel del miedo golpeando dos veces más.
-Tratare de perforar el centro, si lo dividimos desde ahí será más fácil acabar con él- Explico Morninstar buscando una entrada; sin embargo parecía poco viable, la necesidad de supervivencia dictaminaba parte de las acciones de su enemigo el cual no estaba planificando y el golpe al azar es más complicado de combatir.
Gabriel se reagrupo con ellos, estaba agotado pero no retrocedería, él como tercer arcángel de alto rango no menguaría ante la situación.
-Déjame darte la entrada- Afirmo Michael retrocediendo. Los cielos perdieron el brillo mientras comenzaban a oscurecerse, Rafael lo noto liberando al fin la barrera para retroceder sintiendo la figura alada que pasaba a su lado distinguiendo al gemelo de Michael.
-Pero que- Susurro siguiéndolo para intentar detenerlo.
-¡Espera!- Exclamo incapaz de igualar la velocidad de la otra estrella de la mañana.
-¡No sé quién eres pero mi padre jamás nos llevaría a la autodestrucción!, a pesar de todo él amaba sus creaciones y jamás jugaría de un modo tan vil, era torpe, despistado, un poco cruel pero no a ese nivel- Exclamo Lucifer deteniéndose frente a el ente.
-¿Qué estás haciendo? es peligroso- Dijo Rafael a su espalda con cara de terror, el ente al verlos sonrió con su boca deforme ignorando al otro grupo para enfocarse en los recién llegados, un nuevo material para su supervivencia.
Michael sin embargo al sentir la presencia de Lucifer no tardo en apresurarse, su hermano estaba en peligro y no permitiría que cayese en manos de tan despreciable criatura.
-¡No lo harás!- Exclamo robando toda luz de los alrededores antes de usar su propia fuerza para avanzarse contra el ser. La energía de la creación se hizo presente con esferas de oscuridad que negaban todo a menos de que las manos del artesano lo modificaran. La luz de los dos arcángeles de alas blancas irrumpió esa noche improvisada cual estrellas incandescentes para tomar esa energía y moldearla en pequeños cataclismos que impactaron a la criatura por ambos lados. Los gritos ensordecedores destrozaron formaciones rocosas y continuaron desestabilizando el planeta en el que se hallaban.
-Esto va a explotar si no hacemos algo- Grito Gabriel buscando a su hermano.
Rafael negó consiente de que estaba sobrepasando sus fuerzas.
-Entonces acelerare el proceso- Finalizo aprovechando para apuntar con la espada de fuego y lanzarla con toda su fuerza. Los tres ataques combinados recibieron más impulso de creación desintegrando finalmente al ente al encontrarse en el centro; la fuerza del impacto los alcanzo sobrepasando los alrededores para destruir galaxias completas.
Rafael se cubrió al igual que Gabriel como pudieron a sabiendas del terrible destino de las formas que existían en esos mundos; la muerte y destrucción llego a proporciones alarmantes con la onda que continuaba avanzando a través del espacio.
-Debemos controlarla- Exclamo Morningstar tomando los restos de la energía de creación de Michael, Lucifer le imito y ambos con su fuerza detuvieron el paso destructivo retrocediendo cada cosa buscando restaurar todo lo perdido. En segundos galaxias enteras comenzaron a reintegrarse con excepción del planeta origen, el cual se desvaneció en la explosión. Su fuente de energía se detuvo al notar el cansancio claro en los ojos del viejo guerrero.
-Hermano- Susurro Lucifer volando a su lado seguido de cerca por su contraparte.
-Esto fue demasiado- Prosiguió sosteniéndolo, Michael trato de alejarse sin resultado; estaba demasiado débil para hacer algo más que mantenerse despierto.
-Esto ha sido una locura, la manera en la que ambos usaron la energía de Mike y… Oh eso ¿Es posible?- Intervino Gabe aproximándose; seguido de cerca por el sanador, el cual estaba en un punto similar al del gemelo oscuro.
Los celestiales se observaron entre si conscientes de que la emergencia podría haber terminado; pero otros problemas acababan de surgir y eran igual de preocupantes.
…
Continuara…
